El diario cada vez menos privado de Natsu

31 octubre 2010

Zeitgeist contrastado (anexo tercero al artículo XVI): las teorías de la conspiración de los atentados del 11-S en el Pentágono.

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Bueno, pues para que la cosa no quede sólo en meras intenciones, voy a escribir de inmediato un artículo continuando con la demostración de lo falsas que son las teorías conspiranoicas sobre el 11-S, muchas de las cuales aparecen resumidas y condensadas en Zeitgeist, the Movie.

Antes de dejar de escribir artículos regularmente, había hecho una investigación bastante pormenorizada acerca de lo que aconteció en el Pentágono el 11 de Septiembre de 2001.

Así que como tengo material abundante al respecto, voy a aprovechar para hablar de las conspiranoias (teorías de la conspiración sin pruebas o con pruebas falsas detrás) sobre el Pentágono, que están entre las más absurdas conspiranoias sobre el 11-S, (junto con la del edificio número 7 del World Trade Center, del que ya os hablé aquí). Es tan absurda que los conspiranoicos ni siquiera se ponen de acuerdo en una versión coherente alternativa a la versión “oficial”.

(more…)

12 octubre 2009

Zeitgeist contrastado (XXIX). Legalidad de la Reserva Federal.

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Hola de nuevo.

Sí, ya sé que estoy escribiendo muy a menudo últimamente. Estoy de vacaciones, y tengo que aprovechar el tiempo al máximo. Zeitgeist tiene muchos errores y mentiras (y muy básicas) y me cuesta mucho rebatir las cosas desde el principio. Además, tengo que darme prisa: me he propuesto tener terminada la crítica a Zeitgeist antes de que salga la continuación en Octubre… porque entonces seguro que me tendré que dedicar a esta nueva “entrega” de la serie. Además, los últimos comentarios que estoy recibiendo de los “creyentes” en Zeitgeist se están radicalizando cada vez más, lo que me da a entender que voy por el buen camino… y que están intentando distraerme de mi actividad.

No pierdo más el tiempo.

Seguimos. Zeitgeist dice:

Y ahora, habiendo reducido a la sociedad a la miseria, los banqueros de la Reserva Federal decidieron que el patrón oro debería ser eliminado. Para hacer esto, necesitaron obtener el oro remanente en el sistema. Así que bajo la pretensión de “ayudar a terminar con la depresión, se produjo la recuperación del oro en 1933. Bajo amenaza de prisión por 10 años, todos en América fueron exhortados a entregar todo el oro al Tesoro, esencialmente robando al público la poca riqueza que les quedaba. A fines de 1933, el patrón oro fue abolido. Si miras un billete de dólar de antes de 1933, dice que es convertible en oro. Si miras un billete de oro actual, dice que es moneda de curso legal, lo que significa que es apoyado por absolutamente nada. Es papel sin valor.

Veeeenga, a analizar punto por punto.

Y ahora, habiendo reducido a la sociedad a la miseria,

Ah, ¿sí? Yo voy a hacer una pregunta en público que siempre me he hecho sobre este tipo de afirmaciones… ¿Por qué leches querrían unos señores (supuestamente los banqueros), cuya fortuna depende de lo que ganen los demás (los trabajadores)… arruinar a los demás? No sé si me he explicado bien: yo puedo ser un banquero chupasangres que le cobra unos intereses altísimos a mis clientes para enriquecerme muchísimo. ¿De dónde sale ese dinero que estoy amasando? De las personas trabajadoras a las que estoy explotando, ¿no? Ahora bien… si mi fortuna sale del dinero que le saco a las personas normales: los trabajadores… ¿para qué leches me interesa a mí arruinarlos?

Si los arruino… me quedo sin fuente de donde sacar mi fortuna, ¿no?

¿Entendéis ya lo que quiero decir? Zeitgeist asegura que el objetivo final de esta mafia de banqueros internacionales es arruinar y hundir en la miseria a la sociedad. Pues hijo, hay que ser tonto para acabar con lo que te da dinero.

Obviamente, la lógica desafía a este tipo de afirmaciones facilonas y generalistas, que llaman mucho la atención… pero que no se sostienen. Efectivamente, los banqueros quieren sacar siempre el máximo beneficio que puedan… ¡¡¡pero no acabar con la fuente de ese beneficio!!! A los banqueros de un país no les interesa que SU país se hunda en la miseria, al contrario, les interesa que el país sea próspero para poder “chupar” más de los beneficios que la gente de su país produzca. Un ejemplo: el Banco Santander le saca más beneficio a lo que produce un español que a lo que produce un centroafricano. ¿Por qué? Porque el español gana mucho más (tiene más sueldo, produce más, gasta más, mueve más dinero a través del banco)… que un centroafricano, que es mucho más pobre. ¿Le interesa al Santander que la gente que son sus clientes sean pobres? No. Le interesa que sean prósperos… para poder sacarles más beneficio. ¿Le interesaría al Santander arruinar a los españoles? No. Le interesa que la economía del país vaya bien, para así poder ganar mucho más dinero.
Resumiendo: los bancos intentan sacar el máximo de beneficio a través de las hipotecas y de los préstamos que nos cobran, y que suelen cobrárnoslos carísimos. Y sí, se aprovechan de nosotros, eso es seguro. Pero no hasta el punto de arruinarnos a todos y dejar al país en la miseria. Entonces dejaríamos de pagar, y ellos no obtendrían beneficio. Un país próspero tiene una banca fuerte, como Estados Unidos, Alemania, Japón… ¿Alguien ha oído hablar de algún banco poderoso que venga de Guinea Ecuatorial?

En cualquier caso, ya hemos demostrado que los bancos no fueron los principales causantes de la caída de 1929 en los Estados Unidos: fue la superproducción y la especulación en bolsa.

Y ahora, habiendo reducido a la sociedad a la miseria, los banqueros de la Reserva Federal decidieron que el patrón oro debería ser eliminado.

Ah, ¿sí? ¿Para qué? ¿Por qué motivo?

Para hacer esto, necesitaron obtener el oro remanente en el sistema.

Sigo sin entender. Esta afirmación no tiene ni pies ni cabeza. ¿Por qué necesitaban obtener el oro? ¿Porque ya habían decidido eliminarlo? ¿Y por qué habían decidido eliminarlo?

Así que bajo la pretensión de “ayudar a terminar con la depresión, se produjo la recuperación del oro en 1933. Bajo amenaza de prisión por 10 años, todos en América fueron exhortados a entregar todo el oro al Tesoro, esencialmente robando al público la poca riqueza que les quedaba. A fines de 1933, el patrón oro fue abolido.

Mentira.

El patrón oro no fue abolido en 1933. Fue abolido en 1971, por orden de Nixon. Lo que se prohibió en 1933 fue la acumulación de oro, por orden del entonces presidente Roosevelt:

http://www.the-privateer.com/1933-gold-confiscation.html

El patrón oro no fue abolido, listillos de Zeitgeist. El patrón oro siguió en uso. Lo que Roosevelt hizo fue:
Forbiding the Hoarding of Gold Coin, Gold Bullion, and Gold Certificates
Traducción: “prohibir la acumulación de monedas de oro, lingotes de oro y certificados de oro”.

http://en.wikipedia.org/wiki/Executive_Order_6102

Efectivamente, la pena por violar esta ley era de multa de hasta 10.000 dólares y prisión de hasta diez años… para todo aquel que poseyera oro por valor de más de 100 dólares. No para todo el que poseyera oro. Es más, esta ley no se aplicaba a todos aquellos que por motivos industriales, profesionales o artísticos (como los dentistas, electricistas o joyeros), necesitaran del uso del oro en cualesquiera cantidades.

¿Por qué Roosevelt mandó redactar esta ley?

Porque los Estados Unidos se estaban quedando sin oro.
Después de la crisis de 1929, la gente no se fiaba del valor de los billetes-papel. ¿Por qué? Porque creían que el mundo se estaba viniendo, literalmente, abajo. ¿Qué hicieron? Volver a confiar en el oro, porque para esa gente, el oro era más fiable que el billete-papel. Antiguamente (de los años 70 del siglo XX para atrás), toda persona que tuviera un billete-papel de dólar podía cambiar la cantidad que ese billete-papel decía que valía… en oro, en cualquiera de las oficinas de la Reserva Federal.

En 1931, eso era posible también en Gran Bretaña. Pero cuando toooodos los ciudadanos británicos se liaron a sacar oro como locos a cambio de sus billetes-papel de libras en su banco central, las reservas fueron desapareciendo. Tanto oro se sacó que el gobierno británico tuvo que abandonar el patrón oro en 1931… porque el Estado se iba a quedar sin él.
Los americanos, desde el otro lado del charco, vieron que les iba a pasar lo mismo. Las reservas cayeron hasta el punto en que la Fed sólo podía refrendar un 51% de los billetes en circulación. Así que, cuando vieron que millones de personas se agolpaban en las ventanillas de la Reserva Federal intentando cambiar billetes por oro… ¿qué hicieron? Tenían dos opciones:
-Dejar de usar el patrón oro y decirle a la gente que ya no se les iba a dar nada por sus billetes, como en Gran Bretaña.
-Limitar la cantidad de oro que se podía dar por esos billetes.

Roosevelt escogió la segunda. La primera le pareció demasiado radical, y podía conllevar que el público americano le despellejara vivo.
Así que optó por prohibirle a la gente que tuviera más de 100 dólares en oro. Fue muy astuto al hacer eso. De esa forma, salvaba su cara en público. Tú podías cambiar todos los billetes que quisieras en oro… siempre que no fuera por valor de más de 100 dólares. Los americanos, al saber eso, dejaron de pedir oro por sus billetes de dólar… porque estaba prohibido con cárcel y con multas. Resultado: la gente dejó de pedir oro e incluso empezó a venderle el oro que tenía de más a la Reserva Federal, ya que no podía tener más de 100 dólares. Y, encima, no podían acusarle de haber eliminado el cambio billetes por oro.
Esa ley tuvo muchas más repercusiones: prohibía el pago con oro en todas las transacciones comerciales (sí, hasta entonces un americano podía pagar un automóvil con 200 gramos de oro si el vendedor lo admitía).
Tal fue el éxito de esa ley, que los Estados Unidos se convirtieron, después de 1933, tras los acuerdos económicos mundiales de Bretton Woods, en el único país del mundo cuya moneda podía seguir convirtiéndose en oro.
Posteriormente, eso condujo a la supremacía del dólar como la moneda mundial por antonomasia… porque era la única de la que se fiaban todos los países en sus intercambios comerciales. Era la única moneda por la que te daban oro…
…hasta que llegó Nixon.

Durante la Guerra de Vietnam, la inflación y el déficit comercial con otras naciones (Europa, más concretamente, Francia) se “comieron” la mayoría de las reservas de oro del dólar… hasta el punto en que la Fed sólo podía respaldar el valor del 22% de los billetes en circulación. Si os fijáis bien, el dólar llegó a tener menos respaldo que durante la Gran Depresión.
Bien, vamos a dejarlo claro: Nixon no fue un buen presidente de EE.UU. Más bien fue un presidente pésimo. Ya conocéis su historia, lo del caso Watergate y sus desastres financieros. ¿Qué hizo? En lugar de optar por soluciones “a lo Roosevelt”, optó por mandarlo todo al carajo:

Because of the excessive printing of paper dollars, and the negative balance of U.S. trade, other nations were increasingly demanding fulfillment of America’s “promise to pay”. That is, they were demanding gold from the U.S. in exchange for paper dollars. France, in particular, made heavy and repeated demands and acquired large amounts of gold in that manner.

In response, on August 15, 1971, Nixon unilaterally imposed 90-day wage and price controls, a 10% import surcharge, and most importantly “closed the gold window,” making the dollar inconvertible to gold directly, except on the open market. Unusually, this decision was made without consulting members of the international monetary system or even with his own State Department, and was soon dubbed the Nixon shock.

Traducción: “A causa de la excesiva cantidad de dinero impreso en papel, y del balance negativo del comercio de Estados Unidos, las otras naciones reclamaron cada vez más insistentemente el cumplimiento de “la promesa de pago americana”. Esto es, demandaron oro de los Estrados Unidos a cambio de los dólares de papel que poseían. Francia, en particular, hizo reiteradas y muy duras solicitudes, y adquirió inmensas cantidades de oro de esta manera.

En respuesta, el 15 de Agosto de 1971, Nixon declaró unánimemente 90 días de control de precios y salarios, un sobrecargo del 10% a todas las importaciones, y lo más importante, “cerró la ventana del oro”, haciendo al dólar inconvertible en oro directamente, salvo en el mercado abierto [el de los bonos]. Esta decisión se tomó, inesperadamente, sin consultar a los miembros del sistema monetario internacional ni incluso a su propio Departamento de Estado, y fue pronto conocido como el “Shock de Nixon””.

http://en.wikipedia.org/wiki/Nixon_Shock

Y ésa es la verdadera historia de por qué los dólares no son actualmente convertibles en oro, no lo que dice Zeitgeist.

Continuemos, que ahora vienen una serie de afirmaciones que matarían de risa a los economistas de cualquier país.
Zeitgeist dice:

Lo único que le da valor a nuestro dinero es cuánto hay en circulación. Por consiguiente, el poder para regular el suministro de dinero es también el poder de regular su valor, que también es el poder para poner economías y sociedades enteras de rodillas.

Paso a paso:
Lo único que le da valor a nuestro dinero es cuánto hay en circulación.

Mentira.

No es lo único. Las reservas en oro, en divisas de moneda extranjeras, y los bienes nacionales (del Estado) también le dan valor a nuestro dinero.
Zeitgeist nos intenta hacer creer que después de 1933, los banqueros que supuestamente controlan la Fed se han quedado con todo el oro del mundo, y que el billete-papel que tenemos no vale nada.
Y eso es una mentira como el Everest de grande.

Voy a poner un solo ejemplo para desmontar todo esto: los ingleses dejaron de tener una moneda basada en el oro en 1931. Los americanos, en 1971.
1971-1931= 40 años.
¿Les ha pasado algo a los ingleses durante esos 40 años por no tener una moneda convertible en oro?
Es más: ¿les ha pasado algo desde que su moneda es inconvertible en oro?

Vamos a ver, señores de Zeitgeist, evidentemente cuánto dinero haya en circulación es importante: cuanto más haya, menos vale. Y, al revés, cuanto menos haya, tanto más valdrá.
Antiguamente, sólo el oro respaldaba el valor de un billete.

Voy a poner un ejemplo. En 1876, 31 pesetas equivalían a 9 gramos de oro, según la ley (3,4 pesetas por gramo).
Si yo tengo diez mil kilogramos de oro (que son diez millones de gramos de oro) en la cámara de mi banco central (yo he puesto esa cifra, no sé cuánto había por aquel entonces), eso significa que yo puedo emitir:

10000000 / 9 gramos = 1111111,1111… billetes de 31 pesetas. Más claramente, significa que puedo poner en el mercado:
1111111,1 x 31 pesetas = 34444444 pesetas impresas en todo el país.

En teoría, si vendo mucho fuera, obtengo dinero de otros países, y luego lo cambio por oro. Si me entran 100 kilos más de oro en mis cámaras, resulta que puedo imprimir 100000 /9 = x 31 ptas. = 344444 pesetas más. Pero si compro más de lo que vendo, pierdo oro. Por ejemplo, si pierdo esos 100 kilos de oro pagando trigo que le he comprado a Ucrania, resulta que debería retirar 344444 pesetas de la circulación.

Efectivamente, debería hacerlo. Pero el Banco Central no puede retirar del mercado tan fácilmente como puede imprimir nuevo… porque esos billetes-papel de pesetas están circulando dentro de la economía, siendo utilizados para comprar o vender comida, casas, herramientas, etc.
Para mantener la paridad peseta-oro, ¿qué era lo que hacía el banco central? Coger el dinero circulante y dividirlo por entre todo el oro que quedaba. Ahora tocaría a menos oro por peseta.

Si la economía va bien, la moneda se aprecia (te dan más oro por el mismo billete).
Si la economía va mal, la moneda se devalúa (te dan menos oro por el mismo billete).

¿Qué pasó? Pues que mientras las economías fueron más o menos manejables, la paridad oro por billetes se pudo manejar también. El problema surgió cuando las economías se desarrollaron y se expandieron a nivel mundial, especialmente desde principios de siglo XX.
Vamos a resumirlo lo más brevemente posible:

-La producción de oro no le seguía el paso al crecimiento de la economía.

Ya lo dije en otra entrada, pero lo repito: todos los años se producen cosechas, se fabrican automóviles, y se cobran los sueldos. Pero el oro no se produce todos los años de igual manera. Hay años en que puedes sacar tres toneladas de las minas, otros dos, y otros seis. Y lo malo viene cuando las minas se agotan. El oro es finito, la capacidad productiva de la economía, NO. No hay oro en todo el planeta que pueda pagar las cosas que se producen año tras año… y muchísimo menos si nos empecinamos en mantener una paridad fija e inamovible oro-billete.

Y es por eso que todas las naciones fueron abandonando el patrón oro o, más acertadamente, el canje de billetes por oro. ¿Se entiende ahora?
Todas salvo EE.UU., cuyas gigantescas reservas y leyes lo permitían… hasta 1971, año en que los Estados Unidos no pudieron mantener ese sistema de canje… porque se habían arruinado. Desde ese año, las monedas flotan libremente las unas con respecto a las otras. El dólar, que hasta entonces había servido de referente para las demás (porque era la única convertible en oro), dejó de ser el ancla de la economía mundial. Durante los años 70 y principios de los 80, el caos en la convertibilidad de las monedas fue la tónica.

Como podéis observar, el oro se empleó como referente porque la gente confiaba en él. Pero eso que proponen los “zeitgeisteros”, y la derecha libertaria americana, y algunos segmentos de la extrema derecha económica, de volver a pagar las cosas con oro… sencillamente, NO es viable. No con nuestra economía, al menos. Eso es un mito:

http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty3.html#50

Voy a resumir: para pagar un dulce de un dólar americano, tendría que darle al pastelero su equivalente en gramos de oro. Pues bien, que sepáis que:
Una moneda de un gramo de oro valdría 57 dólares (cotización de Julio del año 1999).
Para pagarle al pastelero tendría que darle 1/57 gramos de oro. O sea, le tendría que dar al pastelero 0,017 gramos de oro.
Pues no sé vosotros, pero me parece que eso lo va a hacer la abuela materna del que hizo Zeitgeist.

Bueno, ¿y qué hacen los gobiernos para mantener un respaldo de sus monedas? Pues confiar no sólo en las reservas de oro, sino en las reservas de divisas de otras monedas extranjeras, así como en los bienes que el país tiene.
Admitámoslo: los billetes que tenemos en nuestros bolsillos valen porque nosotros creemos que valen algo. Es por eso que al dinero actual se le llama dinero fiduciario o de fe.
Ya hemos explicado esto en otras de nuestras entradas:

http://natsufan.livejournal.com/#entry_27523

El oro se utilizó en un principio como estabilizador de la economía. Por ejemplo, todos saben que vas a cobrar dos maravedíes de oro por el trabajo de un año como jornalero en la España medieval. Obviamente, una economía basada en el oro como medio exclusivo de pago, es financieramente más estable, como un estado feudal de la Edad Media. Fijaos que los precios variaron muy poco durante este período: el oro era estable (una forma evidente de ver el valor de algo) y, si no había oro, te pagaban en gallinas o comida, o lo que fuera (con lo que “sujetaba” muy bien la inflación o aumento de los precios). Conforme la economía crecía, la producción no se podía pagar sólo con oro… porque llegaba un momento en el que no había oro para pagar todos los sueldos de los sirvientes, ni todas las cosechas que salían todos los años, ni todas las herramientas que producían los artesanos, etc. Y, lamentablemente, ya casi nadie te admitía que le pagaras con gallinas o con lingotes de cobre. Llegó un momento en que se empezó a pagar con billetes-pagaré, que conssiten en un “ya te pagaré tus servicios o tus bienes en oro más adelante, que sí, que sí”. Y, resumiendo: mientras hubo oro para pagar o para creer que te podrían pagar, todo fue bien. El problema es que la economía mundial es demasiado gigantesca y demasiado amplia como para que nos paguen a todos en oro o en plata. Es, sencillamente, imposible.

Ningún Estado te devuelve hoy en día el valor de su moneda en oro. Ninguno. Porque no puede. No tiene oro. Y no tiene porque no hay oro suficiente. De verdad.

Los Estados hoy en día validan su moneda no sólo con oro, sino con cosas más “de fe”:
-Garantías de pago por parte del estado (bonos y obligaciones del Estado).
-Reservas de monedas de otros Estados (divisas). Yo puedo no tener oro, pero tengo monedas de otros países, algo así como tener “acciones” de otras empresas (en este caso, países).
-Respaldo por parte de los bienes del Estado. Esto es poco común, pero algunos países respaldan sus monedas con la producción de petróleo u otros recursos naturales.

Es decir, un Estado debería respaldar hoy en día su moneda con parte de oro, parte de divisas, y parte del producto nacional. Pero no lo hace, porque es complicado que te den 0,0000001 gramos de oro, más tres peniques de libras inglesas más el 0,000000001% de las minas de cobre de Riotinto por tu billetito. Todos confiamos en que la el papelito vale lo que ponga en él que vale. Mientras sea legal, claro. Y eso no es un secreto ni una trama ni una conspiración. Está en los libros de economía, al alcance de quien quiera leerlos.
Algunos, como los conspiranoicos, pueden no estar de acuerdo con este sistema, pero es el que tenemos, funciona más o menos, y a mí me sirve. Lo que no me vale es que me digan que el sistema es falso o miente. El sistema no miente: está ahí, no es una trama oculta por sociedades de masones o illuminati. Cualquiera puede saber de qué va el asunto si se molesta en informarse un poco. Hace cuestión de unos meses yo no sabía de las cuestiones intrínsecas a la economía. Y aquí estoy, después de haberme leído varios libros y varios enlaces de internet. Si esto fuera una conspiración oculta al público desde hace un siglo… no me habría resultado tan fácil encontrarla, leches. Es que parece que los zeitgeisteros estén descubriendo ahora la pólvora. ¿Que los billetes de dinero no son convertibles en oro? Anda, la ostia, pues claro que no. Desde hace tiempo. Y por unos motivos y unas causas que NO son las que está diciendo Zeitgeist.

Voy a poner un ejemplo de risa. G. Edward Griffin, el “autor” que sirve de fuente para Zeitgeist, vende monedas de plata en su página, los “libertatems”, como alternativa al “government money” (el dinero del gobierno, los dólares):

http://www.realityzone.com/libertatems.html

¿Os habéis leído la página? ¿Sabéis qué piden como pago los conspiranoicos estos que no se fían del dinero del gobierno, porque la inflación lo erosiona?
Pues sí, señor: aceptan dólares de billete-papel al contado, transferencias o cheques.

Yo es que me parto de la risa. Los conspiranoicos venga a maldecir el dinero-papel, diciendo que no tiene valor auténtico… y van luego y lo aceptan sin problemas, ja, ja, ja… Si la plata vale tanto según ellos, ¿por qué la cambian por esos billetes de papel que, según ellos no vale nada?
Si tan en contra están del dinero en papel, ¿por qué lo aceptan como pago, eh?
Que me lo den a mí todo si no lo quieren.
Yo, encantada de la vida que estaría con cada uno de esos dólares “que no valen nada, que tienen deuda acumulada, y que te llevan a la esclavitud”. Con todos esos inconvenientes me los quedaba, vamos. Y lo gracioso es que Griffin también.

Continuamos. Zeitgeist dice:

Denme el control del suministro de dinero de una nación y no me interesa quién haga sus leyes.
M.A. Rothchild, fundador del banco Rothchild.

Bien, la cita por lo que he podido saber es FALSA. O, mejor dicho, no tiene fuente contrastable.
http://www.brainyquote.com/quotes/authors/m/mayer_amschel_rothschild.html

La auténtica o más antigua es:
Give me control of a nation’s money and I care not who makes her laws.

Traducción: “Denme el control del dinero de una nación, y no me importa quién haga sus leyes”.

Ni a mí tampoco, oiga. Pero es que eso es obvio.
La cita de Zeitgeist es, por lo visto, una mala traducción del alemán nativo de Rothschild (se escribe así, no Rothchild, como dice el traductor de Zeitgeist) o una tergiversación de la cita original. Me inclino por la tergiversación. No es lo mismo decir: “denme el control del dinero de una nación”, cuyo significado está más que claro, que “denme el control del suministro de dinero de una nación”, que se adapta más a las necesidades de Zeitgeist.

En fin, seguimos:

Es importante entender claramente: la Reserva Federal es una corporación privada. Es tan federal como “Federal Express”. Hace sus propias pólizas, y está virtualmente sin regulación del gobierno de los EE.UU. Es un banco privado que presta toda la moneda con interés al gobierno, completamente consistente con el modelo de banco central fraudulento del que el país buscó escapar cuando declaró su independencia en la Guerra Revolucionaria Americana.

Es importante entender que todo eso es una sarta de mentiras una detrás de otra. Como ya hemos demostrado en otras entradas de nuestro blog:

http://natsufan.livejournal.com/#entry_28706
http://natsufan.livejournal.com/#entry_29279
http://natsufan.livejournal.com/#entry_27523

La Fed es un banco público, sin accionistas ni más dueños que el Estado:
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty4.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Federal_Reserve
http://www.frbsf.org/publications/federalreserve/fedinbrief/central.html
http://www.federalreserve.gov/generalinfo/faq/faqfrs.htm
http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank12.htm
http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank13.htm

Realiza auditorías públicas internas y ante el Congreso:
http://www.frbsf.org/publications/federalreserve/fedinbrief/organize.html
http://www.fms.treas.gov/bulletin/b2008-1.pdf
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty6.html
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty8.html
http://www.federalreserve.gov/boarddocs/rptcongress/annual06/sec6/c1.htm
http://www.federalreserve.gov/boarddocs/rptcongress/annual06/sec6/c3.htm#t2
Federal Banking Agency Audit Act (31 USCA §714).

Tiene regulación propia abundante y consultable, aprobada por el Congreso mediante leyes públicas:
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty2.html
Federal Reserve Act of December 23, 1913.
http://www.federalreserve.gov/aboutthefed/fract.htm

No presta toda moneda con interés al gobierno de los Estados Unidos, porque…

…el gobierno no puede pedirle prestado por ley, ya que no es un banco privado…
http://www.federalreserve.gov/pf/pdf/pf_3.pdf
http://www.federalreserve.gov/aboutthefed/section2.htm

…ni puede la Fed comprarle al gobierno todos los bonos que le dé la gana…
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty7.html

…y sus ingresos van a parar a la Tesorería de los EE.UU., no a ningún dueño privado:
http://www.fms.treas.gov/bulletin/b2008-1.pdf

Que no les guste a los conspiranoicos, eso es otra cosa. Pero mentir está feo. Muy, muy feo. Vamos, que los fundadores de Estados Unidos, declararon la guerra a Inglaterra no para independizarse, sino para librarse del banco central inglés, ¿no? Veeeenga ya. No me imagino yo a George Washington gritando en plena batalla de Monmouth gritando desde su caballo: ¡¡¡Muerte al banco central inglés!!!

Seguimos, seguimos, que viene lo bueno. Zeitgeist dice:

Volviendo a 1913, el Acta de Reserva Federal no fue la única ley anticonstitucional que se mandó al Congreso. También mandaron el impuesto federal al [Congreso]. Vale la pena aclarar que la ignorancia del pueblo americano frente al impuesto federal al ingreso es un testamento de cuan entorpecida e inconsciente es realmente la población americana.

Oh, sí, sí, claro, claro. Qué ignorante es el pueblo americano, que no notó en 1914 que le estaban cobrando más impuestos que antes de la aprobación del impuesto federal. Vamos, hay que ser tontos para no darse cuenta, vaya… dejo de ganar dinero en mi nómina… y no lo noto.

Ésta es otra de las teorías conspiratorias más extendidas entre los americanos. La que dice que no están obligados a pagar los impuestos. Más concretamente, el impuesto federal que grava los ingresos (federal income tax). Aquí se detalla mejor:

http://en.wikipedia.org/wiki/Tax_protester_arguments#Constitutional_arguments

Esta conspiración viene de largo. Ya hemos dicho anteriormente que los americanos odian los impuestos. Y los odian a tal nivel que siempre se están “escaqueando” de pagarlos. Recordemos que los impuestos ingleses fueron el motivo principal de la Guerra de Independencia americana.
Los americanos siempre han odiado el hecho de dar dinero a cambio de, aparentemente, nada. El odio a los impuestos, si bien es un fenómeno extendido entre todos los habitantes del mundo, en América alcanza las dimensiones de un fenómeno sociológico. Muchos americanos se han inventado mil y una teorías que justifiquen el no tener que pagar impuestos. Hasta tal punto que la propia wikipedia dice:
the tax protester phenomenon is particular to the United States and has no notable equivalent in other jurisdictions.

Traducción: “el fenómeno de los protestatarios en contra de los impuestos es particular de los Estados Unidos, y no tiene ningún equivalente notable en otras jurisdicciones.”

Ya hemos hablado de esto en otras entradas, pero os lo resumo aquí:
Los americanos, o la mayoría de los americanos, odian todo lo que sea estatal, y más todo lo que sea estatal y les cueste dinero. Más bien, odian todo lo que les cueste dinero sin contraprestaciones,
Odian más lo estatal porque a los americanos les cuesta mucho desprenderse de su dinero. Pero si ven que ese dinero sirve para algo que puedan comprobar, pues más o menos lo perdonan. Los americanos son mucho de eso de “el dinero que he ganado, me ha costado mucho ganarlo y es mío y sólo mío, y se gasta en lo que yo quiera, ea que sí”. Por ejemplo, si pagan unos impuestos locales, y ven que se construye un puente en la carretera que cruzan, piensan que su dinero ha servido para algo. Pero si pagan unos impuestos federales, que se manejan en Washington, y que se utilizan para cosas que no ven, como financiar la NASA, la mínima Seguridad Social que tienen, o una base militar en Alaska… ya se ponen a criticar como locos que esos dineros se gastan en corrupciones “de los políticos de Washington” o en cosas que a ellos no les interesan. He llegado a leer con mis propios ojos en el blog de un republicano que él “no tenía por qué pagar las medicinas del hijo de un tipo al que no conociera de Montana”. Él decía que los impuestos, pocos, y bien utilizados, para cosas que él pudiera ver. Esto tiene mucho que ver con una rama política de la derecha americana, los llamados “libertarios” o “libertarianos”, que luchan constantemente por reducir el papel del Estado al mínimo posible (dejar sólo la policía, el ejército y muy poca administración), y así reducir gastos… y que son fuente de infinidad de teorías de la conspiración relacionadas con América:
http://en.wikipedia.org/wiki/Libertarian_Party_%28United_States%29
http://www.lp.org/

Zeitgeist dice:

Primero de todo, el impuesto federal al ingreso es completamente anti-constitucional, porque es un impuesto directo y no igualitario. Todos los impuestos directos deben ser igualitarios para ser legales según la Constitución.

Ya. El problema es que para eso se cambió la Constitución, tío listo.
Yo os lo resumo. Efectivamente, la Constitución original de los Estados Unidos…

http://en.wikipedia.org/wiki/Article_One_of_the_United_States_Constitution#Clause_3:_Apportionment_of_Representatives_and_Taxes

…dice que los impuestos deben ser igualitarios.
Mientras el Estado se pudo mantener con esos impuestos, bien, pero como con esos impuestos no se podía obtener suficiente dinerito para poder hacer funcionar el país en el siglo XX (la cosa había cambiado mucho desde el siglo XVIII), se votó la 16ª Enmienda a la Constitución, en 1913:

http://en.wikisource.org/wiki/Additional_amendments_to_the_United_States_Constitution#Amendment_XVI

The Congress shall have power to lay and collect taxes on incomes, from whatever source derived, without apportionment among the several States, and without regard to any census or enumeration.

Traducción: “El Congreso tendrá el poder de dictar y recaudar impuestos sobre los ingresos derivados de cualquier fuente, sin necesidad de reparto entre los estados miembros y sin consideración respecto a ningún censo o enumeración”.

La Constitución original de Estados Unidos (1787) ponía muchos límites a la imposición de impuestos porque se había redactado en una época en la que los americanos se habían levantado en pie de guerra para luchar en contra, precisamente, de unos impuestos que el rey de Inglaterra les estaba “endilgando”. Es obvio el odio que los americanos le tenían a los impuestos. No iba a venir la primera constitución a ponerles otros, claro. Sólo dejó la posibilidad de impuestos locales. Pero eso sólo aguantó hasta principios del siglo XX. Para entonces, el Estado no podía nutrirse sólo de unos pocos dólares que le llegaran de cada americano. Necesitaba más y más dinero para unas carreteras cada vez más largas, una armada más grande, unos proyectos urbanísticos gigantescos, más policía, más agencias gubernamentales, etc. Y el gobierno se vio obligado a recaudar más dinero. Como todo el mundo no podía aportar 1000 dólares (no todos eran igual de ricos), el gobierno decidió tasar más a los que más dinero ganaban… por eso se llama impuesto (dinero recaudado) federal (del gobierno nacional) a los ingresos (a lo que ganaba cada americano).
Bien, como ya hemos visto, esa ley de anti-constitucional, no tiene nada.

Zeitgeist continúa:

Segundo, el número requerido de estados para ratificar la enmienda para permitir el impuesto federal al ingreso nunca fue alcanzado, y esto ha sido citado incluso en la corte de casos modernos.

Aaaaaaamigo, te he pillado, Zeitgeist. Primero dices que los impuestos federales son anticonstitucionales, ya de base, y luego dices que sí, que vale, que el Congreso cambió la ley para poder recaudarlos, pero que de todas formas esa enmienda no vale. Ya, ya… se te ha visto el plumero pero que bien.
¿Por qué dice Zeitgeist que esta enmienda no vale? Por esto:

If you… examined [the 16th amendment] carefully, you would find that a sufficient number of states never ratified that amendment.
U.S. District Court Judge James C. Fox 2003.

Traducción: “Si usted… examina [la 16ª enmienda] cuidadosamente, encontrará que nunca la ratificaron un número suficiente de Estados. Juez de distrito de EE.UU. James C. Fox, 2003.”

Mentira. De las gordas, gordas.

Primero. Esa afirmación también la hace el pseudodocumental conspiranoico America: From Freedom to Fascism.

Segundo: Eso no es lo que el juez James C. Fox, de Carolina del Norte, dijo. Eso era lo que estaba leyendo del papel que le pusieron por delante mientras se entereba de las argumentaciones que le daba un acusado para no pagar los impuestos federales.

To buttress the claim that the 16th Amendment is invalid, the film displays a quotation from a federal district judge, James C. Fox. But the transcript from which the judge’s words were taken shows that while he spoke those words, they were in the context of laying out issues and that the conclusion he reached was the opposite of the words quoted.
Judge Fox, the transcript shows, concluded that no court would accept any argument that the 16th Amendment was not properly ratified and therefore invalid.

Traducción: “Como refuerzo a la afirmación de que la 16ª enmienda no es válida, la película muestra la cita de un juez de distrito federal, James C. Fox. Pero la transcripción de las palabras del juez que hace la película, muestra que mientras las estaba diciendo, era en el contexto de presentar alegaciones, y que la conclusión a la que llegó fue la contraria de las palabras citadas.
La transcripción muestra que el juez Fox concluyó que ninguna corte aceptaría ningún argumento de que la 16ª enmienda no fue correctamente ratificada y, por tanto, inválida.”

Vamos, que lo que el juez estuvo haciendo era leer en voz alta la defensa del tipo que no quería pagar los impuestos federales. Tiene cojones, vamos… Es que eso ya no es mentir. Es ponerle palabras en boca de un representante de la justicia. ¿Eso no es delito? ¡Y, encima, el juez dictó sentencia en contra!
Por cierto: no hay ni una sola sentencia en Estados Unidos que haya autorizado el negarse a pagar los impuestos federales. Ni una sola.

Aquí está todo eso refutado con mucha más gracia y salero, por el periódico New York Times:
http://www.nytimes.com/2006/07/31/movies/31russ.html?pagewanted=print

Por cierto, una anécdota de risa que cuentan en este enlace (yo ya la sabía, pero como no pintaba nada en una crítica a Zeitgeist, no la he comentado hasta ahora). ¿Sabíais que el autor del pseudodocumental conspiranoico America: From Freedom to Fascism, Aaron Russo, asegura que fue presentado en Cannes? Pues una cosa curiosa que descubrió este periodista del New York Times. Extrañado al ser informado de que un pseudodocumental de tan baja estofa como America: From Freedom to Fascism, fuera proyectado en un festival de tan alta calidad, se le ocurrió preguntarles a los organizadores del festival de Cannes, en Francia. Y ellos le dijeron que ese documental no se había proyectado en el festival. Y, al investigar, descubrió que el tal Aaron Russo lo que en realidad había hecho fue presentarse en la ciudad de Cannes, se fue para la playa, y se puso a proyectar, de noche, el pseudodocumental en una pantalla inflable de ésas que se pueden llevar de un sitio para otro. Su público: cincuenta personas que pasaban por allí.
Y así pudo decir el Russo éste que… “mi documental se ha proyectado en Cannes”.

Juaaaaaa, jua, jua, jua… El pobrecito lo que quería era el prestigio de poder decir que su película había salido en Cannes. ¡¡¡Sí, en la playa de la ciudad, no en el festivaaaaaal!!! Ja, ja, ja, ja… Tooodos los conspiranoicos son iguales de patéticos y de risibles. Todos, todos. No me extraña que tengan seguidores tan patéticos y risibles como San Anónimo de Zeitgeist. Ah, por cierto, acabo de leer en las notas a pie de página que Aaron Russo fue candidato por el Partido Libertario (o libertariano) de América. ¡¡¡No!!! ¿¿¿En serio??? No se me había ni pasado por la cabeza sospecharlo.

Ah, por cierto, que no he terminado. Por supuesto que la 16ª enmienda fue aprobada legítimamente por la mayoría de Estados miembros de los Estados Unidos:

http://en.wikipedia.org/wiki/Sixteenth_Amendment_to_the_United_States_Constitution#Ratification_process

Lo aprobaron 42 estados de 48 entonces (año 1913) existentes. Los conspiranoicos se agarran como a un clavo ardiendo al hecho de cuando se votó la ley, Ohio no debería haberlo hecho porque era un estado adherido a Estados Unidos de hecho (1803) pero no de derecho (no se firmó su adhesión oficial hasta 1953). Obviamente, eso es una tontería como la copa de un pino a la que se agarran algunos en los juicios para no pagar los impuestos federales, como en el caso Ivey v. United States. Tantos se agarraron a este argumento sin base, que los jueces acabaron por imponer multas de 5000 dólares por frivolizar la Internal Revenue Code section 6702(a), o sea, el Código Interno de Ingresos, sección 6702(a).
El Tribunal Supremo acabó por adoptar esa medida en el caso Baker v. Commissioner.

Se necesitaban tres cuartas partes de los estados para la aprobación de la enmienda. La aprobaron 42 de 48. Hacía falta que la aprobaran 36, luego estaría aprobada CON y SIN Ohio.

Si el argumento fuera que la enmienda se aprobó incorrectamente porque Ohio no era un estado de derecho, entonces TODAS las leyes que requiriesen las tres cuartas partes del Senado para su aprobación, desde 1803 (fecha desde la que está votando Ohio), serían inválidas. Y eso es una patochada inmensa. Prácticamente, ello implicaría que toda la jurisprudencia americana sería inválida desde 1803 hasta 1953. Eso no lo admitiría ningún juez, obviamente.

Bueno, seguimos con el varapalo. Zeitgeist dice:

Tercero, en el presente, aproximadamente el 35% del ingreso promedio de un trabajador se le quita a través de este impuesto. Eso significa que trabajas cuatro meses del año para cumplir con esta obligación impositiva, y adivina dónde va el dinero. Va a pagar el interés de la moneda producida por el fraudulento banco de la reserva Federal, un sistema que no debe existir. El dinero que haces trabajando cuatro meses al año va literalmente a los bolsillos de los banqueros internacionales, dueños del banco privado de la Reserva Federal.

Claro, claro, claro… Y yo voy y me lo creo.
Primero: el 35% es el máximo que te pueden sacar, no lo normal:
http://en.wikipedia.org/wiki/Income_tax_in_the_United_States#Year_2008_income_brackets_and_tax_rates
Te pueden sacar entre un 10% y un 35% de tus ingresos, dependiendo de si estás soltero, casado, casado con bienes gananciales, o eres cabeza de familia. O sea, que lo de trabajar cuatro meses al año dependerá de lo que ganes, y cómo lo ganes, tío listo.

Segundo: es mentira que esos impuestos vayan a pagar el interés de la moneda producida por el fraudulento banco de la reserva Federal, un sistema que no debe existir. Eso es un mito, y aquí el economista Flaherty lo refuta:

http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty7.html

Voy a resumirlo:
¿¿¿Cómo van los impuestos a ir a pagar un supuesto interés que el gobierno tiene con la Fed… si la Fed le paga todos sus ingresos al Tesoro y al gobierno de los Estados Unidos??? ¡Es absurdo!
Y por si hay algún listo de esos que vinieron hace tiempo a atacar nuestra sección de economía, les pido que se lean este enlace que he puesto, donde también se demuestra que la Fed no puede comprar todos los bonos que el gobierno americano emite. De hecho, sólo llega a comprar el 9% de los que emite el gobierno americano.

Tercero: el dueño de la Reserva Federal es el estado, leches, qué pesados, no la banca internacional. ¡¡¡No tiene accionistas!!!
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty4.html
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty5.html

Mi marido ya lo explicó aquí, en castellano, cuando habló de los bancos centrales:
http://natsufan.livejournal.com/28706.html#cutid1
http://natsufan.livejournal.com/29279.html#cutid1

Sigue Zeitgeist:

Y cuarto, aun con la afirmación fraudulenta del gobierno sobre la legalidad del impuesto al ingreso, no hay literalmente ningún estatuto, ni ley en existencia, que le requiera pagar ese impuesto. Punto.

Mentira total, cochina y absoluta.

Está el Internal Revenue Code of 1986, y sus enmiendas.
Revised Statutes of the United States, de 1874.
26 U.S.C. § 6700.
26 U.S.C. § 7408.
Y, les guste o no, la 16ª enmienda es legal.

Sentencias judiciales (hay cientos, éstas son algunas):
Cheek v. United States, 498 U.S. 192 (1991),
Ivey v. United States.
Leser v. Garnett, 258 U.S. 130, 66 L.Ed. 505, 42 S.Ct. 217 (1922)
Coleman v. Miller, 307 U.S. 433, 83 L. Ed. 1385, 59 S. Ct. 972 (1939)
El llamado “argumento Benson”, que aseguraba que debido a la no-estatalidad judicial de Ohio no se había aprobado correctamente la 16ª enmienda fue desestimada por el 7º circuito de apelaciones de los Estados Unidos, en la sentencia United States v. Thomas, y en United States v. Benson.

Y sí, ya sé lo que me van a decir algunos de los conspiranoicos: que si la 16ª enmienda se adoptó poco a poco, que si Ohio no era un estado de derecho, que si había errores de puntuación en las copias que se enviaron a los gobiernos estatales, que si Montana aprobó la ley oralmente, pero no la votó, etc., y etc.
A todos esos señores les digo:

the Supreme Court follows the “enrolled bill rule.” If a legislative document is authenticated in regular form by the appropriate officials, the court treats that document as properly adopted.

Traducción: “El Tribunal Supremo de EE.UU. siguió la “regla de ley inscrita”: si un documento legislativo es autentificado como que está en forma regularizada por los oficiales apropiados, el Tribunal trata ese documento como correctamente adoptado.”
—Caso United States v. Thomas.

El secretario del Tesoro firmó la ley en 1913. Nadie se opuso, luego la ley fue legalmente aprobada y es efectiva. Se pongan como se pongan y se levanten como se levanten los conspiranoicos.

Ahora una serie de preguntas:
¿Pero cómo os vais a creer, conspiranoicos de las narices, que os vais a librar de pagar impuestos?
¿Qué pasa, os creéis superiores, distintos a los demás mortales?
Zeitgeist hace afirmaciones muy peligrosas, al asegurar que ningún americano está obligado a pagar impuestos federales. Eso lo único que va a lograr es que los que se nieguen a pagar, después de ver el pseudodocumental, acaben en la cárcel o pagando una multa gorda (mínima de 5000 dólares). Hombre, yo no lo voy a impedir. Si alguien se siente fuerte, adelante… que se niegue a pagar sus impuestos, a ver qué le pasa.
Hace ya casi un siglo que se aprobó esa ley. Hay cientos de sentencias judiciales, y de leyes administrativas que especifican cuánto, cómo y dónde hay que pagar los impuestos federales. Si esa ley fuera inconstitucional, ya lo habría dictaminado el Tribunal Supremo, y no lo ha hecho. Y no lo ha hecho, porque los argumentos esgrimidos por los “yo me niego a pagar impuestos, ea” son… absurdos, son pataletas de niños llorones. Al contrario, no ha hecho más que afirmar y reafirmar la legalidad de los impuestos federales… impuestos que pagamos los demás países sin armar tantísimo follón, y sin darle tanta importancia a una cosa que es un deber cívico, necesario y honroso. A una servidora no le duele pagar sus impuestos… siempre que yo vea que se usan para aportar servicios útiles y necesarios para todos. A mí sí me parece bien que se le paguen las medicinas al hijo de un hombre que yo no conozca de, por ejemplo, Asturias. Yo soy solidaria.
Ahora, gastos tontos como subvencionar partidos políticos o crear docenas de ministerios y consejerías, y cientos de altos cargos, o aumentar la administración cada legislatura, me parecen un despilfarro inaceptable. ¿Qué haré? Luchar contra eso, y votar en consecuencia, no quejarme de la inconstitucionalidad de los impuestos, leches.

No tenéis a dónde agarraros, así que pagad.
Pagad como lo hacemos los demás, porque esos impuestos son los que pagan nuestros hospitales, nuestras escuelas, nuestras infraestructuras, y miles y miles de cosas públicas que son necesarias para el conjunto de la nación.
No podéis venir ahora a cuestionar las bases de nuestra sociedad cada vez que os dé la gana. Ya se ha hablado mucho, se ha escrito mucho, y se le ha dado demasiadas vueltas al asunto. No podemos estar siempre así. Esas energías son necesarias para cambiar a mejor el sistema fiscal, no para cuestionarlo eternamente. Bueno, de todas formas, eso sólo lo hacen en América, donde hay conspiranoicos a patadas.
De acuerdo que es una putada pagar impuestos para que tu gobierno se lo gaste en guerras tontas, pero entonces el problema es del gobierno, no de los impuestos. Si no estás de acuerdo en qué se gastan tus impuestos, vota y cambia el gobierno, no intentes desmantelar el Estado y hacer que volvamos a la edad de Piedra.
Los impuestos son necesarios. Odiosos, pero necesarios. ¿Hay que gestionarlos mejor? Seguro, mucho nos duele pagarlos como para que se desperdicien. El Estado no nos obliga a pagar porque está dirigido por gente a la que le gusta vernos sufrir. Nos cobra porque hay servicios que hay que pagarlos, y hay que pagarlos entre todos, porque son muy caros. ¿O preferiríais no tener una sanidad pública y gratuita como en España?

Los impuestos no los inventó ni el demonio ni los hombres tras la cortina. Son una convención social nacida de la necesidad y, en teoría, dirigidos al bien común. Si no sirven para el bien común, hay que cambiar el sistema de gastos, no el sistema impositivo.


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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/30242.html

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Siguiente artículo.

Zeitgeist contrastado (XXVI). Continuación de la historia de la Reserva Federal.

Anterior artículo.

Vuelta al índice.

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Una vez ya sabemos cómo funciona un banco central, continuamos con el análisis de las afirmaciones que se hacen en Zeitgeist, the Movie.

¿Dónde estábamos?
Habíamos dejado al senador Aldrich que se dirigía a Washington con su carpeta bajo el brazo con el plan para un banco central privado que había diseñado en Jekyll Island… para presentarlo al Congreso…
Y lo mandaron a freír espárragos.

Repasemos el trasfondo del nacimiento de la Federal Reserve Act (“Ley sobre la Reserva Federal”):

Después del casi catastrófico desastre financiero de los dos pánicos bancarios de 1907… era obvio que se necesitaba una reforma de la banca. Los grupos que más deseaban la reforma eran los banqueros de Wall Street, los republicanos y los demócratas de los Estados del Este.
Cada uno por sus motivos, claros:
-Los banqueros querían un sistema de control para evitar las crisis financieras, sí… pero que a ellos no les controlara demasiado. Buscaban un banco central totalmente privado.
-Los republicanos (la mayoría de ellos) buscaban un sistema de control financiero que evitara las crisis financieras sin que el Estado tuviera que intervenir demasiado. Pero tenían que proponer algo que no los ligara demasiado a la impopular banca de Wall Street, a la que el pueblo acusaba (no sin razón) de ser la causante de los pánicos de 1907. Tenían la propuesta de Aldrich, un banco central cuasiprivado.
-Los demócratas del Este querían un sistema de control financiero que evitara las crisis financieras pero controladito por el Estado, a la europea de entonces… un banco central cuasipúblico.
-Algunos republicanos libertarios, como McFadden (al que mencionan en Zeitgeist) y los demócratas del Sur y del Oeste (agrarios), no querían saber de nada que tuviera que ver con Wall Street. Se oponían a un banco central centralizado, esto es, en manos de unos pocos. Los republicanos radicales como McFadden temían la avaricia de “la mafia de Wall Street”, y los demócratas agrarios se temían que un banco centralizado en unas pocas manos, sólo concediera préstamos a las grandes industrias del Norte y el Este, dejando desamparados a sus votantes agrícolas, que necesitaban de los préstamos bancarios para salir adelante. Éstos, o no querían un banco central… o querían uno totalmente público.

Tooooodas estas tendencias se enmarcaron dentro del cambio de poder que se dio en EE.UU. durante la época. El pueblo, muy desconfiado de los grandes banqueros después de los pánicos de 1907, le dio el control del Congreso al partido Demócrata en 1910… justo el año en que Aldrich y su reunión secreta se produjo.

Also in 1910, Senator Nelson Aldrich, Frank Vanderlip of National City (today know as Citibank), Henry Davison of Morgan Bank, and Paul Warburg of the Kuhn, Loeb Investment House met secretly at Jeckyll Island, a resort island off the coast of Georgia, to discuss and formulate banking reform, including plans for a form of central banking.  The meeting was held in secret because the participants knew that any plan they generated would be rejected automatically in the House of Representatives if it were associated with Wall Street.  Because it was secret and because it involved Wall Street, the Jekyll Island affair has always been a favorite source of conspiracy theories.  However, the movement toward significant banking and monetary reform was well-known.3  It is hardly surprising that given the real possibility of substantial reform, the banking industry would want some sort of input into the nature of the reforms.  The Aldrich Plan which the secret meeting produced was even defeated in the House, so even if the Jekyll Island affair was a genuine conspiracy, it clearly failed.

Traducción:
“En 1910, el senador Nelson Aldrich, Frank Vanderlip del actual Citibank, Henry Davison del Banco Morgan y Paul Warburg del Kuhn & Loeb Investment House, se reunieron secretamente en Jekyll Island, una isla de recreo cerca de la costa de Georgia, para discutir y formular la reforma bancaria, lo que incluía planes para una forma de banco central. El encuentro se mantuvo en secreto porque los participantes sabían que cualquier plan que diseñaran sería rechazado automáticamente en la Casa de representantes (el Congreso) si fueran asociados con Wall Street. Debido a que fue secreto, y a que involucraba a Wall Street, el asunto de Jekyll Island ha sido siempre una fuente constante de teorías conspiratorias. Sin embargo, el movimiento hacia una reforma significativa monetaria y financiera era ya bien conocido. No es de extrañar, pues, que dada la posibilidad real de una reforma sustancial, la industria financiera (la banca) quisiera tener algo que decir en la naturaleza de estas reformas. El Plan Aldrich que salió de este encuentro fue derrotado en la casa de Representantes, así que incluso si el asunto de Jekyll Island fue una conspiración de verdad, está claro que falló.”

Viene de aquí:
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty1.html
y de aquí:
Greider, William (1987), Secrets of the Temple, New York: Simon & Schuster.

No sólo el economista Flaherty dice esto. También lo dicen aquí:

This plan, which was so clearly prepared under the influence of large bankers, was strongly attacked by the progressives and never appealed to the public. Moreover, the conservative Republican Aldrich presented his plan just after the election of 1910, in which the Democrats captured Congress for the first time in nearly two decades while Republican President William Howard Taft, supported by the party’s conservatives, was increasingly besieged by the party’s progressive wing. In short, Aldrich presented his plan just after his party had suffered a serious rebuff at the polls, and while a President sympathetic to his views was under growing attack within his own party.

Traducción:
“Este plan [el de Aldrich], que estaba tan claramente preparado bajo la influencia de los grandes banqueros, fue ferozmente atacado por los progresistas y nunca llamó la atención del público. Más aún, Aldrich, republicano conservador, presentó este plan justo después de las elecciones de 1910, en las que los demócratas obtuvieron el control del Congreso por primera vez en casi dos décadas, mientras que el [todavía] Presidente republicano William Howard Thaft, sostenido por los conservadores del partido, iba siendo cada vez más contestado por el ala progresista de su partido. Resumiendo, Aldrich presentó su plan justo después de que su partido hubiera sufrido una seria derrota en las urnas, y mientras que un presidente partidario de su punto de vista, estaba bajo un creciente ataque dentro de su mismo partido.”

http://www.bos.frb.org/about/pubs/begin.pdf
Página 20.


-¿Cómo es que el Plan Aldrich fue derrotado?

Aldrich no tuvo suerte… su partido no gobernaba ya. Todos veían que su plan estaba influenciado por la gran banca; los demócratas, victoriosos en 1910, no le iban a poner las cosas fáciles… y el ala progresista de su partido (McFadden entre ellos)… tampoco quería ver ese plan ni en pintura. Pero ya se había comprometido con Rockefeller y compañía para presentarlo… y lo presentó. Él esperaba que el Congreso fuera mayoritariamente republicano y de derechas cuando lo presentara, pero los demócratas habían ganado las elecciones.
Obviamente, cuando Aldrich se presentó con su plan ante este nuevo Congreso donde los demócratas eran mayoritarios, lo echaron para atrás. ¿Por qué? Porque ni los demócratas agrarios ni los republicanos progresistas eran tontos ni sordos.
La reunión de Jekyll Island sería todo lo secreta que queráis, pero Aldrich tuvo que describir y relatar ante el Congreso cómo iba a ser su propuesta de un banco central de EE.UU.

Cuando los demócratas oyeron esto:

The Aldrich plan provided for one central institution, to be called the National Reserve Association, with branches all over the country and with the power to issue currency, and to rediscount the commercial paper of member banks. Control of the institution would reside in a board of directors, the overwhelming
majority of whom would be bankers.
The Aldrich plan received scant public support and aroused strong opposition.
Many progressives protested that the Aldrich plan would not provide for adequate public control of the banking system, that it would enhance the power of the larger banks and the influence of Wall Street; and that its currency reform provisions would be dangerously inflationary. “Big financiers are back of the Aldrich currency scheme,” William Jennings Bryan proclaimed.

Traducción:
“El plan Aldrich preveía la creación de una institución central que sería llamada la Asociación de la Reserva Nacional, con ramas por todo el país y con el poder de emitir moneda y de redescontar el papel comercial de los bancos miembros. El control de dicha institución residiría en una junta directiva, cuya inmensa mayoría de miembros serían banqueros.
El plan Aldrich recibió muy escaso apoyo público y levantó una fuerte oposición.
Muchos progresistas se quejaron de que el plan Aldrich no proporcionaría un adecuado control público del sistema bancario, y que lo que haría sería aumentar el poder de los grandes banqueros y la influencia de Wall Street; y que las provisiones para la reforma monetaria serían peligrosamente inflacionistas. “Los grandes financieros son el respaldo del esquema monetario de Aldrich”, proclamó William Jennings Bryan [tres veces nominado candidato demócrata a la presidencia].”

http://www.bos.frb.org/about/pubs/begin.pdf
Página 20 (sí, también).

…y oyeron esto otro:

The Aldrich Plan called for a system of fifteen regional central banks, called National Reserve Associations, whose actions would be coordinated by a national board of commercial bankers.  The Reserve Association would make emergency loans to member banks, create money to provide an elastic currency that could be exchanged equally for demand deposits, and would act as a fiscal agent for the federal government.

Traducción:
“El plan Aldrich llamaba a la creación de un sistema de quince bancos regionales, llamados Asociaciones de la Reserva Nacional, cuyas acciones serían coordinadas por una directiva nacional de banqueros comerciales. La Asociación de la reserva podría hacer préstamos de emergencia a los bancos miembros, crear dinero para proveer de una moneda elástica que pudiera ser intercambiada por depósitos, y que actuaría de agente fiscal del gobierno federal.”

http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty1.html
y de aquí:
Kidwell, David S. and Richard Peterson (1997), Financial Institutions, Markets, and Money, 6th edition, Fort Worth: Dryden Press

…le dijeron a Aldrich que podía meterse su plan por el orto, muchas gracias.

-¿No sirvió el plan Aldrich para nada, entonces?
Lamentablemente, sí que sirvió para algo, sí: fue la base para una de las propuestas republicanas para un acuerdo conjunto con los demócratas sobre un banco central.
A pesar de su oposición al plan Aldrich, los demócratas reconocían que las cosas no podían seguir como estaban. No se podía tener al país eternamente al borde una crisis financiera.
El problema con el plan Aldrich, según los demócratas, era que los bancos regionales serían controlados individualmente Y nacionalmente por banqueros privados, un proyecto que no iba nada bien con los populistas del partido Demócrata, lo que incluía a Woodrow Wilson, el futuro presidente demócrata.

En 1912, Wilson ganó la nominación para la Presidencia por el partido Demócrata, y se convirtió en presidente del gobierno de EE.UU., gracias sobre todo a sus discursos en contra de las “grandes corporaciones”, y aconsejaba contra “una concentración del control del crédito… que pueda convertirse en cualquier momento en algo infinitamente peligroso para la libre empresa”.

Greider, William (1987), Secrets of the Temple, New York: Simon & Schuster.

Aquí tenéis a este señor:
http://en.wikipedia.org/wiki/Woodrow_Wilson

Wilson quería acabar con todo este jaleo. Se necesitaba una reforma financiera urgente, y le encargó al congresista Arsene Pujo que iniciara un comité (House Banking and Currency Committee ) y una ronda de contactos (Pujo hearings) para oír las diferentes propuestas de los congresistas, y para examinar el control y los recursos financieros de la nación .

http://www.bos.frb.org/about/pubs/begin.pdf
Página 21.

De tooooodas aquellas Pujo hearings o “audiencias de Pujo”, surgió…

La legislación que dio lugar a la ya famosísima Federal Reserve Act, también conocida por entonces como Currency Bill (“proyecto de ley sobre la moneda”), o la Owen-Glass Act (Ley Owen-Glass).
Se la llamó “Ley Owen-Glass” porque fue presentada por Carter Glass, representante demócrata por Virginia, y por el senador Robert Latham, senador demócrata por Oklahoma.
La legislación de esta Currency Bill (código H.R. 7837) salió de las aportaciones de muchas y muy diferentes propuestas e ideas formuladas por muchos representantes y senadores de todos los partidos, incluyendo el plan Aldrich.
Sin embargo, al contrario que el plan Aldrich, que le daba el control a los banqueros privados, con muy poca presencia pública, el nuevo plan le daba el control a una entidad pública, la junta Directiva de la Reserva Federal, si bien otorgando una cierta autonomía a los bancos federales, los cuales, durante un tiempo, tuvieron la facultad de establecer su propia tasa de descuento sobre la compra de bonos. La nueva ley también le arrebató a los bancos privados la facultad de emitir billetes, cosa que pasó a manos de la Tesorería de los EE.UU. Otra cosa diferente respecto al plan Aldrich es que los bancos de la nación no tenían la opción de no unirse a la Reserva Federal si no querían… tenían que unirse por narices.

Como podéis observar, casi todo eso ha cambiado hoy día, tal y como vimos en la anterior entrada. Hoy, los bancos federales regionales son mucho menos independientes, la junta directiva manda más, y es la que establece la política financiera. En otras palabras, se llegó a un compromiso entre republicanos y demócratas… en lugar de un banco central casi totalmente público o casi totalmente privado, se llegó a un término medio: una Reserva Federal semipública. Con el paso del tiempo, la “Fed” (como llegó a abreviarse) acabaría siendo cuasipública.

Y se llegó a ese compromiso (Currency Bill) entre las fuerzas mayoritarias de ambos partidos:
-Un sistema de ocho a doce bancos federales regionales autónomos (acabaron siendo doce),
poseídos por los bancos privados de su distrito (al principio estaban poseídos totalmente por la banca privada)…
-pero controlados por una junta directiva nacional (normalmente incluía el Secretario del Tesoro y otros oficiales)…
Nombrada por el Presidente de EE.UU.

Así pues, la propuesta de Sistema de la Reserva Federal sería “poseída por lo privado, pero controlada por lo público”. Lo dicho: un sistema semipúblico.

Todo esto sale de aquí:
http://en.wikipedia.org/wiki/Federal_Reserve_Act
http://www.bos.frb.org/about/pubs/begin.pdf
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty1.html#3

Hasta aquí lo que dice la Historia, ¿pero qué dice Zeitgeist de todo esto?
Esto es lo que se narra en el pseudocumental:

Después de que esta ley fuera elaborada, fue entregada a su figura política, el senador Nelson Aldrich, para introducirla en el Congreso. Y en 1913, con fuerte patrocinio político por parte de los banqueros, Woodrow Wilson fue presidente, habiendo aceptado ya firmar el Acta de Reserva Federal a cambio de apoyo en su campaña.

Y dos días antes de Navidad, cuando la mayor parte del Congreso estaba en casa con sus familias, el Federal Reserve Act se votó positivamente. Wilson a su vez lo hizo ley.

Mentira.

Hay que tener poca vergüenza para decir todo eso. Cómo se pueden meter tantas mentiras juntas en tan pocas líneas. Analicemos poco a poco este texto, que tiene “cojones”:

Después de que esta ley fuera elaborada, fue entregada a su figura política, el senador Nelson Aldrich, para introducirla en el Congreso.

Mentira. Ya hemos visto que su plan nunca superó la votación.

Y en 1913, con fuerte patrocinio político por parte de los banqueros, Woodrow Wilson fue presidente,

Mentira. Ya hemos visto que W. Wilson era un populista que ganó sus elecciones con un discurso fieramente anti-Wall Street. Los banqueros tenían aliados entre los republicanos (partido de derechas), no entre los demócratas (partido de centroizquierda y anti-banqueros). Wilson era demócrata. Si bien Wilson no era de los más populistas de entre los demócratas, es obvio por sus discursos y su ideología que los banqueros no caían bien a Wilson… ni Wilson caía bien a los banqueros, vaya.

http://en.wikipedia.org/wiki/W._Wilson#Federal_Reserve_1913

habiendo aceptado ya firmar el Acta de Reserva Federal a cambio de apoyo en su campaña.

Mentira. Los banqueros apoyaban a los republicanos, como han hecho a lo largo de toda la Historia de los Estados Unidos. ¿Cómo iban a apoyar los banqueros a un tipo que estaba haciendo campaña en contra de ellos y de “la mafia de Wall Street”? Los banqueros querían que ganaran sus amigos, los republicanos (como Aldrich), para poder establecer un banco central a su gusto. La propuesta de Wilson (la Owen-Glass), si bien no era totalmente en contra de los intereses de los grandes banqueros (como lo era un banco central a la europea, o la propuesta de McFadden), no era precisamente de su agrado.

Además, ¿qué pruebas da Zeitgeist o sus autores de que Wilson “había aceptado ya firmar el Acta” antes de vencer en las elecciones?
Fijaos si serán torpes los autores de Zeitgeist que dicen que había “aceptado ya firmar el Acta a cambio de apoyo en su campaña.”

Mentira. Vamos a ver, hatajo de imbéciles:
-Las elecciones fueron en 1912.
-La idea de la Reserva Federal se creó a partir de las Pujo hearings… ¡¡¡QUE FUERON EN 1913!!!

¿¿¿Pero cómo se iba a comprometer Wilson a firmar una ley… que todavía no se había ni inventado???

Hay que ser mentiroso, mal documentalista… y torpe para cometer semejante fallo. Un fallo de preescolar, vamos: no saben ni contar los años.
Pero es que no hemos acabado. Todavía está lo mejor por venir…

Y dos días antes de Navidad, cuando la mayor parte del Congreso estaba en casa con sus familias, el Federal Reserve Act se votó positivamente. Wilson a su vez lo hizo ley.

Mentira gorda y cochina.

After months of hearings, debates, votes and amendments, the proposed legislation, with 30 sections, was enacted as the Federal Reserve Act. The House, on December 22, 1913, agreed to the conference report on the Federal Reserve Act by a vote of 298 yeas to 60 nays with 76 not voting. The Senate, on December 23, 1913, agreed to it by a vote of 43 yeas to 25 nays with 27 not voting.

Traducción:
“Después de meses de audiencias, debates, votaciones y enmiendas, la legislación propuesta, con 30 secciones, fue promulgada como Acta de la Reserva Federal. El Congreso, el 22 de Diciembre de 1913, aprobó el informe sobre el Acta de la Reserva Federal con 298 votos a favor, 60 en contra y 76 abstenciones. El Senado, el 23 de Diciembre de 1913, lo confirmó en votación con 43 síes, 25 noes y 27 abstenciones.”

http://en.wikipedia.org/wiki/Federal_Reserve_Act

¿Queréis una prueba de esas que no dan lugar a discusión alguna?
En una reunión importante… ¿cómo comprobaríais la gente que ha acudido?
¡¡¡Exacto!!! Consultando las actas y la lista de asistencia.
Pues aquí la tenéis:

(v. 51 Cong. Record, páginas 1464, 1487-88).

Podéis solicitarla aquí vía registro y e-mail, claro:
http://www.gpoaccess.gov/libraries.html

Eso que aporta una servidora es documentación oficial. O-F-I-C-I-A-L. No la opinión de nadie. Do-cu-men-tos. Pruebas serias y contrastables. Esa página web que doy es la página de los registros del Congreso, no un blog ni una página sobre conspiraciones.
Ahora, ¿qué? ¿A quién le exigimos la responsabilidad por este desastre total y absoluto de documentación? ¿A quién le echamos la bronca por mentir?

Señoras y señores, acabo de demostrar con pruebas serias y contrastables…
que Zeitgeist miente.
Esto ya es demasiado como para que sean errores. Son demasiados y en muy poco espacio. Y concatenados uno detrás de otro.

Voy a explicar esto de la votación con más detalle, no vaya a ser que algún “listo” quiera rebatirme sin tener ni idea.
El Congreso aprobó la puñetera ley por 298 votos a favor, 60 en contra y 76 abstenciones / no votaciones / ausencias. Según la Public Law 62-5 de 1911, el número de representantes del Congreso es de 435. Si dividimos 435 / 2 = 217,2. Luego los 298 votos a favor… son más de la mayoría y del quorum necesarios. A mí no me parece una ausencia masiva de congresistas de sus puestos. Me parece a mí que había mayoría cualificada, ¿no?

El Senado aprobó la ley por 43 votos a favor, 25 en contra y 27 ausencias. El Senado americano tiene 100 miembros actualmente (2 por Estado), y en aquel entonces había 48 estados (Alaska y Hawai no eran Estados todavía). 48 x 2 = 96 (el vicepresidente es uno pero vota por doble, por ser de calidad su voto, es decir, el Senado tenía 95 representantes). Si 96 / 2 = 48. Luego había quorum necesario, pues estaban presentes más de la mitad de los necesarios para votar (43 + 25 = 68). Repasemos esto último, lo del Senado, que puede prestarse a confusión. En palabras de Flaherty:

The silliest of the Federal Reserve conspiracy theories is that the Federal Reserve Act of December 23, 1913 passed illegally.  The constitution stipulates that both the House and the Senate must have at least half their members present, a quorum, to vote on any bill.  According to this myth, the Senate voted on the Federal Reserve Act (known as the Currency Bill at the time) deviously in a late night session when most of its members had gone home or had left town for the holiday.  This was done to impose the will of a pro-banker minority on the objecting majority.  Since no quorum was present, the Federal Reserve Act is not valid.
This idea is better described as folklore than a full-blown conspiracy theory because I’ve never been able to find it in print, only on occasion on Usenet or in e-mail from readers.  […]  Nevertheless, the myth has no basis in fact.  The House passed the bill 298-60 on the evening of Dec. 22, 1913.  The Senate began debate the following day at 10 am, and passed it 43-25 at 2:30pm.4
What of the missing Senators?  Since there were 48 states in 1913, forty eight votes plus the tie-breaking vote of vice-President Thomas Marshall would have been sufficient to approve the bill even if all absent votes had been cast against the bill.  However, many of the missing Senators had their positions recorded in the Congressional Record.1  Of the 27 votes not cast, there were 11 ‘yeas’ (in favor of the bill) and 12 ‘nays.’ Even if the absentee Senators had been there, the Currency Bill would have passed easily.
President Wilson signed the Currency Bill into law in an “enthusiastic” public ceremony on Dec. 23, 1913

Traducción:
“La más estúpida de las teorías conspiratorias sobre la Reserva Federal, es que el Acta de ésta, fue aprobada el 23 de Diciembre de 1913 ilegalmente. La Constitución estipula que tanto el Congreso como el Senado deben tener al menos la mitad de sus miembros presentes para que haya quorum a la hora de votar una ley. De acuerdo con este mito, el Senado votó taimadamente el Acta sobre la Reserva Federal (en aquel tiempo llamada Currency Bill o “Ley sobre la Moneda”) en una sesión a altas horas de la noche cuando la mayoría de sus miembros se habían ido ya a sus casas o habían dejado la ciudad para irse de vacaciones. Esto se hizo para imponer la voluntad de una minoría pro-banqueros sobre una mayoría que se oponía. Dado que no había quorum suficiente, el Acta sobre la reserva Federal no sería válida.

Esta idea queda mejor descrita más como folklore que como una conspiración propiamente dicha porque nunca he sido capaz de verla impresa en papel, sólo ocasionalmente en Usenet o por e-mail que me envían los lectores. […] De cualquier forma, el mito no tiene base en los hechos. El Congreso aprobó la ley por 298 contra 60 en la tarde-noche del 22 de Diciembre de 1913. El Senado comenzó el debate al día siguiente a las 10 a.m., y la pasó por 43 a 25 a las 2:30 de la madrugada.
¿Y qué hay de los senadores ausentes? Pues dado que había 48 estados en 1913, 48 votos más el voto de calidad del vicepresidente Thomas Marshall habrían sido suficientes para aprobar la ley incluso si todos los votos de los ausentes hubieran ido en contra. Sin embargo, muchos de los senadores ausentes habían dejado su posición por escrito en los Registros del Congreso. De los 27 votos no lanzados, había 11 a favor de la ley y 12 en contra. Incluso si los senadores ausentes hubieran estado allí, la Ley sobre la Moneda habría sido aprobada fácilmente.
El presidente Wilson firmó la Currency Bill como ley (oficial) en una “entusiasta” ceremonia pública el 23 de Diciembre de 1913.”

http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty2.html

Bueno, después de darle semejante varapalo a Zeitgeist seguramente creeríais que he acabado, ¿no?
Pues no, no he acabado. Zeitgeist sigue con una cita de Woodrow Wilson:

Años después, W. Wilson escribió arrepentido:
“Nuestra gran nación industrial está controlada por un sistema de crédito. Nuestro sistema de crédito está concentrado en manos privadas. El crecimiento de la nación y por consiguiente de todas nuestras actividades está en las manos de unos pocos hombres quienes, necesariamente o por motivos de sus propias limitaciones, congelan, frenan y destruyen la genuina libertad económica. Nos hemos transformado en uno de los peor gobernados, uno de los más completamente y dominados de los gobiernos del mundo civilizado, no más un gobierno de libre opinión, no más un gobierno de creencias y del voto de la mayoría, sino un gobierno de la opinión y coacción de un pequeño grupo de hombres dominantes.”
Woodrow Wilson.

Esa cita es falsa. Es mentira.

Volvemos a la maldita manía que tienen los autores de Zeitgeist de mentir con las citas de personajes famosos. Wilson nunca dijo eso. Wilson lo que verdaderamente dijo fue esto:

A great industrial nation is controlled by its system of credit. Our system of credit is privately concentrated. The growth of the nation, therefore, and all our activities are in the hands of a few men who, even if their action be honest and intended for the public interest, are necessarily concentrated upon the great undertakings in which their own money is involved and who necessarily, by very reason of their own limitations, chill and check and destroy genuine economic freedom. This is the greatest question of all, and to this statesmen must address themselves with an earnest determination to serve the long future and the true liberties of men.

Traducción:
“Una gran nación industrial está controlada por su sistema de crédito. Nuestro sistema de crédito está concentrado en manos privadas. El crecimiento de la nación, por lo tanto, y de todas nuestras actividades están en las manos de unos pocos hombres quienes, incluso si sus acciones son honestas y tienen como objetivo el interés público, están necesariamente concentradas en las grandes empresas en las cuales han invertido su propio dinero y quienes necesariamente o por motivos de sus propias limitaciones, congelan, frenan y destruyen la genuina libertad económica. Esta es la gran cuestión de entre todas, y a la que los hombres de estado deben dirigirse con seria determinación para servir al futuro lejano y las verdaderas libertades de los hombres.”

Esto lo escribió Wilson en su libro The New Freedom (1913).
Para una historia completa sobre esta cita, véase:
http://en.wikiquote.org/wiki/Woodrow_Wilson#The_New_Freedom_.281913.29

Vamos, se parece la cita de Zeitgeist a la auténtica como un huevo a una castaña. Igualitas son, vaya…
Por cierto, estas últimas frases de la cita que pone Zeitgeist en boca de Wilson no las encuentro por ninguna parte ni de mis libros ni de internet:
“Nos hemos transformado en uno de los peor gobernados, uno de los más completamente y dominados de los gobiernos del mundo civilizado, no más un gobierno de libre opinión, no más un gobierno de creencias y del voto de la mayoría, sino un gobierno de la opinión y coacción de un pequeño grupo de hombres dominantes.”

¿Por qué Zeitgeist se inventa las citas de los personajes históricos y famosos?

Igual que en mi anterior entrada (la que escribí yo, claro) acabé diciendo “éstas son las fuentes de Zeitgeist”, aquí os digo: “éstos son los datos de Zeitgeist”. Si queréis seguir creyéndooslos, allá vosotros. Podría escribir páginas enteras sobre todo esto, pero es que ni me voy a molestar, porque todo conduce a lo mismo, se pongan como se pongan los que creen en lo que dice Zeitgeist:

Zeitgeist miente.

Un saludo a todos.

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/29556.html

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Siguiente artículo.

Zeitgeist contrastado (XXV). Inciso sobre los bancos centrales (2ª parte).

Anterior artículo.

Vuelta al índice.

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El autor de este artículo es Chemazdamundi.

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VII. Bueno, ¿y entonces por qué dice Zeitgeist que la Reserva Federal Americana es privada?


No es privada
. Pero tampoco pública del todo. Es cuasi-pública, como dice aquí:

The Federal Reserve System is sometimes described as a quasi-government agency because it contains elements of both the private sector and of government control.

http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty4.html

y aquí:

it is a quasi-public (government entity with private components) banking system

http://en.wikipedia.org/wiki/Federal_Reserve

y aquí:

http://www.federalreserve.gov/generalinfo/faq/faqfrs.htm

Leeos esto, sacado de este último enlace, que no tiene desperdicio:

Who owns the Federal Reserve?

The Federal Reserve System is not “owned” by anyone and is not a private, profit-making institution. Instead, it is an independent entity within the government, having both public purposes and private aspects.

As the nation’s central bank, the Federal Reserve derives its authority from the U.S. Congress. It is considered an independent central bank because its decisions do not have to be ratified by the President or anyone else in the executive or legislative branch of government, it does not receive funding appropriated by Congress, and the terms of the members of the Board of Governors span multiple presidential and congressional terms. However, the Federal Reserve is subject to oversight by Congress, which periodically reviews its activities and can alter its responsibilities by statute. Also, the Federal Reserve must work within the framework of the overall objectives of economic and financial policy established by the government. Therefore, the Federal Reserve can be more accurately described as “independent within the government.”

Traducción: “¿Quién posee la Reserva Federal? El Sistema de Reserva Federal, no está “poseído” por nadie, y no es una institución privada, con el objetivo de hacer beneficio. Al contrario, es una entidad independiente dentro del gobierno, que tiene aspectos tanto públicos como privados.

Como banco central de la nación, la Reserva Federal deriva su autoridad del Congreso de los EEUU Está considerado un banco central independiente porque sus decisiones no tienen que ser ratificadas por el presidente o nadie más en las ramas ejecutiva o legislativa del gobierno, no recibe fondos del Congreso, y los períodos de gobierno de su Junta Directiva se prolongan a lo largo de múltiples mandatos presidenciales y congresistas. Sin embargo, la Reserva Federal sí que está sujeta a supervisión por el Congreso, que periódicamente revisa sus actividades y puede alterar sus responsabilidades a través de cambios en los estatutos. Es más, la Reserva Federal debe trabajar dentro de la estructura de los objetivos económicos globales y de la política financiera establecidos por el gobierno. Es por ello que la Reserva Federal puede ser descrita más exactamente como “independiente dentro del gobierno”.

Yo creo que más claro, imposible. ¿Por qué, entonces, se empeñan los críticos de la Fed, los autores de Zeitgeist entre ellos, en afirmar que es totalmente privada?

Porque la Reserva Federal, a diferencia de la inmensa mayoría de bancos centrales del mundo, TODAVÍA tiene una reminiscencia de otros tiempos que los bancos centrales como el Europeo han perdido ya: la red de distribución monetaria del sistema financiero americano (las sucursales regionales) sigue estando, en parte, manos de los bancos privados. Y es debido a esta particularidad que sólo tienen los americanos, a lo que se agarran como un clavo ardiendo los defensores de Zeitgeist para afirmar que los bancos centrales y la Reserva Federal están en manos privadas. Eso es FALSO. Y es falso porque:

-Eso sólo les pasa a los americanos de entre todos los bancos centrales independientes del mundo occidental.
-Que la red de distribución y almacenaje monetario esté en parte manos de bancos privados no significa que la Fed sea privada en su totalidad.
-La Fed está dirigida por gente puesta por el gobierno, no por banqueros privados.

Como ya hemos visto anteriormente en VI.3., el mismísimo Banco de España estuvo en esta misma situación: hubo una época en la que el Banco de España era estatal, pero sus agencias locales, las que manejaban la red de distribución de dinero (las ventanillas donde uno iba a comprar bonos, por ejemplo)… pertenecían a bancos privados. Pero eso empezó a desaparecer en 1874, y para el 1900 había desaparecido. A los bancos privados que componían el banco central se les puso “una pistola en el pecho” (matefóricamente hablando) y el Estado español les dijo: “u os unís al Banco de España estatal como sucursales integradas dependientes de él, u os quito el monopolio de emisión de billetes, vosotros veréis”. Obviamente, la mayoría aceptó la “oferta”. En Estados Unidos todavía están en este estadio de desarrollo del banco central.

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VII.1. Cómo se organiza la Reserva Federal.

Vamos a describirlo lo más detalladamente posible:
A menudo se describe a la Fed como una agencia cuasigubernamental porque tiene elementos propios del sector privado, y una gran dosis de control gubernamental.
La Fed tiene tres niveles organizativos: bancos miembros, bancos de la Reserva Federal, y las Juntas Directivas.

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VII.1.1. Los bancos miembros son aquellos bancos comerciales y entidades financieras que se han unido al Sistema de la Reserva Federal. ¿Cuáles son éstos?
TODOS. Por ley (12 USCA §282), todo banco registrado como tal DEBE UNIRSE POR COJONES a la Fed y prestar sus sucursales y medios para lo que la Fed estime oportuno. Así de claro. Al unirse a la Fed, el banco o institución privada se convierte en miembro activo de SU banco federal regional.

¿Banco Federal Regional? ¿Es que no hay uno solo?

No. No lo hay. Existen DOCE sucursales regionales del banco de la Reserva Federal. Éstos son:
http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Federal_Reserve_Districts_Map.png

Como dice Flaherty en
http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty4.html
si yo abriera un banco privado nuevo en Charlotte, Carolina del Norte, me correspondería asociarme al banco de la Reserva Federal del distrito de Richmond… por ley. ¿Me haría eso dueño de la Reserva Federal?
NO. Me haría copropietario de la red de distribución correspondiente a la sucursal del Banco de la Reserva Federal del distrito de Richmond. SÓLO ESO. Junto con otros bancos Y el Estado.

¿Por qué se encuentran entonces los bancos miembros en la escala más baja de la organización de la Fed? ¿No son los dueños?

Precisamente porque no son como los accionistas de, por ejemplo, la Coca-Cola, los bancos miembros tienen muy poco poder sobre sus bancos federales regionales. Y, por supuesto, no tienen nada que decir al respecto de la política económica o monetaria de la Reserva Federal. Los miembros accionistas de una corporación cualquiera eligen a su junta de directivos, quien a su vez, elige a los ejecutivos que se ecargan de llevar la compañía adelante. Así pues, los accionistas sí que tienen algo que decir al respecto de cómo va una empresa. Los bancos miembros tienen el derecho a elegir 6 de los 9 directores que componen la junta directiva de un banco federal regional. Los otros tres son nombrados desde Washington por la Junta Directiva de Gobernadores (esto es, por el Estado), PERO estos directivos regionales sólo controlan el día a día del banco regional, NO la política monetaria, que es la función más importante de la Fed (12 USCA §301 y 12 USCA §302). Así pues, la red de distribución y almacenaje monetarios sí están en parte manos de los bancos miembros, PERO NO LA INSTITUCIÓN, como hemos visto que pasaba con los bancos europeos de finales del siglo XIX.

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VII.1.2. En el siguiente nivel se hallan los 12 Bancos Regionales de la Reserva Federal.

¿Por qué doce bancos regionales? ¿Por qué doce sucursales?

Muy buena pregunta. Esto viene de los tiempos en que se estaba votando la Federal Reserve Act. El senador Aldrich, al que ya conoceréis de anteriores entradas, se presentó en el Congreso con un plan para un banco central totalmente privado… el que había diseñado supuestamente en Jekyll Island. Pero no contaba con la testarudez de… los demócratas.

El plan de Aldrich consistía en un banco central dirigido por banqueros privados que dirigirían unas quince o veinte sucursales TAMBIÉN poseídas por banqueros privados. Se puede comprobar aquí:

http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank12.htm

y aquí:

http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank13.htm

La idea era que los banqueros privados siguieran manejando “el pastel” financiero aunque hubiera un banco central de por medio… más que nada, porque el banco central según su plan iba a estar dominado por ellos, no por el Estado. Aldrich y los banqueros contaban con el apoyo de los republicanos (el partido conservador o de derechas). Pero les salió mal la jugada…

Los demócratas (partido progresista), los congresistas y senadores de las áreas agrícolas y Woodrow Wilson (futuro presidente) se opusieron como auténticas fieras ante semejante despropósito. El más feroz opositor fue Louis Thomas McFadden, al que mencionan en Zeitgeist… y eso que era republicano. Aquí tenéis su vida, obra y milagros:

http://en.wikipedia.org/wiki/Louis_Thomas_McFadden

Tal fue la oposición a la que se enfrentó Aldrich (como ya habéis visto, había incluso miembros de su propio partido que se oponían al plan, que Aldrich no tuvo más remedio que modificar su plan… porque los demócratas, radicales y algunos de su propio partido no lo aprobaron en el Congreso. Como podéis ver en:

http://www.bos.frb.org/about/pubs/begin.pdf

y se tuvo que llegar a un compromiso entre republicanos y demócratas.

Es por eso que el plan de Jekyll Island que mencionan en Zeitgeist como un graaaan conspiración jamás llegó a ser aprobado por el Congreso. Se aprobó OTRO totalmente distinto. En eso, Zeitgeist miente un vez más.

En lugar de quince sucursales totalmente privadas, dirigida por un comité privado desde Washington, se llegó a un banco central con doce sucursales semipúblicas, dirigidas por un comité también semipúblico. Con el paso del tiempo y las sucesivas crisis económicas, la Fed se fue haciendo cada vez más y más pública, aunque no del todo, como vemos que ha llegado hasta nuestros días con una pequeña dimensión privada. Ya trataremos todo eso más específicamente en otra entrada.

Las sucursales o bancos regionales de la Fed fueron parte de este compromiso. Los demócratas y algunos republicanos estaban escarmentados de los pánicos de 1907. En especial, los demócratas más radicales, los llamados “agrarios”, porque provenían de las regiones rurales, defendían a capa y espada un banco central descentralizado. Para estos senadores y congresistas, que habían vivido las últimas crisis, no querían ni oír hablar de “la mafia de Wall Street”. Temían que los grandes banqueros, causantes de los pánicos de 1907, se apoderaran del futuro banco central, y lo focalizaran en los negocios bursátiles de las grandes ciudades e industrias del Norte, dejando desamparados a sus votantes agricultores del Sur y el Oeste, que dependían de los créditos bancarios. Obviamente, el plan de Aldrich fue rechazado por estos señores, que veían a las claras (tontos no eran) que ese plan consistía en dejar la economía financiera del país en manos de los banqueros de Wall Street. Así que lo rechazaron. Los republicanos tuvieron que llegar a un compromiso con los demócratas: los demócratas pusieron como una de las condiciones del acuerdo, que el banco central se descentralizara y tuviera sucursales específicas a lo largo y ancho del país, para que no estuviera concentrado en sólo unas pocas manos, ni en unas cuantas regiones (como sucedía con la bolsa de Wall Street). De ahí vienen las doce sucursales regionales de la Fed.

¿De dónde sale esto? De aquí:

http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank13.htm

y, sobre todo, de aquí:

http://www.bos.frb.org/about/pubs/begin.pdf

http://www.federalreserve.gov/pf/pdf/pf_complete.pdf

 

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Volvamos a los doce bancos regionales de la Fed. ¿Qué es lo que hacen? Éstas son sus facultades:

-Compran y venden bonos del gobierno en las operaciones de Mercado Abierto.
-Prestan sus reservas a los bancos miembros.
-Ofrecen servicios de cheques a sus miembros y a otros clientes.
Emiten notas federales (billetes) y retiran billetes estropeados para su destrucción.
-Hacen cumplir la obligatoriedad de mantener las reservas bancarias (dinero fijo sin tocar) y otras obligaciones a las que están sometidos por ley los bancos miembros.
Vigilan la actividad económica y financiera dentro de sus respectivos distritos.

Sale de aquí:

http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty4.html

y de aquí :

http://www.frbsf.org/publications/federalreserve/fedinbrief/organize.html

En términos de política monetaria, lo más importante, según los economistas americanos como Flaherty es lo primero: las operaciones en el mercado abierto. Comprar bonos en este mercado aumenta el número de reservas en el sistema bancario, presiona a los tipos de interés a la baja, y tiende a expandir el suministro de dinero. Vender bonos del gobierno hace lo contrario. Esta es la función sobre la política monetaria que es más a menudo asociada con la Fed. Sin embargo, un banco de la Reserva Federal sólo puede realizar operaciones en el mercado abierto con la explícita aprobación de la Junta Directiva de gobernadores (12 USCA §355).

Bueno, con esto último que dice Flaherty NO estoy muy de acuerdo. Para mí, como profesional del Marketing, la herramienta más poderosa de un banco central no es la compra-venta de bonos en el mercado abierto, sino la aplicación de las tasas de tipos de interés. ¿Por qué? Porque mientras las actividades en el mercado abierto afectan a muy pocas empresas (bancos, principalmente), las subidas y bajadas de los tipos de interés afectan a millones de personas en un país. Esto lo achaco a que Flaherty es un economista de altos vuelos, especialista en acciones bursátiles y financieras, y yo soy un estudioso de las necesidades del mercado y de la pequeña y mediana empresa. Insisto: cuando sube el Euribor tiembla todo el mundo, cuando se venden y compran bonos, poca gente se entera. Esto es un análisis de opinión personal, mucho ojo. También tengo que reconocer que la Fed no es el BCE (Banco Central Europeo), y lo que para los americanos es más importante, para nosotros, los europeos, no tanto.

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VII.1.3. Y finalmente, en todo lo alto de la estructura organizativa de la Fed, tenemos a…

¡¡¡la Junta Directiva de Gobernadores!!!

Esta junta es un panel de 7 miembros que han sido seleccionados por el Presidente de los Estados Unidos (normalmente recomendados por el Secretario del Tesoro), y confirmados por el Senado (12 USCA §241). El director-gobernador actual (año 2008) es Ben Shalom Bernanke, que reemplazó al ya famoso y denostado Alan Greenspan.

Las responsabilidades de la Junta Directiva de los cojones son:

-Determinar las políticas del Mercado Abierto.
-Establecer el ratio de reserva obligatorio para los bancos miembros. Cuánto dinero tienen que mantener de reserva los bancos, básicamente, y cuánto pueden invertir.
-Establecer el ratio de Descuento y los tipos de interés. ¿Subirá mi hipoteca? ¿Sí o no?
-Decidir cuánto dinero nuevo imprimir. No puede imprimir todo lo que le dé la gana, ya que podrían subir los precios de las cosas (la inflación).
Monitorizar la salud de la economía americana. Es la policía y vigilante de la Economía de EEUU.
Informar periódicamente al Congreso del estado de la economía americana. Normalmente mediante auditorías, informes estadísticos, y presentaciones del Gobernador ante las comisiones del Congreso y del Senado.

Y volvemos a lo mismo. Flaherty dice que:
-La tarea más importante de la Junta Directiva es la de decidir su política de mercado abierto, esto es, si debe ordenar a los bancos regionales de la Fed comprar o vender bonos y si es así, cuántos. Esta decisión se lleva acabo conjuntamente con el Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC en sus siglas en inglés). El FOMC es un comité de 12 miembros que consiste en todos los miembros de la Junta Directiva, el presidente del Banco Federal de Nueva York y otros cuatro presidentes rotativos de otros bancos federales regionales. Estos presidentes son nombrados por las juntas directivas de estos mismos bancos regionales siempre que sean aprobados también por la Junta Directiva de Gobernadores (12 USCA §341).

http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty4.html

Ahora entiendo un poco más el por qué es tan importante esto para los americanos. Tuve una discusión en los comentarios por este tema en concreto. Hubo un individuo que me aseguraba que ésta era la medida más importante de control de la Fed, y yo le respondí que más importante debería ser la tasa de interés. Ahora veo que para los americanos este tema es mucho más importante que para nosotros. Nuestros Estados no se endeuda(ba)n tanto y no tienen necesidad de emitir tantos bonos. Tantos que… la Fed debe estar permanentemente en vigilancia de cuántos comprar-distribuir. Supongo que, de tanto declarar guerras, los EEUU están endeudados hasta las cejas, pero eso es una apreciación estrictamente personal.

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VIII) Conclusión. Refutación acerca del carácter privado de la Reserva Federal.

1) Los bancos centrales no son privados, son públicos (estatales).

2) La Reserva Federal no es privada, es cuasi-pública.

3) Que la Fed tenga un elemento privado dentro de su organigrama, no justifica la afirmación tan vehementemente defendida por Zeitgeist y otros críticos de la Fed de que es absolutamente privada. Eso es falso, tal y como he demostrado. La red de distribución es privada en parte, pero sólo eso. Y no tiene poder de decisión sobre la política monetaria de los EEUU.

4) Que la Reserva Federal tenga ese componente privado, no significa que todos los demás bancos centrales también lo tengan. Eso sólo lo tienen los americanos. Hace años que los demás bancos centrales del Primer Mundo nacionalizaron al completo sus bancos centrales, su red de sucursales incluída. El Banco Central Europeo, por ejemplo, no tiene una red de distribución y almacenaje privada, sino propia. Los demás países también existimos, señores autores de Zeitgeist, no sólo Estados Unidos. Ustedes son la excepción a la norma de NO tener un banco central totalmente estatal.

5) La Reserva Federal no está poseída por doce bancos privados, tal y como me ha afirmado este tipo, el cual incluso ha cometido el estrepitoso fallo de ponerles nombres, cuando se lo solicité:

http://natsufan.livejournal.com/27523.html?thread=255363#t255363

La Reserva Federal, pedazo de ignorante, no tiene doce bancos privados como accionistas. La FED dispone de doce sucursales regionales.

6) Los bancos miembros son eso, miembros, no “accionistas privados”, como les llaman algunos. La Reserva Federal ni cotiza en bolsa ni tiene unos pocos dueños monopolistas, ni esos dueños son la Banca Rothschild, ni Rockefeller, ni el Banco de Israel. No porque un banco tenga más dinero que otro es más “dueño” de la Fed. De hecho, su dueño, el que decide lo que hace, es el Estado, a través de su Junta Directiva, que está nombrado por el Presidente de EEUU, y sus acciones están escudriñadas por el Congreso y por las auditorías que se le realizan. Los bancos son miembros de la Fed por cojones, porque la ley lo dice.

7) Así pues, los bancos federales regionales (las sucursales de la Fed, para que nos entendamos), sí se hallan controlados en parte en su día a día por los bancos privados que conforman su red de distribución, pero están dirigidos por Juntas Directivas que responden ante la Junta Directiva de Gobernadores y que, a su vez, nombran a parte de las juntas directivas de esos bancos regionales. Así que la Reserva Federal es tan privada como yo multimillonario: tengo algo de dinero ahorrado, sí, pero eso no me hace rico. De la misma forma, la Fed tiene una parte privada, pero eso no la hace TOTALMENTE privada. De hecho, es más pública que privada (cuasi-pública), ya que es el Estado el que la dirige.

8) Y, ahora, la prueba definitiva. Si la Fed es un banco privado… sus beneficios deberían ir para sus “accionistas”, o sea, sus dueños ¿no? Supuestamente debería ir a parar a sus “bancos miembros”, ¿no?
Entonces…
¿por qué los beneficios de la Fed van a parar a la Tesorería de los EEUU?
http://www.fms.treas.gov/bulletin/b2008-1.pdf

Como dicen en mi pueblo, “mastica y traga”. Eso que he aportado es ni más ni menos que el informe de la auditoría anual que la Reserva Federal realizó ante el Congreso Americano en Marzo del 2008.

Acabo de demostrar con documentos oficiales varias de mis afirmaciones:

-La Fed es estatal.
-Responde ante el Congreso.
-Se le hacen auditorías.
-Sus beneficios van a parar al Estado.

Como soy buena persona y un investigador responsable, aquí os dejo otros dos enlaces por si no queréis leer tanto ni tan técnico:

http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/flaherty8.html

http://www.federalreserve.gov/boarddocs/rptcongress/annual06/sec6/c1.htm

Para que alguien refute algo establecido, comprobado, avalado por fuentes variadas y fiables, no basta con un “el investigador X (Griffin o Lendman o cualquiera que pueda surgir), dice que la Fed es privada”.

¿Qué pruebas da el supuesto “investigador” para afirmar tal cosa?

Hacen falta pruebas, no opiniones. Cuando yo doy una opinión particular, lo especifico. Para afirmar lo que yo digo que es verdad, doy pruebas. Pruebas factibles y comprobables… documentos. En este caso en concreto, documentación oficial.

Ésta es una de las cosas por las que me quejo de Zeitgeist. Para intentar ser un “documental”, lo cierto es que no aporta “documentos” ni pruebas veraces, contrastables ni… ciertos, muchas veces. Y cuando voy a buscar las que me da, me encuentro con que la inmensa mayoría de las veces son falsas (Horus aparece crucificado en las paredes del templo de Luxor, según Zeitgeist: FALSO, eso no aparece ni allí ni en ninguna parte). Y otras veces pasan de largo sobre ellas (los historiadores Suetonio, Tácito y Plinio sí hablan acerca de Jesús y de los cristianos). Pero vamos a lo importante:

Es muy bonito lanzar teorías al aire y no aportar pruebas, que es lo difícil. En eso consiste un trabajo de investigación y de documentación.

Así que si hay alguien por ahí, en los comentarios, que me quiere demostrar que la Fed es una institución privada, no le basta con decirme “la prueba es que Stephen Lendman dice que…” Stephen Lendman puede decir misa en arameo, pero si no aporta pruebas, no me sirve para nada. Eso no es un trabajo de investigación. Eso es o un artículo de opinión… o una historia de ficción para novelas del tipo Código Da Vinci. Risible, pero falso.

Lo que yo estoy haciendo aquí, este trabajo de investigación documentada, es lo me enseñaron a hacer en la facultad. Allí me enseñaron a realizar trabajos y exposiciones razonadas, documentadas, bien expresadas y esquematizadas, siguiendo el método científico… como corresponde a un universitario y futuro o presente profesional. Cosa que todavía estoy por ver en los seguidores de Zeitgeist y en los teóricos de la conspiración, la mayoría de los cuales no sabe ni escribir con corrección… ni mucho menos investigar con profesionalidad, porque ni siquiera aportan pruebas. Pruebas veraces, documentadas y contrastables, claro, no “Fulano dice que…”

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IX) Resumen. ¿Por qué los americanos tienen esta mierda de sistema de banco central?

Los americanos tienen esta patraña de banco central porque fueron el último país occidental en crear un banco central, y todavía no lo tienen desarrollado del todo. Los EEUU van con retraso con respecto a los europeos, ya que nosotros hace medio siglo que tenemos desarrollado nuestro sistema de banco central público. Eso es debido en parte a que los Estados Unidos son un país mucho más joven que los que integramos la Unión Europea. Nosotros ya hemos pasado por todas estas turbulencias y este proceso evolutivo anteriormente, y ya sabemos cómo organizarnos. Los americanos aún tienen que pasar por más períodos de turbulencia antes de acabar aceptando un sistema de banco central totalmente estatal, y es por ello que aún no tienen un banco central en condiciones.

Pruebas.
Los europeos hace lustros que no causamos una crisis económica de las dimensiones que sufren cíclicamente los americanos. De hecho, las últimas grandes crisis financieras han provenido todas de América (y de Asia, en mucha menor medida).

¿De dónde han provenido las grandes crisis económicas del siglo XX? De América. Como la de 1929.

¿De dónde han venido las crisis económicas producidas por motivos estúpidos? De América. Como las crisis de las dotcom y la crisis de las hipotecas subprime:

http://en.wikipedia.org/wiki/Subprime_Crisis#cite_note-0

http://www.economist.com/opinion/displayStory.cfm?Story_ID=9988758

http://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_hipotecaria_de_2007

Los europeos tenemos bancos centrales desde el siglo XVII. Los primeros fueron el banco de Inglaterra (1697) y el banco de Suecia (1668). Y no han dado tantos problemas como la Reserva Federal de los cojones.

El Banco Central Europeo es tremendamente intervencionista y bastante eficaz (desde el punto de vista de un economista, claro). Hasta el punto de que la crisis de las hipotecas subprime casi ni la hemos notado aquí en Europa. Cuando hay un problema, allá que va el BCE con el látigo a controlarlo. La Fed es mucho más lenta y tiene peores mecanismos de control. Sobre todo esto último. Ojo, que eso no quita para que nuestro BCE sea un cabronazo. Para no sufrir los efectos de la crisis de las subprime, al hijo de perra de Trichet (el gobernador del BCE en 2008) no se le ha ocurrido otra cosa que subir los tipos de interés. Esto es estupendo, de verdad. Los americanos “la cagan” y YO tengo que pagar las consecuencias. Ahora mi hipoteca está mucho más cara. Gracias, América… Panda de cabrones.

Causas. Los americanos se han resistido mucho y durante mucho tiempo a aceptar un sistema de banco central. Y cuando ya por cojones tuvieron que adoptar uno, porque tenían crisis financieras un año sí y otro no, van y me hacen esta patochada de banco central que es la Reserva Federal.

¿Y por qué no tienen los americanos un banco central como los europeos, que son más eficaces? ¿Acaso no ven que nuestro modelo de banco central es mucho mejor que el suyo o, por lo menos, más eficaz?

Porque:

-Le tienen pánico a todo lo que sea estatal.
-Creen que lo estatal les va a costar dinero de sus impuestos.
-Los americanos odian los impuestos desde su época de la Independencia. De hecho, se rebelaron contra el rey de Inglaterra porque los tenía “fritos” a impuestos.
-Los americanos creen que nada que no tenga al menos parte de privado no va a funcionar.
-Lo público es caro, ineficaz y tiende a la corrupción, según ellos.
-Lo privado tiende a ser eficaz, y a generar ingresos.
-Los americanos odian todo lo que le ponga cortapisas a su “libertad”.
Creen que su éxito económico, especialmente lo referente a los grandes negocios viene dado por el hecho de que su economía ha estado, tradicionalmente, muy desregulada. Que no había mucho control del Estado, vaya. Al no existir interferencias por parte del Estado, los empresarios podían hacer florecer sus negocios “libremente”.
-Un banco central es una forma de control. De control económico. Los americanos odian el control, que limita su “libertad” y, si encima, lo que limita es su libertad económica… apaga y vámonos.

Por eso se han resistido tanto y durante tanto tiempo a tener un banco central, y por eso se han resistido tanto y durante tanto tiempo a estatalizarlo y hacerlo público una vez no tuvieron más cojones que adoptarlo.
Aquí tenéis una historia de la evolución de la Fed, con todos esos elementos que he descrito:

http://www.bos.frb.org/about/pubs/begin.pdf

y aquí un resumen de todas las teorías conspiratorias sobre la Fed, para que podáis realizar la comparativa:

http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/Federal_Reserve.html

Esto último que he puesto aquí es un resumen muy genérico y grosso modo de la tradicional idiosincrasia americana respecto a la iniciativa empresarial y el mundo de las finanzas, tenedlo en cuenta.

Lo que quiero reseñar con ello es que la Reserva Federal Americana es, efectivamente, un banco central, pero que tiene una serie de particularidades propias… fruto de la idea que los americanos tienen de lo que debe ser un banco central. Voy a interpretar todo esto ahora, en…

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X) Mi opinión particular. Crítica a la Reserva Federal americana.

Voy a realizar un monólogo, una disquisición. Esto es fruto de mi análisis particular y de mis ideas.

Que yo defienda la labor de los bancos centrales no significa que esté de acuerdo con la actuación de la Fed ni muchísimo menos. La Fed es, desde mi punto de vista, un pésimo banco central. De hecho, es que casi ni la considero un banco central. ¿Por qué? Porque para ser un banco central, no se comporta como una institución que ejerza un buen control de su política monetaria… o un control que pudiéramos decir, total.

Me explico. El hecho de que la Fed todavía tenga un componente privado dentro de su estructura (a estas alturas del siglo XXI, diommio…) no es una buena señal. Significa que el control de la Fed sobre su sistema financiero no es total. Esa presencia de los bancos miembros en las juntas directivas de los bancos regionales es un serio handicap a la labor de control de la Fed, por lo menos desde mi punto de vista.

Un banco central decente debe tener control absoluto sobre la política monetaria de un país. Si bien el que la red de distribución monetaria esté en manos privadas no es un graaaaaan problema, sí que es indicativo de varias cosas:

-Como ya he dicho anteriormente, la idiosincrasia americana no es propicia a la aparición de entidades públicas… por decirlo de alguna forma, los americanos (los grandes hombres de negocio, principalmente), se “resisten” a que su banco central sea totalmente público. Parece como si todo lo público fuera “comunista” y amenazara con traer a Stalin de vuelta de la tumba. ¿Pues no dicen que un sistema de Seguridad Social (pública y gratuita) es “socializar la medicina”?, lo que según ellos obligaría a los médicos a, por ejemplo, tratar a los pacientes que dictara el gobierno, no permitirles escoger a los pacientes u obligarles a trabajar donde y cuando les dijera el gobierno… porque para ellos lo que no es capitalismo sin trabas es “comunismo”. No conocen o no conciben un término medio como lo es el europeo. Véase el documental Sicko de Michael Moore para más detalles.

-Sencillamente, eso… no les gusta, no va con su carácter, no quieren que Washington lo controle todo, no quieren ver concentraciones de poder en pocas manos, no quieren más Estado, sino más libertad, más desregularización, menos leyes… Hombre, no todos los americanos dicen esto, pero los que más se resisten son, precisamente, los miembros de la derecha libertaria o libertariana de Estados Unidos (Peter Joseph Merola, el autor de Zeitgeist, the Movie y Zeitgeist, Addendum es un ultraderechista libertario: ahora ya sabéis por qué los pseudodocumentales destilan tanto odio hacia la Reserva Federal), los grandes banqueros, y los amantes de las conspiraciones, como los autores de Zeitgeist y Money As Debt. De hecho, éstos últimos grupos quisieran ver desaparecer la Fed (y, ya puestos, cualquier tipo de banco central), a la que atribuyen un sinfín de calamidades habidas y por haber. Les ha faltado echarle la culpa a la Fed de la plaga de peste bubónica en la Edad Media.

Efectivamente, la Fed no se ha portado lo que se dice especialmente bien. Ahí tenemos si no, su actuación duarante la crisis de 1929 que, aunque no la causó, no se enfrentó lo que se dice bien a ella. De la misma forma, no atacó a tiempo las apariciones de las crisis de las dotcom ni la de las hipotecas subprime. Y eso es debido, entre otras cosas, a que la Fed no es totalmente pública. ¿Qué tiene que ver? Pues que cualquier componente privado de un banco central, por pequeño sea, va a tender, inevitablemente, a resistirse al control gubernamental, especialmente si es un control regulatorio o que implique inspecciones de cualquier tipo.

Me explico otra vez: si yo tengo una red de distribución monetaria pública, dirigida por funcionarios, a éstos les va a importar un pimiento que venga una auditoría a meter las narices en los libros de cuentas. Sin embargo, si los inspectores tienen que revisar los libros de cuentas de una red de distribución monetaria (sucursales) privada que sólo busca beneficio, vamos a tener lo que ha pasado siempre: ingeniería fiscal, maquillaje de las cuentas, etc., lo que los ingleses llaman fiddling with the books (“tocar el violín con los libros”). Si os fijáis bien, todos son bonitos eufemismos para referirnos a lo mismo: fraude.

El funcionario de un banco central independiente va a cobrar lo mismo vaya mal o bien el banco central. Los trabajadores de un banco privado, especialmente los ejecutivos, NO. La labor de los ejecutivos es ganar todo el dinero que puedan mientras están en sus puestos. Y eso provoca que, la mayor parte de las veces, tomen decisiones arriesgadas para aumentar sus beneficios. A los ejecutivos no les gusta que esas decisiones sean vigiladas o conocidas por los auditores e inspectores, obviamente, ya que pueden prohibirlas, limitarlas o “ponerles pegas”. Es por eso que los bancos centrales, que son instituciones “vigilantes” no les gustan a los grandes negocios ni a los ejecutivos. Y eso es porque no les deja actuar “libremente” en sus, a veces, arriesgados negocios.

Estas decisiones, si salen mal, pueden provocar enormes pérdidas, hundir empresas, destrozar las reputaciones de firmas establecidas… ¡ah! Y cosas como provocar crisis económicas mundiales.

Un ejemplo de este tipo de decisiones explicado de forma graciosa y fácil lo podéis encontrar aquí:

Vamos a tomar como ejemplo, la crisis de las hipotecas subprime. Esta crisis vino dada porque determinados ejecutivos decidieron obtener beneficios aunque de manera muy arriesgada. Siguiendo la máxima de “arriesgando mucho, obtendré más beneficio”, se lanzaron a ofrecer hipotecas con un elevadísimo interés a gente que no tenía demasiadas posibilidades de devolver el préstamo (lo que en inglés se llaman NINJA: No Income, No Job, No Assets: “Sin Ingresos, Sin Trabajo, Sin Avales”). Si lo devolvían, muy bien, si no lo devolvían, se perdía todo el préstamo. ¿Qué pasó? Que, transcurrido el tiempo, cuando subieron un poco los tipos de interés y aumentó un poco el paro, la inmensa mayoría de estas personas no pudo hacer frente a los pagos porque eran pobres, claro. Se produjo la quiebra de numerosos bancos hipotecarios porque tenían demasiadas inversiones en estas hipotecas de elevado riesgo. No pudieron reclamar avales… porque no los había. Estos fondos basados en hipotecas de alto riesgo arrastraron a numerosos bancos normales y otras entidades financieras que habían invertido en ellos porque, como se dice en el vídeo, les habían puesto nombres que camuflaban lo arriesgado de invertir en todo esto. Ustedes dirán… ¿y la Fed qué tiene que ver en todo esto? En lo siguiente:

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X.1. ¿Dónde estaban los sistemas de control de la Fed?

¿Es que no lo había visto venir? Pero si era algo evidente, caramba. ¿Por qué no avisó a los bancos de que no se arriesgaran? ¿Por qué no tiene establecido un sistema de nomenclatura claro y eficaz para evitar esas trampas con los nombres de los fondos de inversión? ¿Por qué no castiga a los que realizan esas prácticas financieras tan poco éticas? Se supone que una de las funciones de un banco central es la monitorización de las entidades financieras privadas que se hallan bajo su jurisdicción, ¿no? Como siempre ha pasado en la historia de la Fed, sólo intentan arreglar las cosas cuando YA han sucedido. No toma medidas preventivas… o no ve venir los problemas.

¿Por qué? Porque, entre otras cosas, sus ojos y sus oídos, que son sus sucursales… están en manos privadas. Y van a informar a la Fed de lo que a ellas les dé la gana. Los informes, las estadísticas, los “chivatazos” si lo prefieren así… pasan a través de éstas, y a buen seguro que si esos informes les perjudican… serán tergiversados. Vamos a dejarlo claro, señores: si yo soy un banco central, que es una institución pública de control financiero, ¿¿¿cómo rayos voy a dejar que sea una institución privada (como un banco) la que me aconseje o me avise de cuando algo va mal??? Eso es como pedirle al zorro que vigile el gallinero, “ostias”…

Por poner un ejemplo. Imagínense al gobernador supremo de la Fed que le pregunta a un miembro de la junta directiva de un banco regional… que tiene en propiedad un banco dedicado a las hipotecas subprime:
-Oye, eso de las hipotecas subprime a las que te dedicas, ¿son una cosa segura?
Y va el colega y le responde:
-¡Hombreeeee! ¡Segurísimas! ¡Ya te digo! Y dan un beneficio que te cagas. Y son súper-súper-legales. No sólo no engañan a nadie sino que les estamos haciendo un favor a ellos y a la economía de América.
Y el gobernador, ya más tranquilo, le contesta:
-Bueno, si tú lo dices, será verdad.

Así no funcionan bien los sistemas de control. Los consejos me los tienen que dar gente independiente, que no gane nada por decirme mentiras: funcionarios, técnicos y auditores, que viven de lo fielmente que hagan su trabajo, no ejecutivos ni comerciales, que viven de sus beneficios. Precisamente por eso, los bancos centrales europeos fueron quitando las redes de sucursales de manos de la banca privada. Porque eso no funcionaba. Tú no puedes tener a una parte interesada como consejera. Te va a recomendar lo que le interesa a ella, no a ti.

Ése es el verdadero problema de la Fed, a mi juicio: la FED no controla bien ni totalmente la economía estadounidense.

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X.2. ¿Es eso motivo para eliminar la Fed?

Yo no la eliminaría: la reformaría. ¿Por qué? Porque no hay nación actual que, con una economía capitalista compleja y desarrollada pueda seguir adelante sin una institución que se dedique a controlar su política monetaria. Eso sería el caos financiero que las naciones europeas sufrieron a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII.

Desde mi punto de vista, uno de los principales problemas de la Fed es que no es totalmente pública. Mi consejo al pueblo americano (si quieren escucharlo, yo no les obligo, que conste) es que estatalicen totalmente su red de distribución, y hagan como hizo España a finales del siglo XIX y principios del XX: que el Estado se adueñe de su red de distribución y de sus sucursales.

Un banco central debe ser lo más independiente posible tanto del gobierno como de la banca privada. Una institución de control económico que esté sujeta a los intereses de los políticos o de los banqueros no me sirve. Punto y final al respecto.

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XI) ¿Es un sistema de banco central malo, entonces?

NO. Que la Fed no sea un prodigio de eficacia no significa que el concepto de banco central sea malo o ineficaz en sí mismo.

De hecho, ya he mostrado que los bancos centrales de países como Suecia, o incluso el BCE son relativamente eficaces en sus funciones. No son perfectos, pero sí que lo hacen bien… en líneas generales. Bastante mejor que la Fed, a mi pobre parecer.

Un banco central está para ayudar a que la economía del país vaya adelante, para vigilar los bancos, para procurar que las crisis económicas o no sucedan o sean combatidas lo antes posible, etc. Como ya he dicho anteriormente en los comentarios, los bancos centrales no son entidades malvadas, dirigidas por monstruos chupasangres, ni por masones conspiradores que buscan socavar los cimientos de la sociedad actual para tomar el poder (tiempo han tenido de hacerlo, y aquí seguimos sin novedad). Son instituciones oficiales con un objetivo regulador y controlador.

Los bancos centrales no surgieron por capricho, sino por necesidad.
La economía de la Humanidad ha ido evolucionando con el paso del tiempo, y la aparición del banco central no es sino una respuesta a los desafíos y problemas que la economía se ha ido encontrando conforme evolucionaba. De la misma forma que hoy utilizamos trenes en lugar de caballos para recorrer grandes distancias, porque son medios de transporte mejores, los bancos centrales han sustituído a los bancos privados con monopolio de emisión de antaño… porque son mejores que éstos. Quizás el día de mañana surja otro mecanismo de control financiero mejor que los bancos centrales estatales. Ya se verá.

Pero una cosa es obvia: la evolución tiende a ser para mejor. Y la Historia ha demostrado que los bancos centrales estatales son mejores que los bancos privados prestamistas. Creo que ya he puesto anteriormente este ejemplo. España tuvo tres bancarrotas nacionales en el siglo XVI, bajo Felipe II, y eso que venía oro de América por toneladas.

En el siglo XX, con el país mucho más pobre en términos monetarios, no hemos tenida ni una. Y eso que hemos pasado por épocas malas en el siglo XX, como la terrible Guerra Civil y su posguerra, ¿eh?

Muchos de vosotros argumentaréis que en vuestros respectivos países, los bancos centrales son una “chufa”, y que estaríais mejor sin ellos, como dice Zeitgeist que EEUU estaría mejor sin su Reserva Federal.

Puede ser, pero no estáis planteando bien el problema. Si el fallo residiera en el banco central en sí mismo, ¿entonces por qué algunos bancos centrales sí funcionan y otros no? ¿Por qué el banco de Suecia o el Bundesbank alemán son prodigios de estabilidad, y por qué el banco central de Argentina es un absoluto caos desacreditado con ese nuevo gobernador que ha puesto la Kirchner?

El problema no está en el concepto de banco central. El problema está en las personas que lo dirigen.

Voy a establecer un símil. La policía, de la misma forma que el banco central tiene una función: vigilar que no se cometan delitos. El banco central vigila que no se cometan fraudes financieros, y la policía que no cometan crímenes en general, ¿de acuerdo?

Los agentes de policía pueden ser corruptos, y actuar de manera malvada. Pero eso no significa que el concepto de “policía” sea malo de por sí. Las personas malvadas que ejercen como policías son el problema. El concepto de policía es bueno. El concepto de policía nació porque hacía falta. Tras siglos de ensayo y error, de evolución social, jurídica y militar, hemos llegado a desarrollar un concepto cuya premisa fundamental es la de defender a la ciudadanía:

Policía: Cuerpo encargado de velar por el mantenimiento del orden público y la seguridad de los ciudadanos, a las órdenes de las autoridades políticas.

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=polic%C3%ADa

El concepto de banco central, como entidad de control financiero de la economía de un país es bueno, tiene buena intención, y una función útil, como la de tener un Cuerpo de Policía estatal. Pero eso no quita que la policía no sea perfecta, y que alguno de sus miembros sea corrupto, o ejerza abuso de autoridad, comercie con droga, o simplemente, cometa delitos, pese a estar haciendo todo lo contrario de lo que supuestamente tiene que hacer. Hay países donde la policía es generalmente corrupta, como en la República Centroafricana. Y hay países donde es generalmente eficaz, como en Dinamarca.

¿Os imagináis un país sin policía, sin fuerzas del orden público? ¿A que no?

A nadie se le ocurriría pensar en mi país que la policía no debería existir, aunque en algunos países piensen que toda la policía es mala… porque es mala allí. El que un policía sea corrupto no es debido a la existencia del concepto de policía, sino a pesar de ese concepto.

De la misma manera, el concepto de banco central no es maligno per se. Un banco central bien llevado y dirigido (como el sueco), no debería dar demasiados problemas. Un banco central que no sea independiente, que imprima billetes sin tener en cuenta la inflación, que roba de sus reservas de oro para dárselas a su gobierno, y que no vela por la economía de su país, no está haciendo lo que se supone que tiene que hacer. Ese banco central es un cáncer para su país, como le sucede a Zimbabwe. Allí no funciona, pero no por eso voy a destruir mi banco central. Lo reformaré para mejorarlo, sí, pero no echaré abajo todo lo que hay para empezar desde cero y sustituirlo por… ¿qué cosa?

Porque algunos policías sean corruptos, no voy a eliminar el cuerpo de Policía de mi país. Lo que tengo que hacer es eliminar a esos policías corruptos, reformando el cuerpo de policía si es preciso.

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XI.1. Pero bueno, ¿entonces tú atacas o defiendes a los bancos centrales?

Vamos a ver, que algunos de nuestros lectores tienen la manía de creer que todo tiene que ser blanco o negro radical: para criticar a la Reserva Federal no necesito mentir e inventarme detalles sobre ella, no necesito inventarme que es totalmente privada. No necesito decir que Rothschild es su dueño, no necesito mentir diciendo que sus beneficios van a la banca extranjera, ni que la Federal Reserve Act se redactó en Jekyll Island y la dictaron unos banqueros conspiradores, etc., etc., etc. Para cagarme en los muertos de la Reserva Federal, me basta con recurrir a las verdades: que es un banco central ineficaz porque no controla su sistema monetario al 100%. Así de simple. Ésa es otra de las cosas de las que me quejo de Zeitgeist: habiendo tantas verdades para defender sus posturas, ¿para qué tienen que recurrir a mentiras? Esto es algo que mi mujer ha comentado por activa y por pasiva anteriormente:

1º parte de Zeitgeist: -Para desbancar el mito de Jesús, no es necesario recurrir a Horus, sino a Mitra, los paralelismos son correctos en el caso del segundo, pero no en los del primero.
2º parte de Zeitgeist: -Para decir que George W. Bush es un hijo de perra, no hace falta decir que él causó los atentados del 11-S: basta con ver cómo “ganó” sus primeras elecciones a la presidencia. No necesito buscar conspiraciones: hay pruebas de sobra para demostrar que George W. Bush es un auténtico cáncer para su país… y, ya puestos, para el mundo.
3º parte de Zeitgeist: -Si no te gusta la Reserva Federal, critícala por lo que hace mal, no te inventes los datos… como que es totalmente privada y que se la inventaron en Jekyll Island.

De la misma forma que, como ciudadano, tengo el deber de defender la labor de la policía (cuando lo hace bien) y de criticarla (cuando lo hace mal), también he de hacer lo mismo con mi banco central. Pero la base es correcta: hace falta un mecanismo de control y de vigilancia.

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XI.2. ¿Los bancos centrales son perfectos e infalibles?

Qué va. Ojalá. Nada en esta vida es perfecto. Los bancos centrales distan mucho de ser perfectos.

Las decisiones que toman los bancos centrales afectan a millones de personas y, a menudo, con efectos devastadores. Que esto no se nos olvide nunca: cuando un banco central toma una decisión, puede estar beneficiando a unos… y perjudicando a otros.

Lo que el gobernador del banco central tiene en mente (o debería) es el interés general, y es por eso que debe pensar de manera global, no pensando en el caso de Chemazdamundi que tienen una hipoteca. Si Trichet, gobernador del Banco Central Europeo, toma la decisión de subir los tipos de interés, seguramente es porque hace falta reducir la inflación. Al subir los tipos de interés, los bancos no piden prestado al banco central, porque les sale más caro pedirle un préstamo. Los bancos, al tener menos fondos disponibles porque no le han podido pedir prestado al BCE, pueden conceder menos préstamos a las personas. Al no poder pedir préstamos a los bancos, la gente no puede invertir, no puede gastar, y se guarda el poco dinero que tenga. El consumo decrece y el ahorro aumenta. Al no comprar ni gastar la gente porque tiene menos dinero, los precios bajan, para facilitar la compra. Si los precios bajan… la inflación (el crecimiento desorbitado de los precios), ha sido contenido. Trichet ha triunfado y ha salvado a la economía de Europa.

Sí, pero… ¿a qué coste?

Él sabe que millones de personas se van a cagar en sus muertos por haber subido los tipos de interés y, con ello, el pago de las hipotecas de millones de europeos (yo entre ellos).

Los bancos centrales se crearon para ayudar, no para putear (aunque no se lo parezca al ciudadano de la calle), pero el caso es que como tú seas uno de los afectados por sus decisiones, pues como que te fastidia un poco, ¿no? En el caso anterior, millones de europeos se han visto beneficiados porque los precios han bajado o se han estabilizado, pero otros tantos millones se han visto afectados en sus hipotecas. ¿Qué es lo que hace Trichet en su despacho de Frankfurt del Meno para decidirse por subir o no los tipos de interés? Pues rodearse de todos los informes posibles, y sopesar qué es lo más beneficioso de las dos alternativas y qué es lo más perjudicial. Una vez sopesados los pros y los contras, tendrá que tomar una decisión… con todas las consecuencias.

Trichet hace lo que cree que es mejor para la economía en su conjunto, no porque se lo dicten una cábala oculta de masones e illuminati tras la cortina de su oficina. Obviamente, las decisiones que toman afectan a la gente. Y muchas de estas decisiones son impopulares. MUY impopulares.

Como las multas de tráfico que ponen los policías, por ejemplo, por seguir con el símil que puse antes. De eso se aprovechan los populistas, conspiranoicos y gritones varios “alternativos”. Se aprovechan de que, hagan lo que hagan, los bancos centrales van a ser impopulares con un sector de la población. Y allí estarán ellos para “vocear” las maldades del sistema y las conspiraciones ocultas que hay tras los muros de la sede del banco central.

Pero estas decisiones son necesarias.

O, mejor dicho, suelen ser necesarias. Y aquí es donde entra mi… crítica principal a los bancos centrales. Otro día criticaré a los bancos centrales en su conjunto y en su concepto, pero esta es la crítica principal:

Las decisiones que toman los bancos centrales tienen un déficit democrático muy alto.

¿Qué quiere decir esto? Que con el cuento de que tienen que ser lo más independientes posibles del gobierno, también lo son del pueblo. Esas decisiones que afectan a millones de personas deberían estar o más colegiadas (los bancos centrales deberían tener un mayor número de representantes democráticamente elegidos en los consejos de gobierno), o ser sopesadas en el parlamento, o los dirigentes votados más directamente, no elegidos por el presidente del gobierno, o el secretario del Tesoro.

Porque a mí, ¿quién me asegura que algunas de esas decisiones están bien tomadas para el conjunto y el bien de la población? Alguna vez ha sucedido que no se han tenido en cuenta las necesidades globales de la población. Por ejemplo, es un auténtico clamor continental, que el euro está carísimo. Nuestras exportaciones se resienten, ya que al resto el mundo le sale muy caro comprarnos cosas, y no hacen más que invadirnos productos de China, “doscientas mil veces” más baratos. Los precios han subido una barbaridad desde la introducción del euro, aunque no sea culpa de la moneda per se… ¡¡¡pero es que el BCE no hace nada para remediar esto!!! ¿Por qué no deprecia un poco la moneda, por favorrrr?

Otra cosa: los precios. El BCE no hace lo que se dice mucho por limitar los precios, salvo subir y subir los tipos de interés. Sólo con eso no hacemos bajar todos los precios, como mucho los contenemos… y a duras penas.
Otra cosa: los sueldos. En Alemania, por ejemplo, han perdido poder adquisitivo desde hace diez años.

El BCE no para de recomendar “contención, moderación salarial, que hay que apretarse el cinturón”.

¡Joder, que llevamos así una década, “ostias”! ¡Que mi padre podía mantener una familia de cuatro miembros sólo con su sueldo, sin que ninguno más de nosotros tuviera que trabajar! ¡¡¡Hoy día trabaja una pareja sin hijos… y les cuesta llegar a final de mes!!!

Bueno, voy a dejarlo aquí, antes de que me encienda. No sé si lo sabéis, soy sindicalista, y cuando me pongo a analizar el estado de la economía y los sueldos, es que… es que… me pongo como una moto, y me lío a gritos, vaya. Otro día seguiré con mi crítica particular a los bancos centrales, especialmente el Banco Central Europeo, que como europeo que soy, me afecta más que esa porquería inacabada de la Reserva Federal. Y sí, el BCE merece muuuuchas críticas.

Resumiendo: las decisiones que toman los bancos centrales deben ser tomadas entre más personas y más democráticamente elegidas (y eso también lo pido para elegir por votación a los jefes de policía y a los jueces). La economía de un país se vuelve más compleja día a día, las decisiones de un banco central son cada vez más importantes, y esas decisiones no pueden ser tomadas sólo por unos pocos que, para colmo, son tecnócratas muy sabios en materia macroeconómica (la gran economía), pero no en microeconomía (la economía de la calle y del día a día). Las decisiones deben ser tomadas entre todos…

¡¡¡aunque sólo sea PORQUE NOS AFECTA A TODOS, “OSTIAS”!!!

Hasta aquí todo lo referente acerca de del mito que aseguraba que la Fed está en manos de la banca privada. Le he pedido a mi mujer que me deje refutar todos los llamados “mitos acerca de la Reserva Federal”, pero como son muchos, hablaré en otra entrada de ellos, en mi blog, que ésta se me ha hecho un poquitín larga.

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/29279.html

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Siguiente artículo.

Zeitgeist contrastado (XXIV). Inciso sobre los bancos centrales (1ª parte).

Anterior artículo.

Vuelta al índice.

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En esta ocasión, hace falta un nuevo inciso informativo, con lo que aquí no se contrasta el pseudocumental Zeitgeist propiamente dicho. ¿Por qué? Por si no lo sabíais, este blog de una humilde servidora, ha recibido en todo este tiempo una avalancha de ataques por parte de gente que, digamos, se ha visto “ofendida” o “alterada” en su ánimo al darse cuenta de la existencia de este blog, que analiza Zeitgeist, y lo refuta donde encuentra errores… con pruebas. Este pseudocumental tiene muchos seguidores y muy fanáticos a lo largo y ancho de la red, y a muchos de estos seguidores les ha “escocido” encontrarse con que existe una fuente en castellano rebatiéndolo.

Ya sé que prometí en la anterior entrada continuar punto por punto con Zeitgeist, y que ahora tocaba la votación de la Federal Reserve Act en el Congreso y en el Senado americanos. Pero no tengo más remedio que hacer un alto, y cederle el puesto a mi marido, para que él realice un resumen sobre el papel de la Reserva Federal y los bancos centrales. Y hago esto porque todos los ataques que hemos recibido últimamente no se centran en la primera parte que es la de religión, sino en la tercera, más concretamente, en el apartado sobre los bancos centrales. Muchos de nuestros críticos se habían reído de nosotros diciendo que sólo nos atrevíamos a criticar Zeitgeist en la primera parte, la que se centra en el mito cristiano, afirmando en numerosas ocasiones que sólo nos atrevíamos a criticar cosas de poca importancia actual, o de una entidad difusa y que se presta poco a un análisis científico y riguroso como es la mitología o la religión, etc.

El problema les vino cuando empezamos a refutar la parte sobre Economía.

Y se acabaron las risas.

Básicamente, se les nota que no se lo esperaban. He de admitir que yo soy mucho más experta en mitología y teología que en las particularidades intrínsecas al estudio de la Economía, ya que no es lo que yo he estudiado académicamente. Yo soy licenciada en Bellas Artes, y tengo unos amplios conocimientos sobre parcelas de estudio como Mitología, Arte y Religión, Historia del Arte, Historia, Historia del Mundo Antiguo, Arte Aplicado, Historia de las Religiones, Simbología, Iconología, he hecho mis “incursiones intelectuales” en Egiptología… y me he leído la Biblia. Todo ello me autoriza, aunque sea mínimamente, a hablar con propiedad sobre los temas relacionados de los que trata la primera parte de Zeitgeist: Religión, Mitología, Arte e Historia.

El apartado económico, no obstante, no entra dentro de mi especialidad de estudio, pero sí en la de mi marido…

…que tiene la titulación de Marketing.

Chemazdamundi, mi marido, ha estudiado Marketing, Publicidad, Propaganda, Historia Contemporánea y Periodismo. Y es por eso que es mucho más experto que yo para hablar de estos temas. Dado que la tercera parte trata de todo ello, él me ha estado guiando en aquellos campos en los que mis conocimientos no daban para más, señalándome dónde se equivocaba Zeitgeist, y ayudándome a demostrarlo. En las últimas semanas, he recibido un gran número de comentarios atacando rábida y furiosamente el análisis que estaba yo realizando sobre la tercera parte… la económica. Yo no soy capaz de responder a cuestiones tan técnicas en tan poco tiempo, pero mi marido, sí. Es por eso que la inmensa mayoría de las respuestas a estos comentarios son suyas.

Bien, lo cierto es que mi marido se ha llevado las manos a la cabeza con la ignorancia supina que demuestran todos los fanáticos de Zeitgeist con respecto a la Economía. Dado que este tema no es mi especialidad, y que se ha tomado un interés personal en ayudarme, ha escrito él esta entrada, que trata sobre la Economía en general, y sobre los bancos centrales en particular, para como él dice, “terminar con esas ridículas teorías de una vez por todas”.

Así pues, con todos ustedes, mi marido, Chemazdamundi:

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0. Introducción.

-Hola, estimados lectores (a todos menos a los que nos han llamado “basura” y “fascistas”, obviamente).

Hoy voy a escribir yo. Otra vez vuelvo a escribir a título personal fuera de los comentarios en este blog. Voy a hablar de los bancos centrales y de la Reserva Federal americana, en qué se diferencian, en qué se parecen, y por qué Zeitgeist es más falso que un Judas de plástico cuando habla sobre éstos.

Un par de advertencias, que me gusta recalcar: YO no soy como mi mujer. Soy una persona muy poco paciente y he de reconocer que, a veces, utilizo un lenguaje bastante rudo, a veces agresivo, para hablar y escribir. Es por ello que es posible que a algunos de vosotros no os guste mi estilo de escritura. También me gusta mezclar vocablos y expresiones coloquiales con el lenguaje culto, porque ello acerca más al lector, hace el texto más entretenido… y más comprensible, algo bastante importante en un escrito tan largo y tan complicado como éste. Si no le doy “vidilla”, a mucha gente le costará mucho esfuerzo leerlo… y la gracia de un artículo de divulgación es que sea fácil de leer.

Si mi análisis no le es muy estimado a algunas personas, esas personas han de rebatirme como lo hago yo con Zeitgeist:

-Con un lenguaje claro, sencillo, y sin faltas de ortografía.
-Demostrando que tienen conocimientos técnicos suficientes y una cultura general básica.
-Con pruebas documentadas serias.

Una vez advertido el personal, procedo a realizar el susodicho análisis sobre los bancos centrales con presteza, dedicación, y mucho salero andaluz.

La tercera parte del pseudodocumental Zeitgeist trata, entre otras cosas, acerca del papel que los bancos centrales han tenido en el devenir histórico de la nación americana y del mundo. La idea básica que hay tras la exposición de Zeitgeist es que los bancos centrales son instituciones dañinas y malvadas, responsables de miles de entuertos que han aquejado, supuesta e históricamente, al sufrido pueblo americano, el cual, al parecer es ignorante de todo ello, y desconoce que la mayor parte de sus problemas proceden  de la Reserva Federal Americana (abreviada como “Fed”).

Zeitgeist aturde al espectador con una ensalada de datos técnicos que, supuestamente, demuestran esta hipótesis. Obviamente, el espectador que no tenga ni idea de Economía, se queda mareado y dubitativo acerca de lo que acaba de oír…

…pero los que sabemos algo de Economía, nos caemos al suelo de la risa ante tanto disparate junto.

Y ahí es donde entramos los que nos estamos tomando la molestia de refutar Zeitgeist. Ahora tengo que venir yo y explicar desde la base por qué se equivoca Zeitgeist… o por qué miente. El pseudodocumental se aprovecha de la ignorancia de la persona de la calle acerca de un tema tan técnico y específico como es la Economía, y es por ello que se permite lanzar al aire afirmaciones tan esperpénticas como “todo el dinero generado es deuda”. Esas afirmaciones son arduas de refutar, porque para hacerlo hay que empezar desde los conceptos más básicos. Zeitgeist se aprovecha de que, en un medio audiovisual, se pueden lanzar alegremente esas afirmaciones, que ya “caerán” varios millones de personas incultas, ignorantes y crédulas, porque creerán que les están contando una verdad oculta hasta entonces en la que nadie había caído o que había estado escondida por poderes interesados que se mueven en las sombras y a los que no les interesa que todo esto se sepa.

Sí, queridos lectores: el problema está en que para soltar semejantes barbaridades, los autores de Zeitgeist se han saltado un montón de conceptos básicos de Economía, desconocidos para una persona común… pero no para los profesionales. Obviamente, el pseudodocumental no va dirigido a universitarios, profesores, expertos en economía, brokers bursátiles, agentes bancarios o de inversión, que son quienes podrían rebatirlo desde un primer momento. Va dirigido a una gran masa de personas ignorantes que son incapaces de ver dónde está la mentira o la trampa de toda esta argumentación.

Resumiendo, el procedimiento es el siguiente: los autores realizan el pseudodocumental, lo difunden por internet, y una vez allí es visionado por millones de personas, la inmensa mayoría de las cuales no tiene ni maldita idea de Economía. Al no tener filtro previo de conocimientos específicos, el planteamiento “se cuela” dentro de la mente de estas personas, las cuales se creen la hipótesis porque no pueden refutarla en el momento, y la mayoría de ellas se quedan maravilladas ante este (supuesto) nuevo descubrimiento en el que, aparentemente, nadie había caído hasta que los “valientes” creadores de Zeitgeist se habían atrevido a realizar este iluminador, ejem… “documental”, desafiando el poder de “los hombres tras la cortina”.

Todo este entramado de afirmaciones tan peregrinas de Zeitgeist, cuando no mentiras descaradas, se enmarcan dentro de lo que muchos estudiosos de la Economía (como Edward Flaherty, catedrático de Economía de la universidad de Charleston) han denominado “Mitos sobre la Reserva Federal”.

En los últimos tiempos, la Reserva Federal Americana, que sería el equivalente al Banco Central Europeo, ha sido blanco del ataque de una pequeña pero ruidosa minoría de supuestos intelectuales y “blogueros” (Stephen Lendman), amantes de las conspiraciones (Edward G. Griffin), teóricos desviados de la Escuela austríaca (Jesús Huerta de Soto), políticos populistas (Ron Paul) y miembros de la extrema derecha y de la derecha libertaria americana, que ven en la Reserva Federal un objetivo fácil (dada su impopularidad entre las masas: un banco nunca cae bien) para obtener notoriedad política, fama, espacio en los medios de comunicación… y otras cosas. Ya hablaremos más detenidamente de los objetivos de la gente que han forjado este “pseudodocumental” llamado Zeitgeist. Por ahora baste decir que la Reserva Federal es objeto del ataque de estos señores porque lo poco que la gente sabe sobre ella (que es un banco muy grande y muy poderoso, que controla los tipos de interés, y que supuestamente está manejado por banqueros chupasangres) se ve reforzado y corroborado por lo que ellos dicen. Al decir lo que la gente espera oír, estos señores obtienen fama, atención… y más adelante, beneficio.

Lo dicho. Las personas sin conocimientos previos pueden creerse esta sarta de mentiras e inexactitudes. Pero no los que tenemos esos conocimientos. Obviamente, existen en la red multitud de páginas dedicadas a refutar los planteamientos de Zeitgeist. Pero la inmensa mayoría están en inglés. Eso es debido a que el pseudodocumental va dirigido a espectadores del mundo anglosajón, más concretamente, al público estadounidense. Un servidor va a refutar los planteamientos de Zeitgeist en castellano, para un público hispano, en el lenguaje más llano y comprensible en el que soy capaz de expresarme (eso sí, muchos enlaces están en inglés, obviamente, ya que estamos hablando de la Reserva Federal americana). Este va a ser mi modesto granito de arena, mi pequeña contribución al conocimiento general humano. ¿Por qué hago esto? Porque todos los que hemos visto Zeitgeist, y sabemos que miente, estamos en la obligación moral de refutarlo. Porque es deber de todos, especialmente de los profesionales, el impedir que las mentiras se expandan… y, mucho menos, que se expandan sin al menos contrastar información. Allá que voy.

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I. ¿Qué rayos es un banco central?

Aquí tenéis varias definiciones:

El banco central o nacional, que está bajo el control del Estado en la mayoría de los países, tiene como función esencial vigilar el funcionamiento del mercado monetario: debe garantizar el aumento de la masa monetaria necesaria para satisfacer las necesidades de la economía de un país. […] Al contrario que los bancos comerciales, el banco central no se encarga de reunir los ahorros ni de conceder créditos comerciales.

Enciclopedia Salvat, tomo 9, página 121: Moneda, banca y crédito.

La autoridad monetaria central de un país responsable de promulgar y hacer cumplir la política monetaria y de supervisar el sector de la banca. Un banco central puede ser una entidad gubernamental o, como en el caso de Estados Unidos, un entidad cuasi gubernamental. En Estados Unidos, el banco central es la Reserva Federal.

Banco oficial que constituye el eje del sistema financiero y la cúspide del sistema bancario.

http://www.economia48.com/spa/d/banco-central/banco-central.htm

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A central bank, reserve bank, or monetary authority is the entity responsible for the monetary policy of a country or of a group of member states. Its primary responsibility is to maintain the stability of the national currency and money supply, but more active duties include controlling subsidized-loan interest rates, and acting as a “bailout” lender of last resort to the banking sector during times of financial crisis (private banks often being integral to the national financial system). It may also have supervisory powers, to ensure that banks and other financial institutions do not behave recklessly or fraudulently.

Most richer countries today have an “independent” central bank, that is, one which operates under rules designed to prevent political interference. Examples include the European Central Bank, the U.S. Federal Reserve, the Banco Central de Chile, the Reserve Bank of Australia, the Reserve Bank of India, the Bank of England, the Bank of Canada, Sveriges Riksbank, the Banco de la República de Colombia, Norges Bank, State Bank of Pakistan, National Bank of Azerbaijan, and the Banco Central de Bolivia (BCB). Some central banks are publicly-owned, and others are, in theory, privately-owned. In practice, there is little difference between public and private ownership, since in the latter case almost all profits of the bank are paid to the government either as a tax or a transfer to the government.

Traducción: “Un banco central o banco de reserva o autoridad monetaria es la entidad responsable de la política monetaria de un país o grupo de Estados miembros. Su principal responsabilidad consiste en mantener la estabilidad de la moneda nacional y del suministro monetario, pero también incluye deberes tales como controlar las tasas de interés para los préstamos, y actuar como prestamista de último recurso para el sector bancario durante los tiempos de crisis financieras (los bancos privados son a menudo parte integral del sistema financiero). También puede disponer de poderes de supervisión, para asegurar que los bancos y otras instituciones financieras no actúen imprudente o fraudulentamente.

La mayoría de los países ricos tienen un banco central “independiente”, esto es, un banco central que actúa bajo normas creadas para prevenir interferencias políticas. Ejemplos: el Banco central Europeo, la Reserva Federal Americana, etc. Algunos bancos centrales son públicos, otros son, en teoría, privados. En la práctica, existe muy poca diferencia entre propiedad pública o privada de un banco central, ya que aunque sea privado, casi todos los beneficios son pagados de vuelta al gobierno en forma de impuestos o transferencias.”

http://en.wikipedia.org/wiki/Central_bank

Banco central: Institución de crédito de carácter público cuya función es la de ser ejecutor de las políticas monetarias del país…

Enciclopedia Monitor, tomo 2, página 193.

El banco de propiedad y/o control público que actúa como autoridad monetaria de un país; posee y administra las reservas internacionales y tiene pasivos en forma de depósitos a la vista de otros bancos y de las entidades públicas del país o de particulares. Institución pública cuya finalidad primordial es proponer y aplicar las medidas de política monetaria y crediticia de un país con el objeto de coadyuvar al buen funcionamiento de la economía nacional; constituye el centro financiero del país y es normalmente controlada total o parcialmente por el gobierno, aunque en algunos casos es autónomo. Las funciones principales de un banco central son: mantener y regular la reserva monetaria del país; emitir moneda en forma exclusiva; fijar las tasas de interés que operen en el sistema monetario; regular la circulación monetaria y el volumen del crédito; actuar como banco de bancos y cámara de compensaciones; controlar a los bancos comerciales para apoyar la política monetaria del gobierno; fungir como representante del gobierno ante instituciones financieras internacionales; realizar operaciones de mercado abierto; y administrar la deuda pública; excepcionalmente realiza negocios bancarios ordinarios.

http://www.definicion.org/banco-central

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Y, ahora, os lo voy a explicar yo en castellano de Valladolid:

Un banco central es:

A) Una institución bancaria.
B) De carácter estatal.
C) Encargada de hacer cumplir la política monetaria de un país.

¿Ha quedado claro? Seguimos.

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II. Entonces, ¿qué es la puñetera Reserva Federal Americana?

Es el nombre del banco central de los Estados Unidos de América. Definiciones aquí:

The Federal Reserve System was created as an independent agency of the United States government to provide a safer, more flexible banking and monetary system. To ensure autonomy and to insulate the central bank from short-term partisan political pressures, the founders stipulated that the Fed’s operations would be financed from its own resources.

The Fed regularly reports to Congress about its activities and plans for monetary policy. Although Congress has the power to change the laws governing the Fed and its operations, the central bank’s day-to-day policy and operational decisions do not require Congressional or Presidential approval.

Traducción: “El Sistema de Reserva Federal fue creado como una agencia independiente del gobierno de los Estados Unidos para proveer de un sistema monetario y financiero flexible y seguro. Para asegurar la autonomía del banco central, y aislarlo de las presiones políticas inherentes a los mandatos de períodos cortos, los fundadores estipularon que las operaciones de la Fed se financiarían a partir de sus propios fondos.

La Fed envía regularmente informes al Congreso de sus actividades y planes para la política monetaria. Aunque el Congreso tiene potestad para cambiar las leyes que gobiernan la Fed y sus operaciones, la política del día a día y las decisiones operacionales no requieren de la aprobación del Congreso o del Presidente.”

http://www.frbsf.org/publications/federalreserve/fedinbrief/organize.html

The Federal Reserve System (also the Federal Reserve; informally The Fed) is the central banking system of the United States. Created in 1913 by the enactment of the Federal Reserve Act, it is a quasi-public (government entity with private components) banking system[1] composed of (1) the presidentially appointed Board of Governors of the Federal Reserve System in Washington, D.C.; (2) the Federal Open Market Committee; (3) 12 regional Federal Reserve Banks located in major cities throughout the nation acting as fiscal agents for the U.S. Treasury, each with its own nine-member board of directors; (4) numerous private U.S. member banks, which subscribe to required amounts of non-transferable stock in their regional Federal Reserve Banks; and (5) various advisory councils. As of 2008, Ben Bernanke serves as the Chairman of the Board of Governors of the Federal Reserve System.

Traducción: “El Sistema de Reserva Federal (también llamado Reserva Federal o, más informalmente, La Fed) es el sistema de banco central de los Estados Unidos. Fue creado en 1913 a través de la aprobación de la Ley de la Reserva Federal, y es un sistema quasi-público (es decir, una entidad pública con componentes privados), compuesto por:
1) Junta Directiva de Gobernadores del Sistema de Reserva Federal, nombrada por el presidente de EEUU, en Washington, DC.
2) El Comité del Mercado Abierto Federal.
3) Los 12 bancos regionales de la Reserva Federal localizados en las mayores ciudades a lo largo de la nación, y que actúan como agentes fiscales para la Tesorería de EEUU, cada uno de los cuales tiene nueve miembros en su junta directiva.
4) Numerosos bancos privados de los EEUU, que se comprometen a mantener determinadas cantidades de reservas no transferibles en sus bancos regionales de la Reserva Federal, y
5) varios consejos asesores.

A fecha de 2008, Ben Bernanke actúa como presidente de la Junta Directiva de Gobernadores del Sistema de Reserva Federal.”

Resumen de:

http://www.federalreserve.gov/

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III. ¿Y para qué demonios sirve un banco central?

Bueno, pues para varias cosas, a saber:

Principalmente es el encargado de llevar a cabo la política monetaria nacional de un Estado. ¿Y eso qué releches significa?

-Pues que es el custodio y administrador de las reservas de oro y divisas. Un banco central guarda, protege y administra las reservas de oro, divisas y/o bonos que se supone respaldan el valor de los billetitos que circulan por el país.

-Es el que emite la moneda de curso legal de un país y  responde por el valor de ésta.

-Le presta dinerito a los bancos privados (es el banco de los bancos, el prestamista de última instancia), para que éstos hagan negocios con los consumidores finales o entre ellos… y les cobra unos intereses, que es de lo que “vive” el banco central.

-Precisamente porque les presta dinerito a estos bancos privados, es el encargado de vigilar que no se propasen y de que guarden reservas obligatorias, y muestren cuentas lo más cuadradas y transparentes posibles… porque si no, se verán las caras con él, y a la cárcel todos los ladrones… en teoría, claro. Que quede claro que esto es la teoría, ¿vale? Esto es como debería funcionar… otra cosa es cómo funcione en la realidad.

-Es el agente financiero del Estado y el encargado de ejecutar la política cambiaria. Es decir, un euro vale, por ejemplo, 1,20 dólares. El banco central es el encargado de informar, hacer respetar y cumplir el cambio de una moneda respecto a otra.

Aquí tenéis las funciones del Banco Central Europeo.

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IV. ¿Y cómo funciona un banco central? ¿Qué es lo que hace?

Un banco central tiene varias herramientas a su disposición, pero las principales son:

-La regulación de las operaciones del mercado abierto: un banco central debe decidir si comprar o no bonos del Estado y si lo hace (no los compra por cojones o por adelantado, como me han asegurado algunos defensores de Zeitgeist en los comentarios), decidir cuánto va a comprar. Para poder hacer esto, un banco central debe tener reservas de oro y reservas de intercambio (a menudo en forma de bonos del Estado de otros países) con las que responder del pago de estas transacciones. Comprar bonos aumenta el número de reservas en el sistema bancario (lógico: tengo más reservas), presiona a los tipos de interés a la baja (tengo más valor, me puedo permitir el prestarlo a menos interés), y tiende a expandir el suministro de dinero (porque el banco central puede prestar más, y puede refrendar más dinero físico con esos nuevos valores). Vender bonos del gobierno hace lo contrario. Los bonos son “deuda pública”, es una forma que tiene el gobierno de, digamos, pedirle prestado a sus ciudadanos o a las empresas de su país cuando le hace falta dinerito para seguir adelante con  los gastos (pero no pide prestado: lo que hace es vender un producto: vende títulos, es decir, bonos, de deuda pública).

Obligar a los bancos comerciales privados a tener una reserva permanente de dinero que no pueden tocar. Esa reserva es la que se usa por si nosotros, las personas de a pie, tenemos que sacar dinero para pagar nuestras facturillas. A esto se le llama sistema de banca fraccionaria. Con esto se procura que el banco privado no preste o gaste TODO lo que tiene, y resulte que cuando yo vaya a sacar dinero, no haya porque el muy avaricioso del banquero ha prestado TODO lo que tenía, dejándome a mí sin nada con lo que pagar mis facturas del mes. Con estas reservas, el banco central intenta evitar los “pánicos bancarios” que fueron los responsables del “corralito” de Argentina, por ejemplo.

-Un banco central maneja las tasas de tipos de interés. Por ejemplo, el BCE sube o baja los tipos de interés (que luego repercuten en el temido Euribor, que es el porcentaje de interés que se exigirán los bancos privados unos a otros para prestarse mutuamente, y que se usa como referencia para pagar los intereses de las hipotecas en Europa) según vaya la economía. Esos tipos de interés le indican a los bancos comerciales normales lo que le tienen que pagar al banco central por los préstamos que le piden.
Bajar los tipos de interés hace que pedir préstamos sea mucho más fácil. Los bancos piden más al banco central, para prestar más a los ciudadanos, y la economía digamos, se “acelera”, ya que el gasto y el consumo se incrementan. Ejemplo: se piden más hipotecas ya que son más baratas.
Subir los tipos de interés hace que los bancos se lo piensen antes de pedirle prestado al banco central, ya que les resulta más caro. Es por eso que no pueden prestar a las personas corrientes, porque se quedan sin fondos disponibles. La economía se “decelera”, el gasto baja y aumenta el ahorro. Ejemplo: se piden menos hipotecas ya que son más caras de devolver. Quien tiene ahorros los mantiene o los aumenta, porque le dan más intereses por tener su dinero en el banco.

-La política de intercambio con las monedas de otros países. A veces unas monedas tienen una tasa de intercambio fija con respecto a  la nacional (caso de la moneda estonia con respecto al euro), otras “flotan libremente” (el dinar con respecto al euro), y la mayoría se hallan entre medias de estas dos situaciones.

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V. Muy breve historia de cómo surgieron los bancos centrales.

-Al principio hubo trueque, no dinero. (Prehistoria, más o menos).
-Conforme el comercio crecía, se necesitaba de una capacidad de intercambio rápida y flexible: surgieron las monedas (el dinero físico). Algunos países y algunos individuos acuñaron monedas como medio de intercambio en el que todos confiaban. (Edad Antigua, más o menos).
-El comercio seguía creciendo. Llegó un momento en que no había suficiente metal precioso en circulación para hacer moneda. Algunos individuos emitían papelitos en los que se comprometían a devolver la cantidad fijada al portador: fueron los billetes (dinero fiduciario o de fe: se confía en que el papelito vale lo que pone en oro o plata o lo que sea). Al principio, los billetes fueron emitidos por individuos particulares. (Edad Media, más o menos).
-El comercio siguió creciendo. Se necesitaban cada vez más seguridades de que los papelitos fueran  reconocidos como de valor en áreas de territorio cada vez más grandes. Se fundaron los primeros bancos, entidades privadas que respondían por el valor de esos papelitos que ellos mismos emitían (Renacimiento, más o menos).
-El comercio siguió creciendo. Para regular la actividad financiera y comercial, y que todo estuviera normalizado, los Estados fueron otorgando el monopolio de extender billetes sólo a unos cuantos bancos de cada país (siglo XVIII, más o menos). Fueron los bancos nacionales primitivos.
-El comercio siguió creciendo, y tenía características cada vez más internacionales. Para salvaguardarse de las crisis financieras y de los pánicos bancarios, el Estado decidió “coger el toro por los cuernos”. Los bancos con monopolio de emitir billetes pasaron de ser privados a ser públicos y estatales (siglo XIX, más o menos). Surgen los bancos centrales.
-Conforme se sucedían las crisis económicas, que eran menos, pero mucho más fuertes, los economistas se dieron cuenta de que lo único que se había logrado con la estatalización era haber sustituido a los banqueros privados interesados en su beneficio por políticos corruptos. Surge la idea de tener bancos centrales independientes de sus gobiernos (primera mitad del siglo XX, más o menos).
-Durante la segunda mitad del siglo XX, los bancos centrales se van independizando de sus gobiernos. Las crisis se vuelven cada vez menos numerosas, y se reacciona cada vez más rápidamente ante ellas, aunque no se eliminan. Cada nueva crisis descubre nuevo fallos en el sistema, que se va mejorando sobre la marcha.
-Principios del siglo XXI. Justo cuando la cosa empezaba a tirar para adelante a trancas y barrancas, surgen unos listillos, hacen un “pseudodocumental” llamado Zeitgeist, y se ponen a cuestionar tooooodo este proceso de miles de años… desde el principio. ¡Hala! A empezar desde cero otra vez porque ellos lo dicen.

Bueno, felicitadme, ¿no? He resumido la historia de los bancos centrales en menos de una página. Tened en cuenta que me he saltado muchísimas cosas en este resumen de varios siglos, ¿eh? Luego iremos parte por parte.

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VI. ¿Contra qué… “cosa” de los bancos centrales despotrican y se quejan Zeitgeist y sus seguidores?

Muchísimas “cosas”. Vamos a ir paso a paso. Os advierto que aquí estamos describiendo a los bancos centrales independientes de las naciones del mundo desarrollado (Primer Mundo) pertenecientes al Fondo Monetario Internacional. Los bancos centrales de países tercermundistas como Zimbabwe, Indonesia o Nicaragua, se salen de esta definición, porque no tienen sus características, generalmente porque no son bancos centrales independientes de sus gobiernos, los cuales tienden a “meter mano” (robar) en la caja y en las políticas del banco central, más de la cuenta.

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VI.1. Según esta gente los bancos centrales (lo que incluye a la Reserva Federal Americana), son bancos privados.


FALSO. Son entidades de carácter público, tal y como hemos visto en las definiciones. Lo más correcto, sería emplear el término “estatal”, más que “público”. Antiguamente, a los bancos centrales se les denominaba “bancos nacionales”.

Así, por ejemplo, teníamos el Banco Nacional de España. Con el tiempo, los nombres se acortaron hasta tener tan sólo el nombre del país. Hoy en día se llama Banco de España, a secas.

La Reserva Federal americana es cuasi-pública, ya que las sucursales y sistemas de distribución están en manos de bancos privados. Esto es un grave error, pero no hace que la Fed sea privada. Aunque desde luego, que tenga componentes privados ya es bastante malo. Ahora hablamos más detalladamente de ello.

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VI.2.¿Cómo puede ver alguien que no entienda de Economía que son públicos o, mejor dicho, estatales y no privados?

Porque dependen del Estado. No son compañías privadas. Esto se nota en que:

-No tienen dueños propiamente dichos.
-No cotizan en bolsa.
-Sus dirigentes (gobernadores en el caso de España) son nombrados por los parlamentos o presidentes del gobierno (caso de EEUU).
-Tienen carácter jurídico propio. Sus estatutos provienen de LEYES redactadas por los parlamentos.
-Son autónomos respecto al mercado financiero y a la Administración Pública.
-Sus trabajadores son funcionarios.
-Realizan auditorías públicas para mostrar sus cuentas ante sus respectivos parlamentos y ministerios de Economía.

¿Os ha quedado claro ya?

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VI.3. ¿Siempre han sido públicos?


No. Como ya os he descrito en el resumen de la evolución de los bancos centrales, la inmensa mayoría de los bancos centrales de los países occidentales, nacieron como bancos privados, pero acabaron evolucionando para mejorar. Hace años que los bancos centrales son estatales.

Por ejemplo, una breve historia del Banco de España, que es muy larga:

En el año 1782, el rey ilustrado Carlos III (uno de nuestros mejores reyes) creó en Madrid una entidad de carácter privado (es decir, no era estatal). Su capital era privado pero nació bajo la protección real. Se llamó Banco Nacional de San Carlos.
1829. Un ministro de Hacienda del rey Fernando VII, llamado Luis López Ballesteros, quien además de tomar ciertas medidas financieras muy acertadas, concibió la idea de dotar al Banco de San Carlos con un fondo de 40 millones de reales. Con esta ayuda, los accionistas, decidieron fundar una nueva institución con el nombre de Banco de San Fernando (por ser rey Fernando VII). Este nuevo banco consiguió la facultad de emitir billetes en régimen de monopolio, y el mundo de las finanzas le sonrió hasta que, pasados 15 años, le llegó la competencia: el Banco de Isabel II, y el Banco de Barcelona. Los tres bancos tenían poder para imprimir y poner en circulación el papel moneda.
En 1847, ambos bancos de Madrid se fusionaron, salvándose así de una crisis financiera bastante seria. La fusión tomó el nombre de Banco Español de San Fernando.
1856. Esta es la fecha en que nace el nombre de Banco de España. El ministro de Hacienda, Ramón Santillán, gran economista, fue su padrino. Como Banco de España se conoce en la actualidad, pero todavía en este siglo XIX, esta institución está muy lejos de ser la entidad de nuestros tiempos.
En 1874, el famoso ministro de Economía José Echegaray, futuro premio nobel de Literatura, concedió al Banco de España el monopolio de emisión en todo el territorio nacional. Los bancos provinciales, aquellas sucursales que habían obtenido en su día el privilegio de emitir billetes de manera independiente, tuvieron una oferta: permanecer como bancos comerciales, sin facultad de imprimir o convertirse en sucursales integradas en el Banco de España, dejando así de ser privadas (pasaron a ser estatales en un proceso que duró hasta principios del siglo XX). La mayoría de ellas optaron por esta última opción y fueron el origen de la red de agencias que el Banco llegó a tener en toda España. La Reserva Federal TODAVÍA NO HA HECHO ESTO. Las sucursales de la Fed siguen siendo privadas en parte. Hablamos más adelante de esto.
A pesar de estos cambios, siguió siendo una entidad de naturaleza privada y en manos de propietarios particulares. Pero ya desde los primeros años del siglo XX se estaba viendo llegar el fin de dicha naturaleza privada. Año tras año fue perdiendo competencias; puede considerarse como las más importantes:
1939: perdió el control sobre la cotización exterior de la peseta a favor del Instituto Español de Moneda Extranjera (Ley del 24 de agosto).
1946: el Gobierno de Franco se reservó el derecho de nombrar al gobernador del banco, y decidió aumentar a 5 el número de consejeros. También dispuso el recorte de dividendos de los accionistas a favor del Estado.
En este mismo año, el Banco perdió la libertad para elegir los fabricantes de billetes. En adelante se haría cargo la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.
Con todos estos recortes, el Banco de España siguió su andadura de pseudoindependencia hasta que el Decreto-Ley de 7 de junio de 1962 del Gobierno procedió a su nacionalización y reorganización. Fue el fin total de la sociedad privada.

De aquí pasamos a otras fechas clave en la historia del banco:
1980: Ley de Órganos Rectores del Banco de España.
1994: Ley de Autonomía, siguiendo las directrices del Tratado de Maastricht.
Estas dos leyes han otorgado al Banco una gran libertad y flexibilidad gubernamental, sobre todo en lo referente a la política monetaria. En la actualidad el Banco de España está integrado en el Sistema Europeo de Bancos Centrales. Es decir, forma parte del Banco Central Europeo (BCE).

Todo esto ha salido de aquí:
http://www.bde.es/
http://aulavirtual.bde.es/wav/html/conoce/historia_home.html
http://www.madripedia.es/wiki/Banco_de_Espa%C3%B1a

¿Por qué os pongo todo esto sobre la historia del Banco de España? Para que podáis comparar y establecer un paralelismo entre la evolución de la Reserva Federal y el banco central de un país europeo cualquiera.

Como podréis observar, la evolución de la Reserva Federal ha sido la misma que la de un banco central europeo… sólo que más lenta. De hecho, está inacabada. Mientras que el Banco de España es cuasi-público desde principios del XX, justo por aquellas fechas, el Congreso de EEUU se hallaba debatiendo la creación de la Reserva Federal (1913). Es decir, nosotros ya teníamos un banco central cuasi-público (sólo era privado en su red de sucursales), y los americanos ¡¡¡todavía no tenían ninguno!!! Y eso que España fue de los últimos países europeos en tener un banco central en condiciones. Recordemos que Suecia tiene un banco central desde 1668.

Cuando nosotros tuvimos un banco central estatal, en 1946, los americanos todavía tenían una red de sucursales privadas. Y recordemos que nosotros dejamos de tener esa red de sucursales privadas aprincipios del siglo XX.

Y así seguimos. Los americanos, tan avispados para algunas cosas, no acabaron de cogerle el concepto a esto del banco central, y todavía están a la zaga con respecto a los europeos en este sentido.

Para nuestra desgracia, como ya veremos más adelante. Este retraso todavía lo están pagando los americanos hasta hoy día.

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VI.4. ¿Qué es un banco central “independiente”?


Mucho ojo, que los bancos centrales sean estatales no quiere decir que el gobierno los regule totalmente. De hecho, el Fondo Monetario Internacional y los economistas hacen mucho hincapié en que el banco central sea lo más independiente posible respecto a su gobierno. ¿Para qué? Para que el gobierno (y los políticos) “no metan las zarpas” en los dineros… que a la mínima que nos descuidemos, se los llevan o se los gastan en tonterías.

Como sucede en, por ejemplo, Zimbabwe. Si el banco central de un país obedece en todo a su gobierno (no es independiente), puede suceder que el gobierno utilice al banco central en SU beneficio. ¿Cómo?

En el caso de Zimbabwe, imprimiendo billetes como un descosido para el gobierno, y que éste pueda gastárselo en subvencionar a sus partidarios. Con el cuento de que “total, nadie se va a dar cuenta”, el corrupto gobierno de ese infame de Robert Mugabe, ha logrado empobrecer a su país. De tanto imprimir billetes y no controlar la inflación, ahora ésta es del 375.000% a día de hoy. Una actuación absurda que ha llevado al hambre y la desesperación a su país:

http://www.elmundo.es/documentos/2003/04/guerras_olvidadas/zimbabue.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/27/internacional/1206613956.html

Según me han especificado en los comentarios (muchas gracias), Argentina llegó en la época posterior al “corralito” (2001) a alcanzar el 40% de inflación.

http://www.indec.mecon.ar/

El problema es que no me fío de ningún dato que suministre ese organismo, porque lo dirige este señor:

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/17/cronicasdesdelatinoamerica/1221669964.html

Pero vamos, que hiperinflación hubo… bastante.

El banco central debe ser independiente, debe poder decirle NO al gobierno:
-No, no voy a imprimir todos los billetes que te salga a ti de los cojones. Si hago eso la inflación (los precios de las cosas) subirá (y la economía se irá al carajo, como en Zimbabwe).
-No, no voy a comprarte todos los bonos que saques para saldar tu déficit público. Te jodes y ahorras para pagarlo de los presupuestos del Estado. No gastes más de lo que tienes… o no te endeudes demasiado.
-No, el dólar americano no vale lo mismo que el peso argentino. El dólar americano vale, por ejemplo, 15 pesos. Si no doy su valor real, la gente utilizará divisas extranjeras, y utilizarán dólares en lugar de pesos, con lo que no podré controlar la economía.
-No, no puedes tocar las reservas obligatorias ni las reservas de oro para pagarte tus caprichos. Ese dinero está ahí para refrendar el valor de los billetes que circulan por nuestro país. Sin ese refrendo, nuestros billetes serían papelitos de colores sin valor.

Es para eso para lo que nacieron los bancos centrales: PARA CONTROLAR LA ECONOMÍA
. Y para ello deben ser independientes y estar bien dirigidos.

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VI.5. ¿Cómo se logra que un banco central sea independiente del gobierno?

Con muchísimo esfuerzo. Supongo que os imagináis lo difícil que es lograr que un gobierno no se meta (demasiado) en la ejecución de la política monetaria de un país. La fórmula (políticos + dinero = corrupción) es demasiado cierta como para dejarla pasar por alto.

Como ya os enseñado en el resumen histórico, ha habido una lucha a lo largo de los tiempos por parte de los Estados para hacerse con el control de las finanzas de su país, arrebatándoselo a las empresas privadas, y para intentar domeñar las crisis financieras que cíclicamente azotaban a las naciones.

El problema es que los políticos son… políticos, y el tenerlos cerca de grandes concentraciones de dinero es peligroso. MUY peligroso. Es por eso que conforme pasaba el siglo XX fueron surgiendo medidas por parte de los economistas, para asegurarse de que los bancos centrales hicieran su trabajo sin que los políticos estuvieran de por medio, estorbando y robando.

¿Cómo se logra que un banco central sea independiente? Muy sencillo: dejándolo lo más al margen posible de todo.

Un banco central independiente tiene una organización paralela a la Administración del Estado PERO está al margen de ésta:

-No depende de su ministerio de Economía.
-Tiene estatutos propios redactados independientemente de los organigramas de la Administración del Estado. De hecho, sus estatutos suelen ser LEYES propias.
-Se paga a sí mismo. No depende de los presupuestos generales del Estado, saca el dinero de los intereses que les cobra a los bancos privados que piden préstamos y de las comisiones por transacciones financieras.
-Tiene manos libres para ejecutar la política monetaria, siempre que sea la que refleja su estatuto o carta fundacional.
-Su gobernador (mando supremo) es nombrado por períodos muy largos de tiempo, para que: A) pueda ejercer una política económica a largo plazo (en Economía, los plazos largos son importantes), y B) le venga al fresco el que cambie el gobierno, ya que él le debe su puesto a un presidente o a un parlamento que lo más probable es que duren menos que él como gobernador.

¿De dónde he sacado esto? De mis libros:

Historia de la economía política de España, de M. Colmeiro.
Historia del pensamiento económico en el siglo XX, de E. James.
Introducción a la Economía, de M. Dobb.
Introducción a la Economía. Macroeconomía, de Jesús Ruiz Huerta et al.

y de aquí:

http://www.bde.es/bde/es/

http://en.wikipedia.org/wiki/Central_bank#Independence

http://www.frbsf.org/publications/federalreserve/fedinbrief/central.html

http://www.frbsf.org/publications/federalreserve/fedinbrief/organize.html

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VI.6. Eso no significa que un banco central pueda hacer lo que le salga de los cojones.

Muy al contrario. Como ya hemos dicho, su función es la de implementar la política monetaria de un país. Esa política económica viene reflejada en sus estatutos.

¿Cómo se controla a un banco central aunque sea independiente y esté al margen de la Administración del Estado?

De muchas maneras. Sólo faltaba que el banco central pudiera hacer lo que quisiera.

El banco central tiene que realizar auditorías. Una auditoría es un control interno. Normalmente, un banco central realiza DOS tipos de auditorías: A) una interna, que es realizada por auditores independientes del banco, para que se vea cómo andan las cuentas y dónde están los dineros (como un banco o empresa normal), y B) otra externa, que presenta ante el parlamento, para que se vea que funciona bien (o mal), y que es un resumen estadístico de todas las auditorías internas. Tanto un tipo como otro pueden realizarse varias veces al año.

-El gobernador es nombrado por el parlamento o el presidente del gobierno.

-El gobernador PUEDE
ser destituido por el parlamento o el presidente del gobierno si se estima que su mandato no se está ajustando a lo estipulado en sus estatutos.

-Normalmente existen DOS figuras de control: A) el gobernador, que es una figura de índole más política, y B) un subgobernador, que es más bien un técnico bancario, más experto “en manejar dineros”. ¿Por qué se hace esto? Para compensar las dos tendencias principales dentro de un banco central, que suelen ser opuestas. El gobernador intenta que el banco central no afecte demasiado a la ciudadanía en sus decisiones, que muchas veces son impopulares, y pueden acarrearle disgustos al gobierno de turno. El subgobernador “piensa” como un banquero normal, y procura que el banco “gane dinero”, le fastidie la vida a los ciudadanos o no. En resumidas cuentas, ambos tienen que ponerse de acuerdo para “gobernar” un banco que actúa tanto para dirigir la política monetaria… como para ganar dinerito. En la Reserva Federal tenemos al gobernador, que actúa más políticamente, y a los demás miembros de la Junta Directiva, que actúan más “financieramente”, aunque dado que actúan colegiadamente, no se puede decir que uno actúe más o menos “políticamente” que los otros.

Fuente.

Continúo hablando sobre los ancos centrales en el siguiente artículo.

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/28706.html

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Siguiente artículo.

Zeitgeist contrastado (XXIII). La historia de la Reserva Federal (2ª parte).

Anterior artículo.

Vuelta al índice.

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Recopilemos: estamos en la III parte de Zeitgeist “No Prestes Atencion a los Hombres Detras de la Cortina”. Ya hemos visto cómo Zeitgeist se pasa la Historia por allá donde dijimos en lo referente a los inicios del Banco Central y del pánico de 1907… y que resultó que, según los libros de Historia, fueron DOS pánicos bancarios.

Seguimos.

Tras los pánicos de 1907, el gobierno americano estaba muy pero que muy cabreado con los banqueros.
El gobierno se preguntó, básicamente, qué coño era lo que había pasado para que toda la Economía se fuera al garete… y por qué sólo le afectaba a América. ¿Por qué carajo los anticuados y obsoletos europeos y esos advenedizos de los japoneses no sufrían esas debacles que cíclicamente azotaban la economía estadounidense?

Y, al presidente (Theodore Roosevelt) y al congreso de la época se les ocurrió una cosilla: crear una comisión de investigación para averiguar el por qué de ese desbarajuste. Esa comisión fue dirigida por el senador republicano Nelson Aldrich.
Nelson Aldrich es este señor:
http://en.wikipedia.org/wiki/Nelson_W._Aldrich

Lamentablemente, el primer Roosevelt no anduvo muy fino al encargarle la susodicha investigación a este hombre. Aldrich cogió las maletas y se dio un garbeo por Europa para ver cómo organizaban las cosas los europeos, ya que a ellos no les pasaban esas “guarradas” financieras que les pasaban a los americanos.
Y, después de un viajecito por Gran Bretaña, Francia y Alemania, Aldrich volvió “flipado” y maravillado con lo que había visto:

A deep believer in the progressive themes of efficiency and scientific expertise, Aldrich led a team of experts to study the European national banks. After his trip, he came to believe that Britain, Germany and France had a much superior central banking system.

Europe and Central Banks, New York Times, January 9, 1910, Annual Financial Review, pg 8.

Cuando los grandes banqueros y financieros oyeron lo que Aldrich tenía pensado hacer, se quedaron aterrados. Pretendía, nada más y nada menos, que crear un banco central estatal como los que tenían los europeos. Y, claro, los grandes banqueros no podían permitir aquello. Eso supondría el final de su libertad de acción, y el verse vigilados por el Estado en sus negocios. “Ni hablar del peluquín”, se dijeron. Así que se fueron, dirigidos por Rockefeller, para el Aldrich éste,  y le pusieron el brazo por encima del hombro, y le dijeron (más o menos):
-Pero vamos a ver, criatura, ¿qué es eso de un banco central estatal? No, hijo, no… Lo que América necesita es un banco central privado, dirigido por nosotros, los banqueros, que somos los que más sabemos del “cotarro”. Eso que hacen los europeos está bien, sí… pero… te olvidas de la iniciativa privada, que es lo que hace grande a América. Tú fíjate que las economías europeas son mucho más pequeñas que la americana, y eso es así porque el Estado interviene demasiado en los negocios privados, hombre. América necesita más libertad, no las cortapisas y las leyes de la Vieja Europa. Además, con el odio que le tiene la gente aquí a los impuestos, ¿con qué dinero vas a pagar tú la creación de un banco central? ¿Con más impuestos? ¡Ay, ay, ay! Mira, como me caes bien, y sé que el interés del gobierno es que no se repitan los pánicos de 1907, te proponemos una cosilla: tú convences a Roosevelt de que el banco central sea gestionado privadamente, y nosotros lo pagamos de nuestro bolsillo, sin cargo a las arcas estatales. Así nos ahorramos los pánicos bancarios y, además, así se gestionará privadamente, de mucha mejor manera que los ineptos funcionarios europeos, que sí, de verdad… Y, de regalo, te voy a casar a tu hija con mi único hijo… ¡vas a fundar una dinastía de grandes hombres de la política, chavalote! Tú déjanos esto a nosotros, que verás qué bien…

Obviamente, Aldrich aceptó. Para desgracia del mundo entero, como veremos más adelante.

Zeitgeist fuerza mucho los detalles de esta historia, adornándolo como si fuera una conspiración. Según Zeitgeist, la propuesta sobre la creación de la futura Reserva Federal (el banco central de los Estados Unidos, más conocida popularmente como “Fed“), nació en una ultrasecreta reunión de banqueros que tuvo lugar en 1910 en el refugio vacacional de Jekyll Island Club, Georgia. Todo esto hay que explicarlo bien, porque es de risa.
Zeitgeist dice:

“En 1910, hubo una reunión secreta en la propiedad de J. P. Morgan en Jekyll Island en las costas de Georgia. Fue ahí donde se escribió la ley del banco central llamada Acta de Reserva Federal. Esta legislación fue escrita por banqueros, no legisladores. Esta reunión fue tan secreta, tan oculta al conocimiento del gobierno o el público, que las diez personas que formaron parte camuflaron sus nombres cuando salieron de la isla. Después de que esta ley fuera elaborada, fue entregada a su figura política, el senador Nelson Aldrich para introducirla en el Congreso.”

Y ahora viene nuestra investigación:

Primero: el Jekyll Island Club no era propiedad de Morgan. Era un lugar de recreo exclusivista para gente muy rica. Sus propietarios eran un consorcio de magnates que querían tener un sitio tranquilo, fresquito, con todas las comodidades y lujos posibles donde pasar el verano. J.P. Morgan fue uno de los miembros de la comunidad de propietarios de aquel año, pero no era el único dueño. El Jekyll Island Club era, por poner un símil, como una peña de amigos. Pero de amigos MUY ricos, eso sí.
http://en.wikipedia.org/wiki/Jekyll_Island_Club

Segundo: hubo una reunión de gente en ese club, sí. Pero ni se sabe cuántos fueron, ni quiénes fueron, ni en qué año exacto fueron, a ciencia cierta. Fijáos si sería secreta la reunión. La fecha de 1910 que da Zeitgeist no es corroborada por los archivos del Jekyll Island Club, que citan que fue en 1907 ó 1908.

http://www.jekyllclub.com/about.asp?id=14

El número de participantes varía de 4 a 10. El único que seguro que fue sería Aldrich. Zeitgeist dice que fueron diez los banqueros. El Jekyll Club dice que asistieron  4. Los historiadores dicen también que asistieron sólo 4 individuos, ninguno de los cuales era Morgan:
http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank12.htm

Tercero: el plan que salió de Isla Jekyll nunca llegó a ser aprobado por el Congreso.

“Also in 1910, Senator Nelson Aldrich, Frank Vanderlip of National City (Citibank), Henry Davison of Morgan Bank, and Paul Warburg of the Kuhn, Loeb Investment House met secretly at Jekyll Island, a resort island off the coast of Georgia, to discuss and formulate banking reform, including plans for a form of central banking. The meeting was held in secret because the participants knew that any plan they generated would be rejected automatically in the House of Representatives if it were associated with Wall Street. Because it was secret and because it involved Wall Street, the Jekyll Island affair has always been a source of conspiracy theories. But the conspiracy theorists overestimate the significance of the meeting. Everyone knew Wall Street wanted reform, and the Aldrich Plan which the meeting produced was, in fact, rejected by the House.”

http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank12.htm

Traducción:
“En 1910, el senador Nelson Aldrich, Frank Vanderlip del Citibank, Henry Davidson del Banco Morgan y Paul Warburg del Kuhn & Loeb Inversiones, se reunieron secretamente en la Isla Jekyll, cerca de la costa de Georgia, para discutir y formular la reforma bancaria, lo que incluía planes para una especie de banco central. El encuentro se mantuvo en secreto porque los participantes sabían que cualquier plan que generaran sería automáticamente rechazado en el Congreso si fuera asociado con Wall Street. A causa de que se realizó en secreto y de que involucraba a Wall Street, el asunto de la Isla de Jekyll siempre ha sido una fuente de teorías conspiratorias. Pero los teóricos de la conspiración sobreestiman la importancia del encuentro. Todo el mundo sabía que Wall Street quería la reforma, y el Plan Aldrich, que salió de ese encuentro fue, de hecho, rechazado por el Congreso.”

Más claro, agua. Después de los pánicos de 1907, la gente no quería ni oír hablar de los banqueros de Wall Street. Por eso se reunieron en secreto… para que no los apalearan mientras diseñaban un plan para un banco central privado sin que la gente viera que ESE banco central no iba a ser estatal. Luego veremos, en la siguiente entrada, que ese plan les salió mal. Adelantaré que, básicamente no pudieron aprobarlo por la oposición frontal del partido Demócrata, de los agricultores y de algunos congresistas republicanos que le tenían odio mortal a la gente de Wall Street. Fue necesario llegar a un compromiso, y esa ley que presentó Aldrich fue tan contestada, que tuvo que empezar a rediseñarla desde el principio.

Quedan por contar muchas cosas, sobre cómo se creó la Reserva Federal, lo que pasó tras el crack del 29, y los cambios subsiguientes que hicieron a la Fed tal y como es hoy en día… porque no es ahora igual que cuando se creó, lo aviso de antemano por si alguien entra hablando de eso. Sobre todo esto hablaremos en la siguiente entrada, que tiene para rato.

Cuarto: las fuentes que usa Zeitgeist son conspiranoicas… e irrisorias.
Zeitgeist pone demasiado énfasis en este encuentro, poniéndolo como si fuera una reunión conspiratoria de altos vuelos, donde cuatro banqueros y un senador están decidiendo poco menos que de manera malvada y oculta, los destinos de una nación. Les ha faltado decir que acudieron al encuentro enfundados en capas negras con capuchas. O que invocaron a Cthulhu, vaya. Ya hemos visto que no tuvieron mucho éxito con el susodicho plan, pero vamos a aclarar de dónde sale todo este despropósito investigativo.

-¿Por qué se mete tanto Zeitgeist con Nelson Aldrich?

Porque era masón.
Más concretamente, Tesorero de la Gran Logia de Rhode Island:

“Aldrich was very active in the Freemasons and was the Treasurer of the Grand Lodge of Rhode Island.”

http://en.wikipedia.org/wiki/Nelson_W._Aldrich

-¿Quién le descubrió esta supuesta “conspiración” a los autores de Zeitgeist? Pues un tipo al que le encannnnntan las conspiraciones, y que aparece en las fuentes de Zeitgeist:
G. Edward Griffin.

http://en.wikipedia.org/wiki/G._Edward_Griffin

http://en.wikipedia.org/wiki/The_Creature_from_Jekyll_Island

Ahí tenéis los enlaces en inglés.
¿Quién es este individuo? Pues es una auténtica joya, oigan. Resulta que es un tipo que se dedica a escribir sobre teorías conspiratorias. Es un anti-colectivista y un defensor radical de la derecha libertaria en política, que comenzó su fama escribiendo libros y haciendo pseudodocumentales sobre tópicos controvertidos como el cáncer, la Reserva Federal, el Tribunal Supremo, la política internacional americana y ¡¡¡el Arca de Noé!!!

Sí, sí, sí, como lo oís… este tipo hizo un documental sobre el Arca de Noé, que se llama The Discovery of Noah’s Ark, en 1992, donde afirma que el arca se encuentra en un sitio de Turquía, cerca del monte Ararat, y que lo ha averiguado con pruebas fotográficas, buscando con radares y sonares electromagnéticos. Obviamente, los arqueólogos todavía están buscando, porque allí no hay ná de ná. Me parece a mí que Indiana Jones tuvo más éxito buscando el Arca de Noé que este tipejo… y eso que es un personaje de ficción.

Pero que ahí no acaba la cosa. Este individuo asegura en su World Without Cancer (“Un Mundo Sin Cáncer”) de 1974, que la causa del cáncer es una falta de Amygdalina, también llamada Laetrile (vitamina B17). Obviamente eso es una patochada como la copa de un pino, y así se lo han hecho saber la American Cancer Society (Sociedad Americana contra el Cáncer) y la American Medical Association (Asociación Médica Americana). O sea, los médicos de América. Cuando Griffin leyó y oyó las respuestas de los médicos, dijo que es que esos grupos tenían “una agenda económica y de poder oculta”. Fijáos la caradura del colega que incluso llegó a afirmar que las organizaciones que se negasen a admitir ese tratamiento, lo hacían porque como dependían del negocio del cáncer para subsistir, lo negaban para protegerse.
El American Journal of Public Health llama a esta teoría sobre el Laetrile, directamente “una conspiración”, y apunta al hecho de que: a) en el libro no aparecen justificaciones científicas para admitir el Laetrile como cura, y b) todas las webs de Griffin tiene como sponsors publicitarios, doctores y hospitales “alternativos” que venden el Laetrile. Qué curioso…  En fin, las pruebas:

Crítica médica a World Without Cancer en el Boletín Americano de Salud Pública:
http://www.ajph.org/cgi/reprint/66/7/696-a.pdf
List of Clinics in the United States Offering Alternative Therapies. “Lista de clínicas de terapias alternativas”. ¡No vayáis a ellas, chicos! Os tratarán el cáncer con jugo de lagartija… Y antes de que nadie me lo diga, sí, conozco los métodos alternativos que de verdad curan el cáncer, como el de Catherine Kousmine. El de la vitamina B17 no es uno de ellos.
http://www.cancure.org/directory_clinics.htm

Y ahora, lo que nos interesa. ¿Qué dijo Griffin sobre la Reserva Federal que tanto interesa a los autores de Zeitgeist? Pues esto:
http://en.wikipedia.org/wiki/G._Edward_Griffin#The_Creature_from_Jekyll_Island

El coleguilla conspiranoico éste, hizo un “documental” en 1993 y escribió un libro en 1994 (je, allí en América hace un documental hasta el gato) que se llama “La Criatura de Jekyll Island”, que es de donde han bebido los autores de Zeitgeist para hacer esta parte del documental.
Bueno, pues en el libro-documental-parida éste se describe la reunión de la isla de Jekyll. Por cierto, que en libro dicen que fueron SIETE banqueros. A ver si alguien me dice cuántos fueron, leche.
Bueno, pues el tal Griffin dice en su… esto… obra, que el sistema monetario basado en dinero de fe es muy malo, ya que “devora la prosperidad individual y es una perpetuación de la guerra”. También dice que los bancos centrales reescriben la Historia y los resultados de las guerras. Griffin también dice que las Naciones Unidas, el Consejo de Relaciones Internacionales y el Banco Mundial están trabajando para destruir la soberanía americana a través de un sistema de control militar y financiero mundial, y es por ello que pide que los Estados Unidos se salgan de las naciones Unidas.

Ole ahí, sí señor. Con dos cojones. Pero que ahí no acaba la cosa.
Los historiadores y economicistas serios como Edward Flaherty, llaman a Griffin “historiador amateur” por cómo trata la descripción de la reunión en la isla Jekyll. Como que no te sabe decir ni cuántos fueron, ni que el proyecto de borrador de ley sobre el banco central que salió de allí, ni llegó a ser aprobado por el Congreso…
Esto es mucho más fuerte: Griffin cree que volver a un sistema de libre mercado, donde la producción de dinero se realice ¡¡¡de forma privada!!!, es la solución definitiva. Es más, asegura que la adopción de monedas de dólar de plata (lo que él llama Liberty  Dollars o “dólares de la libertad”), debería ser la única forma de pago. Hasta ahí lo que se relaciona con Zeitgeist, pero es que… seguimos, seguimos…

Griffin es el fundador de Freedom Force International,
http://www.freedom-force.org/freedom.cfm?fuseaction=issues
una red activista libertaria o libertariana, cuyos miembros valoran más la libertad individual y no quieren ver al gobierno ni en pintura… y ven conspiraciones hasta en la sopa:
http://www.freedom-force.org/pdf/futurecalling2.pdf

Según este tipo, los gobiernos lo que tienen que hacer es proteger los derechos individuales y el derecho a la propiedad privada, y no proveer de servicios como la Seguridad Social (¡toma ya!) ya que según él, “el colectivismo y la libertad son enemigos irreconciliables”. Uno de los objetivos de esta red es el elegir gente con esas posturas para cargos oficiales. De hecho, el famoso Ron Paul, que opositó a la candidatura a la presidencia por el partido republicano, es uno de los valedores de este programa tan… emmm… “progresista”.

Bueno, se acabó. Ya está bien. Hay más patochadas, pero me las reservo para apalear más contundentemente al próximo que entre defendiendo a Zeitgeist.

Y éstas, señoras y señores, son las fuentes de Zeitgeist.

Pues vaya fuentes, oiga. El que se las quiera seguir creyendo, que se las crea bajo su propia responsabilidad, pero me reservo el derecho a pensar que es un ignorante… con el agravante de serlo adrede. Esto se llama “contumacia”, que significa “persistencia cabezona en el error”. Así que, contumaces ignorantes, dejad de dar por saco y admitid que Zeitgeist es una mierda… o un montón de mentiras juntas una detrás de otra.

Zeitgeist anima a la gente a pensar e investigar, y según lo que dice su página web, “a encontrar tu propia verdad”. Yo soy de las que creen que la verdad es siempre la misma, para todo el mundo, pero sí que es bueno animar a investigar. Y ahora pregunto, a los fans de Zeitgeist… ¿cuántos de los que habéis visto el pseudodocumental habéis investigado por vuestra cuenta? Porque yo estoy aprendiendo lo indecible escribiendo estos artículos y, sin embargo, llega gente a insultarme y a defender Zeitgeist a capa y espada sin haberse molestado en investigar. Si lo único bueno que tiene el pseudodocumental, LO ÚNICO, es que anima a investigar y a tener pensamiento crítico, y a no creeros cualquier cosa… y ni investigáis ni pensáis con sentido crítico y, encima, os creéis cualquier cosa, Zeitgeist no ha servido para nada, salvo para que algunos se reafirmen en su convencimiento de que ya lo saben todo… y para radicalizar a los dos extremos de la población estadounidense: los cristianos radicales y los ateos radicales. Yo no quiero mentar al diablo, pero la última vez que en mi país hubo una brecha así entre dos lados de la población, el resultando fueron 3 años de guerra, y 39 subsiguientes de dictadura. Hay una guerra por el cerebro de los americanos… Y el que gane, se llevará el poder al bolsillo.

Un saludo,

Natsu

P.D: Aunque no ponga siempre la etiqueta, todo está registrado en safecreative tanto con mi nombre como con el de mi marido, que ha colaborado en estas investigaciones. Lo digo por ésos que estáis copiando cosas y ni decís de dónde las habéis sacado ni ponéis un vínculo a este blog. Listillos.

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/28552.html

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Siguiente artículo.

Zeitgeist contrastado (XXII). La historia de la Reserva Federal (1ª parte).

Anterior artículo.

Vuelta al índice.

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Y ahora, sigo yo, Natsufan, contrastando los datos que expone Zeitgeist en la III parte.
Esto ya empieza a mosquearme. Aquí hay algo más que tendencioso y me estoy enfadando.

Después de hablar sobre Economía y los Bancos Centrales, Zeitgeist continúa con una cita de Thomas Jefferson (1743-1826), que fue el redactor principal de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América y el tercer presidente del país. Zeitgeist dice:

Los padres fundadores de este país estaban bien conscientes de esto.

“Creo que las instituciones bancarias son más peligrosas que un ejército. Si el pueblo americano alguna vez permite a los bancos privados controlar la emisión de moneda los bancos y las corporaciones que crecerán alrededor de ellos privarán al pueblo de su propiedad hasta que sus hijos despierten sin casa en el continente que sus padres conquistaron.”
– Thomas Jefferson, 1745-1826.

La cita en inglés (según Zeitgeist) es:
“I believe that banking institutions are more dangerous to our liberties than standing armies. If the American people ever allow private banks to control the issue of their currency, first by inflation, then by deflation, the banks and corporations that will grow up around [the banks] will deprive the people of all property until their children wake-up homeless on the continent their fathers conquered. The issuing power should be taken from the banks and restored to the people, to whom it properly belongs.”

¿Qué importancia tiene esta cita y por qué lo comento?
Porque es falsa. Porque está manipulada.
Después de hartarme de buscarla y no encontrarla, resulta que… Jefferson nunca dijo eso. Sólo la primera frase, esa sí: Creo que las instituciones bancarias son más peligrosas que un ejército. Por lo visto esa frase viene de una carta que Jefferson escribió a John Taylor de Carolina, un amigo suyo del partido demócrata el 28 de Mayo de 1816 [ME 15:23]. PERO SÓLO ESA FRASE, y aún así, está cambiada.

Por lo visto la cita completa aparece sólo en dos libros: Flight to Financial Freedom – Fasten Your Finances* (2007), de un tal Nathan A. Martin y How to Take Advantage of the People Who Are Trying to Take Advantage of You** (2006) de Joseph Stephen Breese Morse, donde aseguran que la cita entera está escrita en una carta al entonces Secretario del Tesoro Albert Gallatin en 1802.

*Vuelo Hacia la Libertad Financiera. Asegure Sus Finanzas.
**Cómo Aprovecharse de la Gente Que Intenta Aprovecharse de Ti.

Pero es mentira. No aparece en ninguna carta a Gallatin ni en ninguna otra. Jefferson NO ESCRIBIÓ ESO, sino esto:

And I sincerely believe, with you, that banking establishments are more dangerous than standing armies; and that the principle of spending money to be paid by posterity, under the name of funding, is but swindling futurity on a large scale.
http://www.britannica.com/presidents/article-9116907

Por cierto, ni siquiera la primera frase es como la ponen en Zeitgeist. La auténtica es:

“I sincerely believe, with you, that banking establishments are more dangerous than standing armies.”

“Creo, sinceramente, como tú, que los sistemas bancarios son más peligrosos que los ejércitos.”

Para una explicación más detallada, léase (en inglés):

http://en.wikiquote.org/wiki/Thomas_Jefferson

Después de este desastre de trabajo documental que ha hecho Zeitgeist, seguimos.
Continúa con una cita de Sir Josiah Stamp, un economista, banquero y estadista inglés. Y, efectivamente, TAMPOCO es igual. La auténtica es:

“But if you want to continue to be slaves of the banks and pay the cost of your own slavery, then let bankers continue to create money and control credit.”

Si bien esta última cita mantiene el significado general de la que le atribuyen en Zeitgeist NO ES LA REAL. El fallo no es tan grave como en la anterior cita de Jefferson, pero me está demostrando que tergiversan la información a su gusto.
¿Por qué reseño estas supuestas citas? Las citas las usa Zeitgeist para dar credibilidad al conjunto del pseudodocumental. Pero es que las cambia, y las ajusta a lo que a los autores de Zeitgeist les da la gana. Así, lo que hacen es demostrar que están forzando las pruebas para que lleguen a las conclusiones que les interesa a ellos.
Las citas son para ponerlas textualmente. Las citas NO SE MODIFICAN. No en un documental serio. Otra cosa es que sus fuentes estuvieran mal. Pero, leñe, es que no aciertan ni una. Que fallen una o dos veces, medio me puede valer. Pero que fallen una y otra vez, y otra, y otra… YA NO SON ERRORES. Son tergiversaciones. Y cualquiera que compruebe esto, empezará a cuestionar las fuentes (o, por lo menos, los métodos de investigación) de Zeitgeist. Puede que fueran las fuentes originales las que estuvieran equivocadas, ¿pero no es obligación de un aspirante a documentalista medianamente serio el comprobar si sus fuentes son fiables? Porque… ¿no han mirado ninguna otra fuente salvo las que apoyaban sus hipótesis? No sé si intentan mentir a la gente, o están sencillamente muy equivocados. Pero si están equivocados, lo están totalmente, y el trabajo de investigación ha sido peor que chapucero.

Zeitgeist continúa así:
“A principios del siglo 20, los EEUU habían ya implementado y eliminado algunos sistemas de banco central, que fueron estafando a través de crueles intereses bancarios.”

¿Crueles? Bonita opinión (estoy de acuerdo, pero es una opinión, no un dato documentado). Obviamente, los bancos en general no les caen bien a los autores de Zeitgeist. A mí tampoco, pero eso es otro asunto. Si no quieres pagar intereses (ya sean crueles o simpáticos), NO PIDAS PRESTADO. Los americanos tienen la mala costumbre de pedir crédito hasta para comprar un paquete de patatas fritas… Y eso es un fallo económico inmenso. Están siempre endeudados hasta las cejas… pero porque piden dinero a crédito continuamente y para tonterías. Ya criticaré a los EE.UU. en una entrada específica, porque material hay, pero eso será al margen de estas entradas sobre Zeitgeist.

“En ese momento, las familias dominantes en los bancos y negocios del mundo eran los Rockefeller, los Morgan, los Warburg, los Rothchild.”

Bueno, vamos a especificar esto un poco para los lectores que no sepan de Historia americana de principios del siglo XX. Los apellidos que aquí aparecen son los de grandes familias de banqueros e industriales que controlaban gran parte de la economía americana durante finales del XIX y principios del XX. No todos ni todos los más influyentes. Se olvidan, por ejemplo, de los Carnegie, señores del acero, que no mencionan aquí, y que fueron mucho más influyentes en política que los Warburg.
Desde finales del XIX y principios del XX surgen en los Estados Unidos (y en Gran Bretaña), los grandes trusts y los grandes complejos industriales de los reyes del llamado Big Business (“el Gran Negocio”, 1919-1929). En Historia Contemporánea de C.O.U. también lo he visto descrito como “la Era de los Monopolios”: Astor (pieles), Rockefeller (petróleo), Carnegie (acero), Morgan (banca), Vanderbilt (ferrocarriles), etc. En 1913, el 2% de los americanos ingresa ¡¡el 60% de la renta nacional!! Tan sólo Morgan y Rockefeller controlan el 20% del patrimonio del país (341 empresas con un capital de 22 mil millones de dólares de la época).
Los círculos financieros e industriales de la época influyen en la política exterior y conjugan el expansionismo económico (“imperialismo del dólar”) con la intervención directa en Latinoamérica (República Dominicana, intervención en Panamá, lucha contra Sandino en Nicaragua, acciones militares en México y Uruguay, guerra contra España por Cuba, etc. De esto hablaré más adelante, porque fue criminal).

Es la época (más o menos) alegre anterior y posterior a la Primera Guerra Mundial. Es una época de alza económica y relativa paz. La producción en masa eleva el nivel material de vida de amplios sectores de la población, y los magnates del Big Business se hacen “los guays” fundando universidades, centros de investigación, organismos de previsión social, museos…
Pero no todo es bonito ni feliz. La gente no está muy contenta con que unos pocos se lleven la “pasta” y dejen a los demás “comiéndose los mocos”.
Las organizaciones de trabajadores como la A.F.L. (American Federation of Labor) y la I.W.W. (Industrial Workers of the World) sostienen duras luchas salariales (más de mil huelgas anuales). Es la primera “era dorada” del sindicalismo americano…

…cuando las masas embravecidas pugnan por sus derechos contra la opresión del capitalismo salvaje de esa panda de monopolistas chupasangres y…

Bueno, eso último lo ha escrito mi marido, que todavía está “caliente” de haber ido a las manifestaciones sindicales del 1 de Mayo. Le quito el teclado del ordenador, y sigo yo.
Presionado por los políticos “progresistas” (Bryan, La Follette) que se hacían eco del sentir popular, el gobierno intenta limitar el creciente poder de los monopolios y la explotación de los trabajadores. Así, surgen varios presidentes que toman acciones políticas (Roosevelt, Wilson).

Sigue Zeitgeist:
“Y a principios de 1900, buscaron instalar una vez más, leyes para crear otro banco central.
Sin embargo, sabían que el gobierno y el público desconfiaban de tal institución, así que necesitaron crear un incidente para afectar la opinión pública.”

No. Eso no es cierto. La banca privada no quería ni oír hablar de un Banco Central. Analicemos la idiosincrasia americana (mi marido hace el chiste con “indio-sin-gracia”). En Estados Unidos SE ABOMINA de todo lo que sea estatal. Para el americano medio, lo que se gestiona privadamente es infinitamente mejor que lo que se gestiona desde el Estado. Los americanos, en líneas generales, desconfían de todo aquello que les cueste dinero de sus impuestos. Además, los americanos perciben o creen que lo que es público está muchísimo peor gestionado que lo privado. Para ellos, lo público tiende a ser corrupto, mientras que lo privado tiende a ser honesto y a estar mejor organizado. Angelitos, qué inocentes que son.

¿De dónde viene todo esto? América es un país fundado por pioneros que salieron por patas de Europa huyendo de todo tipo de imposiciones: una religión que cobraba diezmos, un Estado (con un rey) que reclamaba impuestos y tasas de todo tipo, restricciones culturales, políticas, etc. Para estos pioneros, América era la tierra de las oportunidades… porque nadie les ponía cortapisas de ningún tipo. Nadie te ayudaba, cierto, pero por lo menos, nadie te fastidiaba de base como en tu país de origen. En América se podía ser judío sin demasiados problemas, el católico podía vivir junto al protestante sin matarse, se podía abrir una empresa sin que te sangraran a impuestos y, al ser un país relativamente nuevo, CARECÍA DE MUCHAS LEYES QUE EN EUROPA LLEVABAN SIGLOS LIMITANDO TUS DESEOS. Así, por ejemplo, podías comprar tierras sin límite (más bien quitárselas a los indios sin límite), no había regulaciones para edificar tu propia casa, podías llevar armas por la calle, podías educar a tus hijos en tu casa o en el colegio, podías votar a tu representante, etc. Y, por supuesto, pocos impuestos, por favor, ya hemos dicho que los americanos odian los impuestos. Leche, si hasta se independizaron de Inglaterra a cuenta de los impuestos que les largaba el rey.

Resumiendo, los americanos no querían saber nada de cosas públicas. Y la banca privada, ya ni te cuento. Los banqueros eran los primeros beneficiados en aprovecharse de la falta de regulación. Esto es, había una falta de leyes económicas del cagarse. Que tenían las manos libres, vaya. Por lo menos, más que los banqueros de Europa. La prueba la tenéis en que los banqueros de Europa no llegaron nunca a ser tan asquerosamente ricos como sus colegas americanos de la época ni de lejos. Y gran parte de su prosperidad venía dada por el hecho de que América, a principios del siglo XX ERA EL ÚNICO GRAN PAÍS SIN UN BANCO CENTRAL. El único. Todos los demás ya lo tenían. ¿Entendéis ya la relación entre “si-no-hay-Banco-Central-los-banqueros-hacen-lo-que-les-sale-de-los-cojones”?

Los banqueros americanos eran enemigos del Banco Central por partida doble. Como americanos, odiaban todo lo estatal y, como banqueros, odiaban toda institución que les pusiera freno. Porque ésa es la función principal de un Banco Central. Evitar que los banqueros privados mangoneen la economía del país (otra cosa es que no funcione, pero su función principal es ésa, igual que la de la policía es detener criminales y no abusar de los inocentes… una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica). Por eso nacieron los bancos centrales en Europa. Los Estados europeos decidieron que, por el bien común de sus ciudadanos, la creación del dinero y la institución financiera suprema de un país… PROVINIERA DEL ESTADO, no del Banco de Fulano, S.A, que a saber en qué se gastaba las perras. Y eso es porque en Europa… desconfiamos de lo privado. Nosotros confiamos más en el Estado como fuente de salvaguarda y protección comunitaria, y tendemos a ver lo privado como más “interesado en su beneficio” (más corrupto), y no en el bien común y… más incontrolable. Los europeos vemos lo estatal como algo más neutral y desinteresado… aunque sea más lento o inepto que lo privado. Nosotros, por ejemplo, tenemos un sistema de seguridad social público que nos cura, educa a nuestros hijos (bueno, en España lo intenta) y nos asegura nuestras pensiones en la vejez… gratis. Los americanos, no. Ellos se lo guisan y se lo comen solos. Son dos formas de ver las cosas. Yo prefiero la europea. Por algo soy europea. ¡Viva Europa! ¡Europe forever! ¡Guapa! ¡Bonita!

Así, tenemos a los magnates del Big Business contentísimos sin Banco Central, poniéndose gooooordos como cochinos con los beneficios de sus monopolios sin freno, para envidia de sus colegas del otro lado del Gran Charco. ¿Nadie hizo nada para evitar esto?
Sí lo hubo: los sindicatos y asociaciones civiles se pusieron en pie de guerra para protestar por semejante atropello. La existencia de unos pocos muy ricos y otros muchos muy pobres, desencadenó la lucha social. Hubo muchas huelgas, manifestaciones, desórdenes, encarcelamientos y demás. La gente acudió a políticos progresistas. Los votos de estas personas llevaron al congreso a gente como La Follette (os juro que se llama así) al Congreso. Y allí dieron el coñazo gritando las propuestas del pueblo a los políticos más… ejem… “conservadores”. Una ventaja que tenían los americanos de la época con respecto a los europeos es que su sistema democrático estaba mucho más desarrollado (hoy en día es al revés), y los políticos más “socialistas” podían llegar al poder sin demasiadas trabas, no como en Europa, donde el establishment de aquellos años hacía lo imposible porque los políticos más progresistas (socialistas, socialdemócratas, posteriormente comunistas) NO llegaran a los parlamentos.
En España, por ejemplo, era la época de la Restauración y de la Alternancia. Los partidos conservador de Cánovas y liberal de Sagasta habían alcanzado un acuerdo de “convivencia” pacífica, alternándose en el poder un mandato unos y, al siguiente, otros. Todo ello en aras de la “estabilidad”, para que no se produjeran desórdenes ni alteraciones en la vida política (ni les quitaran el poder), y sumando esfuerzos para que los progresistas (socialistas, principalmente) no tuvieran fuerza en las Cortes de Madrid. Maniobras como el caciquismo, la compra de votos y el “pucherazo” eran habituales de la época, como podemos leer en las novelas Los Pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán, y en La Regenta, de Clarín. Ése fue uno de los motivos de la llegada de la II República.

Volvamos a lo nuestro. Estaban los progresistas de La Follette y Compañía dando “por el culo” en el Congreso Americano. Los políticos tradicionales de los partidos demócrata y republicano… no tuvieron más remedio que verle las orejas al lobo. Y decidieron llevar a cabo algunas medidas propuestas por el pueblo. Más que nada porque si no, veían que el pueblo… no les iba a votar en las próximas elecciones, y se iban a quedar sin su escaño y sin su sueldo de congresistas. ¡Ayyyynnn! ¡Pero qué grande que es la democracia, leche! No podemos escoger siempre al mejor, pero siempre tendremos el derecho de la PATADA EN EL CULO, que es lo que más asusta a un politicastro.
Y surgieron presidentes que empezaron a “mover el trasero”:

1901-09. Theodore Roosevelt: reformas administrativas de carácter general. (No confundir con Franklin Delano Roosevelt).
1909-1913. William H. Taft obtiene del Congreso la ratificación de las leyes antitrust.
1913-1921. Woodrow Wilson anuncia un programa de “nueva libertad”, suprime las aduanas proteccionistas, introduce impuestos progresivos y trata de debilitar el poder de trusts y monopolios.

Entre esas medidas, estaba la creación de un banco central americano, que evitara el mangoneo de los grandes financieros de la época. Ese banco central se llamó Federal Reserve System o, más simplemente, la Reserva Federal. También se la conoce informalmente como la Fed. Fue creada en 1913 según la Federal Reserve Act. Ahora explicaremos más detenidamente su nacimiento, comparándolo con lo que dice Zeitgeist. Tiene tela, tiene… Zeitgeist dice:

“Asi, J.P.Morgan, considerado públicamente un conocedor financiero de la época, aprovechó su influencia masiva, publicando rumores que un banco prominente de New York era insolvente o había quebrado.
Morgan sabía que esto causaría histeria masiva que también afectaría otros bancos, y así fue.
El público, temiendo perder sus depósitos comenzó masivamente a retirar su dinero. Consecuentemente, los bancos fueron forzados a reclamar sus préstamos, obligando a los endeudados a vender sus productos y así comenzó una espiral de quiebras, reposesiones y desorden.”

Pues no. No fue así el origen del pánico de 1907. Zeitgeist es graciosísimo al respecto de no poner antecedentes de los sucesos históricos que narra. Será porque no le interesan.
Yo sí los voy a poner. Desde la Guerra Civil Americana, el Estado se había visto obligado a lidiar con sucesivas crisis económicas. Para financiar la Guerra Civil, se creó un sistema de banca (National Currency Act), mediante la cual los bancos tenían la potestad de emitir notas bancarias (billetes para entendernos), respaldadas por bonos del Estado. Fijaos en que cuando los europeos ya teníamos bancos centrales públicos emitiendo moneda, los americanos todavía estaban emitiendo billetes-moneda A TRAVÉS DE LOS BANCOS PRIVADOS. Este sistema tan primitivo tenía dos debilidades intrínsecas: la moneda quedaba muy rígida (no fluctuaba bien), y el Estado se encontraba sin armamento con el que hacer frente… a los pánicos bancarios. Durante el último cuarto del siglo XIX y comienzos del XX, la economía estadounidense se vio afectada por sucesivos pánicos bancarios (cuatro crisis en 34 años). Para los que no sepan lo que es un “pánico bancario”, léanse mi anterior artículo sobre economía, pero les diré para evitarse el “viaje” que consiste básicamente, en que todo el mundo intenta sacar su dinero de los bancos A LA VEZ y los bancos se encuentran con que no tienen líquido (efectivo) para devolver a todo el mundo. No hay dinero para todos.

Total, que el Estado americano estaba hasta los cojones de los pánicos bancarios, y ya estaba estudiando la posibilidad de crear algo parecido a un Banco Central, como el de sus vecinos europeos. Pero no pudo ni quiso por varios motivos:
-Los banqueros ejercieron grandes presiones para que no se creara porque NO les interesaba ser controlados por el Estado.
-Los votantes desconfiaban de algo que fuera público… y que les costara dinero de sus impuestos.
-Había habido varios pánicos bancarios, pero ninguno al que el Estado no pudiera hacerle frente… o dejarlo pasar.
-Los gobiernos americanos inmediatamente posteriores a la Guerra Civil fueron los más corruptos (aparte de los de George W. Bush, claro) de la Historia americana y occidental, especialmente el gobierno del presidente Grant (sí, el general nordista). Esos gobiernos estaban muy sobornados por la banca y no hicieron nada por evitar los desajustes económicos.

Sin embargo, en 1907 se produjo un pánico tan severo, que obligó a actuar al gobierno americano.
Y aquí es donde Zeitgeist empieza ooooootra vez a fastidiarla. Dicen que el pánico de 1907 fue causado por Morgan, el gran financiero.
Lo que los listos de Zeitgeist no nos dicen es que hubo DOS pánicos bancarios en 1907, uno en marzo y otro en Octubre.
En 1906, un tal F. Augustus Heinze, compró el banco Knickerbocker Trust Company, y lo usó de “tapadera” para financiar otras aventuras económicas utilizando las reservas de los clientes del banco. En marzo de 1907, una caída especulativa del mercado, forzó a mucha gente a sacar dinero de los bancos. El Knickerbocker Trust Company se quedó seco literalmente entre lo que estaba usando Heinze y lo que se habían llevado sus clientes, pero pudo capear el temporal. Los grandes magnates de la banca (Morgan entre ellos) protestaron ante el gobierno por lo peligrosas que estaban resultando las maniobras del “nuevo rico”. PERO como no había regulaciones ni leyes, dejaron ir al joven, impetuoso y advenedizo banquero Heinze. Y sucedió que se produjo oooootra gran necesidad de dinero en Octubre de 1907. Heinze intentó comprar una compañía minera (United Copper) con el dinero de las reservas del Knickerbocker Trust Company. No lo logró, y su movimiento especulativo condujo al descrédito (se demostró públicamente que Heinze no tenía dinero para comprar la compañía) del banco Knickerbocker Trust Company. Asustados, los clientes del banco acudieron en masa a recuperar sus ahorros. No había ahorros. Esos clientes, ahora aterrados, acudieron a otros bancos y acreedores a reclamar sus deudas para obtener dinerito… y se produjo un efecto en cadena. Un pánico bancario.

El gobierno americano estaba acojonado. No tenía herramientas para combatir un pánico de tal calibre. ¿A quién acudieron? Al único que tenía cerebro y dinero para arreglar aquello: J.P. Morgan, el gordo y astuto banquero monopolista. Juntando todo el dinero que pudieron reunir entre Morgan, sus otros amigos banqueros y el gobierno americano (hicieron lo que se llama básicamente una “colecta” o, como se dice en España, “pasaron la gorra”), se liaron a reflotar las empresas que estaban quedándose sin líquido debido a las retiradas de los ciudadanos. Y Morgan salió con todo su aplomo y toda su corpulencia de banquero superrico en los periódicos y en los telegramas del momento:

-Aquí no pasa nada.

Y la gente dijo:

-Si lo dice el banquero más rico de América, será verdad.

Y se escaparon por los pelos. La gente dejó de retirar mucho dinero, confiando en que los bancos tuvieran. Y como los banqueros y el gobierno HABÍAN INYECTADO DINERO DE VERDAD EN LOS BANCOS, la gente notó que, en efecto, había dinero para retirar. Y acabaron creyendo del todo a Morgan y al gobierno.
La economía se había salvado gracias a la astucia y la energía de Morgan. Que, debo añadir, no había hecho esto por ayudar a la gente porque fuera una excelente persona… Lo hizo porque si el pánico bancario continuaba, TODOS los bancos se verían afectados. Incluido el suyo (eso es lo que pasa cuando no mantienes las reservas, gañán). Pero todavía estaban todos (banqueros y gobierno incluídos) con las piernas temblando ante lo que podía haber pasado.

Se acabó. El gobierno no estaba dispuesto a que eso se volviera a repetir, y los banqueros agacharon las orejas admitiendo que algún control tenía que haber. O si no, TODO SE IRÍA AL CARAJO.

En 1907, los banqueros ya estaban haciendo llamamientos junto con el gobierno para la creación de un Banco Central. En Mayo de 1908, el Congreso aprobó la Aldrich-Vreeland Act que establecía la Comisión Monetaria Nacional encargada de investigar el origen del pánico y de proponer una legislación que regulara el mundo de los bancos americanos. Los banqueros POR FIN habían aceptado un poquito de control estatal, cuando ya no tenían más remedio, y los europeos ya llevábamos siglos con él.

Conclusiones:

Morgan no causó el pánico de 1907. Salvó la economía del país del pánico de 1907. Por motivos egoístas (salvar su propio culo), eso sí. Pero la salvó.
La banca privada no quería un banco central, porque le limitaría en sus beneficios y actividades. Pero no tuvo más cojones que acabar aceptando. Era eso o el caos continuo. Los banqueros privados no estaban ansiosos porque hubiera un banco central, como dan a entender en Zeitgeist. Al contrario, no lo querían ver ni en pintura. Por eso tardaron siglo y medio más que los europeos en tener uno.
Ya que tenían que aceptar un banco central por cojones, los banqueros se decidieron a… “ayudar” al gobierno a crearlo. Si no puedes con ellos, únete a ellos. Pero de eso trata mi siguiente entrada.

¡Hasta entonces!

Fuentes:

Atlas Histórico Mundial, de Hermann Kiner y Werner Hilgemann, tomo II. Los Imperialismos y el Gran Capital, página 111; el imperialismo de Estados Unidos (1865-1914), página 129; período de Entreguerras: Estados Unidos (1919-1933), página 159.

Historia del Mundo Contemporáneo, de Antonio Fernández. Capítulo 7. El Gran Capitalismo. Ed. Vicens-Vives.

http://en.wikipedia.org/wiki/Panic_of_1907
http://en.wikipedia.org/wiki/F._Augustus_Heinze
http://en.wikipedia.org/wiki/Federal_Reserve_System
http://en.wikipedia.org/wiki/J._P._Morgan

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/27672.html

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