El diario cada vez menos privado de Natsu

12 octubre 2009

Zeitgeist contrastado (XXXI). Las guerras. 1ª parte.

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Se acabó. Estoy harta. Voy a terminar con la tercera parte de Zeitgeist pero que ya. Voy a ir a velocidad de vértigo y en vez de frase a frase voy a ir por segmentos. Así que os aviso. Espero que los que quieran seguir contrastando lo hagan con el “pseudodocumental” al lado. Pierdo mucho copiando transcripciones y refutando paso a paso. Esto ya está casi terminado, pero como livejournal no permite entradas muy largas, colgaré las 24 páginas del total divididas en tres partes durante los próximos días, ¿vale? Sentáos que esto es largo.

Segunda Guerra Mundial.

Zeitgeist acusa al gobierno americano de Franklin Delano Roosevelt de buscar la guerra con Japón.

Sí y no.

De la misma forma que en la Primera Guerra Mundial, la población de los Estados Unidos no quería saber nada de la guerra, pero eso no quiere decir que el gobierno americano estuviera ansioso por entrar.

Sí es cierto que el gobierno americano se las veía venir más que en la Primera Guerra Mundial… pero no por Alemania, sino por Japón.
El Imperio del Japón era un adversario muuuucho más peligroso que los nazis desde el punto de vista americano:
-Los dos se disputaban la primacía sobre la misma área de influencia: el sudeste asiático.
-Al igual que Alemania, Japón se autoproclamaba potencia hegemónica y dominante de su continente (en este caso, Asia), y afirmaba que necesitaba de sus conquistas para desarrollarse y obtener materias primas… y no toleraba interferencias de ningún gaijin, que sus orientales cojones eran los que mandaban en Asia, y punto. El problema era que los americanos controlaban Filipinas y media Oceanía, los australianos Nueva guinea, los holandeses Indonesia, los franceses Indochina, y los ingleses el resto hasta la India.
Las tortas estaban más que aseguradas con o sin América. Y de hecho, Japón llegó a luchar contra todos esos países en la Segunda Guerra Mundial.
-El problema es que nunca era suficiente para Japón: necesitaba el caucho de Malasia, el arroz de Indochina, el trigo de Manchuria y tooooodo lo que le pudiera sacar en petróleo, hierro, tungsteno y manganeso al resto. Las atrocidades japonesas en China y Corea salían a menudo en la prensa americana. Fueron tan brutales ¡¡¡que incluso los nazis se asustaron al saberlas!!!! Véase la “Violación de Nanking” para más señas:

http://www.cnd.org/njmassacre/
http://angamos.blogspot.com/2005/04/holocausto-en-asia-la-violacin-de.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Nanking_Massacre

-Japón era un país con una población gigantesca y un ejército formidable, con una política expansionista muy agresiva que le iba a llevar a chocar pronto con los americanos.
Obviamente, los dos países estaban destinados a darse de tortas porque chocaban en demasiados puntos y demasiadas zonas.
Mientras se evaluaban el uno y otro, Japón y Estados Unidos se “putearon” todo lo que pudieron sin tener que llegar a las manos. Se temían mutuamente y se lo pensaron bastante.
Los Estados Unidos ayudaron a China todo lo que pudieron, le negaron la venta de petróleo y materias primas a los japoneses, y congelaron sus bienes en América. Eso es cierto.

Lo que dice Zeitgeist acerca de que América ayudó ilegalmente a Inglaterra y China es mentira.
Eso es una falta de lógica brutal: si Estados Unidos era un país neutral, podía ayudar a quien le diese su soberana gana. Eso no es ilegal según ninguna ley de la guerra. Si eres neutral le puedes vender armas y suministros a quien te salga de tus cojones. ¿Que América le vendió armas a Inglaterra y no a Japón? Pues estaba en su derecho de venderle a quien le caía más simpático y de no venderle a quien le caía más antipático.
Eso de la ilegalidad es una chorrada que desafía el sentido común.
España, por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial, era un país neutral, pero el gobierno de Franco era amigo del de Hitler. ¿Le impidió eso a Franco venderle suministros de acero a Inglaterra provenientes de los Altos Hornos de Vizcaya? No.

Seguimos.

¿Conocía Estados Unidos de antemano que los japoneses iban a atacar Pearl Harbor y se dejaron atacar para poder declararle la guerra al Japón tal y como dice Zeitgeist?

Yo no soy experta en Historia Militar. Mi marido, sí. Os dejo con él.

Chemazdamundi: Resumiendo: NO, no es cierto. Sabían que tenían que atacar, pero no dónde ni cuándo. Los americanos sabían que con tanto embargo y tanto buscarles las cosquillas a los japoneses, éstos iban a acabar saltando. Pero no sabían que iban a atacar concreta y específicamente Pearl Harbor. Los americanos se esperaban un ataque en masa sobre las Indias Orientales, porque era allí donde había petróleo, no sobre Hawai. Lo que sucedió es que el alto mando japonés estimó necesario desguazar la flota americana de Hawai que estaba demasiado cerca para su gusto, y así poder invadir Indonesia, Indochina, Nueva Guinea y Filipinas como que más tranquilamente, vaya.
Los americanos esperaban algún ataque, sí, pero no en Pearl Harbor. Eso es una conspiración más de tantas. Aquí os la explican mejor:

http://en.wikipedia.org/wiki/Pearl_Harbor_advance-knowledge_debate

Y en esta página, donde desmontan todos los mitos sobre el ataque de Pearl Harbor:

http://www.ibiblio.org/pha/myths/

Lo de que los australianos detectaron a la flota japonesa camino de Pearl Harbor no se lo creen ni los de Zeitgeist, hombre. La flota japonesa se movió a miles de kilómetros de las costas australianas. El trayecto Japón-Hawai es casi recto y no necesitaban pasar por aguas australianas ni de coña. A ver si estos conspiranopicos miran un mapa, y ven dónde está Japón, dónde Australia, y dónde Hawai. Los australianos no podían haber visto nada porque ni sus aviones ni sus barcos (que eran muy pocos y bastante anticuados) estaban en la otra punta del mapa.

Vuelvo yo, Natsu, para decir:
Ni de Geografía saben. Ay, señor…

Bueno, ahora vamos con la Segunda Guerra Mundial y la Alemania nazi.

Según Zeitgeist la empresa de Rockefeller, la Standard Oil, ayudó a la empresa alemana IG Farben a que los aviones nazis pudieran volar.

Bueno, pues es mentira.

¿Otra vez? Sí, hijos, sí… otra vez.

La empresa alemana IG Farben comenzó fabricando tintes (para el pelo) y pinturas. Era un conglomerado de empresas que acabó monopolizando el mercado químico alemán.
¿Ayudaron a los nazis? Sí, como todas las empresas alemanas de la época… por cojones o si no, a la cárcel o a los campos de concentración.

Bien, a lo que íbamos. Según Zeitgeist, la empresa americana Standard Oil de Rockefeller ayudó a IG Farben a fabricar el Zyklon B, un pesticida que se usó para gasear a los judíos en los campos de concentración:

http://en.wikipedia.org/wiki/Zyklon_B
http://es.wikipedia.org/wiki/Zyklon_B

Falso. Lo fabricó DEGESCH, la fabricante alemana de pesticidas de la época, una subsidiaria menor de IG Farben que nada tenía que ver con Rockefeller. De hecho, la empresa se opuso en un primer momento a los requerimientos de los nazis de quitarles la etiqueta de “veneno” que venía en las latas (decían que los usaban para despiojar a los judíos en los campos de concentración), porque se temía que le pudieran quitar la licencia de sanidad en muchos países. Unos cuantos soldados de las SS con sus respectivas ametralladoras les indujo a pensar a los directivos de la DEGESCH de que era mejor quitar la etiquetita.
Como podéis ver, Rockefeller no tenía nada que ver con el Zyklon B (que transcribe mal el traductor de Zeitgeist, escibiendo “Zyckon”).

También nos dice que los aviones de la Luftwaffe alemana no podrían haber volado sin un aditivo especial que fabricaba la empresa de Rockefeller.

¿¿¿¿…????

Bueno… ¿y cuál es ese aditivo tan especial? ¿Por qué no nos dicen cuál es?

Es más, ¿no os parece un poco raro que los aviones alemanes pudieran volar antes, durante y después de la guerra con América?

Porque cuando los americanos entraron en guerra, bloquearon todo comercio con Alemania.
Si bloquearon todo comercio con Alemania, y no les vendían nada… ¿Cómo es que los aviones alemanes seguían funcionando?
Vamos, es una preguntita que me hago yo… que uso la lógica.

Ahora vamos a explicar todo esto:
¿Por qué le tienen tanta manía a Rockefeller los autores de Zeitgeist? ¿Qué tenía él que ver con IG Farben?

Esto:
http://en.wikipedia.org/wiki/IG_Farben#World_War_II
http://es.wikipedia.org/wiki/IG_Farben#Segunda_Guerra_Mundial

Resultó que la Standard Oil tenía un acuerdo de intercambio con IG Farben… lo mismo que las empresas Dupont, U.S. Industrial Alcohol Co. y su subsidiaria Cuba Distilling Co.
Y pudieron comerciar con América porque los Estados Unidos eran un país neutral, y nada impedía a esas empresas comerciar con los alemanes. El problema les vino a estas empresas cuando estalló la guerra con los alemanes y, de pronto, al gobierno americano le empezaron a preocupar las empresas que habían estado comerciando con los alemanes, mira tú por dónde.
Recordemos que Rockefeller era el mayor productor y distribuidor de petróleo del mundo. Por supuesto que todos querían tener tratos con él… incluídos los nazis. Los nazis también necesitaban combustible, claro.
¡¡¡Pero eso no implica que los alemanes no pudieran hacer volar sus aviones, leches!!! ¡¡¡De hecho volaron con el combustible de Rockefeller y sin el combustible de Rockefeller!!!… Si es que llegaron a utilizar el combustible de Rockefeller. Que yo haya podido comprobar, los alemanes sacaban su petróleo de Rumanía, no de los pozos de Rockefeller:

http://en.wikipedia.org/wiki/Ploesti#History

http://www.ploiesti.net/page12.html

Y eso era porque no tenían otro sitio de donde sacarlo.
Petróleo… sieeeeempre petróleo. Mira que se arman líos a cuenta del puñetero petróleo, ¿eh?

Seguimos.
Después Zeitgeist asegura que otra de las empresas “traidoras” era la Union Banking Corporation de Nueva York de la que era vicepresidente Prescott Bush, el abuelo de George W. Bush.

¿Es cierto
eso?

Sí. Sobre esos “angelitos” de la familia Bush hablaré más adelante, porque tienen miga, los jodíos.

Cuando Zeitgeist miente lo digo, y cuando tiene razón, también.

Aquí viene todo:
http://www.guardian.co.uk/world/2004/sep/25/usa.secondworldwar
http://en.wikipedia.org/wiki/Prescott_Bush
http://en.wikipedia.org/wiki/Union_Banking_Corporation

Resulta que el bueno del abuelo del presidente Bush fue vicepresidente de la Union Banking Corporation de Nueva York, que mantuvo negocios con banqueros alemanes que ayudaron a financiar al partido nazi en sus comienzos en Alemania.
Y lo que es peor. A diferencia de la Standard Oil de Rockefeller, que paró sus negocios con alemanes después de declararse la guerra, la empresa de Bush abuelo siguió negociando con alemanes… con alemanes que apoyaban a los nazis, incluída la IG Farben. La empresa de Bush abuelo fue incautada por el Estado americano, y él mismo se salvó de ir a la cárcel por los pelos, gracias a sus contactos, ya que prometió toda la ayuda económica y sus demás empresas para luchar por la causa americana. Lástima que no lo hubieran mandado a la cárcel y arruinado un poco más, hombre… igual su hijo no habría sido presidente, y entonces su nieto no habría sido presidente… ¿Dónde hay un juez estricto cuando le hace falta a la humanidad?

Esto TAMPOCO es una conspiración… La información está disponible en todas partes, y algunos habíamos leído algo al respecto antes de ver Zeitgeist. Aunque ahora es cuando he confirmado los datos que había visto antes por ahí… Y es que investigar es buenísimo, te enteras de cosas y aprendes.

Ahora toca Vietnam.

Como dije en otras entradas, esta guerra es “otro rollo”. Aquí no había nazis ni japoneses conquistando continentes a lo bruto, organizando campos de exterminio, haciendo vivisecciones con alegría, o secuestrando a mozas locales para los burdeles de las tropas (los coreanos y chinos están que trinan a este respecto, porque los alemanes han pedido disculpas, pero los japoneses se niegan). En fin, que en esta guerra no había un graaaaaan peligro para la humanidad que la gente pudiera pensar que les afectaba. Era una guera localizada en un país que estaba en el quinto pino, y del que mucha gente ni sabría la existencia de no ser porque había una guerra allí. De hecho, fronterizos con Vietnam están Laos y Camboya, y qué os apostáis a que mucha gente no sabe ni que Laos es un país.

Antecedentes: la guerra en Vietnam empezó, como tantas otras, tras la descolonización. El país se dividió en dos partes, que para mayor comodidad de geógrafos y estudiantes, se llamaron Vietnam del Norte y Vietnam del Sur. Al igual que había ocurrido antes con Corea, el norte se hizo comunista, y el sur se hizo capitalista-democrático-a-la-asiática. Al igual que había ocurrido en Corea, al los líderes comunistas del Norte les faltó tiempo para decir que el Sur era corrupto, y que allá que iban ellos a rescatar a sus compatriotas.

Vamos, que Vietnam del Norte (comunista) invadió Vietnam del Sur porque… bueno, según ellos porque el sur era corrupto y capitalista, y había que liberar a los camaradas del sur del yugo del capitalismo, y blablá, blablá. Vamos, que dieron las típicas excusas que han dado siempre los fascisto-comunistas para invadir cualquier sitio.

Pero el caso es que no invadieron nada más. Si Hitler se anexiona Polonia, Austria, parte de Francia y lo paran en Inglaterra sólo porque es una isla, los americanos pueden pensar “¡Glups! ¡Este tío es peligroso!” Y los judíos americanos ni os cuento lo que pensaban… Si Japón conquista media Asia en pocos años, el americano que sepa de qué va la cosa, va a pensar “¡Esta gente es peligrosa! ¿Es que no van a tener nunca bastante?” Pero si Vietnam del Norte invade Vietnam del Sur, pues el americano medio pensará que es un problema privado entre ellos y que con su pan se lo coman. Que si hay que ayudar a los sureños contra los comunistas malos, pues se les ayuda… “que les manden un par de rifles y un asesor del ejército”. Y el americano va a por el último de los Beatles.

De hecho, el presidente Kennedy tenía pensado ayudar a Vietnam del Sur. Mucho, con muchas armas, y dinero y tal, pero de modo… “poco intrusivo”. O sea, en plan “yo te doy armas y te mando un par de entrenadores y asesores, y tú te apañas, pero de mandar soldados míos ni de broma porque ahí mis chicos no pintan nada”. Pero había en Estados Unidos quien no estaba de acuerdo con la idea no intervencionista de Kennedy. Así que a Kennedy lo dejaron como un colador (según la versión oficial con una sola bala), y en su sitio entró Johnson, que aunque hubiera querido retirarse de Vietnam, no hubiera podido. Si te matan a un presidente, demuestras debilidad… Los comunistas estaban en auge en todo el mundo (en todo el mundo POBRE, igual haciendo llover RIQUEZA y no balas habrían acabado antes, pero eso los yanquis no se lo plantearon), a Estados Unidos lo acababan de “despresidentar” a lo bruto, y Johnson no se podía permitir mostrar debilidad. Así que le dieron a la guerra con más saña… con consecuencias desastrosas para todos.

Según Zeitgeist, la guerra de Vietnam (lo que es la entrada oficial en combate de Estados Unidos en la guerra) fue causada por el llamado “Incidente del Golfo de Tonkín”:

http://en.wikipedia.org/wiki/Gulf_of_Tonkin_Incident

Ya os he dicho que no tengo mucha idea de historia bélica, ¿verdad? Pues os dejo otra vez con mi amado.

Chemazdamundi: A diferencia de las dos guerras mundiales, la de Vietnam no hay por dónde cogerla, señoras y señores. Esa fue una guerra imperialista, sin justificación, desastrosamente llevada y que, encima, no sólo no sirvió para nada, sino que llevó a miles de muertos y a que todavía hoy haya un régimen dictatorial comunista en Vietnam.
Aquí sí que los Estados Unidos estaban “deseandito” de entrar en la guerra a toda costa, para frenar la expansión comunista en el sudeste asiático.
No era ningún secreto que sin la ayuda estadounidense, Vietnam del Sur no iba a durar ni tres asaltos contra Vietnam del Norte. Al principio, los EE.UU. enviaron sólo armas, suministros y asesores militares. Pero con el paso del tiempo, era obvio que los norvietnamitas estaban mucho mejor preparados y motivados que los sureños. Los consejeros militares se lo dejaron claro a los presidentes americanos: o iba el ejército directamente, o Vietnam del Sur se perdía. Así de claro.
Desde luego, aquello no era como la Primera o la Segunda Guerra Mundial. Allí no había un megaenemigo superpoderoso cuya motivación era conquistar y subyugar al mundo civilizado. El gobierno americano no podía “vender” eso. Necesitaba de un motivo claro que mostrar no ya al público americano, sino al mundo entero.
Estudiando un poco de Historia, se acordaron de lo del telegrama Zimmermann, el hundimiento del Lusitania… y de Pearl Harbor.

Las incorrecciones de Zeitgeist:

1) Hubo DOS incidentes. El primero, el 2 de agosto de 1964. Un destructor americano, el “Maddox”, disparó a unos barcos torpederos que supuestamente le habían lanzado un torpedo. Ese torpedo nunca fue disparado. Los americanos se pusieron nerviosos al ver pasar los barcos, y les dispararon. Pero los vietnamitas no dispararon primero.
2) Zeitgeist miente al decir que no sucedió ninguna escaramuza. Sí sucedió. Chapuceramente, pero sucedió. Los barcos vietnamitas estaban allí aunque no fueron ellos los que empezaron la pelea.
3) El segundo incidente, el 4 de Agosto, que es al que supongo que se refiere Zeitgeist, no sucedió, efectivamente. Es el que se da históricamente como absolutamente falso. La marina americana estaba nerviosísima y veía fantasmas donde no los había. Detectaron un sonido con el sonar que creyeron eran torpederos vietnamitas y le dispararon a todo lo que veían. Lo que el técnico había oído era la hélice de su propio barco. Absurdo, pero cierto…
El mismo presidente Johnson admitió unos días después en privado, sobre este segundo incidente, que “por lo que yo sé, nuestros chicos le han estado disparando a las ballenas allí fuera”:

http://en.wikipedia.org/wiki/Gulf_of_Tonkin_Incident#Consequences

El gobierno americano utilizó aquella triste y patética excusa para involucrarse directamente en la guerra.

Es cierto: la entrada en la guerra de Vietnam se basó en un hecho erróneo.
Pero no lo causaron los americanos tal y como asegura Zeitgeist. Fue una ineptitud total por parte de la Marina estadounidense, pero no fue un hecho premeditado.
Sí es cierto que se aprovecharon de ello para meterse en la guerra… porque estaban deseando entrar a combatir a los comunistas.

Y aún así, sigo teniendo que “echarle la bronca” a Zeitgeist. El Incidente del Golfo de Tonkín no es ninguna conspiración. Está en los libros de Historia y hay documentación de sobra acerca de él:
http://www.nsa.gov/vietnam/releases/relea00012.pdf
http://www.usni.org/magazines/navalhistory/archive/index.asp
http://vi.uh.edu/pages/buzzmat/world198_4.html
http://www.mtholyoke.edu/acad/intrel/pentagon3/pent4.htm

No es la verdad “oculta” que nadie quiere que sepas. No es ninguna cosa oculta ni misteriosa. Cualquiera puede consultarlo… y muchos lo sabíamos desde hacía años. Me gusta la historia militar, y el incidente del golfo de Tonkín es muy conocido para los aficionados al coleccionismo bélico. Otra cosa es que los americanos no tuvieran ni idea, al igual que muy poca gente sabía que el nacimiento de Mitra se celebraba el 25 de diciembre. Pero que los americanos sean unos palurdos que no saben ni de los orígenes de su religión (con la importancia que le dan), ni de la historia de la guerra de Vietnam, es SU problema, y se arregla COGIENDO LIBROS y LEYENDO, estudiando y aprendiendo… que es lo que de verdad impide que manipulen a las personas.
Zeitgeist dice que “muchos otros enterados y oficiales han hecho público que fue una farsa preparada, una completa mentira”.
Vale. Pues… ¿les importaría darme el nombre de esos “otros enterados y oficiales”, por favor?
Es que, verán… en la página de fuentes de Zeitgeist no veo nada sobre Vietnam. Cuando yo acuso… me gusta tener pruebas.

Vuelvo otra vez yo, Natsufan.

Después de la introducción de la guerra de Vietnam, Zeitgeist continúa diciendo que la guerra era un negocio… y que la prueba era que el presidente Johnson autorizó en 1966 el levantamiento de restricciones comerciales con el bloque soviético… sabiendo que eran los soviéticos los que suministraban armas a los norvietnamitas.

Vamos a ver, hatajo de conspiranoicos… Johnson levantó las restricciones… sobre la venta de trigo.

Sí, como lo leéis: trigo. Cereales. Eso que se usa para hacer (¡oh, no!) harina, y luego pan.

No armas ni productos manufacturados. Viene de aquí:
http://etext.virginia.edu/journals/EH/EH39/glance39.html

Os lo resumo: en plena guerra fría, los americanos siempre estaban diseñando estrategias para poder controlar o frenar al enemigo de siempre, los soviéticos. Una de las estrategias era, por supuesto, usar las armas nucleares. Pero era un método de disuasión un poco bestia y peligroso.
Sucedió durante el mandato del presidente Johnson que los infames planes quinquenales de producción soviéticos se acabaron por ir a donde van las cosas mal hechas: a la mierda.

http://en.wikipedia.org/wiki/Five-Year_Plan_(USSR)
http://en.wikipedia.org/wiki/Agriculture_of_Russia
http://en.wikipedia.org/wiki/Famines_in_Russia_and_USSR

A este respecto, el autor del excelente blog “Un barco más grande”, tiene una entrada sobre “El jardinero fiel de Stalin”, que es muy, pero que muy interesante, (más corta que las mías, además), y que os recomiendo encarecidamente que leáis. Ilustra muy bien algunos de los motivos que llevaron a los soviéticos a la lamentable situación en que se encontraban.

Los rusos y sus aliados comunistas de Europa del Este se habían quedado sin alimentos básicos suficientes (trigo, principalmente).
Por aquel entonces, no había muchos países a los que comprar comida: durante los años sesenta, la mayoría de países asiáticos y africanos estaban pasando hambrunas terribles, y los países (más o menos) aliados de la URSS, como la superpoblada China, no se podían permitir el vender ni un miserable grano de arroz.
Sólo quedaba comprarle trigo… al enemigo: los capitalistas del primer mundo. Europa, la Commonwealth británica y los Estados Unidos se relamían de gusto viendo cómo el mundo comunista venía a mendigar las sobras de su sistema agrícola. Era la demostración palpable de que ese “paraíso de los trabajadores” que habían tenido que cercar con un muro cubierto de ametralladoras que apuntaban hacia adentro, ni era paraíso, ni funcionaba, ni daba de comer a los trabajadores. La URSS se moría de hambre por imbécil y occidente se partía de la risa (no, no había pena por los desgraciados muriéndose de hambre al otro lado del telón de acero porque de allí no se podía sacar información ni podían ir corresponsales a informar, y todos sabemos que una hambruna sin publicitar no existe).
Al equipo del presidente Johnson se le ocurrió una idea: utilizar la venta de cereales a los comunistas (estaba prohibida) a cambio de que se sentaran a negociar sobre varias “cosillas” urgentes: la carrera armamentística, la reunificación de Alemania, Corea… y la guerra de Vietnam.
Básicamente: o negocias o no te vendo trigo y vas a pasar más hambre que un caracol en un espejo.
Y se sentaron a negociar. No sin problemas. Los europeos fuimos muy inflexibles y quisimos sacarle más a las negociaciones con los rusos. Alemanes y franceses, en concreto, querían muchas concesiones a cambio de la comida. Tantas, que los rusos a punto estuvieron de salir de las negociaciones. Los americanos tuvieron que amenazar al canciller alemán Adenauer para que rebajara sus pretensiones de reunificar Alemania (Adenauer pedía mucho, y los comunistas antes dejan morir de hambre a millones de personas que devolver Alemania del Este).
http://en.wikipedia.org/wiki/Adenauer

Resultado: los rusos negociaron algunas cosas y Johnson levantó las restricciones que hasta entonces existían para vender grano a la URSS y sus aliados: fue la Food for Peace Act de 1966 (“Ley de Paz por Comida”, fijaos si tenía un nombre claro).
http://www.presidency.ucsb.edu/ws/index.php?pid=28038

Fue básicamente la estrategia del palo y la zanahoria. Sólo que en vez de zanahoria… fue trigo.
Una cosa que se les sacó a los rusos es que no intervendrían directamente en Vietnam (esto es, enviando soldados a gran escala, suministros sí que enviaban, sí).

¿Ha quedado claro?
Hablo de todo esto porque a lo largo de mi investigación me he encontrado con numerosas teorías de la conspiración, de las cuales Zeitgeist se hace más o menos eco. Y una de las que más me llaman la atención es la teoría de que tanto capitalistas como comunistas… estuvieron dirigidos por los mismos líderes ocultos tras las sombras.
Que la Guerra Fría fue un invento de masones e illuminati para distraer la atención del mundo y poder seguir manejándolo a su antojo, vaya.

Según los conspiranoicos, capitalistas y comunistas… eran lo mismo.

Bueno, es que es para tirarse de los pelos.
Eso no es ya desafiar la Historia, la lógica o el sentido común… es negar lo que yo he vivido y he tenido que pasar.
Señores lectores, yo no sé vosotros, pero yo soy lo suficientemente mayor como para haber vivido la Guerra Fría.
Aquello no fue un invento: fue real, lamentablemente. Y por poco acaba MUY mal. Yo estuve allí, ¿vale? He vivido la caída del muro de Berlín y recuerdo lo que había antes. Y mis padres y yo pasamos mucho miedo viendo la carrera de armamentos o acojonándonos cada vez que un avión militar traspasaba la frontera del otro, o cada vez que al Ronald Reagan se le cruzaban los cables y amenazaba con mandar a los rusos de vuelta a la Edad de Piedra. Y eso que mi país no era uno de los grandes partícipes de la guerra fría.
No sé cómo Zeitgeist o cualquiera de los conspiranoicos se atreven a decir barbaridades como ésa de que los dos bandos eran iguales. ¿Qué se creen? ¿Que los que lo hemos vivido no nos vamos a dar cuenta de semejante embuste? ¿O es que el público objetivo de Zeitgeist son adolescentes que no han vivido eso y así se lo pueden creer? Más bien es eso último, me imagino…
El mundo, conspiranoicos, estaba dividido en dos grandes bloques, totalmente enfrentados y que se llevaban a matar. Tan mal se llevaban que a punto estuvimos de irnos todos al carajo por culpa de las mil millones de veces malditas armas nucleares. Y ahora no vais a venir a inventaros la Historia y decir que capitalistas y comunistas eran iguales. ¿Iguales?
Hace cinco años fui de viaje con mi marido a Praga, la capital de la antigua Checoslovaquia. Preguntadle a los taxistas y a la gente de la calle lo que piensan de los soviéticos. Id a ver los monumentos a los presos políticos y los “centros de reeducación”. Id a ver los “barrios obreros” del extrarradio, con sus edificios de moles inmensas de cemento tan frío y gris que hicieron que se me bajara el corazón a los pies. Lo que tendría que haber sido trabajar y vivir allí, ¡qué desesperanza! Preguntadles cómo vivían antes, y si preferirían eso a vivir como ahora, con las tiendas llenas y bajo la protección de la Unión Europea.

Os voy a contar una anécdota que me pasó. Estábamos mi ahora marido y yo (entonces éramos novios) haciendo cola para comprar entradas a la “Torre de la Pólvora”, un monumento emblemático de Praga. Delante de nosotros había otra parejita de pipiolos, altos, rubios y blancos como la leche, muy lindos ellos. Vendiendo los tickets estaba una señora anciana muy mayor, con toooodo el aspecto típico de funcionaria que lleva toda su vida en el puesto. La parejita sacó sus pasaportes y se los dio a la señora. Ésta, ni corta ni perezosa, cuando vio la nueva bandera de Rusia en la portada, los puso boca abajo y, con el dedo en alto, les dijo a los chavales:

-Ruski, niet sovietski…
(“Rusos sí, soviéticos, NO”).

Los dos se pusieron coloradísimos y nerviosísimos, y se pusieron a agitar con los brazos delante de toda la cola:
-¡¡¡Niet, niet!!!
(“¡¡¡No, no!!!”).

La señora sonrió maliciosamente y les dio los tickets.

Madre mía, qué vergüenza que pasaron los dos novios. Qué pena, no poder viajar por ahí tranquilos, arrastrando las culpas de cosas que hicieron personas que seguro que ni conocerían. De verdad, me dio un apuro por ellos… Supongo que sería lo mismo que ir a América y que me echaran las culpas o me restregaran por la cara que soy del mismo país que los conquistadores españoles que acabaron con mayas e incas.

Cambiando de tema… No os podéis ni imaginar las cosas que se aprenden viajando, de verdad. Viajar abre la mente. Y sirve para aprender. Así es cómo pude comprobar in situ lo que los libros de Historia decían. No es lo mismo oír hablar de las atrocidades de los nazis… que ver el campo de concentración de Terenzin en Praga. O la Sinagoga Antigua de Praga… ¡que tiene una habitación entera llena con los nombres de los judíos muertos por los nazis en la ciudad! ¡Con letra diminuta! Más de treinta mil.
A mi marido se le ocurrió preguntarle a uno de los taxistas que cómo es que no había judíos en Praga a pesar de que había cinco sinagogas. La respuesta: “Ahora son monumentos, no templos. No hay muchos judíos en Praga… los alemanes acabaron con todos ellos”. Como se puede ver, los europeos del Este no tienen muy buen recuerdo ni de los nazis ni de los soviéticos. Los pobres fueron invadidos por todos los cabrones del siglo XX.

¿Sabéis quiénes añoran los tiempos de la Unión Soviética? Los mismos rusos. En el trabajo de mi marido hay una inmigrante rusa. Cuando le preguntan, ella siempre dice lo mismo: que ahora están desamparados en su país y que en los tiempos de la URSS estaban mejor, porque por lo menos había algo de comer. Rusia ha sido el país que más ha salido perdiendo con la caída del comunismo. Según ella cuenta, todo allí es un caos, los precios están por las nubes, los médicos ganan menos que los albañiles, no hay seguridad social, los salarios son bajísimos, hay un problema gravísimo con el alcohol (¡la juventud bebe alcohol etílico del que se usa para curar heridas!)…

En fin, que al próximo que me diga que los comunistas y capitalistas eran lo mismo, le pienso poner la cara roja de vergüenza.

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/31209.html

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Siguiente artículo.

Zeitgeist contrastado (XXIII). La historia de la Reserva Federal (2ª parte).

Anterior artículo.

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Recopilemos: estamos en la III parte de Zeitgeist “No Prestes Atencion a los Hombres Detras de la Cortina”. Ya hemos visto cómo Zeitgeist se pasa la Historia por allá donde dijimos en lo referente a los inicios del Banco Central y del pánico de 1907… y que resultó que, según los libros de Historia, fueron DOS pánicos bancarios.

Seguimos.

Tras los pánicos de 1907, el gobierno americano estaba muy pero que muy cabreado con los banqueros.
El gobierno se preguntó, básicamente, qué coño era lo que había pasado para que toda la Economía se fuera al garete… y por qué sólo le afectaba a América. ¿Por qué carajo los anticuados y obsoletos europeos y esos advenedizos de los japoneses no sufrían esas debacles que cíclicamente azotaban la economía estadounidense?

Y, al presidente (Theodore Roosevelt) y al congreso de la época se les ocurrió una cosilla: crear una comisión de investigación para averiguar el por qué de ese desbarajuste. Esa comisión fue dirigida por el senador republicano Nelson Aldrich.
Nelson Aldrich es este señor:
http://en.wikipedia.org/wiki/Nelson_W._Aldrich

Lamentablemente, el primer Roosevelt no anduvo muy fino al encargarle la susodicha investigación a este hombre. Aldrich cogió las maletas y se dio un garbeo por Europa para ver cómo organizaban las cosas los europeos, ya que a ellos no les pasaban esas “guarradas” financieras que les pasaban a los americanos.
Y, después de un viajecito por Gran Bretaña, Francia y Alemania, Aldrich volvió “flipado” y maravillado con lo que había visto:

A deep believer in the progressive themes of efficiency and scientific expertise, Aldrich led a team of experts to study the European national banks. After his trip, he came to believe that Britain, Germany and France had a much superior central banking system.

Europe and Central Banks, New York Times, January 9, 1910, Annual Financial Review, pg 8.

Cuando los grandes banqueros y financieros oyeron lo que Aldrich tenía pensado hacer, se quedaron aterrados. Pretendía, nada más y nada menos, que crear un banco central estatal como los que tenían los europeos. Y, claro, los grandes banqueros no podían permitir aquello. Eso supondría el final de su libertad de acción, y el verse vigilados por el Estado en sus negocios. “Ni hablar del peluquín”, se dijeron. Así que se fueron, dirigidos por Rockefeller, para el Aldrich éste,  y le pusieron el brazo por encima del hombro, y le dijeron (más o menos):
-Pero vamos a ver, criatura, ¿qué es eso de un banco central estatal? No, hijo, no… Lo que América necesita es un banco central privado, dirigido por nosotros, los banqueros, que somos los que más sabemos del “cotarro”. Eso que hacen los europeos está bien, sí… pero… te olvidas de la iniciativa privada, que es lo que hace grande a América. Tú fíjate que las economías europeas son mucho más pequeñas que la americana, y eso es así porque el Estado interviene demasiado en los negocios privados, hombre. América necesita más libertad, no las cortapisas y las leyes de la Vieja Europa. Además, con el odio que le tiene la gente aquí a los impuestos, ¿con qué dinero vas a pagar tú la creación de un banco central? ¿Con más impuestos? ¡Ay, ay, ay! Mira, como me caes bien, y sé que el interés del gobierno es que no se repitan los pánicos de 1907, te proponemos una cosilla: tú convences a Roosevelt de que el banco central sea gestionado privadamente, y nosotros lo pagamos de nuestro bolsillo, sin cargo a las arcas estatales. Así nos ahorramos los pánicos bancarios y, además, así se gestionará privadamente, de mucha mejor manera que los ineptos funcionarios europeos, que sí, de verdad… Y, de regalo, te voy a casar a tu hija con mi único hijo… ¡vas a fundar una dinastía de grandes hombres de la política, chavalote! Tú déjanos esto a nosotros, que verás qué bien…

Obviamente, Aldrich aceptó. Para desgracia del mundo entero, como veremos más adelante.

Zeitgeist fuerza mucho los detalles de esta historia, adornándolo como si fuera una conspiración. Según Zeitgeist, la propuesta sobre la creación de la futura Reserva Federal (el banco central de los Estados Unidos, más conocida popularmente como “Fed“), nació en una ultrasecreta reunión de banqueros que tuvo lugar en 1910 en el refugio vacacional de Jekyll Island Club, Georgia. Todo esto hay que explicarlo bien, porque es de risa.
Zeitgeist dice:

“En 1910, hubo una reunión secreta en la propiedad de J. P. Morgan en Jekyll Island en las costas de Georgia. Fue ahí donde se escribió la ley del banco central llamada Acta de Reserva Federal. Esta legislación fue escrita por banqueros, no legisladores. Esta reunión fue tan secreta, tan oculta al conocimiento del gobierno o el público, que las diez personas que formaron parte camuflaron sus nombres cuando salieron de la isla. Después de que esta ley fuera elaborada, fue entregada a su figura política, el senador Nelson Aldrich para introducirla en el Congreso.”

Y ahora viene nuestra investigación:

Primero: el Jekyll Island Club no era propiedad de Morgan. Era un lugar de recreo exclusivista para gente muy rica. Sus propietarios eran un consorcio de magnates que querían tener un sitio tranquilo, fresquito, con todas las comodidades y lujos posibles donde pasar el verano. J.P. Morgan fue uno de los miembros de la comunidad de propietarios de aquel año, pero no era el único dueño. El Jekyll Island Club era, por poner un símil, como una peña de amigos. Pero de amigos MUY ricos, eso sí.
http://en.wikipedia.org/wiki/Jekyll_Island_Club

Segundo: hubo una reunión de gente en ese club, sí. Pero ni se sabe cuántos fueron, ni quiénes fueron, ni en qué año exacto fueron, a ciencia cierta. Fijáos si sería secreta la reunión. La fecha de 1910 que da Zeitgeist no es corroborada por los archivos del Jekyll Island Club, que citan que fue en 1907 ó 1908.

http://www.jekyllclub.com/about.asp?id=14

El número de participantes varía de 4 a 10. El único que seguro que fue sería Aldrich. Zeitgeist dice que fueron diez los banqueros. El Jekyll Club dice que asistieron  4. Los historiadores dicen también que asistieron sólo 4 individuos, ninguno de los cuales era Morgan:
http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank12.htm

Tercero: el plan que salió de Isla Jekyll nunca llegó a ser aprobado por el Congreso.

“Also in 1910, Senator Nelson Aldrich, Frank Vanderlip of National City (Citibank), Henry Davison of Morgan Bank, and Paul Warburg of the Kuhn, Loeb Investment House met secretly at Jekyll Island, a resort island off the coast of Georgia, to discuss and formulate banking reform, including plans for a form of central banking. The meeting was held in secret because the participants knew that any plan they generated would be rejected automatically in the House of Representatives if it were associated with Wall Street. Because it was secret and because it involved Wall Street, the Jekyll Island affair has always been a source of conspiracy theories. But the conspiracy theorists overestimate the significance of the meeting. Everyone knew Wall Street wanted reform, and the Aldrich Plan which the meeting produced was, in fact, rejected by the House.”

http://odur.let.rug.nl/~usa/E/usbank/bank12.htm

Traducción:
“En 1910, el senador Nelson Aldrich, Frank Vanderlip del Citibank, Henry Davidson del Banco Morgan y Paul Warburg del Kuhn & Loeb Inversiones, se reunieron secretamente en la Isla Jekyll, cerca de la costa de Georgia, para discutir y formular la reforma bancaria, lo que incluía planes para una especie de banco central. El encuentro se mantuvo en secreto porque los participantes sabían que cualquier plan que generaran sería automáticamente rechazado en el Congreso si fuera asociado con Wall Street. A causa de que se realizó en secreto y de que involucraba a Wall Street, el asunto de la Isla de Jekyll siempre ha sido una fuente de teorías conspiratorias. Pero los teóricos de la conspiración sobreestiman la importancia del encuentro. Todo el mundo sabía que Wall Street quería la reforma, y el Plan Aldrich, que salió de ese encuentro fue, de hecho, rechazado por el Congreso.”

Más claro, agua. Después de los pánicos de 1907, la gente no quería ni oír hablar de los banqueros de Wall Street. Por eso se reunieron en secreto… para que no los apalearan mientras diseñaban un plan para un banco central privado sin que la gente viera que ESE banco central no iba a ser estatal. Luego veremos, en la siguiente entrada, que ese plan les salió mal. Adelantaré que, básicamente no pudieron aprobarlo por la oposición frontal del partido Demócrata, de los agricultores y de algunos congresistas republicanos que le tenían odio mortal a la gente de Wall Street. Fue necesario llegar a un compromiso, y esa ley que presentó Aldrich fue tan contestada, que tuvo que empezar a rediseñarla desde el principio.

Quedan por contar muchas cosas, sobre cómo se creó la Reserva Federal, lo que pasó tras el crack del 29, y los cambios subsiguientes que hicieron a la Fed tal y como es hoy en día… porque no es ahora igual que cuando se creó, lo aviso de antemano por si alguien entra hablando de eso. Sobre todo esto hablaremos en la siguiente entrada, que tiene para rato.

Cuarto: las fuentes que usa Zeitgeist son conspiranoicas… e irrisorias.
Zeitgeist pone demasiado énfasis en este encuentro, poniéndolo como si fuera una reunión conspiratoria de altos vuelos, donde cuatro banqueros y un senador están decidiendo poco menos que de manera malvada y oculta, los destinos de una nación. Les ha faltado decir que acudieron al encuentro enfundados en capas negras con capuchas. O que invocaron a Cthulhu, vaya. Ya hemos visto que no tuvieron mucho éxito con el susodicho plan, pero vamos a aclarar de dónde sale todo este despropósito investigativo.

-¿Por qué se mete tanto Zeitgeist con Nelson Aldrich?

Porque era masón.
Más concretamente, Tesorero de la Gran Logia de Rhode Island:

“Aldrich was very active in the Freemasons and was the Treasurer of the Grand Lodge of Rhode Island.”

http://en.wikipedia.org/wiki/Nelson_W._Aldrich

-¿Quién le descubrió esta supuesta “conspiración” a los autores de Zeitgeist? Pues un tipo al que le encannnnntan las conspiraciones, y que aparece en las fuentes de Zeitgeist:
G. Edward Griffin.

http://en.wikipedia.org/wiki/G._Edward_Griffin

http://en.wikipedia.org/wiki/The_Creature_from_Jekyll_Island

Ahí tenéis los enlaces en inglés.
¿Quién es este individuo? Pues es una auténtica joya, oigan. Resulta que es un tipo que se dedica a escribir sobre teorías conspiratorias. Es un anti-colectivista y un defensor radical de la derecha libertaria en política, que comenzó su fama escribiendo libros y haciendo pseudodocumentales sobre tópicos controvertidos como el cáncer, la Reserva Federal, el Tribunal Supremo, la política internacional americana y ¡¡¡el Arca de Noé!!!

Sí, sí, sí, como lo oís… este tipo hizo un documental sobre el Arca de Noé, que se llama The Discovery of Noah’s Ark, en 1992, donde afirma que el arca se encuentra en un sitio de Turquía, cerca del monte Ararat, y que lo ha averiguado con pruebas fotográficas, buscando con radares y sonares electromagnéticos. Obviamente, los arqueólogos todavía están buscando, porque allí no hay ná de ná. Me parece a mí que Indiana Jones tuvo más éxito buscando el Arca de Noé que este tipejo… y eso que es un personaje de ficción.

Pero que ahí no acaba la cosa. Este individuo asegura en su World Without Cancer (“Un Mundo Sin Cáncer”) de 1974, que la causa del cáncer es una falta de Amygdalina, también llamada Laetrile (vitamina B17). Obviamente eso es una patochada como la copa de un pino, y así se lo han hecho saber la American Cancer Society (Sociedad Americana contra el Cáncer) y la American Medical Association (Asociación Médica Americana). O sea, los médicos de América. Cuando Griffin leyó y oyó las respuestas de los médicos, dijo que es que esos grupos tenían “una agenda económica y de poder oculta”. Fijáos la caradura del colega que incluso llegó a afirmar que las organizaciones que se negasen a admitir ese tratamiento, lo hacían porque como dependían del negocio del cáncer para subsistir, lo negaban para protegerse.
El American Journal of Public Health llama a esta teoría sobre el Laetrile, directamente “una conspiración”, y apunta al hecho de que: a) en el libro no aparecen justificaciones científicas para admitir el Laetrile como cura, y b) todas las webs de Griffin tiene como sponsors publicitarios, doctores y hospitales “alternativos” que venden el Laetrile. Qué curioso…  En fin, las pruebas:

Crítica médica a World Without Cancer en el Boletín Americano de Salud Pública:
http://www.ajph.org/cgi/reprint/66/7/696-a.pdf
List of Clinics in the United States Offering Alternative Therapies. “Lista de clínicas de terapias alternativas”. ¡No vayáis a ellas, chicos! Os tratarán el cáncer con jugo de lagartija… Y antes de que nadie me lo diga, sí, conozco los métodos alternativos que de verdad curan el cáncer, como el de Catherine Kousmine. El de la vitamina B17 no es uno de ellos.
http://www.cancure.org/directory_clinics.htm

Y ahora, lo que nos interesa. ¿Qué dijo Griffin sobre la Reserva Federal que tanto interesa a los autores de Zeitgeist? Pues esto:
http://en.wikipedia.org/wiki/G._Edward_Griffin#The_Creature_from_Jekyll_Island

El coleguilla conspiranoico éste, hizo un “documental” en 1993 y escribió un libro en 1994 (je, allí en América hace un documental hasta el gato) que se llama “La Criatura de Jekyll Island”, que es de donde han bebido los autores de Zeitgeist para hacer esta parte del documental.
Bueno, pues en el libro-documental-parida éste se describe la reunión de la isla de Jekyll. Por cierto, que en libro dicen que fueron SIETE banqueros. A ver si alguien me dice cuántos fueron, leche.
Bueno, pues el tal Griffin dice en su… esto… obra, que el sistema monetario basado en dinero de fe es muy malo, ya que “devora la prosperidad individual y es una perpetuación de la guerra”. También dice que los bancos centrales reescriben la Historia y los resultados de las guerras. Griffin también dice que las Naciones Unidas, el Consejo de Relaciones Internacionales y el Banco Mundial están trabajando para destruir la soberanía americana a través de un sistema de control militar y financiero mundial, y es por ello que pide que los Estados Unidos se salgan de las naciones Unidas.

Ole ahí, sí señor. Con dos cojones. Pero que ahí no acaba la cosa.
Los historiadores y economicistas serios como Edward Flaherty, llaman a Griffin “historiador amateur” por cómo trata la descripción de la reunión en la isla Jekyll. Como que no te sabe decir ni cuántos fueron, ni que el proyecto de borrador de ley sobre el banco central que salió de allí, ni llegó a ser aprobado por el Congreso…
Esto es mucho más fuerte: Griffin cree que volver a un sistema de libre mercado, donde la producción de dinero se realice ¡¡¡de forma privada!!!, es la solución definitiva. Es más, asegura que la adopción de monedas de dólar de plata (lo que él llama Liberty  Dollars o “dólares de la libertad”), debería ser la única forma de pago. Hasta ahí lo que se relaciona con Zeitgeist, pero es que… seguimos, seguimos…

Griffin es el fundador de Freedom Force International,
http://www.freedom-force.org/freedom.cfm?fuseaction=issues
una red activista libertaria o libertariana, cuyos miembros valoran más la libertad individual y no quieren ver al gobierno ni en pintura… y ven conspiraciones hasta en la sopa:
http://www.freedom-force.org/pdf/futurecalling2.pdf

Según este tipo, los gobiernos lo que tienen que hacer es proteger los derechos individuales y el derecho a la propiedad privada, y no proveer de servicios como la Seguridad Social (¡toma ya!) ya que según él, “el colectivismo y la libertad son enemigos irreconciliables”. Uno de los objetivos de esta red es el elegir gente con esas posturas para cargos oficiales. De hecho, el famoso Ron Paul, que opositó a la candidatura a la presidencia por el partido republicano, es uno de los valedores de este programa tan… emmm… “progresista”.

Bueno, se acabó. Ya está bien. Hay más patochadas, pero me las reservo para apalear más contundentemente al próximo que entre defendiendo a Zeitgeist.

Y éstas, señoras y señores, son las fuentes de Zeitgeist.

Pues vaya fuentes, oiga. El que se las quiera seguir creyendo, que se las crea bajo su propia responsabilidad, pero me reservo el derecho a pensar que es un ignorante… con el agravante de serlo adrede. Esto se llama “contumacia”, que significa “persistencia cabezona en el error”. Así que, contumaces ignorantes, dejad de dar por saco y admitid que Zeitgeist es una mierda… o un montón de mentiras juntas una detrás de otra.

Zeitgeist anima a la gente a pensar e investigar, y según lo que dice su página web, “a encontrar tu propia verdad”. Yo soy de las que creen que la verdad es siempre la misma, para todo el mundo, pero sí que es bueno animar a investigar. Y ahora pregunto, a los fans de Zeitgeist… ¿cuántos de los que habéis visto el pseudodocumental habéis investigado por vuestra cuenta? Porque yo estoy aprendiendo lo indecible escribiendo estos artículos y, sin embargo, llega gente a insultarme y a defender Zeitgeist a capa y espada sin haberse molestado en investigar. Si lo único bueno que tiene el pseudodocumental, LO ÚNICO, es que anima a investigar y a tener pensamiento crítico, y a no creeros cualquier cosa… y ni investigáis ni pensáis con sentido crítico y, encima, os creéis cualquier cosa, Zeitgeist no ha servido para nada, salvo para que algunos se reafirmen en su convencimiento de que ya lo saben todo… y para radicalizar a los dos extremos de la población estadounidense: los cristianos radicales y los ateos radicales. Yo no quiero mentar al diablo, pero la última vez que en mi país hubo una brecha así entre dos lados de la población, el resultando fueron 3 años de guerra, y 39 subsiguientes de dictadura. Hay una guerra por el cerebro de los americanos… Y el que gane, se llevará el poder al bolsillo.

Un saludo,

Natsu

P.D: Aunque no ponga siempre la etiqueta, todo está registrado en safecreative tanto con mi nombre como con el de mi marido, que ha colaborado en estas investigaciones. Lo digo por ésos que estáis copiando cosas y ni decís de dónde las habéis sacado ni ponéis un vínculo a este blog. Listillos.

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/28552.html

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