El diario cada vez menos privado de Natsu

12 octubre 2009

Zeitgeist contrastado (XXIX). Legalidad de la Reserva Federal.

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Hola de nuevo.

Sí, ya sé que estoy escribiendo muy a menudo últimamente. Estoy de vacaciones, y tengo que aprovechar el tiempo al máximo. Zeitgeist tiene muchos errores y mentiras (y muy básicas) y me cuesta mucho rebatir las cosas desde el principio. Además, tengo que darme prisa: me he propuesto tener terminada la crítica a Zeitgeist antes de que salga la continuación en Octubre… porque entonces seguro que me tendré que dedicar a esta nueva “entrega” de la serie. Además, los últimos comentarios que estoy recibiendo de los “creyentes” en Zeitgeist se están radicalizando cada vez más, lo que me da a entender que voy por el buen camino… y que están intentando distraerme de mi actividad.

No pierdo más el tiempo.

Seguimos. Zeitgeist dice:

Y ahora, habiendo reducido a la sociedad a la miseria, los banqueros de la Reserva Federal decidieron que el patrón oro debería ser eliminado. Para hacer esto, necesitaron obtener el oro remanente en el sistema. Así que bajo la pretensión de “ayudar a terminar con la depresión, se produjo la recuperación del oro en 1933. Bajo amenaza de prisión por 10 años, todos en América fueron exhortados a entregar todo el oro al Tesoro, esencialmente robando al público la poca riqueza que les quedaba. A fines de 1933, el patrón oro fue abolido. Si miras un billete de dólar de antes de 1933, dice que es convertible en oro. Si miras un billete de oro actual, dice que es moneda de curso legal, lo que significa que es apoyado por absolutamente nada. Es papel sin valor.

Veeeenga, a analizar punto por punto.

Y ahora, habiendo reducido a la sociedad a la miseria,

Ah, ¿sí? Yo voy a hacer una pregunta en público que siempre me he hecho sobre este tipo de afirmaciones… ¿Por qué leches querrían unos señores (supuestamente los banqueros), cuya fortuna depende de lo que ganen los demás (los trabajadores)… arruinar a los demás? No sé si me he explicado bien: yo puedo ser un banquero chupasangres que le cobra unos intereses altísimos a mis clientes para enriquecerme muchísimo. ¿De dónde sale ese dinero que estoy amasando? De las personas trabajadoras a las que estoy explotando, ¿no? Ahora bien… si mi fortuna sale del dinero que le saco a las personas normales: los trabajadores… ¿para qué leches me interesa a mí arruinarlos?

Si los arruino… me quedo sin fuente de donde sacar mi fortuna, ¿no?

¿Entendéis ya lo que quiero decir? Zeitgeist asegura que el objetivo final de esta mafia de banqueros internacionales es arruinar y hundir en la miseria a la sociedad. Pues hijo, hay que ser tonto para acabar con lo que te da dinero.

Obviamente, la lógica desafía a este tipo de afirmaciones facilonas y generalistas, que llaman mucho la atención… pero que no se sostienen. Efectivamente, los banqueros quieren sacar siempre el máximo beneficio que puedan… ¡¡¡pero no acabar con la fuente de ese beneficio!!! A los banqueros de un país no les interesa que SU país se hunda en la miseria, al contrario, les interesa que el país sea próspero para poder “chupar” más de los beneficios que la gente de su país produzca. Un ejemplo: el Banco Santander le saca más beneficio a lo que produce un español que a lo que produce un centroafricano. ¿Por qué? Porque el español gana mucho más (tiene más sueldo, produce más, gasta más, mueve más dinero a través del banco)… que un centroafricano, que es mucho más pobre. ¿Le interesa al Santander que la gente que son sus clientes sean pobres? No. Le interesa que sean prósperos… para poder sacarles más beneficio. ¿Le interesaría al Santander arruinar a los españoles? No. Le interesa que la economía del país vaya bien, para así poder ganar mucho más dinero.
Resumiendo: los bancos intentan sacar el máximo de beneficio a través de las hipotecas y de los préstamos que nos cobran, y que suelen cobrárnoslos carísimos. Y sí, se aprovechan de nosotros, eso es seguro. Pero no hasta el punto de arruinarnos a todos y dejar al país en la miseria. Entonces dejaríamos de pagar, y ellos no obtendrían beneficio. Un país próspero tiene una banca fuerte, como Estados Unidos, Alemania, Japón… ¿Alguien ha oído hablar de algún banco poderoso que venga de Guinea Ecuatorial?

En cualquier caso, ya hemos demostrado que los bancos no fueron los principales causantes de la caída de 1929 en los Estados Unidos: fue la superproducción y la especulación en bolsa.

Y ahora, habiendo reducido a la sociedad a la miseria, los banqueros de la Reserva Federal decidieron que el patrón oro debería ser eliminado.

Ah, ¿sí? ¿Para qué? ¿Por qué motivo?

Para hacer esto, necesitaron obtener el oro remanente en el sistema.

Sigo sin entender. Esta afirmación no tiene ni pies ni cabeza. ¿Por qué necesitaban obtener el oro? ¿Porque ya habían decidido eliminarlo? ¿Y por qué habían decidido eliminarlo?

Así que bajo la pretensión de “ayudar a terminar con la depresión, se produjo la recuperación del oro en 1933. Bajo amenaza de prisión por 10 años, todos en América fueron exhortados a entregar todo el oro al Tesoro, esencialmente robando al público la poca riqueza que les quedaba. A fines de 1933, el patrón oro fue abolido.

Mentira.

El patrón oro no fue abolido en 1933. Fue abolido en 1971, por orden de Nixon. Lo que se prohibió en 1933 fue la acumulación de oro, por orden del entonces presidente Roosevelt:

http://www.the-privateer.com/1933-gold-confiscation.html

El patrón oro no fue abolido, listillos de Zeitgeist. El patrón oro siguió en uso. Lo que Roosevelt hizo fue:
Forbiding the Hoarding of Gold Coin, Gold Bullion, and Gold Certificates
Traducción: “prohibir la acumulación de monedas de oro, lingotes de oro y certificados de oro”.

http://en.wikipedia.org/wiki/Executive_Order_6102

Efectivamente, la pena por violar esta ley era de multa de hasta 10.000 dólares y prisión de hasta diez años… para todo aquel que poseyera oro por valor de más de 100 dólares. No para todo el que poseyera oro. Es más, esta ley no se aplicaba a todos aquellos que por motivos industriales, profesionales o artísticos (como los dentistas, electricistas o joyeros), necesitaran del uso del oro en cualesquiera cantidades.

¿Por qué Roosevelt mandó redactar esta ley?

Porque los Estados Unidos se estaban quedando sin oro.
Después de la crisis de 1929, la gente no se fiaba del valor de los billetes-papel. ¿Por qué? Porque creían que el mundo se estaba viniendo, literalmente, abajo. ¿Qué hicieron? Volver a confiar en el oro, porque para esa gente, el oro era más fiable que el billete-papel. Antiguamente (de los años 70 del siglo XX para atrás), toda persona que tuviera un billete-papel de dólar podía cambiar la cantidad que ese billete-papel decía que valía… en oro, en cualquiera de las oficinas de la Reserva Federal.

En 1931, eso era posible también en Gran Bretaña. Pero cuando toooodos los ciudadanos británicos se liaron a sacar oro como locos a cambio de sus billetes-papel de libras en su banco central, las reservas fueron desapareciendo. Tanto oro se sacó que el gobierno británico tuvo que abandonar el patrón oro en 1931… porque el Estado se iba a quedar sin él.
Los americanos, desde el otro lado del charco, vieron que les iba a pasar lo mismo. Las reservas cayeron hasta el punto en que la Fed sólo podía refrendar un 51% de los billetes en circulación. Así que, cuando vieron que millones de personas se agolpaban en las ventanillas de la Reserva Federal intentando cambiar billetes por oro… ¿qué hicieron? Tenían dos opciones:
-Dejar de usar el patrón oro y decirle a la gente que ya no se les iba a dar nada por sus billetes, como en Gran Bretaña.
-Limitar la cantidad de oro que se podía dar por esos billetes.

Roosevelt escogió la segunda. La primera le pareció demasiado radical, y podía conllevar que el público americano le despellejara vivo.
Así que optó por prohibirle a la gente que tuviera más de 100 dólares en oro. Fue muy astuto al hacer eso. De esa forma, salvaba su cara en público. Tú podías cambiar todos los billetes que quisieras en oro… siempre que no fuera por valor de más de 100 dólares. Los americanos, al saber eso, dejaron de pedir oro por sus billetes de dólar… porque estaba prohibido con cárcel y con multas. Resultado: la gente dejó de pedir oro e incluso empezó a venderle el oro que tenía de más a la Reserva Federal, ya que no podía tener más de 100 dólares. Y, encima, no podían acusarle de haber eliminado el cambio billetes por oro.
Esa ley tuvo muchas más repercusiones: prohibía el pago con oro en todas las transacciones comerciales (sí, hasta entonces un americano podía pagar un automóvil con 200 gramos de oro si el vendedor lo admitía).
Tal fue el éxito de esa ley, que los Estados Unidos se convirtieron, después de 1933, tras los acuerdos económicos mundiales de Bretton Woods, en el único país del mundo cuya moneda podía seguir convirtiéndose en oro.
Posteriormente, eso condujo a la supremacía del dólar como la moneda mundial por antonomasia… porque era la única de la que se fiaban todos los países en sus intercambios comerciales. Era la única moneda por la que te daban oro…
…hasta que llegó Nixon.

Durante la Guerra de Vietnam, la inflación y el déficit comercial con otras naciones (Europa, más concretamente, Francia) se “comieron” la mayoría de las reservas de oro del dólar… hasta el punto en que la Fed sólo podía respaldar el valor del 22% de los billetes en circulación. Si os fijáis bien, el dólar llegó a tener menos respaldo que durante la Gran Depresión.
Bien, vamos a dejarlo claro: Nixon no fue un buen presidente de EE.UU. Más bien fue un presidente pésimo. Ya conocéis su historia, lo del caso Watergate y sus desastres financieros. ¿Qué hizo? En lugar de optar por soluciones “a lo Roosevelt”, optó por mandarlo todo al carajo:

Because of the excessive printing of paper dollars, and the negative balance of U.S. trade, other nations were increasingly demanding fulfillment of America’s “promise to pay”. That is, they were demanding gold from the U.S. in exchange for paper dollars. France, in particular, made heavy and repeated demands and acquired large amounts of gold in that manner.

In response, on August 15, 1971, Nixon unilaterally imposed 90-day wage and price controls, a 10% import surcharge, and most importantly “closed the gold window,” making the dollar inconvertible to gold directly, except on the open market. Unusually, this decision was made without consulting members of the international monetary system or even with his own State Department, and was soon dubbed the Nixon shock.

Traducción: “A causa de la excesiva cantidad de dinero impreso en papel, y del balance negativo del comercio de Estados Unidos, las otras naciones reclamaron cada vez más insistentemente el cumplimiento de “la promesa de pago americana”. Esto es, demandaron oro de los Estrados Unidos a cambio de los dólares de papel que poseían. Francia, en particular, hizo reiteradas y muy duras solicitudes, y adquirió inmensas cantidades de oro de esta manera.

En respuesta, el 15 de Agosto de 1971, Nixon declaró unánimemente 90 días de control de precios y salarios, un sobrecargo del 10% a todas las importaciones, y lo más importante, “cerró la ventana del oro”, haciendo al dólar inconvertible en oro directamente, salvo en el mercado abierto [el de los bonos]. Esta decisión se tomó, inesperadamente, sin consultar a los miembros del sistema monetario internacional ni incluso a su propio Departamento de Estado, y fue pronto conocido como el “Shock de Nixon””.

http://en.wikipedia.org/wiki/Nixon_Shock

Y ésa es la verdadera historia de por qué los dólares no son actualmente convertibles en oro, no lo que dice Zeitgeist.

Continuemos, que ahora vienen una serie de afirmaciones que matarían de risa a los economistas de cualquier país.
Zeitgeist dice:

Lo único que le da valor a nuestro dinero es cuánto hay en circulación. Por consiguiente, el poder para regular el suministro de dinero es también el poder de regular su valor, que también es el poder para poner economías y sociedades enteras de rodillas.

Paso a paso:
Lo único que le da valor a nuestro dinero es cuánto hay en circulación.

Mentira.

No es lo único. Las reservas en oro, en divisas de moneda extranjeras, y los bienes nacionales (del Estado) también le dan valor a nuestro dinero.
Zeitgeist nos intenta hacer creer que después de 1933, los banqueros que supuestamente controlan la Fed se han quedado con todo el oro del mundo, y que el billete-papel que tenemos no vale nada.
Y eso es una mentira como el Everest de grande.

Voy a poner un solo ejemplo para desmontar todo esto: los ingleses dejaron de tener una moneda basada en el oro en 1931. Los americanos, en 1971.
1971-1931= 40 años.
¿Les ha pasado algo a los ingleses durante esos 40 años por no tener una moneda convertible en oro?
Es más: ¿les ha pasado algo desde que su moneda es inconvertible en oro?

Vamos a ver, señores de Zeitgeist, evidentemente cuánto dinero haya en circulación es importante: cuanto más haya, menos vale. Y, al revés, cuanto menos haya, tanto más valdrá.
Antiguamente, sólo el oro respaldaba el valor de un billete.

Voy a poner un ejemplo. En 1876, 31 pesetas equivalían a 9 gramos de oro, según la ley (3,4 pesetas por gramo).
Si yo tengo diez mil kilogramos de oro (que son diez millones de gramos de oro) en la cámara de mi banco central (yo he puesto esa cifra, no sé cuánto había por aquel entonces), eso significa que yo puedo emitir:

10000000 / 9 gramos = 1111111,1111… billetes de 31 pesetas. Más claramente, significa que puedo poner en el mercado:
1111111,1 x 31 pesetas = 34444444 pesetas impresas en todo el país.

En teoría, si vendo mucho fuera, obtengo dinero de otros países, y luego lo cambio por oro. Si me entran 100 kilos más de oro en mis cámaras, resulta que puedo imprimir 100000 /9 = x 31 ptas. = 344444 pesetas más. Pero si compro más de lo que vendo, pierdo oro. Por ejemplo, si pierdo esos 100 kilos de oro pagando trigo que le he comprado a Ucrania, resulta que debería retirar 344444 pesetas de la circulación.

Efectivamente, debería hacerlo. Pero el Banco Central no puede retirar del mercado tan fácilmente como puede imprimir nuevo… porque esos billetes-papel de pesetas están circulando dentro de la economía, siendo utilizados para comprar o vender comida, casas, herramientas, etc.
Para mantener la paridad peseta-oro, ¿qué era lo que hacía el banco central? Coger el dinero circulante y dividirlo por entre todo el oro que quedaba. Ahora tocaría a menos oro por peseta.

Si la economía va bien, la moneda se aprecia (te dan más oro por el mismo billete).
Si la economía va mal, la moneda se devalúa (te dan menos oro por el mismo billete).

¿Qué pasó? Pues que mientras las economías fueron más o menos manejables, la paridad oro por billetes se pudo manejar también. El problema surgió cuando las economías se desarrollaron y se expandieron a nivel mundial, especialmente desde principios de siglo XX.
Vamos a resumirlo lo más brevemente posible:

-La producción de oro no le seguía el paso al crecimiento de la economía.

Ya lo dije en otra entrada, pero lo repito: todos los años se producen cosechas, se fabrican automóviles, y se cobran los sueldos. Pero el oro no se produce todos los años de igual manera. Hay años en que puedes sacar tres toneladas de las minas, otros dos, y otros seis. Y lo malo viene cuando las minas se agotan. El oro es finito, la capacidad productiva de la economía, NO. No hay oro en todo el planeta que pueda pagar las cosas que se producen año tras año… y muchísimo menos si nos empecinamos en mantener una paridad fija e inamovible oro-billete.

Y es por eso que todas las naciones fueron abandonando el patrón oro o, más acertadamente, el canje de billetes por oro. ¿Se entiende ahora?
Todas salvo EE.UU., cuyas gigantescas reservas y leyes lo permitían… hasta 1971, año en que los Estados Unidos no pudieron mantener ese sistema de canje… porque se habían arruinado. Desde ese año, las monedas flotan libremente las unas con respecto a las otras. El dólar, que hasta entonces había servido de referente para las demás (porque era la única convertible en oro), dejó de ser el ancla de la economía mundial. Durante los años 70 y principios de los 80, el caos en la convertibilidad de las monedas fue la tónica.

Como podéis observar, el oro se empleó como referente porque la gente confiaba en él. Pero eso que proponen los “zeitgeisteros”, y la derecha libertaria americana, y algunos segmentos de la extrema derecha económica, de volver a pagar las cosas con oro… sencillamente, NO es viable. No con nuestra economía, al menos. Eso es un mito:

http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty3.html#50

Voy a resumir: para pagar un dulce de un dólar americano, tendría que darle al pastelero su equivalente en gramos de oro. Pues bien, que sepáis que:
Una moneda de un gramo de oro valdría 57 dólares (cotización de Julio del año 1999).
Para pagarle al pastelero tendría que darle 1/57 gramos de oro. O sea, le tendría que dar al pastelero 0,017 gramos de oro.
Pues no sé vosotros, pero me parece que eso lo va a hacer la abuela materna del que hizo Zeitgeist.

Bueno, ¿y qué hacen los gobiernos para mantener un respaldo de sus monedas? Pues confiar no sólo en las reservas de oro, sino en las reservas de divisas de otras monedas extranjeras, así como en los bienes que el país tiene.
Admitámoslo: los billetes que tenemos en nuestros bolsillos valen porque nosotros creemos que valen algo. Es por eso que al dinero actual se le llama dinero fiduciario o de fe.
Ya hemos explicado esto en otras de nuestras entradas:

http://natsufan.livejournal.com/#entry_27523

El oro se utilizó en un principio como estabilizador de la economía. Por ejemplo, todos saben que vas a cobrar dos maravedíes de oro por el trabajo de un año como jornalero en la España medieval. Obviamente, una economía basada en el oro como medio exclusivo de pago, es financieramente más estable, como un estado feudal de la Edad Media. Fijaos que los precios variaron muy poco durante este período: el oro era estable (una forma evidente de ver el valor de algo) y, si no había oro, te pagaban en gallinas o comida, o lo que fuera (con lo que “sujetaba” muy bien la inflación o aumento de los precios). Conforme la economía crecía, la producción no se podía pagar sólo con oro… porque llegaba un momento en el que no había oro para pagar todos los sueldos de los sirvientes, ni todas las cosechas que salían todos los años, ni todas las herramientas que producían los artesanos, etc. Y, lamentablemente, ya casi nadie te admitía que le pagaras con gallinas o con lingotes de cobre. Llegó un momento en que se empezó a pagar con billetes-pagaré, que conssiten en un “ya te pagaré tus servicios o tus bienes en oro más adelante, que sí, que sí”. Y, resumiendo: mientras hubo oro para pagar o para creer que te podrían pagar, todo fue bien. El problema es que la economía mundial es demasiado gigantesca y demasiado amplia como para que nos paguen a todos en oro o en plata. Es, sencillamente, imposible.

Ningún Estado te devuelve hoy en día el valor de su moneda en oro. Ninguno. Porque no puede. No tiene oro. Y no tiene porque no hay oro suficiente. De verdad.

Los Estados hoy en día validan su moneda no sólo con oro, sino con cosas más “de fe”:
-Garantías de pago por parte del estado (bonos y obligaciones del Estado).
-Reservas de monedas de otros Estados (divisas). Yo puedo no tener oro, pero tengo monedas de otros países, algo así como tener “acciones” de otras empresas (en este caso, países).
-Respaldo por parte de los bienes del Estado. Esto es poco común, pero algunos países respaldan sus monedas con la producción de petróleo u otros recursos naturales.

Es decir, un Estado debería respaldar hoy en día su moneda con parte de oro, parte de divisas, y parte del producto nacional. Pero no lo hace, porque es complicado que te den 0,0000001 gramos de oro, más tres peniques de libras inglesas más el 0,000000001% de las minas de cobre de Riotinto por tu billetito. Todos confiamos en que la el papelito vale lo que ponga en él que vale. Mientras sea legal, claro. Y eso no es un secreto ni una trama ni una conspiración. Está en los libros de economía, al alcance de quien quiera leerlos.
Algunos, como los conspiranoicos, pueden no estar de acuerdo con este sistema, pero es el que tenemos, funciona más o menos, y a mí me sirve. Lo que no me vale es que me digan que el sistema es falso o miente. El sistema no miente: está ahí, no es una trama oculta por sociedades de masones o illuminati. Cualquiera puede saber de qué va el asunto si se molesta en informarse un poco. Hace cuestión de unos meses yo no sabía de las cuestiones intrínsecas a la economía. Y aquí estoy, después de haberme leído varios libros y varios enlaces de internet. Si esto fuera una conspiración oculta al público desde hace un siglo… no me habría resultado tan fácil encontrarla, leches. Es que parece que los zeitgeisteros estén descubriendo ahora la pólvora. ¿Que los billetes de dinero no son convertibles en oro? Anda, la ostia, pues claro que no. Desde hace tiempo. Y por unos motivos y unas causas que NO son las que está diciendo Zeitgeist.

Voy a poner un ejemplo de risa. G. Edward Griffin, el “autor” que sirve de fuente para Zeitgeist, vende monedas de plata en su página, los “libertatems”, como alternativa al “government money” (el dinero del gobierno, los dólares):

http://www.realityzone.com/libertatems.html

¿Os habéis leído la página? ¿Sabéis qué piden como pago los conspiranoicos estos que no se fían del dinero del gobierno, porque la inflación lo erosiona?
Pues sí, señor: aceptan dólares de billete-papel al contado, transferencias o cheques.

Yo es que me parto de la risa. Los conspiranoicos venga a maldecir el dinero-papel, diciendo que no tiene valor auténtico… y van luego y lo aceptan sin problemas, ja, ja, ja… Si la plata vale tanto según ellos, ¿por qué la cambian por esos billetes de papel que, según ellos no vale nada?
Si tan en contra están del dinero en papel, ¿por qué lo aceptan como pago, eh?
Que me lo den a mí todo si no lo quieren.
Yo, encantada de la vida que estaría con cada uno de esos dólares “que no valen nada, que tienen deuda acumulada, y que te llevan a la esclavitud”. Con todos esos inconvenientes me los quedaba, vamos. Y lo gracioso es que Griffin también.

Continuamos. Zeitgeist dice:

Denme el control del suministro de dinero de una nación y no me interesa quién haga sus leyes.
M.A. Rothchild, fundador del banco Rothchild.

Bien, la cita por lo que he podido saber es FALSA. O, mejor dicho, no tiene fuente contrastable.
http://www.brainyquote.com/quotes/authors/m/mayer_amschel_rothschild.html

La auténtica o más antigua es:
Give me control of a nation’s money and I care not who makes her laws.

Traducción: “Denme el control del dinero de una nación, y no me importa quién haga sus leyes”.

Ni a mí tampoco, oiga. Pero es que eso es obvio.
La cita de Zeitgeist es, por lo visto, una mala traducción del alemán nativo de Rothschild (se escribe así, no Rothchild, como dice el traductor de Zeitgeist) o una tergiversación de la cita original. Me inclino por la tergiversación. No es lo mismo decir: “denme el control del dinero de una nación”, cuyo significado está más que claro, que “denme el control del suministro de dinero de una nación”, que se adapta más a las necesidades de Zeitgeist.

En fin, seguimos:

Es importante entender claramente: la Reserva Federal es una corporación privada. Es tan federal como “Federal Express”. Hace sus propias pólizas, y está virtualmente sin regulación del gobierno de los EE.UU. Es un banco privado que presta toda la moneda con interés al gobierno, completamente consistente con el modelo de banco central fraudulento del que el país buscó escapar cuando declaró su independencia en la Guerra Revolucionaria Americana.

Es importante entender que todo eso es una sarta de mentiras una detrás de otra. Como ya hemos demostrado en otras entradas de nuestro blog:

http://natsufan.livejournal.com/#entry_28706
http://natsufan.livejournal.com/#entry_29279
http://natsufan.livejournal.com/#entry_27523

La Fed es un banco público, sin accionistas ni más dueños que el Estado:
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty4.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Federal_Reserve
http://www.frbsf.org/publications/federalreserve/fedinbrief/central.html
http://www.federalreserve.gov/generalinfo/faq/faqfrs.htm
http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank12.htm
http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank13.htm

Realiza auditorías públicas internas y ante el Congreso:
http://www.frbsf.org/publications/federalreserve/fedinbrief/organize.html
http://www.fms.treas.gov/bulletin/b2008-1.pdf
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty6.html
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty8.html
http://www.federalreserve.gov/boarddocs/rptcongress/annual06/sec6/c1.htm
http://www.federalreserve.gov/boarddocs/rptcongress/annual06/sec6/c3.htm#t2
Federal Banking Agency Audit Act (31 USCA §714).

Tiene regulación propia abundante y consultable, aprobada por el Congreso mediante leyes públicas:
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty2.html
Federal Reserve Act of December 23, 1913.
http://www.federalreserve.gov/aboutthefed/fract.htm

No presta toda moneda con interés al gobierno de los Estados Unidos, porque…

…el gobierno no puede pedirle prestado por ley, ya que no es un banco privado…
http://www.federalreserve.gov/pf/pdf/pf_3.pdf
http://www.federalreserve.gov/aboutthefed/section2.htm

…ni puede la Fed comprarle al gobierno todos los bonos que le dé la gana…
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty7.html

…y sus ingresos van a parar a la Tesorería de los EE.UU., no a ningún dueño privado:
http://www.fms.treas.gov/bulletin/b2008-1.pdf

Que no les guste a los conspiranoicos, eso es otra cosa. Pero mentir está feo. Muy, muy feo. Vamos, que los fundadores de Estados Unidos, declararon la guerra a Inglaterra no para independizarse, sino para librarse del banco central inglés, ¿no? Veeeenga ya. No me imagino yo a George Washington gritando en plena batalla de Monmouth gritando desde su caballo: ¡¡¡Muerte al banco central inglés!!!

Seguimos, seguimos, que viene lo bueno. Zeitgeist dice:

Volviendo a 1913, el Acta de Reserva Federal no fue la única ley anticonstitucional que se mandó al Congreso. También mandaron el impuesto federal al [Congreso]. Vale la pena aclarar que la ignorancia del pueblo americano frente al impuesto federal al ingreso es un testamento de cuan entorpecida e inconsciente es realmente la población americana.

Oh, sí, sí, claro, claro. Qué ignorante es el pueblo americano, que no notó en 1914 que le estaban cobrando más impuestos que antes de la aprobación del impuesto federal. Vamos, hay que ser tontos para no darse cuenta, vaya… dejo de ganar dinero en mi nómina… y no lo noto.

Ésta es otra de las teorías conspiratorias más extendidas entre los americanos. La que dice que no están obligados a pagar los impuestos. Más concretamente, el impuesto federal que grava los ingresos (federal income tax). Aquí se detalla mejor:

http://en.wikipedia.org/wiki/Tax_protester_arguments#Constitutional_arguments

Esta conspiración viene de largo. Ya hemos dicho anteriormente que los americanos odian los impuestos. Y los odian a tal nivel que siempre se están “escaqueando” de pagarlos. Recordemos que los impuestos ingleses fueron el motivo principal de la Guerra de Independencia americana.
Los americanos siempre han odiado el hecho de dar dinero a cambio de, aparentemente, nada. El odio a los impuestos, si bien es un fenómeno extendido entre todos los habitantes del mundo, en América alcanza las dimensiones de un fenómeno sociológico. Muchos americanos se han inventado mil y una teorías que justifiquen el no tener que pagar impuestos. Hasta tal punto que la propia wikipedia dice:
the tax protester phenomenon is particular to the United States and has no notable equivalent in other jurisdictions.

Traducción: “el fenómeno de los protestatarios en contra de los impuestos es particular de los Estados Unidos, y no tiene ningún equivalente notable en otras jurisdicciones.”

Ya hemos hablado de esto en otras entradas, pero os lo resumo aquí:
Los americanos, o la mayoría de los americanos, odian todo lo que sea estatal, y más todo lo que sea estatal y les cueste dinero. Más bien, odian todo lo que les cueste dinero sin contraprestaciones,
Odian más lo estatal porque a los americanos les cuesta mucho desprenderse de su dinero. Pero si ven que ese dinero sirve para algo que puedan comprobar, pues más o menos lo perdonan. Los americanos son mucho de eso de “el dinero que he ganado, me ha costado mucho ganarlo y es mío y sólo mío, y se gasta en lo que yo quiera, ea que sí”. Por ejemplo, si pagan unos impuestos locales, y ven que se construye un puente en la carretera que cruzan, piensan que su dinero ha servido para algo. Pero si pagan unos impuestos federales, que se manejan en Washington, y que se utilizan para cosas que no ven, como financiar la NASA, la mínima Seguridad Social que tienen, o una base militar en Alaska… ya se ponen a criticar como locos que esos dineros se gastan en corrupciones “de los políticos de Washington” o en cosas que a ellos no les interesan. He llegado a leer con mis propios ojos en el blog de un republicano que él “no tenía por qué pagar las medicinas del hijo de un tipo al que no conociera de Montana”. Él decía que los impuestos, pocos, y bien utilizados, para cosas que él pudiera ver. Esto tiene mucho que ver con una rama política de la derecha americana, los llamados “libertarios” o “libertarianos”, que luchan constantemente por reducir el papel del Estado al mínimo posible (dejar sólo la policía, el ejército y muy poca administración), y así reducir gastos… y que son fuente de infinidad de teorías de la conspiración relacionadas con América:
http://en.wikipedia.org/wiki/Libertarian_Party_%28United_States%29
http://www.lp.org/

Zeitgeist dice:

Primero de todo, el impuesto federal al ingreso es completamente anti-constitucional, porque es un impuesto directo y no igualitario. Todos los impuestos directos deben ser igualitarios para ser legales según la Constitución.

Ya. El problema es que para eso se cambió la Constitución, tío listo.
Yo os lo resumo. Efectivamente, la Constitución original de los Estados Unidos…

http://en.wikipedia.org/wiki/Article_One_of_the_United_States_Constitution#Clause_3:_Apportionment_of_Representatives_and_Taxes

…dice que los impuestos deben ser igualitarios.
Mientras el Estado se pudo mantener con esos impuestos, bien, pero como con esos impuestos no se podía obtener suficiente dinerito para poder hacer funcionar el país en el siglo XX (la cosa había cambiado mucho desde el siglo XVIII), se votó la 16ª Enmienda a la Constitución, en 1913:

http://en.wikisource.org/wiki/Additional_amendments_to_the_United_States_Constitution#Amendment_XVI

The Congress shall have power to lay and collect taxes on incomes, from whatever source derived, without apportionment among the several States, and without regard to any census or enumeration.

Traducción: “El Congreso tendrá el poder de dictar y recaudar impuestos sobre los ingresos derivados de cualquier fuente, sin necesidad de reparto entre los estados miembros y sin consideración respecto a ningún censo o enumeración”.

La Constitución original de Estados Unidos (1787) ponía muchos límites a la imposición de impuestos porque se había redactado en una época en la que los americanos se habían levantado en pie de guerra para luchar en contra, precisamente, de unos impuestos que el rey de Inglaterra les estaba “endilgando”. Es obvio el odio que los americanos le tenían a los impuestos. No iba a venir la primera constitución a ponerles otros, claro. Sólo dejó la posibilidad de impuestos locales. Pero eso sólo aguantó hasta principios del siglo XX. Para entonces, el Estado no podía nutrirse sólo de unos pocos dólares que le llegaran de cada americano. Necesitaba más y más dinero para unas carreteras cada vez más largas, una armada más grande, unos proyectos urbanísticos gigantescos, más policía, más agencias gubernamentales, etc. Y el gobierno se vio obligado a recaudar más dinero. Como todo el mundo no podía aportar 1000 dólares (no todos eran igual de ricos), el gobierno decidió tasar más a los que más dinero ganaban… por eso se llama impuesto (dinero recaudado) federal (del gobierno nacional) a los ingresos (a lo que ganaba cada americano).
Bien, como ya hemos visto, esa ley de anti-constitucional, no tiene nada.

Zeitgeist continúa:

Segundo, el número requerido de estados para ratificar la enmienda para permitir el impuesto federal al ingreso nunca fue alcanzado, y esto ha sido citado incluso en la corte de casos modernos.

Aaaaaaamigo, te he pillado, Zeitgeist. Primero dices que los impuestos federales son anticonstitucionales, ya de base, y luego dices que sí, que vale, que el Congreso cambió la ley para poder recaudarlos, pero que de todas formas esa enmienda no vale. Ya, ya… se te ha visto el plumero pero que bien.
¿Por qué dice Zeitgeist que esta enmienda no vale? Por esto:

If you… examined [the 16th amendment] carefully, you would find that a sufficient number of states never ratified that amendment.
U.S. District Court Judge James C. Fox 2003.

Traducción: “Si usted… examina [la 16ª enmienda] cuidadosamente, encontrará que nunca la ratificaron un número suficiente de Estados. Juez de distrito de EE.UU. James C. Fox, 2003.”

Mentira. De las gordas, gordas.

Primero. Esa afirmación también la hace el pseudodocumental conspiranoico America: From Freedom to Fascism.

Segundo: Eso no es lo que el juez James C. Fox, de Carolina del Norte, dijo. Eso era lo que estaba leyendo del papel que le pusieron por delante mientras se entereba de las argumentaciones que le daba un acusado para no pagar los impuestos federales.

To buttress the claim that the 16th Amendment is invalid, the film displays a quotation from a federal district judge, James C. Fox. But the transcript from which the judge’s words were taken shows that while he spoke those words, they were in the context of laying out issues and that the conclusion he reached was the opposite of the words quoted.
Judge Fox, the transcript shows, concluded that no court would accept any argument that the 16th Amendment was not properly ratified and therefore invalid.

Traducción: “Como refuerzo a la afirmación de que la 16ª enmienda no es válida, la película muestra la cita de un juez de distrito federal, James C. Fox. Pero la transcripción de las palabras del juez que hace la película, muestra que mientras las estaba diciendo, era en el contexto de presentar alegaciones, y que la conclusión a la que llegó fue la contraria de las palabras citadas.
La transcripción muestra que el juez Fox concluyó que ninguna corte aceptaría ningún argumento de que la 16ª enmienda no fue correctamente ratificada y, por tanto, inválida.”

Vamos, que lo que el juez estuvo haciendo era leer en voz alta la defensa del tipo que no quería pagar los impuestos federales. Tiene cojones, vamos… Es que eso ya no es mentir. Es ponerle palabras en boca de un representante de la justicia. ¿Eso no es delito? ¡Y, encima, el juez dictó sentencia en contra!
Por cierto: no hay ni una sola sentencia en Estados Unidos que haya autorizado el negarse a pagar los impuestos federales. Ni una sola.

Aquí está todo eso refutado con mucha más gracia y salero, por el periódico New York Times:
http://www.nytimes.com/2006/07/31/movies/31russ.html?pagewanted=print

Por cierto, una anécdota de risa que cuentan en este enlace (yo ya la sabía, pero como no pintaba nada en una crítica a Zeitgeist, no la he comentado hasta ahora). ¿Sabíais que el autor del pseudodocumental conspiranoico America: From Freedom to Fascism, Aaron Russo, asegura que fue presentado en Cannes? Pues una cosa curiosa que descubrió este periodista del New York Times. Extrañado al ser informado de que un pseudodocumental de tan baja estofa como America: From Freedom to Fascism, fuera proyectado en un festival de tan alta calidad, se le ocurrió preguntarles a los organizadores del festival de Cannes, en Francia. Y ellos le dijeron que ese documental no se había proyectado en el festival. Y, al investigar, descubrió que el tal Aaron Russo lo que en realidad había hecho fue presentarse en la ciudad de Cannes, se fue para la playa, y se puso a proyectar, de noche, el pseudodocumental en una pantalla inflable de ésas que se pueden llevar de un sitio para otro. Su público: cincuenta personas que pasaban por allí.
Y así pudo decir el Russo éste que… “mi documental se ha proyectado en Cannes”.

Juaaaaaa, jua, jua, jua… El pobrecito lo que quería era el prestigio de poder decir que su película había salido en Cannes. ¡¡¡Sí, en la playa de la ciudad, no en el festivaaaaaal!!! Ja, ja, ja, ja… Tooodos los conspiranoicos son iguales de patéticos y de risibles. Todos, todos. No me extraña que tengan seguidores tan patéticos y risibles como San Anónimo de Zeitgeist. Ah, por cierto, acabo de leer en las notas a pie de página que Aaron Russo fue candidato por el Partido Libertario (o libertariano) de América. ¡¡¡No!!! ¿¿¿En serio??? No se me había ni pasado por la cabeza sospecharlo.

Ah, por cierto, que no he terminado. Por supuesto que la 16ª enmienda fue aprobada legítimamente por la mayoría de Estados miembros de los Estados Unidos:

http://en.wikipedia.org/wiki/Sixteenth_Amendment_to_the_United_States_Constitution#Ratification_process

Lo aprobaron 42 estados de 48 entonces (año 1913) existentes. Los conspiranoicos se agarran como a un clavo ardiendo al hecho de cuando se votó la ley, Ohio no debería haberlo hecho porque era un estado adherido a Estados Unidos de hecho (1803) pero no de derecho (no se firmó su adhesión oficial hasta 1953). Obviamente, eso es una tontería como la copa de un pino a la que se agarran algunos en los juicios para no pagar los impuestos federales, como en el caso Ivey v. United States. Tantos se agarraron a este argumento sin base, que los jueces acabaron por imponer multas de 5000 dólares por frivolizar la Internal Revenue Code section 6702(a), o sea, el Código Interno de Ingresos, sección 6702(a).
El Tribunal Supremo acabó por adoptar esa medida en el caso Baker v. Commissioner.

Se necesitaban tres cuartas partes de los estados para la aprobación de la enmienda. La aprobaron 42 de 48. Hacía falta que la aprobaran 36, luego estaría aprobada CON y SIN Ohio.

Si el argumento fuera que la enmienda se aprobó incorrectamente porque Ohio no era un estado de derecho, entonces TODAS las leyes que requiriesen las tres cuartas partes del Senado para su aprobación, desde 1803 (fecha desde la que está votando Ohio), serían inválidas. Y eso es una patochada inmensa. Prácticamente, ello implicaría que toda la jurisprudencia americana sería inválida desde 1803 hasta 1953. Eso no lo admitiría ningún juez, obviamente.

Bueno, seguimos con el varapalo. Zeitgeist dice:

Tercero, en el presente, aproximadamente el 35% del ingreso promedio de un trabajador se le quita a través de este impuesto. Eso significa que trabajas cuatro meses del año para cumplir con esta obligación impositiva, y adivina dónde va el dinero. Va a pagar el interés de la moneda producida por el fraudulento banco de la reserva Federal, un sistema que no debe existir. El dinero que haces trabajando cuatro meses al año va literalmente a los bolsillos de los banqueros internacionales, dueños del banco privado de la Reserva Federal.

Claro, claro, claro… Y yo voy y me lo creo.
Primero: el 35% es el máximo que te pueden sacar, no lo normal:
http://en.wikipedia.org/wiki/Income_tax_in_the_United_States#Year_2008_income_brackets_and_tax_rates
Te pueden sacar entre un 10% y un 35% de tus ingresos, dependiendo de si estás soltero, casado, casado con bienes gananciales, o eres cabeza de familia. O sea, que lo de trabajar cuatro meses al año dependerá de lo que ganes, y cómo lo ganes, tío listo.

Segundo: es mentira que esos impuestos vayan a pagar el interés de la moneda producida por el fraudulento banco de la reserva Federal, un sistema que no debe existir. Eso es un mito, y aquí el economista Flaherty lo refuta:

http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty7.html

Voy a resumirlo:
¿¿¿Cómo van los impuestos a ir a pagar un supuesto interés que el gobierno tiene con la Fed… si la Fed le paga todos sus ingresos al Tesoro y al gobierno de los Estados Unidos??? ¡Es absurdo!
Y por si hay algún listo de esos que vinieron hace tiempo a atacar nuestra sección de economía, les pido que se lean este enlace que he puesto, donde también se demuestra que la Fed no puede comprar todos los bonos que el gobierno americano emite. De hecho, sólo llega a comprar el 9% de los que emite el gobierno americano.

Tercero: el dueño de la Reserva Federal es el estado, leches, qué pesados, no la banca internacional. ¡¡¡No tiene accionistas!!!
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty4.html
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty5.html

Mi marido ya lo explicó aquí, en castellano, cuando habló de los bancos centrales:
http://natsufan.livejournal.com/28706.html#cutid1
http://natsufan.livejournal.com/29279.html#cutid1

Sigue Zeitgeist:

Y cuarto, aun con la afirmación fraudulenta del gobierno sobre la legalidad del impuesto al ingreso, no hay literalmente ningún estatuto, ni ley en existencia, que le requiera pagar ese impuesto. Punto.

Mentira total, cochina y absoluta.

Está el Internal Revenue Code of 1986, y sus enmiendas.
Revised Statutes of the United States, de 1874.
26 U.S.C. § 6700.
26 U.S.C. § 7408.
Y, les guste o no, la 16ª enmienda es legal.

Sentencias judiciales (hay cientos, éstas son algunas):
Cheek v. United States, 498 U.S. 192 (1991),
Ivey v. United States.
Leser v. Garnett, 258 U.S. 130, 66 L.Ed. 505, 42 S.Ct. 217 (1922)
Coleman v. Miller, 307 U.S. 433, 83 L. Ed. 1385, 59 S. Ct. 972 (1939)
El llamado “argumento Benson”, que aseguraba que debido a la no-estatalidad judicial de Ohio no se había aprobado correctamente la 16ª enmienda fue desestimada por el 7º circuito de apelaciones de los Estados Unidos, en la sentencia United States v. Thomas, y en United States v. Benson.

Y sí, ya sé lo que me van a decir algunos de los conspiranoicos: que si la 16ª enmienda se adoptó poco a poco, que si Ohio no era un estado de derecho, que si había errores de puntuación en las copias que se enviaron a los gobiernos estatales, que si Montana aprobó la ley oralmente, pero no la votó, etc., y etc.
A todos esos señores les digo:

the Supreme Court follows the “enrolled bill rule.” If a legislative document is authenticated in regular form by the appropriate officials, the court treats that document as properly adopted.

Traducción: “El Tribunal Supremo de EE.UU. siguió la “regla de ley inscrita”: si un documento legislativo es autentificado como que está en forma regularizada por los oficiales apropiados, el Tribunal trata ese documento como correctamente adoptado.”
—Caso United States v. Thomas.

El secretario del Tesoro firmó la ley en 1913. Nadie se opuso, luego la ley fue legalmente aprobada y es efectiva. Se pongan como se pongan y se levanten como se levanten los conspiranoicos.

Ahora una serie de preguntas:
¿Pero cómo os vais a creer, conspiranoicos de las narices, que os vais a librar de pagar impuestos?
¿Qué pasa, os creéis superiores, distintos a los demás mortales?
Zeitgeist hace afirmaciones muy peligrosas, al asegurar que ningún americano está obligado a pagar impuestos federales. Eso lo único que va a lograr es que los que se nieguen a pagar, después de ver el pseudodocumental, acaben en la cárcel o pagando una multa gorda (mínima de 5000 dólares). Hombre, yo no lo voy a impedir. Si alguien se siente fuerte, adelante… que se niegue a pagar sus impuestos, a ver qué le pasa.
Hace ya casi un siglo que se aprobó esa ley. Hay cientos de sentencias judiciales, y de leyes administrativas que especifican cuánto, cómo y dónde hay que pagar los impuestos federales. Si esa ley fuera inconstitucional, ya lo habría dictaminado el Tribunal Supremo, y no lo ha hecho. Y no lo ha hecho, porque los argumentos esgrimidos por los “yo me niego a pagar impuestos, ea” son… absurdos, son pataletas de niños llorones. Al contrario, no ha hecho más que afirmar y reafirmar la legalidad de los impuestos federales… impuestos que pagamos los demás países sin armar tantísimo follón, y sin darle tanta importancia a una cosa que es un deber cívico, necesario y honroso. A una servidora no le duele pagar sus impuestos… siempre que yo vea que se usan para aportar servicios útiles y necesarios para todos. A mí sí me parece bien que se le paguen las medicinas al hijo de un hombre que yo no conozca de, por ejemplo, Asturias. Yo soy solidaria.
Ahora, gastos tontos como subvencionar partidos políticos o crear docenas de ministerios y consejerías, y cientos de altos cargos, o aumentar la administración cada legislatura, me parecen un despilfarro inaceptable. ¿Qué haré? Luchar contra eso, y votar en consecuencia, no quejarme de la inconstitucionalidad de los impuestos, leches.

No tenéis a dónde agarraros, así que pagad.
Pagad como lo hacemos los demás, porque esos impuestos son los que pagan nuestros hospitales, nuestras escuelas, nuestras infraestructuras, y miles y miles de cosas públicas que son necesarias para el conjunto de la nación.
No podéis venir ahora a cuestionar las bases de nuestra sociedad cada vez que os dé la gana. Ya se ha hablado mucho, se ha escrito mucho, y se le ha dado demasiadas vueltas al asunto. No podemos estar siempre así. Esas energías son necesarias para cambiar a mejor el sistema fiscal, no para cuestionarlo eternamente. Bueno, de todas formas, eso sólo lo hacen en América, donde hay conspiranoicos a patadas.
De acuerdo que es una putada pagar impuestos para que tu gobierno se lo gaste en guerras tontas, pero entonces el problema es del gobierno, no de los impuestos. Si no estás de acuerdo en qué se gastan tus impuestos, vota y cambia el gobierno, no intentes desmantelar el Estado y hacer que volvamos a la edad de Piedra.
Los impuestos son necesarios. Odiosos, pero necesarios. ¿Hay que gestionarlos mejor? Seguro, mucho nos duele pagarlos como para que se desperdicien. El Estado no nos obliga a pagar porque está dirigido por gente a la que le gusta vernos sufrir. Nos cobra porque hay servicios que hay que pagarlos, y hay que pagarlos entre todos, porque son muy caros. ¿O preferiríais no tener una sanidad pública y gratuita como en España?

Los impuestos no los inventó ni el demonio ni los hombres tras la cortina. Son una convención social nacida de la necesidad y, en teoría, dirigidos al bien común. Si no sirven para el bien común, hay que cambiar el sistema de gastos, no el sistema impositivo.


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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/30242.html

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