El diario cada vez menos privado de Natsu

Normas de uso y normas para poder comentar.

Hola a todos, queridos lectores. Especialmente queridos los que os habéis molestado en clicar aquí, la página de normas de uso. Gracias, guapetones :-)

Antes que nada, lamento tener que decir que no permito los comentarios anónimos, entendiéndose como “anónimo” toda persona que no se halle registrada en WordPress (dando una dirección de correo válida) o no tenga firma electrónica estándar, y proporcione nombres y apellidos auténticos y verificables.

Por favor, no seáis pesados: no voy a publicar ningún mensaje de personas que no se hayan registrado en WordPress o no tengan firma electrónica estándar (ni den la cara). Intentaré no hacer excepciones, ni aunque sean de personas que ya hubieran comentado antes como registradas en WordPress (a muchos os ha pasado que os habéis olvidado de la contraseña, y habéis intentado escribir comentarios como anónimos, firmando con vuestro nick). No tengo forma alguna de saber que esas personas son quienes dicen ser.

Repito: todo comentario de alguien sin registrar en WordPress (o sin firma electrónica -openid, por ejemplo-) y que no presente nombres y apellidos auténticos y verificables no será publicado, independientemente de que se sepa quién es esa persona.

¿Por qué? Pues es básicamente para filtrar los numerosísimos comentarios de gente que no da la cara y se dedica a llenar la página de textos intrascendentes, insultos sin pruebas, amenazas y mentiras descaradas (los llamados trolls en jerga cibernética). Esa gente no tiene absolutamente nada que perder, y se permiten el escribir esas cosas sin temor a que se pueda tomar medida alguna contra ellos. Tanto José María como yo damos nombre, apellidos, municipio, curricula, e incluso hemos puesto fotos de nuestra familia.

Nosotros sí damos la cara. Más de lo que deberíamos, y más de lo que muchos de estos personajes anónimos tienen el valor de hacer.

Al exigir registro, obligamos a que sólo la gente con el mayor de los intereses se tome la molestia de comentar. Comprenderéis que no tengo muchas ganas de ver llena mi página de comentarios del tipo “mientes, mientes, no sé en qué, pero mientes”, “muérete ya, escoria oficialista” o el celebérrimo “yo no sé nada de mitología, pero me cuesta creer que Zeitgeist mienta en mitología”. Así de paso, conseguimos que todo el que entra dé aunque sea una dirección de correo a partir de la cual investigar en caso de tener que denunciar (hemos recibido amenazas de muerte, pocas, pero las ha habido)… y a la que poder enviar nuestras contestaciones, claro.

Incluso si habéis escrito correctamente como usuarios registrados, puede que no os desfiltre el mensaje hasta que haya corroborado las afirmaciones que en él hacéis; o hasta que lo haya contestado, si he de tardar mucho en contestar porque los comentarios sean muy largos o muy complejos. Me ha sucedido varias veces que se han presentado muchísimos comentarios de una sola vez (curiosamente sincronizados y coordinados), y no hemos podido responderlos a todos (vosotros sois muchos y nosotros sólo dos). No voy a publicar ningún comentario que estime se merezca una respuesta adecuada o contundente hasta que tenga tiempo de responder. Considero que tengo el derecho a no publicar comentarios que voy a tardar mucho en contestar y que no he podido revisar convenientemente. Eventualmente los desfiltraré, pero tenéis que ser pacientes y esperar. Aclaración: entrar a los dos días con un segundo comentario escrito en mayúsculas en el que nos acusáis de censuradores, “gordos de la CIA” u os jactáis de que “jajaja, he demostrado que tengo razón y por eso no me publicáis”, no ayudará en nada a ver vuestro comentario contestado y desfiltrado más rápidamente. Las amenazas y los insultos sin pruebas serán respondidos por Chemazdamundi, que no se anda con chiquitas. Luego no quiero lloros a este respecto.

Otra de las cuestiones y quizás la más importante por la que pido nombres y apellidos es para poder denunciar judicialmente a aquel que se presente mintiendo. No admito mentiras, y eso va especialmente por las personas que defienden las conspiranoias de los atentados del 11-S. Por lo que amí y a la Justicia respecta, es delito mentir sobre la muerte de personas inocentes y acusar con pruebas falsas. Todo el que entre aquí ha de responsabilizarse de sus palabras, lo que implica que, si miente o presenta pruebas falsas será denunciado por mí ante los tribunales. Así de claro.

Tampoco suelo disponer de mucho tiempo libre, como habréis podido comprobar, y no estoy todo el día conectada a internet. Tengo más cosas que hacer que atender este blog, del que no vivo y por el que nadie me paga. Por lo tanto, por favor, paciencia con las respuestas.

No se admiten spam, “corta-pegas” kilométricos (poned enlace a la información en lugar de cortar y pegar toda, nosotros sí la leeremos), comentarios racistas, xenófobos, ni aquellos que insulten sin pruebas. Es decir, se permiten insultos siempre que vengan acompañados de pruebas veraces.

A riesgo de repetirme más que las morcillas: nota muy, pero que muy importante para quienes entran aquí buscando información sobre Zeitgeist: los artículos sobre ese filme están escritos para leérselos. Enteros. De principio a  fin.

No quiero ser cansina, pero quiero que esto quede claro. Sé que he escrito mucho sobre Zeitgeist, pero si vais a comentar criticando, os pido que os leáis todos los artículos. Joroba mucho que la gente se lea “a saltos” las cosas que tantísimo tiempo y esfuerzo me ha tomado escribir. No es obligatorio leerlo todo, por supuesto, pero si no te lo lees todo, luego no entres criticando que “no has tratado el tema X”, porque si el tema X está investigado y contrastado en alguno de los artículos, me estarás acusando falsamente, y eso fastidia. Tanto como para no desfiltrar el comentario de alguien que demuestre no haberlo hecho. El diario está hecho para ser leído entero. No es obligatorio leerlo todo, pero si no te lo lees entero, espero que tengas el sentido común de no criticar lo que no te has leído. Luego no quiero excusas del tipo “es que es mucho y no quiero leérmelo todo”. Ni que metáis la pata acusándome de no haber escrito sobre algo… y que luego resulte que es un tema al que he dedicado cuatro entradas de más de treinta páginas. Señalo esto último porque muchos, muchos de los partidarios de Zeitgeist me han acusado de no haber refutado alguna cuestión al respecto del pseudodocumental… y muchas veces ha ocurrido que es que no se lo habían leído entero porque se habían leído las cosas “a saltos”, “saltándose” precisamente… la parte en la que escribo sobre la cuestión que plantean.

Si yo quiero analizar, por ejemplo, El Quijote, no me puedo saltar nada. Tengo que leérmelo entero. Eso es lo que se debe hacer con toda obra.

Yo me he visto Zeitgeist, the Movie y Zeitgeist Addendum varias veces… enteros. Lo mínimo que espero de mis lectores es que se lean todo lo que he escrito. Al menos así me enseñaron a estudiar y a leer a mí. Y creo que es de sentido común que no se puede criticar algo hasta que no se lee.

Procurad escribir sin faltas de ortografía, por favor. El castellano es una lengua preciosa… contribuyamos entre todos a mantenerla limpia, fija y “con esplendor”. Así, de paso, mostramos nuestra cultura y buen hacer.

Nos reservamos el derecho a actuar judicialmente contra todo aquel que nos amenace. Así que antes de amenazar de muerte, os recomiendo que os lo penséis dos veces. Y que os deis una ducha caliente, que relaja mucho ;-)

Otra cosa más… mi marido, Chemazdamundi, se reserva el derecho a contestar con su particular estilo los comentarios que me ataquen. Es su derecho legal, y a él se atiene. Como hice con mi anterior blog, le he autorizado a moderar los comentarios, cosa que a él le encanta, y para la que yo no tengo paciencia. Pero la experiencia me ha enseñado que hay cosas que es mejor dejárselas a alguien que sabe cómo contestar a las mentiras, amenazas y ataques personales.

El que avisa, no es traidor.

Todos los artículos están registrados en Safecreative.

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Gracias por vuestra atención. Espero que ahora podamos comportarnos todos conforme a una serie de normas. Esta es mi casa, éstas son mis normas, y ya sabéis a qué ateneros. De nuevo, el que avisa no es traidor.

Espero que os divirtáis con la lectura.

Un saludo,

Natsu

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