El diario cada vez menos privado de Natsu

12 octubre 2009

Zeitgeist contrastado (XXVII). La crisis del 29.

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Hola a todos.

Mal que a algunos les pese, seguimos con Zeitgeist. Ya sé que a algunos de mis asiduos les gustaría que hablara de otros temas. Prometo que hablaré de temas más variados en cuanto haya terminado con Zeitgeist. Lamento mucho, de verdad, el que Zeitgeist me esté llevando tanto tiempo, pero es que de verdad que hace falta criticarlo y no tanto por Zeitgeist como por el nuevo, increíble y fantástico fanatismo que he descubierto en los conspiranoicos.
Yo no conocía este mundillo. Yo creía que lo de Zeitgeist era un caso aislado, o sea, un documental que resumía una serie de creencias dispersas por internet. Pero cual fue mi sorpresa cuando, investigando, investigando… descubrí toooodo un entramado de teorías conspiratorias acerca de los temas más variopintos (los masones, los illuminati, nunca se produjo la llegada a la luna en 1969, los judíos tienen la culpa de todo, el “amero”, el cambio climático es mentira, el SIDA no existe o es un arma bacteriológica…) pero que casi siempre están relacionados unos con otros… y muchas veces encontramos a los mismos autores detrás (Edward G. Griffin, Michel Chossudovsky, Lyndon LaRouche, etc.).

Si criticando Zeitgeist elevo una bandera en honor al siempre infravalorado sentido común, estoy haciendo lo correcto, algo que es muy necesario… y que es mi obligación moral. Y para que no os aburráis con tanto tecnicismo y tanta Economía, aquí os pongo un cómic basado en uno de los comentarios (y os juro que es verídico) de San Anónimo de Zeitgeist:

http://natsufan.livejournal.com/29556.html?thread=381300#t381300

Como podéis ver, en ese comentario, San anónimo, asegura que el Cambio Climático (o calentamiento global, más concretamente), no existe. Bueno, pues aquí va mi respuesta:

(*)Los osos polares en Islandia.
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/17/ciencia/1213697015.html
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/19/ecologia/1213863907.html

(**)El glaciar argentino que se derrite… cuando allí es invierno.
http://www.elmundo.es/elmundo/2004/03/15/ciencia/1079348391.html

Lo pongo así para que os riáis y no os agobiéis con los temas económicos. Os pido disculpas si os parece que soy muy pesada con tanto rebatir Zeitgeist, pero mientras haya gente que se niega a ver la realidad aunque estén los glaciares cayéndose a pedazos delante de sus narices, yo tengo que seguir criticando la conspiranoia. Porque esto no es un caso de Economía avanzada, abstracta e incomprensible. Esto no es discutir a Kierkegaard ni a Derridá. Esto es ver un glacial despedazándose en invierno con tus propios ojos, tener pruebas fehacientes, palpables y fácilmente comprobables delante de tus narices… y negarte a verlas. Lo que quiero decir es que las teorías de la conspiración, de las que es bandera Zeitgeist, conforman un sistema de creencias tan fanático como cualquier otro, y mi obligación es demostrarlo.

Bueno, pues una vez dicho esto, voy a seguir con lo mío que es contrastar los datos que presenta Zeitgeist… a ver si encuentro alguna verdad entre todo este marasmo de mentiras y tergiversaciones.

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¿Por dónde íbamos? Después de todo lo relacionado con Jekyll Island, Aldrich, y el nacimiento de la Fed, Zeitgeist ya debería de haber perdido toda su credibilidad, pero como siempre habrá quien salga defendiéndolo, voy a seguir con el análisis hasta el final.
Zeitgeist dice:

Al público se le dijo que el sistema de Reserva Federal (Fed) era un estabilizador económico. Y que la inflación y las crisis económicas eran cosa del pasado.
Bueno, como muestra la historia, nada está más lejos de la verdad. El hecho es que los banqueros internacionales ahora tienen una máquina ajustada para expandir sus ambiciones personales.
Por ejemplo, de 1914 a 1919, la Fed incrementó grandes préstamos a los bancos pequeños el suministro de dinero a casi un 100%, traducido en grandes préstamos a los bancos pequeños. Entonces, en 1920, la Fed retiró porcentajes masivos del suministro de dinero, forzando así a los bancos menores a cancelar su enorme cantidad de préstamos, y como en 1907, hubo corridas bancarias, quiebras y el subsiguiente colapso. Más de 5400 bancos competitivos fuera de la Fed colapsaron.Consolidando aun más el monopolio de un pequeño grupo de banqueros internacionales.

Así que:
Bueno, como muestra la historia, nada está más lejos de la verdad.

No. Lo que está más lejos de la verdad es lo del pánico de 1920.

No hubo ningún pánico bancario masivo en 1920.

Así, tal cual. Podéis ir a cualquier enciclopedia o libro de historia a comprobarlo.
Lo más similar que ocurrió por aquel entonces fue la crisis de empleo tras la Primera Guerra Mundial… que comenzó en 1919, y terminó en 1921.
http://en.wikipedia.org/wiki/Post-World_War_I_recession
http://www.claseshistoria.com/entreguerras/periodocrisis.htm

Cuando los soldados volvieron del frente, se pusieron a buscar empleo como locos, lo que motivó un brusco aumento del paro mientras volvían a trabajar.
Pero eso es una recesión típica de después de una guerra, a nivel mundial, que duró tres años (mientras se reajustaba la economía), no uno solo, y que no causó un pánico bancario masivo… y, encima, Zeitgeist tiene la caradura de afirmar que ese supuesto pánico bancario fue causado intencionalmente por la Fed. Por cierto, que el traductor de Zeitgeist dice en los subtítulos “corridas bancarias”… Ejem…

Vamos a ver, señoras y señores: se han inventado un hecho histórico. Toma castaña. No es ya que mientan. Es que se lo inventan. Esto ya no es tergiversar, ni inventarse detalles (que todo eso ya es malo de por sí), sino inventarse un hecho histórico. ¿Qué se creían? ¿Que no lo íbamos a comprobar?

Esto ya es mi opinión. ¿Por qué Zeitgeist se inventa esto? Muy sencillo. Creo que para reforzar la idea de los autores de Zeitgeist de que la Reserva Federal es peligrosa y no sirve para nada, se pusieron a buscar como locos hechos históricos que les dieran la razón. El único problema, es que no hubo problemas serios inmediatamente después de la creación de la Fed, lo que les “chafa” la hipótesis, pero ya sabemos que las verdades nunca se interponen entre los autores de Zeitgeist y sus objetivos.
¿Así que la Fed no dio problemas inmediatamente después de ser creada? Pues me lo invento… y así mi teoría conspiratoria ya encaja mucho más. Obviamente, lo más parecido que encontraron fue la recesión tras la Primera Guerra mundial, pero claro… no pueden llamarla “recesión mundial de 1919-1921”, porque entonces todos nos daríamos cuenta de que:

a) es una recesión, no un pánico bancario,
b) fue a nivel mundial, no sólo americano,
c) fue causada por la guerra, no por la Fed,
d) no sucedió en un año concreto y específico, sino durante más tiempo,
e) no fue algo tan grave que la Fed no pudiera manejar. La prueba está en que en los años 1922-1929, se produjo un boom económico espectacular, que hizo que esos años se conocieran como “los felices años 20”.

Obviamente, eso no quita que la Fed diera problemas. Por supuesto que los dio. Pero el primer fallo serio de la Fed fue su reacción al crack de 1929… dieciséis años después de haber sido creada.

Seguimos:
Más de 5400 bancos competitivos fuera de la Fed colapsaron.

¿Hubo un cierre masivo de bancos en 1920? No que yo haya podido comprobar. Ni en mis libros ni en internet. Y eso debería de aparecer en alguna parte, en el caso de que hubiera ocurrido… porque 5400 bancos no cierran todos los días. Y muy raro me parece a mí que esa afirmación sólo aparezca en Zeitgeist.
Si hay alguien que me puede aportar información veraz al respecto, estoy más que dispuesta a estudiarla. Hubo una recesión en la posguerra, eso sí lo he podido comprobar. Probablemente cerraran algunos bancos, pero desde luego no fue un pánico bancario. La gente podía sacar su dinero de los bancos. Y, sinceramente, 5400 bancos cerrando en un solo año tienen que aparecer en una enciclopedia (en las cuatro que yo tengo no aparece), ni en la wikipedia, ni en mis manuales de Historia ni de Economía.

Seguimos. Zeitgeist dice:

Al tanto de este crimen, el congresista Lindbergh se puso de pie y dijo en 1921:

-Bajo el Acta de Reserva Federal, los pánicos son creados científicamente. El pánico actual es el primero creado científicamente, y funcionó como calculamos una ecuación matemática.

Una vez más, tengo que decirlo.

Esa cita es mentira… ¿Otra vez? Sí, otra vez.

La auténtica es: When the President signs this act [Federal Reserve Act of 1913], the invisible government by the money power—proven to exist by the Monetary Trust Investigation—will be legalized. The new law will create inflation whenever the trusts want inflation. From now on, depressions will be scientifically created.

Traducción: «Cuando el presidente firme esta acta [el Acta de la Reserva Federal de 1913], se legalizará el gobierno invisible a través del poder del dinero –cuya existencia está probada por la Comisión de Investigación sobre el Trust Monetario-. La nueva ley creará inflación cuando este trust lo desee. De ahora en adelante, las depresiones se crearán científicamente.»

Viene de aquí:
http://quotes.liberty-tree.ca/quote/charles_lindbergh_quote_5035

Podemos observar dos cosas:
-Que la cita es mentira.
-Que no la dijo en 1921, sino en Noviembre de 1912.

Hay que ver la maldita manía que tienen los de Zeitgeist de mentir sobre las citas, ¿eh? Si no les hacía falta, hay citas auténticas de sobra. El congresista Charles August Lindbergh se pasó media vida despotricando contra la Fed. ¿Por qué? Porque el señor Lindbergh (padre del famoso aviador) provenía de un área donde sus votantes eran mayoritariamente granjeros. Ya hemos visto cómo los diputados “agrarios” abominaban de la gran banca y de Wall Street… aunque fueran republicanos, como él y el señor McFadden. Los políticos “agrarios” que venían del campo no soportaban a los grandes banqueros. Las pequeñas y medianas granjas del Sur y del Oeste dependían en gran medida de los préstamos que pedían a los bancos en la época de siembra, cuando ya habían gastado los beneficios del año anterior. En España esto es muy común: yo vivo en un pueblo, y se ve fácilmente. Los agricultores piden préstamos para poder comprar semillas, combustible, y para poder pagar los jornales a cuenta de la siguiente cosecha. Esta dependencia les hacía odiar a los banqueros, los cuales cobraban elevados intereses, especialmente los grandes banqueros. ¿Por qué cobraban intereses tan altos? Tened en cuenta que la gran banca no era proclive a conceder préstamos a cuenta de los beneficios agrícolas, ya que las cosechas pueden perderse (por la sequía, por ejemplo) y eso las hace un negocio arriesgado. La banca prefería prestarle a las grandes fábricas e industrias del Norte y de las grandes ciudades de Estados Unidos, que eran negocios menos arriesgados y más rentables. El que hubiera un proyecto de banco central como la Fed, que se temían que concentrara el poder financiero en las manos de unos pocos banqueros del Norte, les ponía de los nervios. Para los votantes de Lindbergh, la banca era el demonio. Él mismo y su padre habían sido granjeros en Minnesota:
http://www.mnhs.org/library/findaids/P1675.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Charles_August_Lindbergh

Por eso este señor criticaba tanto y tan furiosamente a la banca en general, y a la naciente Fed en particular.

Seeeeeguimosss. Zeitgeist dice:

Sin embargo, el pánico de 1920 fue solo un pre-calentamiento. De 1921 a 1929 la Fed otra vez incrementó el suministro de dinero, otra vez resultando en grandes préstamos al público y los bancos.
Había otro nuevo tipo de préstamo llamado préstamo margen en el mercado bursátil.
Muy simple, un préstamo margen le permitía al inversor pagar solo el 10% de un título, con el otro 90% siendo prestado a través del corredor de bolsa. En otras palabras, una persona podía tener 1000$ en títulos solo pagando 100$. Este método era muy popular en los ‘20´s, cuando todo el mundo parecía estar haciendo dinero en la bolsa. Sin embargo, este préstamo tenía una trampa. Podía ser pedido en cualquier momento, y debía ser pagado en 24 horas. Esto se llama un “pedido marginal”, y el resultado típico de un pedido marginal es la venta del stock comprado con el préstamo.

¿Pero vosotros os creéis que soy tonta? ¿Que le tiro piedras a los aviones a ver si caen? ¿Que le doy chupetones a las bombillas para probar a qué sabe la luz?
Venga, hombre, por favorrrrrr.

¿De verdad os creéis que la crisis de 1929, también llamada crack del 29, que afectó al mundo entero… tuvo una sola causa? ¿De verdad alguien se puede creer que el origen de todo estuvo en un tipo de préstamo bursátil? Oooooh, vaya. Así que tenemos a cientos de historiadores redactando cientos de libros sobre este hecho histórico con sus cientos de causas y de ramificaciones e implicaciones político-económico-sociales, y ahora resulta que los sabios de Zeitgeist han descubierto la causa única, simple y sencilla por la que se formó uno de los líos económicos más gordos de la Historia. Sí, ya, claro.

En fin, lo de siempre. Ahora me toca a mí (y a mi marido, que me está ayudando ahora con este tema, reconoceréis su estilo inmediatamente), explicarlo todo desde la base, claro.


-¿Qué fue la crisis de 1929?

Pues fue nada más y nada menos que la mayor caída del mercado de valores (esto es, en la bolsa) de la historia de Estados Unidos (en términos de alcance y durabilidad, claro). Causó una crisis económica de dimensiones mundiales, y fue una de las mayores pruebas a las que se vio sometido el sistema económico capitalista.
Supongo que la mayoría de nuestros lectores sabrán por los libros o por las películas las dimensiones de este desastre financiero. Me parece recordar que se la menciona en Titanic. El desastre económico fue total, y marcó un antes y un después en la economía americana y mundial. Se ha escrito y debatido mucho, largo y tendido sobre el crack de 1929, y ha habido un intenso debate académico, especialmente entre los historiadores y economistas, acerca del origen, causas, desarrollo, alcance y repercusiones de este cataclismo económico.
http://es.wikipedia.org/wiki/Crack_del_29

-¿Cómo sucedió?

Resumimos a muy grosso modo para no aburrir a nuestros lectores:

-Después de la Primera Guerra Mundial, las economías de los países desarrollados se reajustaron como pudieron.
-La norma por aquel entonces era que el Estado no interviniera en Economía, o que lo hiciera lo menos posible, porque si no, los negocios no florecerían libres y sin cortapisas. Sin el estado, había riqueza, si el Estado intervenía, los empresarios no podían hacer negocios en paz. O eso se creía entonces.
-Después de la Primera guerra Mundial, Europa estaba destrozada. Había naciones que estaban endeudadas por las reparaciones de guerra (los aliados habían impuesto a Alemania una “multa” de 20000 millones de marcos oro por guerrillera e invasora). Otras naciones estaban endeudadas hasta las cejas por haberle pedido prestado EE.UU. durante la guerra (Gran Bretaña y Francia).
-Durante la guerra, se produjo un incremento brutal de la producción industrial para hacer frente a las necesidades bélicas (fábricas para hacer tanques, balas, armas, astilleros para barcos, etc.).
-Cuando la guerra terminó, el tejido industrial europeo estaba hecho trizas debido a los bombardeos, batallas y demás… pero el americano no, ya que la guerra se libró en suelo europeo.
-Una vez acabada la guerra, los Estados Unidos reconvirtieron su industria bélica en civil, y cambiaron sus fábricas de fusiles por fábricas de automóviles y otros productos. Es la era dorada de Detroit y de la industria automovilística (esto es sólo un ejemplo, hubo muchos más casos).
-¿A quiénes vendían todo eso? A Europa, porque Europa no tenía industrias suficientes en pie.
-Pero sucedió que, conforme Europa reconstruía sus fábricas, los europeos compraban cada vez menos a los Estados Unidos. Y a los cabrones de los americanos no les dio la gana de bajar su ritmo de producción. Al revés, lo incrementaron para seguir obteniendo el mismo o más beneficio.
-Los “felices años 20” fueron, por tanto, una época de euforia. La guerra había acabado, los buenos habían ganado, la Economía iba viento en popa y a toda vela, se hacían fortunas, y parecía que, efectivamente, las crisis cíclicas habían terminado, y la prosperidad y la paz iban a ser eternas y que sólo podían aumentar, no disminuir.

Y una mierda.

Tooodo esto que he escrito antes es el escenario para que entendáis las DOS grandes causas fundamentales que causaron la crisis de 1929:

A) La superproducción.

Todos los historiadores y economistas consideran unánimemente la superproducción como una de las causas del crack de 1929. Durante la guerra, se había producido un aumento de la capacidad bélica americana que luego se transformó en civil. Mientras los europeos compraban productos americanos, todo fue bien, pero cuando los europeos terminaron de arreglar sus industrias, empezaron a abastecerse de ellas y dejaron de comprar en América. Desde 1925, Europa está plenamente recuperada a niveles industriales.
Ojo, que eso también sucedió con la producción agrícola. Los nuevos métodos de producción con maquinaria, puestos a toda leche durante la guerra, junto con unas cosechas excelentes durante los primeros años 20, producen un cantidad atroz de excedentes agrícolas. Una vez más, cuando los europeos recuperaron sus campos, éstos también se pusieron a producir como locos.
¿Qué origina todo esto?
Que sobran productos. Al principio no se notaba, pero para 1929 ya era obvio que los automóviles se acumulaban en los almacenes de las fábricas, que los silos de grano estaban llenos, y que la ropa cogía polvo en las grandes fábricas textiles… había más productos que gente dispuesta a comprarlos (más oferta que demanda).

B) La especulación.

“A pesar de este desfase entre producción y ventas las cotizaciones de los valores en bolsa no dejan de subir. ¿Cómo puede explicarse esta anomalía? ¿Cómo ascienden las cotizaciones de empresas que acumulan, sin vender, una parte de su producción? Sólo existe una explicación: la inflación de crédito.”
Esto ha salido de Historia del Mundo Contemporáneo de Antonio Fernández, capítulo referente a La Depresión de 1929, página 328.

Y ahora os lo traduzco yo: las fábricas seguían produciendo dale que te pego, a toda pastilla, y acumulando mercancía en sus almacenes, sin venderla. Pero las cotizaciones de estas empresas en la bolsa… ¡seguían creciendo! ¡Sus acciones cada vez valían más! ¿Por qué?
Porque pedir prestado para comprar acciones era muy fácil. Según Antonio Fernández, se reparten altos beneficios porque los costos de la producción se afrontan a base de préstamos bancarios; pero era una situación artificial que no podía mantenerse por largo tiempo.
Los inversores, obsesionados por ganancias a corto plazo, colocan su dinero en sectores antes deprimidos (ferrocarriles, servicios públicos), de los que esperan en un período de expansión beneficios elevados. Buena parte de las compras se efectúa a plazos, es decir, con dinero prestado. Esto fue un drenaje de capitales, no hacia inversiones sino hacia préstamos especulativos, que eran más rentables. El dinero de los bancos respalda preferentemente a los brokers, los corredores de bolsa. En palabras de Fernández:
«No es extraño que se culpe de la depresión a un sistema bancario que orientaba sus fondos para respaldar a los especuladores en vez de invertir en sectores realmente productivos.»
A eso se le llama especular, amigos lectores.

Bien, es obvio incluso para el más tonto que no se puede mantener mucho tiempo una situación en la que:
1) produces mucho y vendes cada vez menos, y
2) tus acciones en bolsa suban siempre.

En 1929, el centro bursátil mundial por excelencia era Nueva York, y su bolsa de Wall Street. Todos los especuladores del mundo tenían puestas allí sus miras, ya que:
-Tras la Primera Guerra Mundial, todo el mundo debía dinero a Estados Unidos, entre reparaciones de guerra (Alemania, por ejemplo), y deudas por todo lo que le habían comprado durante la guerra (Francia, Gran Bretaña, por ejemplo).
-Era la primera potencia industrial (su tejido industrial estaba intacto, y creciendo).
-Era una economía muy libre, nada intervencionista, y muy eufórica.
-Y, sobre todo, allí era donde se podía especular mejor. ¿Por qué? Porque allí era donde más fácilmente se podía pedir prestado (crédito).

Y esa última cuestión es una maldita manía que tienen los americanos en particular: la de basar toooooda su economía en pedir prestado. Los americanos siempre están endeudados hasta las cejas. Siempre. Los americanos consideran comprar una diversión. Ya de base comienzan con una concepción del dinero mala. La frase “ir de compras” (go shopping), con el significado incluido de “forma de divertirse”, es anglosajona. En español no había equivalente. Se compraba y punto. Aparte de eso, aquí sólo consideramos razonable el endeudarse para cosas importantes, como una hipoteca o un automóvil (si te es MUY necesario, y siempre dentro de tus posibilidades). En América, por ejemplo, la gente tiene que endeudarse para ir a la universidad si sus padres no han ahorrado o no tienen beca, por no hablar de que consideran imprescindible el auto a partir de los dieciséis años.
En resumen: se endeudan mucho y lo tienen como costumbre. Es más, basan su Economía como nación en eso.
Para los españoles: aquí hemos visto muy recientemente la proliferación de los créditos fáciles como el famoso Cofidis, que requieren de pocas garantías y pocas explicaciones. Eso está importado de estados Unidos. Es una forma de sacar dinero a largo plazo a la gente… pero los americanos no lo ven mal, al contrario, lo ven bien, porque aseguran que el crédito fácil estimula la marcha de la Economía, al aumentar el gasto y el consumo. Y es cierto que se estimula la marcha de la Economía… pero a base de endeudar a la gente, y si vienen malos tiempos y la gente no puede pagar, la sociedad queda mucho más vulnerable. Pero eso no se lo plantean.

Pues bueno, sucedió que todo este follón se fue montando progresivamente, acumulándose… hasta que estalló.

-La crisis bursátil en sí misma.

Mientras los valores de las acciones estuvieron en alza, todo estuvo bien. Pero cuando algunos accionistas empezaron a ver que sus acciones en concreto no ganaban lo que ellos esperaban, empezaron a venderlas.

Aquí es ya donde difieren más los historiadores. No se acaban de poner de acuerdo en qué es lo que desencadenó en concreto la venta masiva de títulos. Antonio Fernández asegura que se debió a que como las fábricas de automóviles tenían tantísimo stock acumulado en sus almacenes (los europeos ya no compraban porque tenían sus fábricas arregladas), dejaron de producir allá por mediados de 1929. Al dejar de producir, se necesitaba menos acero y menos cobre. Eso provocó que las industrias que producían acero y cobre (las siderúrgicas), vendieran mucho menos y dieran mucho menos beneficio. Al ver mermados sus beneficios, los dueños de acciones de las siderúrgicas, empezaron a vender esas acciones para comprar las de otras más rentables. Algunos bancos, como la Banca Morgan, se pusieron a comprar esas acciones para evitar otro pánico al estilo de 1907. Pero… esta vez la cosa no funcionó. Cuando los accionistas de otros valores vieron que esas acciones eran compradas, también empezaron a vender las suyas, que también empezaban a perder dinero o a no ganar tanto como querían (ferrocarriles, textiles) con la esperanza de que también se las compraran… para obtener dinerito con el que poder especular en oooootros campos donde les dieran más beneficio (por ejemplo, la construcción).
Otros autores apuntan a la crisis de las industrias textiles, que ya no vendían tanto, o de los astilleros, etc. La cuestión es que los especuladores empezaron a vender acciones de empresas que o no daban beneficio o daban poco para lo que querían ganar (se vendía mucho menos en un mundo donde todos los países producían a mucho ritmo). Resultado: en poco tiempo, la Bolsa se llenó de órdenes de venta de acciones. Y se creó un pánico total.

El 24 de Octubre 1929, el “jueves negro”, se pusieron a la venta 13 millones de títulos en la bolsa.

Como los accionistas veían que se presentaban cada vez más personas con más títulos para vender, ¿qué hicieron? Lo que se suele hacer: bajar el precio de las acciones con la esperanza de que alguien te las compre antes de que aparezcan más individuos y más desesperados que ellos.
Y los precios de las acciones bajaron. Y el efecto pánico no hizo más que aumentar.
El día 29 de Octubre, se pusieron a la venta 19 millones de títulos. Conforme iban entrando nuevas acciones para ser vendidas, los accionistas se volvían cada vez más nerviosos, y bajaban cada vez más los precios, en un círculo vicioso que produjo que las cotizaciones bajaran 43 puntos en esos pocos días. Imaginaos que tengo unas acciones que compré a 1000 $, y ahora sólo me las pagan a 570 $… si me las compran ese día, claro.
En principio no se pensó en una crisis duradera, porque la banca actuó de freno, comprando parte de esas acciones, con la esperanza de que dejaran de salir títulos a la venta, y que pasara el pánico, pero llegó un momento en que la banca, que había concedido préstamos a diestro y siniestro a todo el mundo, se encontró sin dinero para seguir comprando tantas acciones. En la primavera de 1930, los bancos (banca Morgan entre ellos) no pudieron más, y se pusieron a vender también todo lo que habían acumulado intentando frenar la crisis.

Y entonces sí que se produjo una atroz caída de los valores de las acciones en la bolsa de Wall Street. Os cito el caso conocidísimo de United States Steel, una siderúrgica muy poderosa, que pasó de que sus acciones valieran 250 $, a tan sólo 22 $.

Esta caída de valores arrastró a los bancos, industrias y posteriormente, a toda empresa de los Estados Unidos a una crisis económica sin precedentes (hasta entonces). Ello condujo a la llamada Gran Depresión, un período de terrible penuria mundial:
http://us.history.wisc.edu/hist102/lectures/lecture18.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Great_Depression
http://www.gold-eagle.com/editorials_98/vronsky060698.html
Miles de empresas desaparecieron, millones de personas se arruinaron y se fueron al paro, se perdió la confianza en la economía, y el resto es Historia…
http://en.wikipedia.org/wiki/Wall_Street_Crash_1929
Atlas histórico Mundial, tomo II, Economía Mundial y crisis económica (1919-1939) de H. Kinder y W. Hilgemann, página 203.

Y ahora, seguimos con lo nuestro. Zeitgeist dice:

un préstamo margen le permitía al inversor pagar solo el 10% de un título, con el otro 90% siendo prestado a través del corredor de bolsa. En otras palabras, una persona podía tener 1000$ en títulos sólo pagando 100$. Este método era muy popular en los ‘20´s, cuando todo el mundo parecía estar haciendo dinero en la bolsa. Sin embargo, este préstamo tenía una trampa. Podía ser pedido en cualquier momento, y debía ser pagado en 24 horas. Esto se llama un “pedido marginal”, y el resultado típico de un pedido marginal es la venta del stock comprado con el préstamo.

Las cosas como son. Ahí sí acierta Zeitgeist: una de las causas primigenias de la especulación que dio lugar a la crisis de 1929 fue la facilidad con la que se podía pedir prestado en América para hacer negocios, montar una empresa o participar en bolsa.
En lo que se equivoca totalmente es en afirmar que la causa principal (no dice que hubiera más) fue un tipo en concreto de préstamo: el préstamo margen. Eso es mentira.

Ya hemos visto que las causas del crack fueron muchas, complejas y variadas. Y, desde luego, no fue sólo el préstamo margen (yo lo conocía como “préstamo marginal”). Zeitgeist dice:

un préstamo margen le permitía al inversor pagar solo el 10% de un título, con el otro 90% siendo prestado a través del corredor de bolsa. En otras palabras, una persona podía tener 1000$ en títulos solo pagando 100$.

Y una mierda.

-¿Qué es el “préstamo margen”?

Pues consiste en comprar títulos (generalmente, acciones) con dinerito prestado por un corredor de bolsa, utilizando otros títulos o, a veces, tu propio dinerito, como garantía o aval. Ello produce un aumento en el beneficio (o las pérdidas) que se hagan con la compra de esos títulos.
Vamos a explicarnos:
-Los títulos sirven como garantía del préstamo.
-Pero lo normal es que respondas también con tu dinero.
-El valor neto, esto es, la diferencia entre el valor de los títulos y el préstamo, es inicialmente igual a la cantidad de dinero que uno mismo ha usado para comprar. Esta diferencia tiene que estar por encima de un margen mínimo que se establece como requisito. Eso es para proteger al corredor de bolsa de una caída en el valor de los títulos hasta un punto en el que ya no lleguen a cubrir el préstamo.

Como veo que os habéis quedado igual que si os lo explicara en chino mandarino, os voy a poner un ejemplo:
Fulano compra una acción en Chorradas S.A, por valor de 100 $, utilizando 20 $ de su bolsillo y 80 $ del corredor de bolsa. El valor neto sería… 20 $. El corredor le requiere a Fulano un margen mínimo de 10 $. ¿Está el valor neto de 20 $ por encima de los 10 que exige el corredor? Sí. Pues entonces todo va bien. Supongamos que la acción baja a 85 $. El valor neto sería ahora de 5 $:
85 que vale ahora menos 80 que prestó el corredor en su momento es igual a 5.
¿Está el valor neto actual de 5 $ por encima de los 10 que exige el corredor? No. Pues entonces todo va mal.
Fulano tendrá que vender la acción o repagar parte del préstamo (hasta que el valor neto volviera a ser de 10 $ o por encima). Vamos, que le tendría que pagar 5 dólares al corredor de los cojones… o en títulos, o vendiendo la acción, o dándoselo de su cuenta corriente.

Sale de aquí:
http://en.wikipedia.org/wiki/Margin_loan

Como ya podéis ir viendo, esto tiene algo que ver, pero muy poco, con lo del crack de 1929. Ahora viene el por qué hablo de todo esto:

Some say that in the 1920s, margin requirements were loose. In other words, brokers required investors to put in very little of their own money. When stock markets plummeted, the net value of the positions rapidly fell below the minimum margin requirements, forcing investors to sell their positions. This is cited as a factor contributing to the Stock Market Crash of 1929, which in turn contributed to the Great Depression. However, as reported in Peter Rappoport and Eugene N. White’s 1994 paper Was the Crash of 1929 Expected (http://www.jstor.org/stable/2117982), all sources indicate that beginning in either late 1928 or early 1929, «margin requirements began to rise to historic new levels. The typical peak rates on brokers’ loans were 40-50 percent. Brokerage houses followed suit and demanded higher margin from investors.»

Traducción: “Hay quien dice que en los años 20, los requisitos de márgenes eran muy permisivos. En otras palabras, que los corredores requerían de los inversores que pusieran muy poco dinero. Cuando los valores de la bolsa cayeron bruscamente, el valor neto de las posiciones cayó rápidamente muy por debajo de los márgenes requeridos, forzando a los inversores a vender. A menudo se cita esto como una de las causas que contribuyeron al crack de 1929, lo que a su vez, contribuyó a la Gran Depresión. Sin embargo, como Peter Rappoport y Eugene N. White’s citan en su obra ¿Se esperaba el crack de 1929?, “todas las fuentes indican que muy al final de 1928 o muy al principio de 1929, los márgenes requeridos empezaron a aumentar hasta niveles históricos. El nuevo techo para los préstamos efectuados por los corredores se situaba ya por entonces entre el 40% y el 50%. Las empresas de corredores hicieron lo consiguiente, que era demandar márgenes más altos de los inversores.”

Se puede ver en:
http://www.jstor.org/pss/2117982

Recopilemos que se hace tarde:

A) Zeitgeist dice:
un préstamo margen le permitía al inversor pagar solo el 10% de un título, con el otro 90% siendo prestado a través del corredor de bolsa. En otras palabras, una persona podía tener 1000$ en títulos solo pagando 100$.

-Mentira. El préstamo margen no fue la causa del crack del 29, ni mucho menos. Eso se lo ha inventado Zeitgeist para reforzar su teoría conspiratoria. Las causas del crack del 29 fueron mucho más profundas y complejas.
-Mentira. No era un margen del 10%, sino del 40% o del 50%.

B) Zeitgeist dice:
Este método era muy popular en los ‘20´s, cuando todo el mundo parecía estar haciendo dinero en la bolsa. Sin embargo, este préstamo tenía una trampa. Podía ser pedido en cualquier momento, y debía ser pagado en 24 horas. Esto se llama un “pedido marginal”, y el resultado típico de un pedido marginal es la venta del stock comprado con el préstamo.

-Mentira. Un préstamo marginal no puede ser pedido en cualquier momento. Es más, el corredor de bolsa ni siquiera puede obligar al inversor a vender. Sólo si el inversor no tiene dinero o avales para mantener el margen, puede verse obligado a tener que vender para pagarle al corredor. Pero no es obligatorio.

C) Zeitgeist dice:
y debía ser pagado en 24 horas. Esto se llama un “pedido marginal”

-Mentira.
Cuando el margen sea inferior a lo que el corredor tiene solicitado como requisito, entonces puede reclamar un “pedido marginal” (margin call en inglés) que, básicamente consiste en un “tío, que te estás pasando de lo que hemos pactado, págame la diferencia, machote”. Una vez que el inversor ha recibido el “toque de atención”, tiene la opción de aumentar el margen con su dinerito particular o vendiendo la acción de marras para devolver el préstamo y mandar a hacer gárgaras al corredor, o pagarle la diferencia con otras acciones de otro tipo que tenga. Si el inversor no cumple con su obligación de restituir el margen al que le obliga el contrato, el corredor puede, por ley, quitarle la acción y venderla por sí mismo para recuperar el dinero que prestó, ya que la acción es una garantía en sí misma del préstamo, como ya hemos dicho.

D) Zeitgeist dice:
y el resultado típico de un pedido marginal es la venta del stock comprado con el préstamo.

-Mentira. El resultado típico de un pedido marginal no tiene por qué ser la venta de una acción. La acción puede ser mantenida por el inversor, y el préstamo pagado en líquido… o con otra acción cuyo valor pague el préstamo que le hizo el corredor. El inversor elige (si puede).

E) Zeitgeist dice:
y debía ser pagado en 24 horas.

-Mentira.
Eso no sucede con todos los préstamos margen, sólo con un préstamo marginal con variación (que usa las cotizaciones del día a día como referentes) o con un préstamo marginal adicional, (que tiene un margen muuuucho más serio a favor del corredor y que se usa sólo en caso de que la acción se espere que vaya a caer de un momento a otro, se usa para aguantar hasta última hora a ver si se vende).
Como podéis ver, eso de las 24 horas sólo sucede con algunos subtipos de préstamo margen, no con todos, y sólo para casos relativamente excepcionales, que no eran la norma ni entonces ni hoy en día… salvo para los especuladores, claro. Pero eso ya es otra historia.

¿De dónde sale todo esto? Pues de aquí:
http://www.sec.gov/investor/pubs/margin.htm
http://en.wikipedia.org/wiki/Margin_loan#Variation_margin


Y ahora, una pequeña elucubración:

Como podéis ver, el mundo de la bolsa, con sus cotizaciones, y sus valores cambiantes… es una ruleta rusa económica. Hago este inciso para que veáis que yo no soy partidaria de especular con dinero ni de la economía basada en la especulación. A mí me parece perfecto que una persona se haga rica vendiendo un producto. El que sea (siempre que no cometa crímenes o injusticias para conseguir ese producto, claro está: por ejemplo, me parece estupendo que J.K. Rowling se haya hecho rica y cresa vendiendo libros, bien por ella, aunque no me gusten del todo sus libros, pues si la gente los compra, perfecto). Lo que veo fatal es que la gente quiera hacerse rica de la noche a la mañana y sin producir absolutamente nada, tan sólo jugando a esa especie de póker que es la Bolsa. No es ya que me parezca inmoral de base porque no se produce nada, es que casi todas las crisis recientes (de hace un siglo, vaya), surgen de eso. El problema de la especulación es que si sale bien, te haces rico rápidamente tú solo, pero si sale mal, no sólo te arruinas tú, sino que arruinas a un montón de gente que no tiene nada que ver contigo, y que estaba trabajando honradamente hasta que algún listo decidió que quería hacerse rico de un día para otro.
Y digo esto porque me afecta a mí también. La especulación con las hipotecas subprime ha conducido a una crisis económica a la economía estadounidense. Para evitar que esa crisis se contagiara a Europa a través de la banca, el Banco Central Europeo se vio obligado a subir los tipos de interés. Cosa que me molesta sobremanera porque mi marido tiene una hipoteca. Hipoteca que ahora está pagando más cara porque a unos hijos de puta de agentes inversores americanos se les ocurrió la genial idea de conceder préstamos hipotecarios de muy elevado interés a gente que no los podía pagar. Pero no es sólo mi caso. Otro ejemplo: después de la caída de la corporación Enron, miles de personas se quedaron sin pensiones porque estas pensiones estaban basadas en los beneficios que supuestamente iban a dar las acciones de Enron (en EE.UU., el estado no paga pensiones, te las tienes que averiguar tú). Y Enron quebró porque sus directivos se dedicaron a especular con la energía en lugar de producirla. Y es que, claro, es más bonito y más fácil y más divertido, obtener beneficios jugando con acciones que construyendo centrales eléctricas, que era lo que supuestamente tenían que haber hecho. Eso cuesta mucho trabajo, tiene más quebraderos de cabeza, y no produce grandes beneficios a corto plazo:

http://es.wikipedia.org/wiki/Enron
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_1688000/1688920.stm

Propuesta: si por mí fuera, prohibiría que la bolsa abriera más de una vez a la semana, y prohibiría hacer más de una transacción con acciones de la misma empresa en el mismo mes. Eso de ganar dinero comprando y vendiendo en bolsa como si estuvieras en el casino es peligroso para la economía… y para mí. Debería comprar en bolsa el que espere obtener beneficios de la empresa en forma de dividendos, lo que se llama inversión. La inversión consiste en que yo compro acciones de una empresa, (por ejemplo Fontaneda), porque he investigado la empresa, creo que es fiable, y espero que a largo plazo, Fontaneda fabrique muchas galletas, las venda, gane dinero y me dé una parte de ese dinero que ha ganado por cada acción que yo tenga: esa parte de los beneficios que me dan por acción se llama dividendos. Por el contrario, la especulación consiste en que yo compro acciones de Fontaneda a las 9:15 en la bolsa de Nueva York por 45,5 euros la unidad, y las vendo a las 10:48 en el mercado de valores XETRA a 46,10, y las vuelvo a comprar el mes que viene a 41,2… Un cachondeo total que se basa en intentar adivinar si la acción va a subir o a bajar… y que no tiene nada que ver con la producción y venta de galletas de Fontaneda. La especulación premia hacer malabares con los números, mientras que la inversión premia la producción de éxito… que es lo que interesa.

Si por mí fuera, repito, la bolsa abría una vez por semana, y no se podrían hacer segundas transacciones sobre acciones de la misma empresa en el mismo mes. Que especulen en el casino, y dejen la bolsa para quien quiera invertir, que para eso se creó.


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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/29934.html

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Siguiente artículo.

Zeitgeist contrastado (XXII). La historia de la Reserva Federal (1ª parte).

Anterior artículo.

Vuelta al índice.

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Y ahora, sigo yo, Natsufan, contrastando los datos que expone Zeitgeist en la III parte.
Esto ya empieza a mosquearme. Aquí hay algo más que tendencioso y me estoy enfadando.

Después de hablar sobre Economía y los Bancos Centrales, Zeitgeist continúa con una cita de Thomas Jefferson (1743-1826), que fue el redactor principal de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América y el tercer presidente del país. Zeitgeist dice:

Los padres fundadores de este país estaban bien conscientes de esto.

«Creo que las instituciones bancarias son más peligrosas que un ejército. Si el pueblo americano alguna vez permite a los bancos privados controlar la emisión de moneda los bancos y las corporaciones que crecerán alrededor de ellos privarán al pueblo de su propiedad hasta que sus hijos despierten sin casa en el continente que sus padres conquistaron.»
– Thomas Jefferson, 1745-1826.

La cita en inglés (según Zeitgeist) es:
“I believe that banking institutions are more dangerous to our liberties than standing armies. If the American people ever allow private banks to control the issue of their currency, first by inflation, then by deflation, the banks and corporations that will grow up around [the banks] will deprive the people of all property until their children wake-up homeless on the continent their fathers conquered. The issuing power should be taken from the banks and restored to the people, to whom it properly belongs.”

¿Qué importancia tiene esta cita y por qué lo comento?
Porque es falsa. Porque está manipulada.
Después de hartarme de buscarla y no encontrarla, resulta que… Jefferson nunca dijo eso. Sólo la primera frase, esa sí: Creo que las instituciones bancarias son más peligrosas que un ejército. Por lo visto esa frase viene de una carta que Jefferson escribió a John Taylor de Carolina, un amigo suyo del partido demócrata el 28 de Mayo de 1816 [ME 15:23]. PERO SÓLO ESA FRASE, y aún así, está cambiada.

Por lo visto la cita completa aparece sólo en dos libros: Flight to Financial Freedom – Fasten Your Finances* (2007), de un tal Nathan A. Martin y How to Take Advantage of the People Who Are Trying to Take Advantage of You** (2006) de Joseph Stephen Breese Morse, donde aseguran que la cita entera está escrita en una carta al entonces Secretario del Tesoro Albert Gallatin en 1802.

*Vuelo Hacia la Libertad Financiera. Asegure Sus Finanzas.
**Cómo Aprovecharse de la Gente Que Intenta Aprovecharse de Ti.

Pero es mentira. No aparece en ninguna carta a Gallatin ni en ninguna otra. Jefferson NO ESCRIBIÓ ESO, sino esto:

And I sincerely believe, with you, that banking establishments are more dangerous than standing armies; and that the principle of spending money to be paid by posterity, under the name of funding, is but swindling futurity on a large scale.
http://www.britannica.com/presidents/article-9116907

Por cierto, ni siquiera la primera frase es como la ponen en Zeitgeist. La auténtica es:

«I sincerely believe, with you, that banking establishments are more dangerous than standing armies.»

“Creo, sinceramente, como tú, que los sistemas bancarios son más peligrosos que los ejércitos.”

Para una explicación más detallada, léase (en inglés):

http://en.wikiquote.org/wiki/Thomas_Jefferson

Después de este desastre de trabajo documental que ha hecho Zeitgeist, seguimos.
Continúa con una cita de Sir Josiah Stamp, un economista, banquero y estadista inglés. Y, efectivamente, TAMPOCO es igual. La auténtica es:

“But if you want to continue to be slaves of the banks and pay the cost of your own slavery, then let bankers continue to create money and control credit.”

Si bien esta última cita mantiene el significado general de la que le atribuyen en Zeitgeist NO ES LA REAL. El fallo no es tan grave como en la anterior cita de Jefferson, pero me está demostrando que tergiversan la información a su gusto.
¿Por qué reseño estas supuestas citas? Las citas las usa Zeitgeist para dar credibilidad al conjunto del pseudodocumental. Pero es que las cambia, y las ajusta a lo que a los autores de Zeitgeist les da la gana. Así, lo que hacen es demostrar que están forzando las pruebas para que lleguen a las conclusiones que les interesa a ellos.
Las citas son para ponerlas textualmente. Las citas NO SE MODIFICAN. No en un documental serio. Otra cosa es que sus fuentes estuvieran mal. Pero, leñe, es que no aciertan ni una. Que fallen una o dos veces, medio me puede valer. Pero que fallen una y otra vez, y otra, y otra… YA NO SON ERRORES. Son tergiversaciones. Y cualquiera que compruebe esto, empezará a cuestionar las fuentes (o, por lo menos, los métodos de investigación) de Zeitgeist. Puede que fueran las fuentes originales las que estuvieran equivocadas, ¿pero no es obligación de un aspirante a documentalista medianamente serio el comprobar si sus fuentes son fiables? Porque… ¿no han mirado ninguna otra fuente salvo las que apoyaban sus hipótesis? No sé si intentan mentir a la gente, o están sencillamente muy equivocados. Pero si están equivocados, lo están totalmente, y el trabajo de investigación ha sido peor que chapucero.

Zeitgeist continúa así:
“A principios del siglo 20, los EEUU habían ya implementado y eliminado algunos sistemas de banco central, que fueron estafando a través de crueles intereses bancarios.”

¿Crueles? Bonita opinión (estoy de acuerdo, pero es una opinión, no un dato documentado). Obviamente, los bancos en general no les caen bien a los autores de Zeitgeist. A mí tampoco, pero eso es otro asunto. Si no quieres pagar intereses (ya sean crueles o simpáticos), NO PIDAS PRESTADO. Los americanos tienen la mala costumbre de pedir crédito hasta para comprar un paquete de patatas fritas… Y eso es un fallo económico inmenso. Están siempre endeudados hasta las cejas… pero porque piden dinero a crédito continuamente y para tonterías. Ya criticaré a los EE.UU. en una entrada específica, porque material hay, pero eso será al margen de estas entradas sobre Zeitgeist.

“En ese momento, las familias dominantes en los bancos y negocios del mundo eran los Rockefeller, los Morgan, los Warburg, los Rothchild.”

Bueno, vamos a especificar esto un poco para los lectores que no sepan de Historia americana de principios del siglo XX. Los apellidos que aquí aparecen son los de grandes familias de banqueros e industriales que controlaban gran parte de la economía americana durante finales del XIX y principios del XX. No todos ni todos los más influyentes. Se olvidan, por ejemplo, de los Carnegie, señores del acero, que no mencionan aquí, y que fueron mucho más influyentes en política que los Warburg.
Desde finales del XIX y principios del XX surgen en los Estados Unidos (y en Gran Bretaña), los grandes trusts y los grandes complejos industriales de los reyes del llamado Big Business (“el Gran Negocio”, 1919-1929). En Historia Contemporánea de C.O.U. también lo he visto descrito como “la Era de los Monopolios”: Astor (pieles), Rockefeller (petróleo), Carnegie (acero), Morgan (banca), Vanderbilt (ferrocarriles), etc. En 1913, el 2% de los americanos ingresa ¡¡el 60% de la renta nacional!! Tan sólo Morgan y Rockefeller controlan el 20% del patrimonio del país (341 empresas con un capital de 22 mil millones de dólares de la época).
Los círculos financieros e industriales de la época influyen en la política exterior y conjugan el expansionismo económico (“imperialismo del dólar”) con la intervención directa en Latinoamérica (República Dominicana, intervención en Panamá, lucha contra Sandino en Nicaragua, acciones militares en México y Uruguay, guerra contra España por Cuba, etc. De esto hablaré más adelante, porque fue criminal).

Es la época (más o menos) alegre anterior y posterior a la Primera Guerra Mundial. Es una época de alza económica y relativa paz. La producción en masa eleva el nivel material de vida de amplios sectores de la población, y los magnates del Big Business se hacen “los guays” fundando universidades, centros de investigación, organismos de previsión social, museos…
Pero no todo es bonito ni feliz. La gente no está muy contenta con que unos pocos se lleven la “pasta” y dejen a los demás “comiéndose los mocos”.
Las organizaciones de trabajadores como la A.F.L. (American Federation of Labor) y la I.W.W. (Industrial Workers of the World) sostienen duras luchas salariales (más de mil huelgas anuales). Es la primera “era dorada” del sindicalismo americano…

…cuando las masas embravecidas pugnan por sus derechos contra la opresión del capitalismo salvaje de esa panda de monopolistas chupasangres y…

Bueno, eso último lo ha escrito mi marido, que todavía está “caliente” de haber ido a las manifestaciones sindicales del 1 de Mayo. Le quito el teclado del ordenador, y sigo yo.
Presionado por los políticos “progresistas” (Bryan, La Follette) que se hacían eco del sentir popular, el gobierno intenta limitar el creciente poder de los monopolios y la explotación de los trabajadores. Así, surgen varios presidentes que toman acciones políticas (Roosevelt, Wilson).

Sigue Zeitgeist:
“Y a principios de 1900, buscaron instalar una vez más, leyes para crear otro banco central.
Sin embargo, sabían que el gobierno y el público desconfiaban de tal institución, así que necesitaron crear un incidente para afectar la opinión pública.”

No. Eso no es cierto. La banca privada no quería ni oír hablar de un Banco Central. Analicemos la idiosincrasia americana (mi marido hace el chiste con “indio-sin-gracia”). En Estados Unidos SE ABOMINA de todo lo que sea estatal. Para el americano medio, lo que se gestiona privadamente es infinitamente mejor que lo que se gestiona desde el Estado. Los americanos, en líneas generales, desconfían de todo aquello que les cueste dinero de sus impuestos. Además, los americanos perciben o creen que lo que es público está muchísimo peor gestionado que lo privado. Para ellos, lo público tiende a ser corrupto, mientras que lo privado tiende a ser honesto y a estar mejor organizado. Angelitos, qué inocentes que son.

¿De dónde viene todo esto? América es un país fundado por pioneros que salieron por patas de Europa huyendo de todo tipo de imposiciones: una religión que cobraba diezmos, un Estado (con un rey) que reclamaba impuestos y tasas de todo tipo, restricciones culturales, políticas, etc. Para estos pioneros, América era la tierra de las oportunidades… porque nadie les ponía cortapisas de ningún tipo. Nadie te ayudaba, cierto, pero por lo menos, nadie te fastidiaba de base como en tu país de origen. En América se podía ser judío sin demasiados problemas, el católico podía vivir junto al protestante sin matarse, se podía abrir una empresa sin que te sangraran a impuestos y, al ser un país relativamente nuevo, CARECÍA DE MUCHAS LEYES QUE EN EUROPA LLEVABAN SIGLOS LIMITANDO TUS DESEOS. Así, por ejemplo, podías comprar tierras sin límite (más bien quitárselas a los indios sin límite), no había regulaciones para edificar tu propia casa, podías llevar armas por la calle, podías educar a tus hijos en tu casa o en el colegio, podías votar a tu representante, etc. Y, por supuesto, pocos impuestos, por favor, ya hemos dicho que los americanos odian los impuestos. Leche, si hasta se independizaron de Inglaterra a cuenta de los impuestos que les largaba el rey.

Resumiendo, los americanos no querían saber nada de cosas públicas. Y la banca privada, ya ni te cuento. Los banqueros eran los primeros beneficiados en aprovecharse de la falta de regulación. Esto es, había una falta de leyes económicas del cagarse. Que tenían las manos libres, vaya. Por lo menos, más que los banqueros de Europa. La prueba la tenéis en que los banqueros de Europa no llegaron nunca a ser tan asquerosamente ricos como sus colegas americanos de la época ni de lejos. Y gran parte de su prosperidad venía dada por el hecho de que América, a principios del siglo XX ERA EL ÚNICO GRAN PAÍS SIN UN BANCO CENTRAL. El único. Todos los demás ya lo tenían. ¿Entendéis ya la relación entre “si-no-hay-Banco-Central-los-banqueros-hacen-lo-que-les-sale-de-los-cojones”?

Los banqueros americanos eran enemigos del Banco Central por partida doble. Como americanos, odiaban todo lo estatal y, como banqueros, odiaban toda institución que les pusiera freno. Porque ésa es la función principal de un Banco Central. Evitar que los banqueros privados mangoneen la economía del país (otra cosa es que no funcione, pero su función principal es ésa, igual que la de la policía es detener criminales y no abusar de los inocentes… una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica). Por eso nacieron los bancos centrales en Europa. Los Estados europeos decidieron que, por el bien común de sus ciudadanos, la creación del dinero y la institución financiera suprema de un país… PROVINIERA DEL ESTADO, no del Banco de Fulano, S.A, que a saber en qué se gastaba las perras. Y eso es porque en Europa… desconfiamos de lo privado. Nosotros confiamos más en el Estado como fuente de salvaguarda y protección comunitaria, y tendemos a ver lo privado como más “interesado en su beneficio” (más corrupto), y no en el bien común y… más incontrolable. Los europeos vemos lo estatal como algo más neutral y desinteresado… aunque sea más lento o inepto que lo privado. Nosotros, por ejemplo, tenemos un sistema de seguridad social público que nos cura, educa a nuestros hijos (bueno, en España lo intenta) y nos asegura nuestras pensiones en la vejez… gratis. Los americanos, no. Ellos se lo guisan y se lo comen solos. Son dos formas de ver las cosas. Yo prefiero la europea. Por algo soy europea. ¡Viva Europa! ¡Europe forever! ¡Guapa! ¡Bonita!

Así, tenemos a los magnates del Big Business contentísimos sin Banco Central, poniéndose gooooordos como cochinos con los beneficios de sus monopolios sin freno, para envidia de sus colegas del otro lado del Gran Charco. ¿Nadie hizo nada para evitar esto?
Sí lo hubo: los sindicatos y asociaciones civiles se pusieron en pie de guerra para protestar por semejante atropello. La existencia de unos pocos muy ricos y otros muchos muy pobres, desencadenó la lucha social. Hubo muchas huelgas, manifestaciones, desórdenes, encarcelamientos y demás. La gente acudió a políticos progresistas. Los votos de estas personas llevaron al congreso a gente como La Follette (os juro que se llama así) al Congreso. Y allí dieron el coñazo gritando las propuestas del pueblo a los políticos más… ejem… “conservadores”. Una ventaja que tenían los americanos de la época con respecto a los europeos es que su sistema democrático estaba mucho más desarrollado (hoy en día es al revés), y los políticos más “socialistas” podían llegar al poder sin demasiadas trabas, no como en Europa, donde el establishment de aquellos años hacía lo imposible porque los políticos más progresistas (socialistas, socialdemócratas, posteriormente comunistas) NO llegaran a los parlamentos.
En España, por ejemplo, era la época de la Restauración y de la Alternancia. Los partidos conservador de Cánovas y liberal de Sagasta habían alcanzado un acuerdo de “convivencia” pacífica, alternándose en el poder un mandato unos y, al siguiente, otros. Todo ello en aras de la “estabilidad”, para que no se produjeran desórdenes ni alteraciones en la vida política (ni les quitaran el poder), y sumando esfuerzos para que los progresistas (socialistas, principalmente) no tuvieran fuerza en las Cortes de Madrid. Maniobras como el caciquismo, la compra de votos y el “pucherazo” eran habituales de la época, como podemos leer en las novelas Los Pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán, y en La Regenta, de Clarín. Ése fue uno de los motivos de la llegada de la II República.

Volvamos a lo nuestro. Estaban los progresistas de La Follette y Compañía dando “por el culo” en el Congreso Americano. Los políticos tradicionales de los partidos demócrata y republicano… no tuvieron más remedio que verle las orejas al lobo. Y decidieron llevar a cabo algunas medidas propuestas por el pueblo. Más que nada porque si no, veían que el pueblo… no les iba a votar en las próximas elecciones, y se iban a quedar sin su escaño y sin su sueldo de congresistas. ¡Ayyyynnn! ¡Pero qué grande que es la democracia, leche! No podemos escoger siempre al mejor, pero siempre tendremos el derecho de la PATADA EN EL CULO, que es lo que más asusta a un politicastro.
Y surgieron presidentes que empezaron a “mover el trasero”:

1901-09. Theodore Roosevelt: reformas administrativas de carácter general. (No confundir con Franklin Delano Roosevelt).
1909-1913. William H. Taft obtiene del Congreso la ratificación de las leyes antitrust.
1913-1921. Woodrow Wilson anuncia un programa de “nueva libertad”, suprime las aduanas proteccionistas, introduce impuestos progresivos y trata de debilitar el poder de trusts y monopolios.

Entre esas medidas, estaba la creación de un banco central americano, que evitara el mangoneo de los grandes financieros de la época. Ese banco central se llamó Federal Reserve System o, más simplemente, la Reserva Federal. También se la conoce informalmente como la Fed. Fue creada en 1913 según la Federal Reserve Act. Ahora explicaremos más detenidamente su nacimiento, comparándolo con lo que dice Zeitgeist. Tiene tela, tiene… Zeitgeist dice:

“Asi, J.P.Morgan, considerado públicamente un conocedor financiero de la época, aprovechó su influencia masiva, publicando rumores que un banco prominente de New York era insolvente o había quebrado.
Morgan sabía que esto causaría histeria masiva que también afectaría otros bancos, y así fue.
El público, temiendo perder sus depósitos comenzó masivamente a retirar su dinero. Consecuentemente, los bancos fueron forzados a reclamar sus préstamos, obligando a los endeudados a vender sus productos y así comenzó una espiral de quiebras, reposesiones y desorden.”

Pues no. No fue así el origen del pánico de 1907. Zeitgeist es graciosísimo al respecto de no poner antecedentes de los sucesos históricos que narra. Será porque no le interesan.
Yo sí los voy a poner. Desde la Guerra Civil Americana, el Estado se había visto obligado a lidiar con sucesivas crisis económicas. Para financiar la Guerra Civil, se creó un sistema de banca (National Currency Act), mediante la cual los bancos tenían la potestad de emitir notas bancarias (billetes para entendernos), respaldadas por bonos del Estado. Fijaos en que cuando los europeos ya teníamos bancos centrales públicos emitiendo moneda, los americanos todavía estaban emitiendo billetes-moneda A TRAVÉS DE LOS BANCOS PRIVADOS. Este sistema tan primitivo tenía dos debilidades intrínsecas: la moneda quedaba muy rígida (no fluctuaba bien), y el Estado se encontraba sin armamento con el que hacer frente… a los pánicos bancarios. Durante el último cuarto del siglo XIX y comienzos del XX, la economía estadounidense se vio afectada por sucesivos pánicos bancarios (cuatro crisis en 34 años). Para los que no sepan lo que es un “pánico bancario”, léanse mi anterior artículo sobre economía, pero les diré para evitarse el “viaje” que consiste básicamente, en que todo el mundo intenta sacar su dinero de los bancos A LA VEZ y los bancos se encuentran con que no tienen líquido (efectivo) para devolver a todo el mundo. No hay dinero para todos.

Total, que el Estado americano estaba hasta los cojones de los pánicos bancarios, y ya estaba estudiando la posibilidad de crear algo parecido a un Banco Central, como el de sus vecinos europeos. Pero no pudo ni quiso por varios motivos:
-Los banqueros ejercieron grandes presiones para que no se creara porque NO les interesaba ser controlados por el Estado.
-Los votantes desconfiaban de algo que fuera público… y que les costara dinero de sus impuestos.
-Había habido varios pánicos bancarios, pero ninguno al que el Estado no pudiera hacerle frente… o dejarlo pasar.
-Los gobiernos americanos inmediatamente posteriores a la Guerra Civil fueron los más corruptos (aparte de los de George W. Bush, claro) de la Historia americana y occidental, especialmente el gobierno del presidente Grant (sí, el general nordista). Esos gobiernos estaban muy sobornados por la banca y no hicieron nada por evitar los desajustes económicos.

Sin embargo, en 1907 se produjo un pánico tan severo, que obligó a actuar al gobierno americano.
Y aquí es donde Zeitgeist empieza ooooootra vez a fastidiarla. Dicen que el pánico de 1907 fue causado por Morgan, el gran financiero.
Lo que los listos de Zeitgeist no nos dicen es que hubo DOS pánicos bancarios en 1907, uno en marzo y otro en Octubre.
En 1906, un tal F. Augustus Heinze, compró el banco Knickerbocker Trust Company, y lo usó de «tapadera» para financiar otras aventuras económicas utilizando las reservas de los clientes del banco. En marzo de 1907, una caída especulativa del mercado, forzó a mucha gente a sacar dinero de los bancos. El Knickerbocker Trust Company se quedó seco literalmente entre lo que estaba usando Heinze y lo que se habían llevado sus clientes, pero pudo capear el temporal. Los grandes magnates de la banca (Morgan entre ellos) protestaron ante el gobierno por lo peligrosas que estaban resultando las maniobras del “nuevo rico”. PERO como no había regulaciones ni leyes, dejaron ir al joven, impetuoso y advenedizo banquero Heinze. Y sucedió que se produjo oooootra gran necesidad de dinero en Octubre de 1907. Heinze intentó comprar una compañía minera (United Copper) con el dinero de las reservas del Knickerbocker Trust Company. No lo logró, y su movimiento especulativo condujo al descrédito (se demostró públicamente que Heinze no tenía dinero para comprar la compañía) del banco Knickerbocker Trust Company. Asustados, los clientes del banco acudieron en masa a recuperar sus ahorros. No había ahorros. Esos clientes, ahora aterrados, acudieron a otros bancos y acreedores a reclamar sus deudas para obtener dinerito… y se produjo un efecto en cadena. Un pánico bancario.

El gobierno americano estaba acojonado. No tenía herramientas para combatir un pánico de tal calibre. ¿A quién acudieron? Al único que tenía cerebro y dinero para arreglar aquello: J.P. Morgan, el gordo y astuto banquero monopolista. Juntando todo el dinero que pudieron reunir entre Morgan, sus otros amigos banqueros y el gobierno americano (hicieron lo que se llama básicamente una “colecta” o, como se dice en España, “pasaron la gorra”), se liaron a reflotar las empresas que estaban quedándose sin líquido debido a las retiradas de los ciudadanos. Y Morgan salió con todo su aplomo y toda su corpulencia de banquero superrico en los periódicos y en los telegramas del momento:

-Aquí no pasa nada.

Y la gente dijo:

-Si lo dice el banquero más rico de América, será verdad.

Y se escaparon por los pelos. La gente dejó de retirar mucho dinero, confiando en que los bancos tuvieran. Y como los banqueros y el gobierno HABÍAN INYECTADO DINERO DE VERDAD EN LOS BANCOS, la gente notó que, en efecto, había dinero para retirar. Y acabaron creyendo del todo a Morgan y al gobierno.
La economía se había salvado gracias a la astucia y la energía de Morgan. Que, debo añadir, no había hecho esto por ayudar a la gente porque fuera una excelente persona… Lo hizo porque si el pánico bancario continuaba, TODOS los bancos se verían afectados. Incluido el suyo (eso es lo que pasa cuando no mantienes las reservas, gañán). Pero todavía estaban todos (banqueros y gobierno incluídos) con las piernas temblando ante lo que podía haber pasado.

Se acabó. El gobierno no estaba dispuesto a que eso se volviera a repetir, y los banqueros agacharon las orejas admitiendo que algún control tenía que haber. O si no, TODO SE IRÍA AL CARAJO.

En 1907, los banqueros ya estaban haciendo llamamientos junto con el gobierno para la creación de un Banco Central. En Mayo de 1908, el Congreso aprobó la Aldrich-Vreeland Act que establecía la Comisión Monetaria Nacional encargada de investigar el origen del pánico y de proponer una legislación que regulara el mundo de los bancos americanos. Los banqueros POR FIN habían aceptado un poquito de control estatal, cuando ya no tenían más remedio, y los europeos ya llevábamos siglos con él.

Conclusiones:

Morgan no causó el pánico de 1907. Salvó la economía del país del pánico de 1907. Por motivos egoístas (salvar su propio culo), eso sí. Pero la salvó.
La banca privada no quería un banco central, porque le limitaría en sus beneficios y actividades. Pero no tuvo más cojones que acabar aceptando. Era eso o el caos continuo. Los banqueros privados no estaban ansiosos porque hubiera un banco central, como dan a entender en Zeitgeist. Al contrario, no lo querían ver ni en pintura. Por eso tardaron siglo y medio más que los europeos en tener uno.
Ya que tenían que aceptar un banco central por cojones, los banqueros se decidieron a… “ayudar” al gobierno a crearlo. Si no puedes con ellos, únete a ellos. Pero de eso trata mi siguiente entrada.

¡Hasta entonces!

Fuentes:

Atlas Histórico Mundial, de Hermann Kiner y Werner Hilgemann, tomo II. Los Imperialismos y el Gran Capital, página 111; el imperialismo de Estados Unidos (1865-1914), página 129; período de Entreguerras: Estados Unidos (1919-1933), página 159.

Historia del Mundo Contemporáneo, de Antonio Fernández. Capítulo 7. El Gran Capitalismo. Ed. Vicens-Vives.

http://en.wikipedia.org/wiki/Panic_of_1907
http://en.wikipedia.org/wiki/F._Augustus_Heinze
http://en.wikipedia.org/wiki/Federal_Reserve_System
http://en.wikipedia.org/wiki/J._P._Morgan

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

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