El diario cada vez menos privado de Natsu

12 octubre 2009

Zeitgeist contrastado (XXIV). Inciso sobre los bancos centrales (1ª parte).

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En esta ocasión, hace falta un nuevo inciso informativo, con lo que aquí no se contrasta el pseudocumental Zeitgeist propiamente dicho. ¿Por qué? Por si no lo sabíais, este blog de una humilde servidora, ha recibido en todo este tiempo una avalancha de ataques por parte de gente que, digamos, se ha visto “ofendida” o “alterada” en su ánimo al darse cuenta de la existencia de este blog, que analiza Zeitgeist, y lo refuta donde encuentra errores… con pruebas. Este pseudocumental tiene muchos seguidores y muy fanáticos a lo largo y ancho de la red, y a muchos de estos seguidores les ha “escocido” encontrarse con que existe una fuente en castellano rebatiéndolo.

Ya sé que prometí en la anterior entrada continuar punto por punto con Zeitgeist, y que ahora tocaba la votación de la Federal Reserve Act en el Congreso y en el Senado americanos. Pero no tengo más remedio que hacer un alto, y cederle el puesto a mi marido, para que él realice un resumen sobre el papel de la Reserva Federal y los bancos centrales. Y hago esto porque todos los ataques que hemos recibido últimamente no se centran en la primera parte que es la de religión, sino en la tercera, más concretamente, en el apartado sobre los bancos centrales. Muchos de nuestros críticos se habían reído de nosotros diciendo que sólo nos atrevíamos a criticar Zeitgeist en la primera parte, la que se centra en el mito cristiano, afirmando en numerosas ocasiones que sólo nos atrevíamos a criticar cosas de poca importancia actual, o de una entidad difusa y que se presta poco a un análisis científico y riguroso como es la mitología o la religión, etc.

El problema les vino cuando empezamos a refutar la parte sobre Economía.

Y se acabaron las risas.

Básicamente, se les nota que no se lo esperaban. He de admitir que yo soy mucho más experta en mitología y teología que en las particularidades intrínsecas al estudio de la Economía, ya que no es lo que yo he estudiado académicamente. Yo soy licenciada en Bellas Artes, y tengo unos amplios conocimientos sobre parcelas de estudio como Mitología, Arte y Religión, Historia del Arte, Historia, Historia del Mundo Antiguo, Arte Aplicado, Historia de las Religiones, Simbología, Iconología, he hecho mis “incursiones intelectuales” en Egiptología… y me he leído la Biblia. Todo ello me autoriza, aunque sea mínimamente, a hablar con propiedad sobre los temas relacionados de los que trata la primera parte de Zeitgeist: Religión, Mitología, Arte e Historia.

El apartado económico, no obstante, no entra dentro de mi especialidad de estudio, pero sí en la de mi marido…

…que tiene la titulación de Marketing.

Chemazdamundi, mi marido, ha estudiado Marketing, Publicidad, Propaganda, Historia Contemporánea y Periodismo. Y es por eso que es mucho más experto que yo para hablar de estos temas. Dado que la tercera parte trata de todo ello, él me ha estado guiando en aquellos campos en los que mis conocimientos no daban para más, señalándome dónde se equivocaba Zeitgeist, y ayudándome a demostrarlo. En las últimas semanas, he recibido un gran número de comentarios atacando rábida y furiosamente el análisis que estaba yo realizando sobre la tercera parte… la económica. Yo no soy capaz de responder a cuestiones tan técnicas en tan poco tiempo, pero mi marido, sí. Es por eso que la inmensa mayoría de las respuestas a estos comentarios son suyas.

Bien, lo cierto es que mi marido se ha llevado las manos a la cabeza con la ignorancia supina que demuestran todos los fanáticos de Zeitgeist con respecto a la Economía. Dado que este tema no es mi especialidad, y que se ha tomado un interés personal en ayudarme, ha escrito él esta entrada, que trata sobre la Economía en general, y sobre los bancos centrales en particular, para como él dice, “terminar con esas ridículas teorías de una vez por todas”.

Así pues, con todos ustedes, mi marido, Chemazdamundi:

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0. Introducción.

-Hola, estimados lectores (a todos menos a los que nos han llamado “basura” y “fascistas”, obviamente).

Hoy voy a escribir yo. Otra vez vuelvo a escribir a título personal fuera de los comentarios en este blog. Voy a hablar de los bancos centrales y de la Reserva Federal americana, en qué se diferencian, en qué se parecen, y por qué Zeitgeist es más falso que un Judas de plástico cuando habla sobre éstos.

Un par de advertencias, que me gusta recalcar: YO no soy como mi mujer. Soy una persona muy poco paciente y he de reconocer que, a veces, utilizo un lenguaje bastante rudo, a veces agresivo, para hablar y escribir. Es por ello que es posible que a algunos de vosotros no os guste mi estilo de escritura. También me gusta mezclar vocablos y expresiones coloquiales con el lenguaje culto, porque ello acerca más al lector, hace el texto más entretenido… y más comprensible, algo bastante importante en un escrito tan largo y tan complicado como éste. Si no le doy “vidilla”, a mucha gente le costará mucho esfuerzo leerlo… y la gracia de un artículo de divulgación es que sea fácil de leer.

Si mi análisis no le es muy estimado a algunas personas, esas personas han de rebatirme como lo hago yo con Zeitgeist:

-Con un lenguaje claro, sencillo, y sin faltas de ortografía.
-Demostrando que tienen conocimientos técnicos suficientes y una cultura general básica.
-Con pruebas documentadas serias.

Una vez advertido el personal, procedo a realizar el susodicho análisis sobre los bancos centrales con presteza, dedicación, y mucho salero andaluz.

La tercera parte del pseudodocumental Zeitgeist trata, entre otras cosas, acerca del papel que los bancos centrales han tenido en el devenir histórico de la nación americana y del mundo. La idea básica que hay tras la exposición de Zeitgeist es que los bancos centrales son instituciones dañinas y malvadas, responsables de miles de entuertos que han aquejado, supuesta e históricamente, al sufrido pueblo americano, el cual, al parecer es ignorante de todo ello, y desconoce que la mayor parte de sus problemas proceden  de la Reserva Federal Americana (abreviada como “Fed”).

Zeitgeist aturde al espectador con una ensalada de datos técnicos que, supuestamente, demuestran esta hipótesis. Obviamente, el espectador que no tenga ni idea de Economía, se queda mareado y dubitativo acerca de lo que acaba de oír…

…pero los que sabemos algo de Economía, nos caemos al suelo de la risa ante tanto disparate junto.

Y ahí es donde entramos los que nos estamos tomando la molestia de refutar Zeitgeist. Ahora tengo que venir yo y explicar desde la base por qué se equivoca Zeitgeist… o por qué miente. El pseudodocumental se aprovecha de la ignorancia de la persona de la calle acerca de un tema tan técnico y específico como es la Economía, y es por ello que se permite lanzar al aire afirmaciones tan esperpénticas como “todo el dinero generado es deuda”. Esas afirmaciones son arduas de refutar, porque para hacerlo hay que empezar desde los conceptos más básicos. Zeitgeist se aprovecha de que, en un medio audiovisual, se pueden lanzar alegremente esas afirmaciones, que ya “caerán” varios millones de personas incultas, ignorantes y crédulas, porque creerán que les están contando una verdad oculta hasta entonces en la que nadie había caído o que había estado escondida por poderes interesados que se mueven en las sombras y a los que no les interesa que todo esto se sepa.

Sí, queridos lectores: el problema está en que para soltar semejantes barbaridades, los autores de Zeitgeist se han saltado un montón de conceptos básicos de Economía, desconocidos para una persona común… pero no para los profesionales. Obviamente, el pseudodocumental no va dirigido a universitarios, profesores, expertos en economía, brokers bursátiles, agentes bancarios o de inversión, que son quienes podrían rebatirlo desde un primer momento. Va dirigido a una gran masa de personas ignorantes que son incapaces de ver dónde está la mentira o la trampa de toda esta argumentación.

Resumiendo, el procedimiento es el siguiente: los autores realizan el pseudodocumental, lo difunden por internet, y una vez allí es visionado por millones de personas, la inmensa mayoría de las cuales no tiene ni maldita idea de Economía. Al no tener filtro previo de conocimientos específicos, el planteamiento “se cuela” dentro de la mente de estas personas, las cuales se creen la hipótesis porque no pueden refutarla en el momento, y la mayoría de ellas se quedan maravilladas ante este (supuesto) nuevo descubrimiento en el que, aparentemente, nadie había caído hasta que los “valientes” creadores de Zeitgeist se habían atrevido a realizar este iluminador, ejem… “documental”, desafiando el poder de “los hombres tras la cortina”.

Todo este entramado de afirmaciones tan peregrinas de Zeitgeist, cuando no mentiras descaradas, se enmarcan dentro de lo que muchos estudiosos de la Economía (como Edward Flaherty, catedrático de Economía de la universidad de Charleston) han denominado “Mitos sobre la Reserva Federal”.

En los últimos tiempos, la Reserva Federal Americana, que sería el equivalente al Banco Central Europeo, ha sido blanco del ataque de una pequeña pero ruidosa minoría de supuestos intelectuales y “blogueros” (Stephen Lendman), amantes de las conspiraciones (Edward G. Griffin), teóricos desviados de la Escuela austríaca (Jesús Huerta de Soto), políticos populistas (Ron Paul) y miembros de la extrema derecha y de la derecha libertaria americana, que ven en la Reserva Federal un objetivo fácil (dada su impopularidad entre las masas: un banco nunca cae bien) para obtener notoriedad política, fama, espacio en los medios de comunicación… y otras cosas. Ya hablaremos más detenidamente de los objetivos de la gente que han forjado este “pseudodocumental” llamado Zeitgeist. Por ahora baste decir que la Reserva Federal es objeto del ataque de estos señores porque lo poco que la gente sabe sobre ella (que es un banco muy grande y muy poderoso, que controla los tipos de interés, y que supuestamente está manejado por banqueros chupasangres) se ve reforzado y corroborado por lo que ellos dicen. Al decir lo que la gente espera oír, estos señores obtienen fama, atención… y más adelante, beneficio.

Lo dicho. Las personas sin conocimientos previos pueden creerse esta sarta de mentiras e inexactitudes. Pero no los que tenemos esos conocimientos. Obviamente, existen en la red multitud de páginas dedicadas a refutar los planteamientos de Zeitgeist. Pero la inmensa mayoría están en inglés. Eso es debido a que el pseudodocumental va dirigido a espectadores del mundo anglosajón, más concretamente, al público estadounidense. Un servidor va a refutar los planteamientos de Zeitgeist en castellano, para un público hispano, en el lenguaje más llano y comprensible en el que soy capaz de expresarme (eso sí, muchos enlaces están en inglés, obviamente, ya que estamos hablando de la Reserva Federal americana). Este va a ser mi modesto granito de arena, mi pequeña contribución al conocimiento general humano. ¿Por qué hago esto? Porque todos los que hemos visto Zeitgeist, y sabemos que miente, estamos en la obligación moral de refutarlo. Porque es deber de todos, especialmente de los profesionales, el impedir que las mentiras se expandan… y, mucho menos, que se expandan sin al menos contrastar información. Allá que voy.

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I. ¿Qué rayos es un banco central?

Aquí tenéis varias definiciones:

El banco central o nacional, que está bajo el control del Estado en la mayoría de los países, tiene como función esencial vigilar el funcionamiento del mercado monetario: debe garantizar el aumento de la masa monetaria necesaria para satisfacer las necesidades de la economía de un país. […] Al contrario que los bancos comerciales, el banco central no se encarga de reunir los ahorros ni de conceder créditos comerciales.

Enciclopedia Salvat, tomo 9, página 121: Moneda, banca y crédito.

La autoridad monetaria central de un país responsable de promulgar y hacer cumplir la política monetaria y de supervisar el sector de la banca. Un banco central puede ser una entidad gubernamental o, como en el caso de Estados Unidos, un entidad cuasi gubernamental. En Estados Unidos, el banco central es la Reserva Federal.

Banco oficial que constituye el eje del sistema financiero y la cúspide del sistema bancario.

http://www.economia48.com/spa/d/banco-central/banco-central.htm

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A central bank, reserve bank, or monetary authority is the entity responsible for the monetary policy of a country or of a group of member states. Its primary responsibility is to maintain the stability of the national currency and money supply, but more active duties include controlling subsidized-loan interest rates, and acting as a “bailout” lender of last resort to the banking sector during times of financial crisis (private banks often being integral to the national financial system). It may also have supervisory powers, to ensure that banks and other financial institutions do not behave recklessly or fraudulently.

Most richer countries today have an “independent” central bank, that is, one which operates under rules designed to prevent political interference. Examples include the European Central Bank, the U.S. Federal Reserve, the Banco Central de Chile, the Reserve Bank of Australia, the Reserve Bank of India, the Bank of England, the Bank of Canada, Sveriges Riksbank, the Banco de la República de Colombia, Norges Bank, State Bank of Pakistan, National Bank of Azerbaijan, and the Banco Central de Bolivia (BCB). Some central banks are publicly-owned, and others are, in theory, privately-owned. In practice, there is little difference between public and private ownership, since in the latter case almost all profits of the bank are paid to the government either as a tax or a transfer to the government.

Traducción: “Un banco central o banco de reserva o autoridad monetaria es la entidad responsable de la política monetaria de un país o grupo de Estados miembros. Su principal responsabilidad consiste en mantener la estabilidad de la moneda nacional y del suministro monetario, pero también incluye deberes tales como controlar las tasas de interés para los préstamos, y actuar como prestamista de último recurso para el sector bancario durante los tiempos de crisis financieras (los bancos privados son a menudo parte integral del sistema financiero). También puede disponer de poderes de supervisión, para asegurar que los bancos y otras instituciones financieras no actúen imprudente o fraudulentamente.

La mayoría de los países ricos tienen un banco central “independiente”, esto es, un banco central que actúa bajo normas creadas para prevenir interferencias políticas. Ejemplos: el Banco central Europeo, la Reserva Federal Americana, etc. Algunos bancos centrales son públicos, otros son, en teoría, privados. En la práctica, existe muy poca diferencia entre propiedad pública o privada de un banco central, ya que aunque sea privado, casi todos los beneficios son pagados de vuelta al gobierno en forma de impuestos o transferencias.”

http://en.wikipedia.org/wiki/Central_bank

Banco central: Institución de crédito de carácter público cuya función es la de ser ejecutor de las políticas monetarias del país…

Enciclopedia Monitor, tomo 2, página 193.

El banco de propiedad y/o control público que actúa como autoridad monetaria de un país; posee y administra las reservas internacionales y tiene pasivos en forma de depósitos a la vista de otros bancos y de las entidades públicas del país o de particulares. Institución pública cuya finalidad primordial es proponer y aplicar las medidas de política monetaria y crediticia de un país con el objeto de coadyuvar al buen funcionamiento de la economía nacional; constituye el centro financiero del país y es normalmente controlada total o parcialmente por el gobierno, aunque en algunos casos es autónomo. Las funciones principales de un banco central son: mantener y regular la reserva monetaria del país; emitir moneda en forma exclusiva; fijar las tasas de interés que operen en el sistema monetario; regular la circulación monetaria y el volumen del crédito; actuar como banco de bancos y cámara de compensaciones; controlar a los bancos comerciales para apoyar la política monetaria del gobierno; fungir como representante del gobierno ante instituciones financieras internacionales; realizar operaciones de mercado abierto; y administrar la deuda pública; excepcionalmente realiza negocios bancarios ordinarios.

http://www.definicion.org/banco-central

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Y, ahora, os lo voy a explicar yo en castellano de Valladolid:

Un banco central es:

A) Una institución bancaria.
B) De carácter estatal.
C) Encargada de hacer cumplir la política monetaria de un país.

¿Ha quedado claro? Seguimos.

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II. Entonces, ¿qué es la puñetera Reserva Federal Americana?

Es el nombre del banco central de los Estados Unidos de América. Definiciones aquí:

The Federal Reserve System was created as an independent agency of the United States government to provide a safer, more flexible banking and monetary system. To ensure autonomy and to insulate the central bank from short-term partisan political pressures, the founders stipulated that the Fed’s operations would be financed from its own resources.

The Fed regularly reports to Congress about its activities and plans for monetary policy. Although Congress has the power to change the laws governing the Fed and its operations, the central bank’s day-to-day policy and operational decisions do not require Congressional or Presidential approval.

Traducción: “El Sistema de Reserva Federal fue creado como una agencia independiente del gobierno de los Estados Unidos para proveer de un sistema monetario y financiero flexible y seguro. Para asegurar la autonomía del banco central, y aislarlo de las presiones políticas inherentes a los mandatos de períodos cortos, los fundadores estipularon que las operaciones de la Fed se financiarían a partir de sus propios fondos.

La Fed envía regularmente informes al Congreso de sus actividades y planes para la política monetaria. Aunque el Congreso tiene potestad para cambiar las leyes que gobiernan la Fed y sus operaciones, la política del día a día y las decisiones operacionales no requieren de la aprobación del Congreso o del Presidente.”

http://www.frbsf.org/publications/federalreserve/fedinbrief/organize.html

The Federal Reserve System (also the Federal Reserve; informally The Fed) is the central banking system of the United States. Created in 1913 by the enactment of the Federal Reserve Act, it is a quasi-public (government entity with private components) banking system[1] composed of (1) the presidentially appointed Board of Governors of the Federal Reserve System in Washington, D.C.; (2) the Federal Open Market Committee; (3) 12 regional Federal Reserve Banks located in major cities throughout the nation acting as fiscal agents for the U.S. Treasury, each with its own nine-member board of directors; (4) numerous private U.S. member banks, which subscribe to required amounts of non-transferable stock in their regional Federal Reserve Banks; and (5) various advisory councils. As of 2008, Ben Bernanke serves as the Chairman of the Board of Governors of the Federal Reserve System.

Traducción: “El Sistema de Reserva Federal (también llamado Reserva Federal o, más informalmente, La Fed) es el sistema de banco central de los Estados Unidos. Fue creado en 1913 a través de la aprobación de la Ley de la Reserva Federal, y es un sistema quasi-público (es decir, una entidad pública con componentes privados), compuesto por:
1) Junta Directiva de Gobernadores del Sistema de Reserva Federal, nombrada por el presidente de EEUU, en Washington, DC.
2) El Comité del Mercado Abierto Federal.
3) Los 12 bancos regionales de la Reserva Federal localizados en las mayores ciudades a lo largo de la nación, y que actúan como agentes fiscales para la Tesorería de EEUU, cada uno de los cuales tiene nueve miembros en su junta directiva.
4) Numerosos bancos privados de los EEUU, que se comprometen a mantener determinadas cantidades de reservas no transferibles en sus bancos regionales de la Reserva Federal, y
5) varios consejos asesores.

A fecha de 2008, Ben Bernanke actúa como presidente de la Junta Directiva de Gobernadores del Sistema de Reserva Federal.”

Resumen de:

http://www.federalreserve.gov/

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III. ¿Y para qué demonios sirve un banco central?

Bueno, pues para varias cosas, a saber:

Principalmente es el encargado de llevar a cabo la política monetaria nacional de un Estado. ¿Y eso qué releches significa?

-Pues que es el custodio y administrador de las reservas de oro y divisas. Un banco central guarda, protege y administra las reservas de oro, divisas y/o bonos que se supone respaldan el valor de los billetitos que circulan por el país.

-Es el que emite la moneda de curso legal de un país y  responde por el valor de ésta.

-Le presta dinerito a los bancos privados (es el banco de los bancos, el prestamista de última instancia), para que éstos hagan negocios con los consumidores finales o entre ellos… y les cobra unos intereses, que es de lo que “vive” el banco central.

-Precisamente porque les presta dinerito a estos bancos privados, es el encargado de vigilar que no se propasen y de que guarden reservas obligatorias, y muestren cuentas lo más cuadradas y transparentes posibles… porque si no, se verán las caras con él, y a la cárcel todos los ladrones… en teoría, claro. Que quede claro que esto es la teoría, ¿vale? Esto es como debería funcionar… otra cosa es cómo funcione en la realidad.

-Es el agente financiero del Estado y el encargado de ejecutar la política cambiaria. Es decir, un euro vale, por ejemplo, 1,20 dólares. El banco central es el encargado de informar, hacer respetar y cumplir el cambio de una moneda respecto a otra.

Aquí tenéis las funciones del Banco Central Europeo.

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IV. ¿Y cómo funciona un banco central? ¿Qué es lo que hace?

Un banco central tiene varias herramientas a su disposición, pero las principales son:

-La regulación de las operaciones del mercado abierto: un banco central debe decidir si comprar o no bonos del Estado y si lo hace (no los compra por cojones o por adelantado, como me han asegurado algunos defensores de Zeitgeist en los comentarios), decidir cuánto va a comprar. Para poder hacer esto, un banco central debe tener reservas de oro y reservas de intercambio (a menudo en forma de bonos del Estado de otros países) con las que responder del pago de estas transacciones. Comprar bonos aumenta el número de reservas en el sistema bancario (lógico: tengo más reservas), presiona a los tipos de interés a la baja (tengo más valor, me puedo permitir el prestarlo a menos interés), y tiende a expandir el suministro de dinero (porque el banco central puede prestar más, y puede refrendar más dinero físico con esos nuevos valores). Vender bonos del gobierno hace lo contrario. Los bonos son “deuda pública”, es una forma que tiene el gobierno de, digamos, pedirle prestado a sus ciudadanos o a las empresas de su país cuando le hace falta dinerito para seguir adelante con  los gastos (pero no pide prestado: lo que hace es vender un producto: vende títulos, es decir, bonos, de deuda pública).

Obligar a los bancos comerciales privados a tener una reserva permanente de dinero que no pueden tocar. Esa reserva es la que se usa por si nosotros, las personas de a pie, tenemos que sacar dinero para pagar nuestras facturillas. A esto se le llama sistema de banca fraccionaria. Con esto se procura que el banco privado no preste o gaste TODO lo que tiene, y resulte que cuando yo vaya a sacar dinero, no haya porque el muy avaricioso del banquero ha prestado TODO lo que tenía, dejándome a mí sin nada con lo que pagar mis facturas del mes. Con estas reservas, el banco central intenta evitar los “pánicos bancarios” que fueron los responsables del “corralito” de Argentina, por ejemplo.

-Un banco central maneja las tasas de tipos de interés. Por ejemplo, el BCE sube o baja los tipos de interés (que luego repercuten en el temido Euribor, que es el porcentaje de interés que se exigirán los bancos privados unos a otros para prestarse mutuamente, y que se usa como referencia para pagar los intereses de las hipotecas en Europa) según vaya la economía. Esos tipos de interés le indican a los bancos comerciales normales lo que le tienen que pagar al banco central por los préstamos que le piden.
Bajar los tipos de interés hace que pedir préstamos sea mucho más fácil. Los bancos piden más al banco central, para prestar más a los ciudadanos, y la economía digamos, se “acelera”, ya que el gasto y el consumo se incrementan. Ejemplo: se piden más hipotecas ya que son más baratas.
Subir los tipos de interés hace que los bancos se lo piensen antes de pedirle prestado al banco central, ya que les resulta más caro. Es por eso que no pueden prestar a las personas corrientes, porque se quedan sin fondos disponibles. La economía se “decelera”, el gasto baja y aumenta el ahorro. Ejemplo: se piden menos hipotecas ya que son más caras de devolver. Quien tiene ahorros los mantiene o los aumenta, porque le dan más intereses por tener su dinero en el banco.

-La política de intercambio con las monedas de otros países. A veces unas monedas tienen una tasa de intercambio fija con respecto a  la nacional (caso de la moneda estonia con respecto al euro), otras “flotan libremente” (el dinar con respecto al euro), y la mayoría se hallan entre medias de estas dos situaciones.

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V. Muy breve historia de cómo surgieron los bancos centrales.

-Al principio hubo trueque, no dinero. (Prehistoria, más o menos).
-Conforme el comercio crecía, se necesitaba de una capacidad de intercambio rápida y flexible: surgieron las monedas (el dinero físico). Algunos países y algunos individuos acuñaron monedas como medio de intercambio en el que todos confiaban. (Edad Antigua, más o menos).
-El comercio seguía creciendo. Llegó un momento en que no había suficiente metal precioso en circulación para hacer moneda. Algunos individuos emitían papelitos en los que se comprometían a devolver la cantidad fijada al portador: fueron los billetes (dinero fiduciario o de fe: se confía en que el papelito vale lo que pone en oro o plata o lo que sea). Al principio, los billetes fueron emitidos por individuos particulares. (Edad Media, más o menos).
-El comercio siguió creciendo. Se necesitaban cada vez más seguridades de que los papelitos fueran  reconocidos como de valor en áreas de territorio cada vez más grandes. Se fundaron los primeros bancos, entidades privadas que respondían por el valor de esos papelitos que ellos mismos emitían (Renacimiento, más o menos).
-El comercio siguió creciendo. Para regular la actividad financiera y comercial, y que todo estuviera normalizado, los Estados fueron otorgando el monopolio de extender billetes sólo a unos cuantos bancos de cada país (siglo XVIII, más o menos). Fueron los bancos nacionales primitivos.
-El comercio siguió creciendo, y tenía características cada vez más internacionales. Para salvaguardarse de las crisis financieras y de los pánicos bancarios, el Estado decidió “coger el toro por los cuernos”. Los bancos con monopolio de emitir billetes pasaron de ser privados a ser públicos y estatales (siglo XIX, más o menos). Surgen los bancos centrales.
-Conforme se sucedían las crisis económicas, que eran menos, pero mucho más fuertes, los economistas se dieron cuenta de que lo único que se había logrado con la estatalización era haber sustituido a los banqueros privados interesados en su beneficio por políticos corruptos. Surge la idea de tener bancos centrales independientes de sus gobiernos (primera mitad del siglo XX, más o menos).
-Durante la segunda mitad del siglo XX, los bancos centrales se van independizando de sus gobiernos. Las crisis se vuelven cada vez menos numerosas, y se reacciona cada vez más rápidamente ante ellas, aunque no se eliminan. Cada nueva crisis descubre nuevo fallos en el sistema, que se va mejorando sobre la marcha.
-Principios del siglo XXI. Justo cuando la cosa empezaba a tirar para adelante a trancas y barrancas, surgen unos listillos, hacen un “pseudodocumental” llamado Zeitgeist, y se ponen a cuestionar tooooodo este proceso de miles de años… desde el principio. ¡Hala! A empezar desde cero otra vez porque ellos lo dicen.

Bueno, felicitadme, ¿no? He resumido la historia de los bancos centrales en menos de una página. Tened en cuenta que me he saltado muchísimas cosas en este resumen de varios siglos, ¿eh? Luego iremos parte por parte.

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VI. ¿Contra qué… “cosa” de los bancos centrales despotrican y se quejan Zeitgeist y sus seguidores?

Muchísimas “cosas”. Vamos a ir paso a paso. Os advierto que aquí estamos describiendo a los bancos centrales independientes de las naciones del mundo desarrollado (Primer Mundo) pertenecientes al Fondo Monetario Internacional. Los bancos centrales de países tercermundistas como Zimbabwe, Indonesia o Nicaragua, se salen de esta definición, porque no tienen sus características, generalmente porque no son bancos centrales independientes de sus gobiernos, los cuales tienden a “meter mano” (robar) en la caja y en las políticas del banco central, más de la cuenta.

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VI.1. Según esta gente los bancos centrales (lo que incluye a la Reserva Federal Americana), son bancos privados.


FALSO. Son entidades de carácter público, tal y como hemos visto en las definiciones. Lo más correcto, sería emplear el término “estatal”, más que “público”. Antiguamente, a los bancos centrales se les denominaba “bancos nacionales”.

Así, por ejemplo, teníamos el Banco Nacional de España. Con el tiempo, los nombres se acortaron hasta tener tan sólo el nombre del país. Hoy en día se llama Banco de España, a secas.

La Reserva Federal americana es cuasi-pública, ya que las sucursales y sistemas de distribución están en manos de bancos privados. Esto es un grave error, pero no hace que la Fed sea privada. Aunque desde luego, que tenga componentes privados ya es bastante malo. Ahora hablamos más detalladamente de ello.

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VI.2.¿Cómo puede ver alguien que no entienda de Economía que son públicos o, mejor dicho, estatales y no privados?

Porque dependen del Estado. No son compañías privadas. Esto se nota en que:

-No tienen dueños propiamente dichos.
-No cotizan en bolsa.
-Sus dirigentes (gobernadores en el caso de España) son nombrados por los parlamentos o presidentes del gobierno (caso de EEUU).
-Tienen carácter jurídico propio. Sus estatutos provienen de LEYES redactadas por los parlamentos.
-Son autónomos respecto al mercado financiero y a la Administración Pública.
-Sus trabajadores son funcionarios.
-Realizan auditorías públicas para mostrar sus cuentas ante sus respectivos parlamentos y ministerios de Economía.

¿Os ha quedado claro ya?

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VI.3. ¿Siempre han sido públicos?


No. Como ya os he descrito en el resumen de la evolución de los bancos centrales, la inmensa mayoría de los bancos centrales de los países occidentales, nacieron como bancos privados, pero acabaron evolucionando para mejorar. Hace años que los bancos centrales son estatales.

Por ejemplo, una breve historia del Banco de España, que es muy larga:

En el año 1782, el rey ilustrado Carlos III (uno de nuestros mejores reyes) creó en Madrid una entidad de carácter privado (es decir, no era estatal). Su capital era privado pero nació bajo la protección real. Se llamó Banco Nacional de San Carlos.
1829. Un ministro de Hacienda del rey Fernando VII, llamado Luis López Ballesteros, quien además de tomar ciertas medidas financieras muy acertadas, concibió la idea de dotar al Banco de San Carlos con un fondo de 40 millones de reales. Con esta ayuda, los accionistas, decidieron fundar una nueva institución con el nombre de Banco de San Fernando (por ser rey Fernando VII). Este nuevo banco consiguió la facultad de emitir billetes en régimen de monopolio, y el mundo de las finanzas le sonrió hasta que, pasados 15 años, le llegó la competencia: el Banco de Isabel II, y el Banco de Barcelona. Los tres bancos tenían poder para imprimir y poner en circulación el papel moneda.
En 1847, ambos bancos de Madrid se fusionaron, salvándose así de una crisis financiera bastante seria. La fusión tomó el nombre de Banco Español de San Fernando.
1856. Esta es la fecha en que nace el nombre de Banco de España. El ministro de Hacienda, Ramón Santillán, gran economista, fue su padrino. Como Banco de España se conoce en la actualidad, pero todavía en este siglo XIX, esta institución está muy lejos de ser la entidad de nuestros tiempos.
En 1874, el famoso ministro de Economía José Echegaray, futuro premio nobel de Literatura, concedió al Banco de España el monopolio de emisión en todo el territorio nacional. Los bancos provinciales, aquellas sucursales que habían obtenido en su día el privilegio de emitir billetes de manera independiente, tuvieron una oferta: permanecer como bancos comerciales, sin facultad de imprimir o convertirse en sucursales integradas en el Banco de España, dejando así de ser privadas (pasaron a ser estatales en un proceso que duró hasta principios del siglo XX). La mayoría de ellas optaron por esta última opción y fueron el origen de la red de agencias que el Banco llegó a tener en toda España. La Reserva Federal TODAVÍA NO HA HECHO ESTO. Las sucursales de la Fed siguen siendo privadas en parte. Hablamos más adelante de esto.
A pesar de estos cambios, siguió siendo una entidad de naturaleza privada y en manos de propietarios particulares. Pero ya desde los primeros años del siglo XX se estaba viendo llegar el fin de dicha naturaleza privada. Año tras año fue perdiendo competencias; puede considerarse como las más importantes:
1939: perdió el control sobre la cotización exterior de la peseta a favor del Instituto Español de Moneda Extranjera (Ley del 24 de agosto).
1946: el Gobierno de Franco se reservó el derecho de nombrar al gobernador del banco, y decidió aumentar a 5 el número de consejeros. También dispuso el recorte de dividendos de los accionistas a favor del Estado.
En este mismo año, el Banco perdió la libertad para elegir los fabricantes de billetes. En adelante se haría cargo la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.
Con todos estos recortes, el Banco de España siguió su andadura de pseudoindependencia hasta que el Decreto-Ley de 7 de junio de 1962 del Gobierno procedió a su nacionalización y reorganización. Fue el fin total de la sociedad privada.

De aquí pasamos a otras fechas clave en la historia del banco:
1980: Ley de Órganos Rectores del Banco de España.
1994: Ley de Autonomía, siguiendo las directrices del Tratado de Maastricht.
Estas dos leyes han otorgado al Banco una gran libertad y flexibilidad gubernamental, sobre todo en lo referente a la política monetaria. En la actualidad el Banco de España está integrado en el Sistema Europeo de Bancos Centrales. Es decir, forma parte del Banco Central Europeo (BCE).

Todo esto ha salido de aquí:
http://www.bde.es/
http://aulavirtual.bde.es/wav/html/conoce/historia_home.html
http://www.madripedia.es/wiki/Banco_de_Espa%C3%B1a

¿Por qué os pongo todo esto sobre la historia del Banco de España? Para que podáis comparar y establecer un paralelismo entre la evolución de la Reserva Federal y el banco central de un país europeo cualquiera.

Como podréis observar, la evolución de la Reserva Federal ha sido la misma que la de un banco central europeo… sólo que más lenta. De hecho, está inacabada. Mientras que el Banco de España es cuasi-público desde principios del XX, justo por aquellas fechas, el Congreso de EEUU se hallaba debatiendo la creación de la Reserva Federal (1913). Es decir, nosotros ya teníamos un banco central cuasi-público (sólo era privado en su red de sucursales), y los americanos ¡¡¡todavía no tenían ninguno!!! Y eso que España fue de los últimos países europeos en tener un banco central en condiciones. Recordemos que Suecia tiene un banco central desde 1668.

Cuando nosotros tuvimos un banco central estatal, en 1946, los americanos todavía tenían una red de sucursales privadas. Y recordemos que nosotros dejamos de tener esa red de sucursales privadas aprincipios del siglo XX.

Y así seguimos. Los americanos, tan avispados para algunas cosas, no acabaron de cogerle el concepto a esto del banco central, y todavía están a la zaga con respecto a los europeos en este sentido.

Para nuestra desgracia, como ya veremos más adelante. Este retraso todavía lo están pagando los americanos hasta hoy día.

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VI.4. ¿Qué es un banco central “independiente”?


Mucho ojo, que los bancos centrales sean estatales no quiere decir que el gobierno los regule totalmente. De hecho, el Fondo Monetario Internacional y los economistas hacen mucho hincapié en que el banco central sea lo más independiente posible respecto a su gobierno. ¿Para qué? Para que el gobierno (y los políticos) “no metan las zarpas” en los dineros… que a la mínima que nos descuidemos, se los llevan o se los gastan en tonterías.

Como sucede en, por ejemplo, Zimbabwe. Si el banco central de un país obedece en todo a su gobierno (no es independiente), puede suceder que el gobierno utilice al banco central en SU beneficio. ¿Cómo?

En el caso de Zimbabwe, imprimiendo billetes como un descosido para el gobierno, y que éste pueda gastárselo en subvencionar a sus partidarios. Con el cuento de que “total, nadie se va a dar cuenta”, el corrupto gobierno de ese infame de Robert Mugabe, ha logrado empobrecer a su país. De tanto imprimir billetes y no controlar la inflación, ahora ésta es del 375.000% a día de hoy. Una actuación absurda que ha llevado al hambre y la desesperación a su país:

http://www.elmundo.es/documentos/2003/04/guerras_olvidadas/zimbabue.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/27/internacional/1206613956.html

Según me han especificado en los comentarios (muchas gracias), Argentina llegó en la época posterior al “corralito” (2001) a alcanzar el 40% de inflación.

http://www.indec.mecon.ar/

El problema es que no me fío de ningún dato que suministre ese organismo, porque lo dirige este señor:

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/17/cronicasdesdelatinoamerica/1221669964.html

Pero vamos, que hiperinflación hubo… bastante.

El banco central debe ser independiente, debe poder decirle NO al gobierno:
-No, no voy a imprimir todos los billetes que te salga a ti de los cojones. Si hago eso la inflación (los precios de las cosas) subirá (y la economía se irá al carajo, como en Zimbabwe).
-No, no voy a comprarte todos los bonos que saques para saldar tu déficit público. Te jodes y ahorras para pagarlo de los presupuestos del Estado. No gastes más de lo que tienes… o no te endeudes demasiado.
-No, el dólar americano no vale lo mismo que el peso argentino. El dólar americano vale, por ejemplo, 15 pesos. Si no doy su valor real, la gente utilizará divisas extranjeras, y utilizarán dólares en lugar de pesos, con lo que no podré controlar la economía.
-No, no puedes tocar las reservas obligatorias ni las reservas de oro para pagarte tus caprichos. Ese dinero está ahí para refrendar el valor de los billetes que circulan por nuestro país. Sin ese refrendo, nuestros billetes serían papelitos de colores sin valor.

Es para eso para lo que nacieron los bancos centrales: PARA CONTROLAR LA ECONOMÍA
. Y para ello deben ser independientes y estar bien dirigidos.

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VI.5. ¿Cómo se logra que un banco central sea independiente del gobierno?

Con muchísimo esfuerzo. Supongo que os imagináis lo difícil que es lograr que un gobierno no se meta (demasiado) en la ejecución de la política monetaria de un país. La fórmula (políticos + dinero = corrupción) es demasiado cierta como para dejarla pasar por alto.

Como ya os enseñado en el resumen histórico, ha habido una lucha a lo largo de los tiempos por parte de los Estados para hacerse con el control de las finanzas de su país, arrebatándoselo a las empresas privadas, y para intentar domeñar las crisis financieras que cíclicamente azotaban a las naciones.

El problema es que los políticos son… políticos, y el tenerlos cerca de grandes concentraciones de dinero es peligroso. MUY peligroso. Es por eso que conforme pasaba el siglo XX fueron surgiendo medidas por parte de los economistas, para asegurarse de que los bancos centrales hicieran su trabajo sin que los políticos estuvieran de por medio, estorbando y robando.

¿Cómo se logra que un banco central sea independiente? Muy sencillo: dejándolo lo más al margen posible de todo.

Un banco central independiente tiene una organización paralela a la Administración del Estado PERO está al margen de ésta:

-No depende de su ministerio de Economía.
-Tiene estatutos propios redactados independientemente de los organigramas de la Administración del Estado. De hecho, sus estatutos suelen ser LEYES propias.
-Se paga a sí mismo. No depende de los presupuestos generales del Estado, saca el dinero de los intereses que les cobra a los bancos privados que piden préstamos y de las comisiones por transacciones financieras.
-Tiene manos libres para ejecutar la política monetaria, siempre que sea la que refleja su estatuto o carta fundacional.
-Su gobernador (mando supremo) es nombrado por períodos muy largos de tiempo, para que: A) pueda ejercer una política económica a largo plazo (en Economía, los plazos largos son importantes), y B) le venga al fresco el que cambie el gobierno, ya que él le debe su puesto a un presidente o a un parlamento que lo más probable es que duren menos que él como gobernador.

¿De dónde he sacado esto? De mis libros:

Historia de la economía política de España, de M. Colmeiro.
Historia del pensamiento económico en el siglo XX, de E. James.
Introducción a la Economía, de M. Dobb.
Introducción a la Economía. Macroeconomía, de Jesús Ruiz Huerta et al.

y de aquí:

http://www.bde.es/bde/es/

http://en.wikipedia.org/wiki/Central_bank#Independence

http://www.frbsf.org/publications/federalreserve/fedinbrief/central.html

http://www.frbsf.org/publications/federalreserve/fedinbrief/organize.html

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VI.6. Eso no significa que un banco central pueda hacer lo que le salga de los cojones.

Muy al contrario. Como ya hemos dicho, su función es la de implementar la política monetaria de un país. Esa política económica viene reflejada en sus estatutos.

¿Cómo se controla a un banco central aunque sea independiente y esté al margen de la Administración del Estado?

De muchas maneras. Sólo faltaba que el banco central pudiera hacer lo que quisiera.

El banco central tiene que realizar auditorías. Una auditoría es un control interno. Normalmente, un banco central realiza DOS tipos de auditorías: A) una interna, que es realizada por auditores independientes del banco, para que se vea cómo andan las cuentas y dónde están los dineros (como un banco o empresa normal), y B) otra externa, que presenta ante el parlamento, para que se vea que funciona bien (o mal), y que es un resumen estadístico de todas las auditorías internas. Tanto un tipo como otro pueden realizarse varias veces al año.

-El gobernador es nombrado por el parlamento o el presidente del gobierno.

-El gobernador PUEDE
ser destituido por el parlamento o el presidente del gobierno si se estima que su mandato no se está ajustando a lo estipulado en sus estatutos.

-Normalmente existen DOS figuras de control: A) el gobernador, que es una figura de índole más política, y B) un subgobernador, que es más bien un técnico bancario, más experto “en manejar dineros”. ¿Por qué se hace esto? Para compensar las dos tendencias principales dentro de un banco central, que suelen ser opuestas. El gobernador intenta que el banco central no afecte demasiado a la ciudadanía en sus decisiones, que muchas veces son impopulares, y pueden acarrearle disgustos al gobierno de turno. El subgobernador “piensa” como un banquero normal, y procura que el banco “gane dinero”, le fastidie la vida a los ciudadanos o no. En resumidas cuentas, ambos tienen que ponerse de acuerdo para “gobernar” un banco que actúa tanto para dirigir la política monetaria… como para ganar dinerito. En la Reserva Federal tenemos al gobernador, que actúa más políticamente, y a los demás miembros de la Junta Directiva, que actúan más “financieramente”, aunque dado que actúan colegiadamente, no se puede decir que uno actúe más o menos “políticamente” que los otros.

Fuente.

Continúo hablando sobre los ancos centrales en el siguiente artículo.

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/28706.html

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Siguiente artículo.

Zeitgeist contrastado (XXIII). La historia de la Reserva Federal (2ª parte).

Anterior artículo.

Vuelta al índice.

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Recopilemos: estamos en la III parte de Zeitgeist “No Prestes Atencion a los Hombres Detras de la Cortina”. Ya hemos visto cómo Zeitgeist se pasa la Historia por allá donde dijimos en lo referente a los inicios del Banco Central y del pánico de 1907… y que resultó que, según los libros de Historia, fueron DOS pánicos bancarios.

Seguimos.

Tras los pánicos de 1907, el gobierno americano estaba muy pero que muy cabreado con los banqueros.
El gobierno se preguntó, básicamente, qué coño era lo que había pasado para que toda la Economía se fuera al garete… y por qué sólo le afectaba a América. ¿Por qué carajo los anticuados y obsoletos europeos y esos advenedizos de los japoneses no sufrían esas debacles que cíclicamente azotaban la economía estadounidense?

Y, al presidente (Theodore Roosevelt) y al congreso de la época se les ocurrió una cosilla: crear una comisión de investigación para averiguar el por qué de ese desbarajuste. Esa comisión fue dirigida por el senador republicano Nelson Aldrich.
Nelson Aldrich es este señor:
http://en.wikipedia.org/wiki/Nelson_W._Aldrich

Lamentablemente, el primer Roosevelt no anduvo muy fino al encargarle la susodicha investigación a este hombre. Aldrich cogió las maletas y se dio un garbeo por Europa para ver cómo organizaban las cosas los europeos, ya que a ellos no les pasaban esas “guarradas” financieras que les pasaban a los americanos.
Y, después de un viajecito por Gran Bretaña, Francia y Alemania, Aldrich volvió “flipado” y maravillado con lo que había visto:

A deep believer in the progressive themes of efficiency and scientific expertise, Aldrich led a team of experts to study the European national banks. After his trip, he came to believe that Britain, Germany and France had a much superior central banking system.

Europe and Central Banks, New York Times, January 9, 1910, Annual Financial Review, pg 8.

Cuando los grandes banqueros y financieros oyeron lo que Aldrich tenía pensado hacer, se quedaron aterrados. Pretendía, nada más y nada menos, que crear un banco central estatal como los que tenían los europeos. Y, claro, los grandes banqueros no podían permitir aquello. Eso supondría el final de su libertad de acción, y el verse vigilados por el Estado en sus negocios. “Ni hablar del peluquín”, se dijeron. Así que se fueron, dirigidos por Rockefeller, para el Aldrich éste,  y le pusieron el brazo por encima del hombro, y le dijeron (más o menos):
-Pero vamos a ver, criatura, ¿qué es eso de un banco central estatal? No, hijo, no… Lo que América necesita es un banco central privado, dirigido por nosotros, los banqueros, que somos los que más sabemos del “cotarro”. Eso que hacen los europeos está bien, sí… pero… te olvidas de la iniciativa privada, que es lo que hace grande a América. Tú fíjate que las economías europeas son mucho más pequeñas que la americana, y eso es así porque el Estado interviene demasiado en los negocios privados, hombre. América necesita más libertad, no las cortapisas y las leyes de la Vieja Europa. Además, con el odio que le tiene la gente aquí a los impuestos, ¿con qué dinero vas a pagar tú la creación de un banco central? ¿Con más impuestos? ¡Ay, ay, ay! Mira, como me caes bien, y sé que el interés del gobierno es que no se repitan los pánicos de 1907, te proponemos una cosilla: tú convences a Roosevelt de que el banco central sea gestionado privadamente, y nosotros lo pagamos de nuestro bolsillo, sin cargo a las arcas estatales. Así nos ahorramos los pánicos bancarios y, además, así se gestionará privadamente, de mucha mejor manera que los ineptos funcionarios europeos, que sí, de verdad… Y, de regalo, te voy a casar a tu hija con mi único hijo… ¡vas a fundar una dinastía de grandes hombres de la política, chavalote! Tú déjanos esto a nosotros, que verás qué bien…

Obviamente, Aldrich aceptó. Para desgracia del mundo entero, como veremos más adelante.

Zeitgeist fuerza mucho los detalles de esta historia, adornándolo como si fuera una conspiración. Según Zeitgeist, la propuesta sobre la creación de la futura Reserva Federal (el banco central de los Estados Unidos, más conocida popularmente como “Fed“), nació en una ultrasecreta reunión de banqueros que tuvo lugar en 1910 en el refugio vacacional de Jekyll Island Club, Georgia. Todo esto hay que explicarlo bien, porque es de risa.
Zeitgeist dice:

“En 1910, hubo una reunión secreta en la propiedad de J. P. Morgan en Jekyll Island en las costas de Georgia. Fue ahí donde se escribió la ley del banco central llamada Acta de Reserva Federal. Esta legislación fue escrita por banqueros, no legisladores. Esta reunión fue tan secreta, tan oculta al conocimiento del gobierno o el público, que las diez personas que formaron parte camuflaron sus nombres cuando salieron de la isla. Después de que esta ley fuera elaborada, fue entregada a su figura política, el senador Nelson Aldrich para introducirla en el Congreso.”

Y ahora viene nuestra investigación:

Primero: el Jekyll Island Club no era propiedad de Morgan. Era un lugar de recreo exclusivista para gente muy rica. Sus propietarios eran un consorcio de magnates que querían tener un sitio tranquilo, fresquito, con todas las comodidades y lujos posibles donde pasar el verano. J.P. Morgan fue uno de los miembros de la comunidad de propietarios de aquel año, pero no era el único dueño. El Jekyll Island Club era, por poner un símil, como una peña de amigos. Pero de amigos MUY ricos, eso sí.
http://en.wikipedia.org/wiki/Jekyll_Island_Club

Segundo: hubo una reunión de gente en ese club, sí. Pero ni se sabe cuántos fueron, ni quiénes fueron, ni en qué año exacto fueron, a ciencia cierta. Fijáos si sería secreta la reunión. La fecha de 1910 que da Zeitgeist no es corroborada por los archivos del Jekyll Island Club, que citan que fue en 1907 ó 1908.

http://www.jekyllclub.com/about.asp?id=14

El número de participantes varía de 4 a 10. El único que seguro que fue sería Aldrich. Zeitgeist dice que fueron diez los banqueros. El Jekyll Club dice que asistieron  4. Los historiadores dicen también que asistieron sólo 4 individuos, ninguno de los cuales era Morgan:
http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank12.htm

Tercero: el plan que salió de Isla Jekyll nunca llegó a ser aprobado por el Congreso.

“Also in 1910, Senator Nelson Aldrich, Frank Vanderlip of National City (Citibank), Henry Davison of Morgan Bank, and Paul Warburg of the Kuhn, Loeb Investment House met secretly at Jekyll Island, a resort island off the coast of Georgia, to discuss and formulate banking reform, including plans for a form of central banking. The meeting was held in secret because the participants knew that any plan they generated would be rejected automatically in the House of Representatives if it were associated with Wall Street. Because it was secret and because it involved Wall Street, the Jekyll Island affair has always been a source of conspiracy theories. But the conspiracy theorists overestimate the significance of the meeting. Everyone knew Wall Street wanted reform, and the Aldrich Plan which the meeting produced was, in fact, rejected by the House.”

http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank12.htm

Traducción:
“En 1910, el senador Nelson Aldrich, Frank Vanderlip del Citibank, Henry Davidson del Banco Morgan y Paul Warburg del Kuhn & Loeb Inversiones, se reunieron secretamente en la Isla Jekyll, cerca de la costa de Georgia, para discutir y formular la reforma bancaria, lo que incluía planes para una especie de banco central. El encuentro se mantuvo en secreto porque los participantes sabían que cualquier plan que generaran sería automáticamente rechazado en el Congreso si fuera asociado con Wall Street. A causa de que se realizó en secreto y de que involucraba a Wall Street, el asunto de la Isla de Jekyll siempre ha sido una fuente de teorías conspiratorias. Pero los teóricos de la conspiración sobreestiman la importancia del encuentro. Todo el mundo sabía que Wall Street quería la reforma, y el Plan Aldrich, que salió de ese encuentro fue, de hecho, rechazado por el Congreso.”

Más claro, agua. Después de los pánicos de 1907, la gente no quería ni oír hablar de los banqueros de Wall Street. Por eso se reunieron en secreto… para que no los apalearan mientras diseñaban un plan para un banco central privado sin que la gente viera que ESE banco central no iba a ser estatal. Luego veremos, en la siguiente entrada, que ese plan les salió mal. Adelantaré que, básicamente no pudieron aprobarlo por la oposición frontal del partido Demócrata, de los agricultores y de algunos congresistas republicanos que le tenían odio mortal a la gente de Wall Street. Fue necesario llegar a un compromiso, y esa ley que presentó Aldrich fue tan contestada, que tuvo que empezar a rediseñarla desde el principio.

Quedan por contar muchas cosas, sobre cómo se creó la Reserva Federal, lo que pasó tras el crack del 29, y los cambios subsiguientes que hicieron a la Fed tal y como es hoy en día… porque no es ahora igual que cuando se creó, lo aviso de antemano por si alguien entra hablando de eso. Sobre todo esto hablaremos en la siguiente entrada, que tiene para rato.

Cuarto: las fuentes que usa Zeitgeist son conspiranoicas… e irrisorias.
Zeitgeist pone demasiado énfasis en este encuentro, poniéndolo como si fuera una reunión conspiratoria de altos vuelos, donde cuatro banqueros y un senador están decidiendo poco menos que de manera malvada y oculta, los destinos de una nación. Les ha faltado decir que acudieron al encuentro enfundados en capas negras con capuchas. O que invocaron a Cthulhu, vaya. Ya hemos visto que no tuvieron mucho éxito con el susodicho plan, pero vamos a aclarar de dónde sale todo este despropósito investigativo.

-¿Por qué se mete tanto Zeitgeist con Nelson Aldrich?

Porque era masón.
Más concretamente, Tesorero de la Gran Logia de Rhode Island:

“Aldrich was very active in the Freemasons and was the Treasurer of the Grand Lodge of Rhode Island.”

http://en.wikipedia.org/wiki/Nelson_W._Aldrich

-¿Quién le descubrió esta supuesta “conspiración” a los autores de Zeitgeist? Pues un tipo al que le encannnnntan las conspiraciones, y que aparece en las fuentes de Zeitgeist:
G. Edward Griffin.

http://en.wikipedia.org/wiki/G._Edward_Griffin

http://en.wikipedia.org/wiki/The_Creature_from_Jekyll_Island

Ahí tenéis los enlaces en inglés.
¿Quién es este individuo? Pues es una auténtica joya, oigan. Resulta que es un tipo que se dedica a escribir sobre teorías conspiratorias. Es un anti-colectivista y un defensor radical de la derecha libertaria en política, que comenzó su fama escribiendo libros y haciendo pseudodocumentales sobre tópicos controvertidos como el cáncer, la Reserva Federal, el Tribunal Supremo, la política internacional americana y ¡¡¡el Arca de Noé!!!

Sí, sí, sí, como lo oís… este tipo hizo un documental sobre el Arca de Noé, que se llama The Discovery of Noah’s Ark, en 1992, donde afirma que el arca se encuentra en un sitio de Turquía, cerca del monte Ararat, y que lo ha averiguado con pruebas fotográficas, buscando con radares y sonares electromagnéticos. Obviamente, los arqueólogos todavía están buscando, porque allí no hay ná de ná. Me parece a mí que Indiana Jones tuvo más éxito buscando el Arca de Noé que este tipejo… y eso que es un personaje de ficción.

Pero que ahí no acaba la cosa. Este individuo asegura en su World Without Cancer (“Un Mundo Sin Cáncer”) de 1974, que la causa del cáncer es una falta de Amygdalina, también llamada Laetrile (vitamina B17). Obviamente eso es una patochada como la copa de un pino, y así se lo han hecho saber la American Cancer Society (Sociedad Americana contra el Cáncer) y la American Medical Association (Asociación Médica Americana). O sea, los médicos de América. Cuando Griffin leyó y oyó las respuestas de los médicos, dijo que es que esos grupos tenían “una agenda económica y de poder oculta”. Fijáos la caradura del colega que incluso llegó a afirmar que las organizaciones que se negasen a admitir ese tratamiento, lo hacían porque como dependían del negocio del cáncer para subsistir, lo negaban para protegerse.
El American Journal of Public Health llama a esta teoría sobre el Laetrile, directamente “una conspiración”, y apunta al hecho de que: a) en el libro no aparecen justificaciones científicas para admitir el Laetrile como cura, y b) todas las webs de Griffin tiene como sponsors publicitarios, doctores y hospitales “alternativos” que venden el Laetrile. Qué curioso…  En fin, las pruebas:

Crítica médica a World Without Cancer en el Boletín Americano de Salud Pública:
http://www.ajph.org/cgi/reprint/66/7/696-a.pdf
List of Clinics in the United States Offering Alternative Therapies. “Lista de clínicas de terapias alternativas”. ¡No vayáis a ellas, chicos! Os tratarán el cáncer con jugo de lagartija… Y antes de que nadie me lo diga, sí, conozco los métodos alternativos que de verdad curan el cáncer, como el de Catherine Kousmine. El de la vitamina B17 no es uno de ellos.
http://www.cancure.org/directory_clinics.htm

Y ahora, lo que nos interesa. ¿Qué dijo Griffin sobre la Reserva Federal que tanto interesa a los autores de Zeitgeist? Pues esto:
http://en.wikipedia.org/wiki/G._Edward_Griffin#The_Creature_from_Jekyll_Island

El coleguilla conspiranoico éste, hizo un “documental” en 1993 y escribió un libro en 1994 (je, allí en América hace un documental hasta el gato) que se llama “La Criatura de Jekyll Island”, que es de donde han bebido los autores de Zeitgeist para hacer esta parte del documental.
Bueno, pues en el libro-documental-parida éste se describe la reunión de la isla de Jekyll. Por cierto, que en libro dicen que fueron SIETE banqueros. A ver si alguien me dice cuántos fueron, leche.
Bueno, pues el tal Griffin dice en su… esto… obra, que el sistema monetario basado en dinero de fe es muy malo, ya que “devora la prosperidad individual y es una perpetuación de la guerra”. También dice que los bancos centrales reescriben la Historia y los resultados de las guerras. Griffin también dice que las Naciones Unidas, el Consejo de Relaciones Internacionales y el Banco Mundial están trabajando para destruir la soberanía americana a través de un sistema de control militar y financiero mundial, y es por ello que pide que los Estados Unidos se salgan de las naciones Unidas.

Ole ahí, sí señor. Con dos cojones. Pero que ahí no acaba la cosa.
Los historiadores y economicistas serios como Edward Flaherty, llaman a Griffin “historiador amateur” por cómo trata la descripción de la reunión en la isla Jekyll. Como que no te sabe decir ni cuántos fueron, ni que el proyecto de borrador de ley sobre el banco central que salió de allí, ni llegó a ser aprobado por el Congreso…
Esto es mucho más fuerte: Griffin cree que volver a un sistema de libre mercado, donde la producción de dinero se realice ¡¡¡de forma privada!!!, es la solución definitiva. Es más, asegura que la adopción de monedas de dólar de plata (lo que él llama Liberty  Dollars o “dólares de la libertad”), debería ser la única forma de pago. Hasta ahí lo que se relaciona con Zeitgeist, pero es que… seguimos, seguimos…

Griffin es el fundador de Freedom Force International,
http://www.freedom-force.org/freedom.cfm?fuseaction=issues
una red activista libertaria o libertariana, cuyos miembros valoran más la libertad individual y no quieren ver al gobierno ni en pintura… y ven conspiraciones hasta en la sopa:
http://www.freedom-force.org/pdf/futurecalling2.pdf

Según este tipo, los gobiernos lo que tienen que hacer es proteger los derechos individuales y el derecho a la propiedad privada, y no proveer de servicios como la Seguridad Social (¡toma ya!) ya que según él, “el colectivismo y la libertad son enemigos irreconciliables”. Uno de los objetivos de esta red es el elegir gente con esas posturas para cargos oficiales. De hecho, el famoso Ron Paul, que opositó a la candidatura a la presidencia por el partido republicano, es uno de los valedores de este programa tan… emmm… “progresista”.

Bueno, se acabó. Ya está bien. Hay más patochadas, pero me las reservo para apalear más contundentemente al próximo que entre defendiendo a Zeitgeist.

Y éstas, señoras y señores, son las fuentes de Zeitgeist.

Pues vaya fuentes, oiga. El que se las quiera seguir creyendo, que se las crea bajo su propia responsabilidad, pero me reservo el derecho a pensar que es un ignorante… con el agravante de serlo adrede. Esto se llama “contumacia”, que significa “persistencia cabezona en el error”. Así que, contumaces ignorantes, dejad de dar por saco y admitid que Zeitgeist es una mierda… o un montón de mentiras juntas una detrás de otra.

Zeitgeist anima a la gente a pensar e investigar, y según lo que dice su página web, “a encontrar tu propia verdad”. Yo soy de las que creen que la verdad es siempre la misma, para todo el mundo, pero sí que es bueno animar a investigar. Y ahora pregunto, a los fans de Zeitgeist… ¿cuántos de los que habéis visto el pseudodocumental habéis investigado por vuestra cuenta? Porque yo estoy aprendiendo lo indecible escribiendo estos artículos y, sin embargo, llega gente a insultarme y a defender Zeitgeist a capa y espada sin haberse molestado en investigar. Si lo único bueno que tiene el pseudodocumental, LO ÚNICO, es que anima a investigar y a tener pensamiento crítico, y a no creeros cualquier cosa… y ni investigáis ni pensáis con sentido crítico y, encima, os creéis cualquier cosa, Zeitgeist no ha servido para nada, salvo para que algunos se reafirmen en su convencimiento de que ya lo saben todo… y para radicalizar a los dos extremos de la población estadounidense: los cristianos radicales y los ateos radicales. Yo no quiero mentar al diablo, pero la última vez que en mi país hubo una brecha así entre dos lados de la población, el resultando fueron 3 años de guerra, y 39 subsiguientes de dictadura. Hay una guerra por el cerebro de los americanos… Y el que gane, se llevará el poder al bolsillo.

Un saludo,

Natsu

P.D: Aunque no ponga siempre la etiqueta, todo está registrado en safecreative tanto con mi nombre como con el de mi marido, que ha colaborado en estas investigaciones. Lo digo por ésos que estáis copiando cosas y ni decís de dónde las habéis sacado ni ponéis un vínculo a este blog. Listillos.

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/28552.html

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Siguiente artículo.

Zeitgeist contrastado (XXII). La historia de la Reserva Federal (1ª parte).

Anterior artículo.

Vuelta al índice.

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Y ahora, sigo yo, Natsufan, contrastando los datos que expone Zeitgeist en la III parte.
Esto ya empieza a mosquearme. Aquí hay algo más que tendencioso y me estoy enfadando.

Después de hablar sobre Economía y los Bancos Centrales, Zeitgeist continúa con una cita de Thomas Jefferson (1743-1826), que fue el redactor principal de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América y el tercer presidente del país. Zeitgeist dice:

Los padres fundadores de este país estaban bien conscientes de esto.

“Creo que las instituciones bancarias son más peligrosas que un ejército. Si el pueblo americano alguna vez permite a los bancos privados controlar la emisión de moneda los bancos y las corporaciones que crecerán alrededor de ellos privarán al pueblo de su propiedad hasta que sus hijos despierten sin casa en el continente que sus padres conquistaron.”
– Thomas Jefferson, 1745-1826.

La cita en inglés (según Zeitgeist) es:
“I believe that banking institutions are more dangerous to our liberties than standing armies. If the American people ever allow private banks to control the issue of their currency, first by inflation, then by deflation, the banks and corporations that will grow up around [the banks] will deprive the people of all property until their children wake-up homeless on the continent their fathers conquered. The issuing power should be taken from the banks and restored to the people, to whom it properly belongs.”

¿Qué importancia tiene esta cita y por qué lo comento?
Porque es falsa. Porque está manipulada.
Después de hartarme de buscarla y no encontrarla, resulta que… Jefferson nunca dijo eso. Sólo la primera frase, esa sí: Creo que las instituciones bancarias son más peligrosas que un ejército. Por lo visto esa frase viene de una carta que Jefferson escribió a John Taylor de Carolina, un amigo suyo del partido demócrata el 28 de Mayo de 1816 [ME 15:23]. PERO SÓLO ESA FRASE, y aún así, está cambiada.

Por lo visto la cita completa aparece sólo en dos libros: Flight to Financial Freedom – Fasten Your Finances* (2007), de un tal Nathan A. Martin y How to Take Advantage of the People Who Are Trying to Take Advantage of You** (2006) de Joseph Stephen Breese Morse, donde aseguran que la cita entera está escrita en una carta al entonces Secretario del Tesoro Albert Gallatin en 1802.

*Vuelo Hacia la Libertad Financiera. Asegure Sus Finanzas.
**Cómo Aprovecharse de la Gente Que Intenta Aprovecharse de Ti.

Pero es mentira. No aparece en ninguna carta a Gallatin ni en ninguna otra. Jefferson NO ESCRIBIÓ ESO, sino esto:

And I sincerely believe, with you, that banking establishments are more dangerous than standing armies; and that the principle of spending money to be paid by posterity, under the name of funding, is but swindling futurity on a large scale.
http://www.britannica.com/presidents/article-9116907

Por cierto, ni siquiera la primera frase es como la ponen en Zeitgeist. La auténtica es:

“I sincerely believe, with you, that banking establishments are more dangerous than standing armies.”

“Creo, sinceramente, como tú, que los sistemas bancarios son más peligrosos que los ejércitos.”

Para una explicación más detallada, léase (en inglés):

http://en.wikiquote.org/wiki/Thomas_Jefferson

Después de este desastre de trabajo documental que ha hecho Zeitgeist, seguimos.
Continúa con una cita de Sir Josiah Stamp, un economista, banquero y estadista inglés. Y, efectivamente, TAMPOCO es igual. La auténtica es:

“But if you want to continue to be slaves of the banks and pay the cost of your own slavery, then let bankers continue to create money and control credit.”

Si bien esta última cita mantiene el significado general de la que le atribuyen en Zeitgeist NO ES LA REAL. El fallo no es tan grave como en la anterior cita de Jefferson, pero me está demostrando que tergiversan la información a su gusto.
¿Por qué reseño estas supuestas citas? Las citas las usa Zeitgeist para dar credibilidad al conjunto del pseudodocumental. Pero es que las cambia, y las ajusta a lo que a los autores de Zeitgeist les da la gana. Así, lo que hacen es demostrar que están forzando las pruebas para que lleguen a las conclusiones que les interesa a ellos.
Las citas son para ponerlas textualmente. Las citas NO SE MODIFICAN. No en un documental serio. Otra cosa es que sus fuentes estuvieran mal. Pero, leñe, es que no aciertan ni una. Que fallen una o dos veces, medio me puede valer. Pero que fallen una y otra vez, y otra, y otra… YA NO SON ERRORES. Son tergiversaciones. Y cualquiera que compruebe esto, empezará a cuestionar las fuentes (o, por lo menos, los métodos de investigación) de Zeitgeist. Puede que fueran las fuentes originales las que estuvieran equivocadas, ¿pero no es obligación de un aspirante a documentalista medianamente serio el comprobar si sus fuentes son fiables? Porque… ¿no han mirado ninguna otra fuente salvo las que apoyaban sus hipótesis? No sé si intentan mentir a la gente, o están sencillamente muy equivocados. Pero si están equivocados, lo están totalmente, y el trabajo de investigación ha sido peor que chapucero.

Zeitgeist continúa así:
“A principios del siglo 20, los EEUU habían ya implementado y eliminado algunos sistemas de banco central, que fueron estafando a través de crueles intereses bancarios.”

¿Crueles? Bonita opinión (estoy de acuerdo, pero es una opinión, no un dato documentado). Obviamente, los bancos en general no les caen bien a los autores de Zeitgeist. A mí tampoco, pero eso es otro asunto. Si no quieres pagar intereses (ya sean crueles o simpáticos), NO PIDAS PRESTADO. Los americanos tienen la mala costumbre de pedir crédito hasta para comprar un paquete de patatas fritas… Y eso es un fallo económico inmenso. Están siempre endeudados hasta las cejas… pero porque piden dinero a crédito continuamente y para tonterías. Ya criticaré a los EE.UU. en una entrada específica, porque material hay, pero eso será al margen de estas entradas sobre Zeitgeist.

“En ese momento, las familias dominantes en los bancos y negocios del mundo eran los Rockefeller, los Morgan, los Warburg, los Rothchild.”

Bueno, vamos a especificar esto un poco para los lectores que no sepan de Historia americana de principios del siglo XX. Los apellidos que aquí aparecen son los de grandes familias de banqueros e industriales que controlaban gran parte de la economía americana durante finales del XIX y principios del XX. No todos ni todos los más influyentes. Se olvidan, por ejemplo, de los Carnegie, señores del acero, que no mencionan aquí, y que fueron mucho más influyentes en política que los Warburg.
Desde finales del XIX y principios del XX surgen en los Estados Unidos (y en Gran Bretaña), los grandes trusts y los grandes complejos industriales de los reyes del llamado Big Business (“el Gran Negocio”, 1919-1929). En Historia Contemporánea de C.O.U. también lo he visto descrito como “la Era de los Monopolios”: Astor (pieles), Rockefeller (petróleo), Carnegie (acero), Morgan (banca), Vanderbilt (ferrocarriles), etc. En 1913, el 2% de los americanos ingresa ¡¡el 60% de la renta nacional!! Tan sólo Morgan y Rockefeller controlan el 20% del patrimonio del país (341 empresas con un capital de 22 mil millones de dólares de la época).
Los círculos financieros e industriales de la época influyen en la política exterior y conjugan el expansionismo económico (“imperialismo del dólar”) con la intervención directa en Latinoamérica (República Dominicana, intervención en Panamá, lucha contra Sandino en Nicaragua, acciones militares en México y Uruguay, guerra contra España por Cuba, etc. De esto hablaré más adelante, porque fue criminal).

Es la época (más o menos) alegre anterior y posterior a la Primera Guerra Mundial. Es una época de alza económica y relativa paz. La producción en masa eleva el nivel material de vida de amplios sectores de la población, y los magnates del Big Business se hacen “los guays” fundando universidades, centros de investigación, organismos de previsión social, museos…
Pero no todo es bonito ni feliz. La gente no está muy contenta con que unos pocos se lleven la “pasta” y dejen a los demás “comiéndose los mocos”.
Las organizaciones de trabajadores como la A.F.L. (American Federation of Labor) y la I.W.W. (Industrial Workers of the World) sostienen duras luchas salariales (más de mil huelgas anuales). Es la primera “era dorada” del sindicalismo americano…

…cuando las masas embravecidas pugnan por sus derechos contra la opresión del capitalismo salvaje de esa panda de monopolistas chupasangres y…

Bueno, eso último lo ha escrito mi marido, que todavía está “caliente” de haber ido a las manifestaciones sindicales del 1 de Mayo. Le quito el teclado del ordenador, y sigo yo.
Presionado por los políticos “progresistas” (Bryan, La Follette) que se hacían eco del sentir popular, el gobierno intenta limitar el creciente poder de los monopolios y la explotación de los trabajadores. Así, surgen varios presidentes que toman acciones políticas (Roosevelt, Wilson).

Sigue Zeitgeist:
“Y a principios de 1900, buscaron instalar una vez más, leyes para crear otro banco central.
Sin embargo, sabían que el gobierno y el público desconfiaban de tal institución, así que necesitaron crear un incidente para afectar la opinión pública.”

No. Eso no es cierto. La banca privada no quería ni oír hablar de un Banco Central. Analicemos la idiosincrasia americana (mi marido hace el chiste con “indio-sin-gracia”). En Estados Unidos SE ABOMINA de todo lo que sea estatal. Para el americano medio, lo que se gestiona privadamente es infinitamente mejor que lo que se gestiona desde el Estado. Los americanos, en líneas generales, desconfían de todo aquello que les cueste dinero de sus impuestos. Además, los americanos perciben o creen que lo que es público está muchísimo peor gestionado que lo privado. Para ellos, lo público tiende a ser corrupto, mientras que lo privado tiende a ser honesto y a estar mejor organizado. Angelitos, qué inocentes que son.

¿De dónde viene todo esto? América es un país fundado por pioneros que salieron por patas de Europa huyendo de todo tipo de imposiciones: una religión que cobraba diezmos, un Estado (con un rey) que reclamaba impuestos y tasas de todo tipo, restricciones culturales, políticas, etc. Para estos pioneros, América era la tierra de las oportunidades… porque nadie les ponía cortapisas de ningún tipo. Nadie te ayudaba, cierto, pero por lo menos, nadie te fastidiaba de base como en tu país de origen. En América se podía ser judío sin demasiados problemas, el católico podía vivir junto al protestante sin matarse, se podía abrir una empresa sin que te sangraran a impuestos y, al ser un país relativamente nuevo, CARECÍA DE MUCHAS LEYES QUE EN EUROPA LLEVABAN SIGLOS LIMITANDO TUS DESEOS. Así, por ejemplo, podías comprar tierras sin límite (más bien quitárselas a los indios sin límite), no había regulaciones para edificar tu propia casa, podías llevar armas por la calle, podías educar a tus hijos en tu casa o en el colegio, podías votar a tu representante, etc. Y, por supuesto, pocos impuestos, por favor, ya hemos dicho que los americanos odian los impuestos. Leche, si hasta se independizaron de Inglaterra a cuenta de los impuestos que les largaba el rey.

Resumiendo, los americanos no querían saber nada de cosas públicas. Y la banca privada, ya ni te cuento. Los banqueros eran los primeros beneficiados en aprovecharse de la falta de regulación. Esto es, había una falta de leyes económicas del cagarse. Que tenían las manos libres, vaya. Por lo menos, más que los banqueros de Europa. La prueba la tenéis en que los banqueros de Europa no llegaron nunca a ser tan asquerosamente ricos como sus colegas americanos de la época ni de lejos. Y gran parte de su prosperidad venía dada por el hecho de que América, a principios del siglo XX ERA EL ÚNICO GRAN PAÍS SIN UN BANCO CENTRAL. El único. Todos los demás ya lo tenían. ¿Entendéis ya la relación entre “si-no-hay-Banco-Central-los-banqueros-hacen-lo-que-les-sale-de-los-cojones”?

Los banqueros americanos eran enemigos del Banco Central por partida doble. Como americanos, odiaban todo lo estatal y, como banqueros, odiaban toda institución que les pusiera freno. Porque ésa es la función principal de un Banco Central. Evitar que los banqueros privados mangoneen la economía del país (otra cosa es que no funcione, pero su función principal es ésa, igual que la de la policía es detener criminales y no abusar de los inocentes… una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica). Por eso nacieron los bancos centrales en Europa. Los Estados europeos decidieron que, por el bien común de sus ciudadanos, la creación del dinero y la institución financiera suprema de un país… PROVINIERA DEL ESTADO, no del Banco de Fulano, S.A, que a saber en qué se gastaba las perras. Y eso es porque en Europa… desconfiamos de lo privado. Nosotros confiamos más en el Estado como fuente de salvaguarda y protección comunitaria, y tendemos a ver lo privado como más “interesado en su beneficio” (más corrupto), y no en el bien común y… más incontrolable. Los europeos vemos lo estatal como algo más neutral y desinteresado… aunque sea más lento o inepto que lo privado. Nosotros, por ejemplo, tenemos un sistema de seguridad social público que nos cura, educa a nuestros hijos (bueno, en España lo intenta) y nos asegura nuestras pensiones en la vejez… gratis. Los americanos, no. Ellos se lo guisan y se lo comen solos. Son dos formas de ver las cosas. Yo prefiero la europea. Por algo soy europea. ¡Viva Europa! ¡Europe forever! ¡Guapa! ¡Bonita!

Así, tenemos a los magnates del Big Business contentísimos sin Banco Central, poniéndose gooooordos como cochinos con los beneficios de sus monopolios sin freno, para envidia de sus colegas del otro lado del Gran Charco. ¿Nadie hizo nada para evitar esto?
Sí lo hubo: los sindicatos y asociaciones civiles se pusieron en pie de guerra para protestar por semejante atropello. La existencia de unos pocos muy ricos y otros muchos muy pobres, desencadenó la lucha social. Hubo muchas huelgas, manifestaciones, desórdenes, encarcelamientos y demás. La gente acudió a políticos progresistas. Los votos de estas personas llevaron al congreso a gente como La Follette (os juro que se llama así) al Congreso. Y allí dieron el coñazo gritando las propuestas del pueblo a los políticos más… ejem… “conservadores”. Una ventaja que tenían los americanos de la época con respecto a los europeos es que su sistema democrático estaba mucho más desarrollado (hoy en día es al revés), y los políticos más “socialistas” podían llegar al poder sin demasiadas trabas, no como en Europa, donde el establishment de aquellos años hacía lo imposible porque los políticos más progresistas (socialistas, socialdemócratas, posteriormente comunistas) NO llegaran a los parlamentos.
En España, por ejemplo, era la época de la Restauración y de la Alternancia. Los partidos conservador de Cánovas y liberal de Sagasta habían alcanzado un acuerdo de “convivencia” pacífica, alternándose en el poder un mandato unos y, al siguiente, otros. Todo ello en aras de la “estabilidad”, para que no se produjeran desórdenes ni alteraciones en la vida política (ni les quitaran el poder), y sumando esfuerzos para que los progresistas (socialistas, principalmente) no tuvieran fuerza en las Cortes de Madrid. Maniobras como el caciquismo, la compra de votos y el “pucherazo” eran habituales de la época, como podemos leer en las novelas Los Pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán, y en La Regenta, de Clarín. Ése fue uno de los motivos de la llegada de la II República.

Volvamos a lo nuestro. Estaban los progresistas de La Follette y Compañía dando “por el culo” en el Congreso Americano. Los políticos tradicionales de los partidos demócrata y republicano… no tuvieron más remedio que verle las orejas al lobo. Y decidieron llevar a cabo algunas medidas propuestas por el pueblo. Más que nada porque si no, veían que el pueblo… no les iba a votar en las próximas elecciones, y se iban a quedar sin su escaño y sin su sueldo de congresistas. ¡Ayyyynnn! ¡Pero qué grande que es la democracia, leche! No podemos escoger siempre al mejor, pero siempre tendremos el derecho de la PATADA EN EL CULO, que es lo que más asusta a un politicastro.
Y surgieron presidentes que empezaron a “mover el trasero”:

1901-09. Theodore Roosevelt: reformas administrativas de carácter general. (No confundir con Franklin Delano Roosevelt).
1909-1913. William H. Taft obtiene del Congreso la ratificación de las leyes antitrust.
1913-1921. Woodrow Wilson anuncia un programa de “nueva libertad”, suprime las aduanas proteccionistas, introduce impuestos progresivos y trata de debilitar el poder de trusts y monopolios.

Entre esas medidas, estaba la creación de un banco central americano, que evitara el mangoneo de los grandes financieros de la época. Ese banco central se llamó Federal Reserve System o, más simplemente, la Reserva Federal. También se la conoce informalmente como la Fed. Fue creada en 1913 según la Federal Reserve Act. Ahora explicaremos más detenidamente su nacimiento, comparándolo con lo que dice Zeitgeist. Tiene tela, tiene… Zeitgeist dice:

“Asi, J.P.Morgan, considerado públicamente un conocedor financiero de la época, aprovechó su influencia masiva, publicando rumores que un banco prominente de New York era insolvente o había quebrado.
Morgan sabía que esto causaría histeria masiva que también afectaría otros bancos, y así fue.
El público, temiendo perder sus depósitos comenzó masivamente a retirar su dinero. Consecuentemente, los bancos fueron forzados a reclamar sus préstamos, obligando a los endeudados a vender sus productos y así comenzó una espiral de quiebras, reposesiones y desorden.”

Pues no. No fue así el origen del pánico de 1907. Zeitgeist es graciosísimo al respecto de no poner antecedentes de los sucesos históricos que narra. Será porque no le interesan.
Yo sí los voy a poner. Desde la Guerra Civil Americana, el Estado se había visto obligado a lidiar con sucesivas crisis económicas. Para financiar la Guerra Civil, se creó un sistema de banca (National Currency Act), mediante la cual los bancos tenían la potestad de emitir notas bancarias (billetes para entendernos), respaldadas por bonos del Estado. Fijaos en que cuando los europeos ya teníamos bancos centrales públicos emitiendo moneda, los americanos todavía estaban emitiendo billetes-moneda A TRAVÉS DE LOS BANCOS PRIVADOS. Este sistema tan primitivo tenía dos debilidades intrínsecas: la moneda quedaba muy rígida (no fluctuaba bien), y el Estado se encontraba sin armamento con el que hacer frente… a los pánicos bancarios. Durante el último cuarto del siglo XIX y comienzos del XX, la economía estadounidense se vio afectada por sucesivos pánicos bancarios (cuatro crisis en 34 años). Para los que no sepan lo que es un “pánico bancario”, léanse mi anterior artículo sobre economía, pero les diré para evitarse el “viaje” que consiste básicamente, en que todo el mundo intenta sacar su dinero de los bancos A LA VEZ y los bancos se encuentran con que no tienen líquido (efectivo) para devolver a todo el mundo. No hay dinero para todos.

Total, que el Estado americano estaba hasta los cojones de los pánicos bancarios, y ya estaba estudiando la posibilidad de crear algo parecido a un Banco Central, como el de sus vecinos europeos. Pero no pudo ni quiso por varios motivos:
-Los banqueros ejercieron grandes presiones para que no se creara porque NO les interesaba ser controlados por el Estado.
-Los votantes desconfiaban de algo que fuera público… y que les costara dinero de sus impuestos.
-Había habido varios pánicos bancarios, pero ninguno al que el Estado no pudiera hacerle frente… o dejarlo pasar.
-Los gobiernos americanos inmediatamente posteriores a la Guerra Civil fueron los más corruptos (aparte de los de George W. Bush, claro) de la Historia americana y occidental, especialmente el gobierno del presidente Grant (sí, el general nordista). Esos gobiernos estaban muy sobornados por la banca y no hicieron nada por evitar los desajustes económicos.

Sin embargo, en 1907 se produjo un pánico tan severo, que obligó a actuar al gobierno americano.
Y aquí es donde Zeitgeist empieza ooooootra vez a fastidiarla. Dicen que el pánico de 1907 fue causado por Morgan, el gran financiero.
Lo que los listos de Zeitgeist no nos dicen es que hubo DOS pánicos bancarios en 1907, uno en marzo y otro en Octubre.
En 1906, un tal F. Augustus Heinze, compró el banco Knickerbocker Trust Company, y lo usó de “tapadera” para financiar otras aventuras económicas utilizando las reservas de los clientes del banco. En marzo de 1907, una caída especulativa del mercado, forzó a mucha gente a sacar dinero de los bancos. El Knickerbocker Trust Company se quedó seco literalmente entre lo que estaba usando Heinze y lo que se habían llevado sus clientes, pero pudo capear el temporal. Los grandes magnates de la banca (Morgan entre ellos) protestaron ante el gobierno por lo peligrosas que estaban resultando las maniobras del “nuevo rico”. PERO como no había regulaciones ni leyes, dejaron ir al joven, impetuoso y advenedizo banquero Heinze. Y sucedió que se produjo oooootra gran necesidad de dinero en Octubre de 1907. Heinze intentó comprar una compañía minera (United Copper) con el dinero de las reservas del Knickerbocker Trust Company. No lo logró, y su movimiento especulativo condujo al descrédito (se demostró públicamente que Heinze no tenía dinero para comprar la compañía) del banco Knickerbocker Trust Company. Asustados, los clientes del banco acudieron en masa a recuperar sus ahorros. No había ahorros. Esos clientes, ahora aterrados, acudieron a otros bancos y acreedores a reclamar sus deudas para obtener dinerito… y se produjo un efecto en cadena. Un pánico bancario.

El gobierno americano estaba acojonado. No tenía herramientas para combatir un pánico de tal calibre. ¿A quién acudieron? Al único que tenía cerebro y dinero para arreglar aquello: J.P. Morgan, el gordo y astuto banquero monopolista. Juntando todo el dinero que pudieron reunir entre Morgan, sus otros amigos banqueros y el gobierno americano (hicieron lo que se llama básicamente una “colecta” o, como se dice en España, “pasaron la gorra”), se liaron a reflotar las empresas que estaban quedándose sin líquido debido a las retiradas de los ciudadanos. Y Morgan salió con todo su aplomo y toda su corpulencia de banquero superrico en los periódicos y en los telegramas del momento:

-Aquí no pasa nada.

Y la gente dijo:

-Si lo dice el banquero más rico de América, será verdad.

Y se escaparon por los pelos. La gente dejó de retirar mucho dinero, confiando en que los bancos tuvieran. Y como los banqueros y el gobierno HABÍAN INYECTADO DINERO DE VERDAD EN LOS BANCOS, la gente notó que, en efecto, había dinero para retirar. Y acabaron creyendo del todo a Morgan y al gobierno.
La economía se había salvado gracias a la astucia y la energía de Morgan. Que, debo añadir, no había hecho esto por ayudar a la gente porque fuera una excelente persona… Lo hizo porque si el pánico bancario continuaba, TODOS los bancos se verían afectados. Incluido el suyo (eso es lo que pasa cuando no mantienes las reservas, gañán). Pero todavía estaban todos (banqueros y gobierno incluídos) con las piernas temblando ante lo que podía haber pasado.

Se acabó. El gobierno no estaba dispuesto a que eso se volviera a repetir, y los banqueros agacharon las orejas admitiendo que algún control tenía que haber. O si no, TODO SE IRÍA AL CARAJO.

En 1907, los banqueros ya estaban haciendo llamamientos junto con el gobierno para la creación de un Banco Central. En Mayo de 1908, el Congreso aprobó la Aldrich-Vreeland Act que establecía la Comisión Monetaria Nacional encargada de investigar el origen del pánico y de proponer una legislación que regulara el mundo de los bancos americanos. Los banqueros POR FIN habían aceptado un poquito de control estatal, cuando ya no tenían más remedio, y los europeos ya llevábamos siglos con él.

Conclusiones:

Morgan no causó el pánico de 1907. Salvó la economía del país del pánico de 1907. Por motivos egoístas (salvar su propio culo), eso sí. Pero la salvó.
La banca privada no quería un banco central, porque le limitaría en sus beneficios y actividades. Pero no tuvo más cojones que acabar aceptando. Era eso o el caos continuo. Los banqueros privados no estaban ansiosos porque hubiera un banco central, como dan a entender en Zeitgeist. Al contrario, no lo querían ver ni en pintura. Por eso tardaron siglo y medio más que los europeos en tener uno.
Ya que tenían que aceptar un banco central por cojones, los banqueros se decidieron a… “ayudar” al gobierno a crearlo. Si no puedes con ellos, únete a ellos. Pero de eso trata mi siguiente entrada.

¡Hasta entonces!

Fuentes:

Atlas Histórico Mundial, de Hermann Kiner y Werner Hilgemann, tomo II. Los Imperialismos y el Gran Capital, página 111; el imperialismo de Estados Unidos (1865-1914), página 129; período de Entreguerras: Estados Unidos (1919-1933), página 159.

Historia del Mundo Contemporáneo, de Antonio Fernández. Capítulo 7. El Gran Capitalismo. Ed. Vicens-Vives.

http://en.wikipedia.org/wiki/Panic_of_1907
http://en.wikipedia.org/wiki/F._Augustus_Heinze
http://en.wikipedia.org/wiki/Federal_Reserve_System
http://en.wikipedia.org/wiki/J._P._Morgan

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/27672.html

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