El diario cada vez menos privado de Natsu

12 octubre 2009

Zeitgeist contrastado (XXII). La historia de la Reserva Federal (1ª parte).

Anterior artículo.

Vuelta al índice.

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Y ahora, sigo yo, Natsufan, contrastando los datos que expone Zeitgeist en la III parte.
Esto ya empieza a mosquearme. Aquí hay algo más que tendencioso y me estoy enfadando.

Después de hablar sobre Economía y los Bancos Centrales, Zeitgeist continúa con una cita de Thomas Jefferson (1743-1826), que fue el redactor principal de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América y el tercer presidente del país. Zeitgeist dice:

Los padres fundadores de este país estaban bien conscientes de esto.

“Creo que las instituciones bancarias son más peligrosas que un ejército. Si el pueblo americano alguna vez permite a los bancos privados controlar la emisión de moneda los bancos y las corporaciones que crecerán alrededor de ellos privarán al pueblo de su propiedad hasta que sus hijos despierten sin casa en el continente que sus padres conquistaron.”
– Thomas Jefferson, 1745-1826.

La cita en inglés (según Zeitgeist) es:
“I believe that banking institutions are more dangerous to our liberties than standing armies. If the American people ever allow private banks to control the issue of their currency, first by inflation, then by deflation, the banks and corporations that will grow up around [the banks] will deprive the people of all property until their children wake-up homeless on the continent their fathers conquered. The issuing power should be taken from the banks and restored to the people, to whom it properly belongs.”

¿Qué importancia tiene esta cita y por qué lo comento?
Porque es falsa. Porque está manipulada.
Después de hartarme de buscarla y no encontrarla, resulta que… Jefferson nunca dijo eso. Sólo la primera frase, esa sí: Creo que las instituciones bancarias son más peligrosas que un ejército. Por lo visto esa frase viene de una carta que Jefferson escribió a John Taylor de Carolina, un amigo suyo del partido demócrata el 28 de Mayo de 1816 [ME 15:23]. PERO SÓLO ESA FRASE, y aún así, está cambiada.

Por lo visto la cita completa aparece sólo en dos libros: Flight to Financial Freedom – Fasten Your Finances* (2007), de un tal Nathan A. Martin y How to Take Advantage of the People Who Are Trying to Take Advantage of You** (2006) de Joseph Stephen Breese Morse, donde aseguran que la cita entera está escrita en una carta al entonces Secretario del Tesoro Albert Gallatin en 1802.

*Vuelo Hacia la Libertad Financiera. Asegure Sus Finanzas.
**Cómo Aprovecharse de la Gente Que Intenta Aprovecharse de Ti.

Pero es mentira. No aparece en ninguna carta a Gallatin ni en ninguna otra. Jefferson NO ESCRIBIÓ ESO, sino esto:

And I sincerely believe, with you, that banking establishments are more dangerous than standing armies; and that the principle of spending money to be paid by posterity, under the name of funding, is but swindling futurity on a large scale.
http://www.britannica.com/presidents/article-9116907

Por cierto, ni siquiera la primera frase es como la ponen en Zeitgeist. La auténtica es:

“I sincerely believe, with you, that banking establishments are more dangerous than standing armies.”

“Creo, sinceramente, como tú, que los sistemas bancarios son más peligrosos que los ejércitos.”

Para una explicación más detallada, léase (en inglés):

http://en.wikiquote.org/wiki/Thomas_Jefferson

Después de este desastre de trabajo documental que ha hecho Zeitgeist, seguimos.
Continúa con una cita de Sir Josiah Stamp, un economista, banquero y estadista inglés. Y, efectivamente, TAMPOCO es igual. La auténtica es:

“But if you want to continue to be slaves of the banks and pay the cost of your own slavery, then let bankers continue to create money and control credit.”

Si bien esta última cita mantiene el significado general de la que le atribuyen en Zeitgeist NO ES LA REAL. El fallo no es tan grave como en la anterior cita de Jefferson, pero me está demostrando que tergiversan la información a su gusto.
¿Por qué reseño estas supuestas citas? Las citas las usa Zeitgeist para dar credibilidad al conjunto del pseudodocumental. Pero es que las cambia, y las ajusta a lo que a los autores de Zeitgeist les da la gana. Así, lo que hacen es demostrar que están forzando las pruebas para que lleguen a las conclusiones que les interesa a ellos.
Las citas son para ponerlas textualmente. Las citas NO SE MODIFICAN. No en un documental serio. Otra cosa es que sus fuentes estuvieran mal. Pero, leñe, es que no aciertan ni una. Que fallen una o dos veces, medio me puede valer. Pero que fallen una y otra vez, y otra, y otra… YA NO SON ERRORES. Son tergiversaciones. Y cualquiera que compruebe esto, empezará a cuestionar las fuentes (o, por lo menos, los métodos de investigación) de Zeitgeist. Puede que fueran las fuentes originales las que estuvieran equivocadas, ¿pero no es obligación de un aspirante a documentalista medianamente serio el comprobar si sus fuentes son fiables? Porque… ¿no han mirado ninguna otra fuente salvo las que apoyaban sus hipótesis? No sé si intentan mentir a la gente, o están sencillamente muy equivocados. Pero si están equivocados, lo están totalmente, y el trabajo de investigación ha sido peor que chapucero.

Zeitgeist continúa así:
“A principios del siglo 20, los EEUU habían ya implementado y eliminado algunos sistemas de banco central, que fueron estafando a través de crueles intereses bancarios.”

¿Crueles? Bonita opinión (estoy de acuerdo, pero es una opinión, no un dato documentado). Obviamente, los bancos en general no les caen bien a los autores de Zeitgeist. A mí tampoco, pero eso es otro asunto. Si no quieres pagar intereses (ya sean crueles o simpáticos), NO PIDAS PRESTADO. Los americanos tienen la mala costumbre de pedir crédito hasta para comprar un paquete de patatas fritas… Y eso es un fallo económico inmenso. Están siempre endeudados hasta las cejas… pero porque piden dinero a crédito continuamente y para tonterías. Ya criticaré a los EE.UU. en una entrada específica, porque material hay, pero eso será al margen de estas entradas sobre Zeitgeist.

“En ese momento, las familias dominantes en los bancos y negocios del mundo eran los Rockefeller, los Morgan, los Warburg, los Rothchild.”

Bueno, vamos a especificar esto un poco para los lectores que no sepan de Historia americana de principios del siglo XX. Los apellidos que aquí aparecen son los de grandes familias de banqueros e industriales que controlaban gran parte de la economía americana durante finales del XIX y principios del XX. No todos ni todos los más influyentes. Se olvidan, por ejemplo, de los Carnegie, señores del acero, que no mencionan aquí, y que fueron mucho más influyentes en política que los Warburg.
Desde finales del XIX y principios del XX surgen en los Estados Unidos (y en Gran Bretaña), los grandes trusts y los grandes complejos industriales de los reyes del llamado Big Business (“el Gran Negocio”, 1919-1929). En Historia Contemporánea de C.O.U. también lo he visto descrito como “la Era de los Monopolios”: Astor (pieles), Rockefeller (petróleo), Carnegie (acero), Morgan (banca), Vanderbilt (ferrocarriles), etc. En 1913, el 2% de los americanos ingresa ¡¡el 60% de la renta nacional!! Tan sólo Morgan y Rockefeller controlan el 20% del patrimonio del país (341 empresas con un capital de 22 mil millones de dólares de la época).
Los círculos financieros e industriales de la época influyen en la política exterior y conjugan el expansionismo económico (“imperialismo del dólar”) con la intervención directa en Latinoamérica (República Dominicana, intervención en Panamá, lucha contra Sandino en Nicaragua, acciones militares en México y Uruguay, guerra contra España por Cuba, etc. De esto hablaré más adelante, porque fue criminal).

Es la época (más o menos) alegre anterior y posterior a la Primera Guerra Mundial. Es una época de alza económica y relativa paz. La producción en masa eleva el nivel material de vida de amplios sectores de la población, y los magnates del Big Business se hacen “los guays” fundando universidades, centros de investigación, organismos de previsión social, museos…
Pero no todo es bonito ni feliz. La gente no está muy contenta con que unos pocos se lleven la “pasta” y dejen a los demás “comiéndose los mocos”.
Las organizaciones de trabajadores como la A.F.L. (American Federation of Labor) y la I.W.W. (Industrial Workers of the World) sostienen duras luchas salariales (más de mil huelgas anuales). Es la primera “era dorada” del sindicalismo americano…

…cuando las masas embravecidas pugnan por sus derechos contra la opresión del capitalismo salvaje de esa panda de monopolistas chupasangres y…

Bueno, eso último lo ha escrito mi marido, que todavía está “caliente” de haber ido a las manifestaciones sindicales del 1 de Mayo. Le quito el teclado del ordenador, y sigo yo.
Presionado por los políticos “progresistas” (Bryan, La Follette) que se hacían eco del sentir popular, el gobierno intenta limitar el creciente poder de los monopolios y la explotación de los trabajadores. Así, surgen varios presidentes que toman acciones políticas (Roosevelt, Wilson).

Sigue Zeitgeist:
“Y a principios de 1900, buscaron instalar una vez más, leyes para crear otro banco central.
Sin embargo, sabían que el gobierno y el público desconfiaban de tal institución, así que necesitaron crear un incidente para afectar la opinión pública.”

No. Eso no es cierto. La banca privada no quería ni oír hablar de un Banco Central. Analicemos la idiosincrasia americana (mi marido hace el chiste con “indio-sin-gracia”). En Estados Unidos SE ABOMINA de todo lo que sea estatal. Para el americano medio, lo que se gestiona privadamente es infinitamente mejor que lo que se gestiona desde el Estado. Los americanos, en líneas generales, desconfían de todo aquello que les cueste dinero de sus impuestos. Además, los americanos perciben o creen que lo que es público está muchísimo peor gestionado que lo privado. Para ellos, lo público tiende a ser corrupto, mientras que lo privado tiende a ser honesto y a estar mejor organizado. Angelitos, qué inocentes que son.

¿De dónde viene todo esto? América es un país fundado por pioneros que salieron por patas de Europa huyendo de todo tipo de imposiciones: una religión que cobraba diezmos, un Estado (con un rey) que reclamaba impuestos y tasas de todo tipo, restricciones culturales, políticas, etc. Para estos pioneros, América era la tierra de las oportunidades… porque nadie les ponía cortapisas de ningún tipo. Nadie te ayudaba, cierto, pero por lo menos, nadie te fastidiaba de base como en tu país de origen. En América se podía ser judío sin demasiados problemas, el católico podía vivir junto al protestante sin matarse, se podía abrir una empresa sin que te sangraran a impuestos y, al ser un país relativamente nuevo, CARECÍA DE MUCHAS LEYES QUE EN EUROPA LLEVABAN SIGLOS LIMITANDO TUS DESEOS. Así, por ejemplo, podías comprar tierras sin límite (más bien quitárselas a los indios sin límite), no había regulaciones para edificar tu propia casa, podías llevar armas por la calle, podías educar a tus hijos en tu casa o en el colegio, podías votar a tu representante, etc. Y, por supuesto, pocos impuestos, por favor, ya hemos dicho que los americanos odian los impuestos. Leche, si hasta se independizaron de Inglaterra a cuenta de los impuestos que les largaba el rey.

Resumiendo, los americanos no querían saber nada de cosas públicas. Y la banca privada, ya ni te cuento. Los banqueros eran los primeros beneficiados en aprovecharse de la falta de regulación. Esto es, había una falta de leyes económicas del cagarse. Que tenían las manos libres, vaya. Por lo menos, más que los banqueros de Europa. La prueba la tenéis en que los banqueros de Europa no llegaron nunca a ser tan asquerosamente ricos como sus colegas americanos de la época ni de lejos. Y gran parte de su prosperidad venía dada por el hecho de que América, a principios del siglo XX ERA EL ÚNICO GRAN PAÍS SIN UN BANCO CENTRAL. El único. Todos los demás ya lo tenían. ¿Entendéis ya la relación entre “si-no-hay-Banco-Central-los-banqueros-hacen-lo-que-les-sale-de-los-cojones”?

Los banqueros americanos eran enemigos del Banco Central por partida doble. Como americanos, odiaban todo lo estatal y, como banqueros, odiaban toda institución que les pusiera freno. Porque ésa es la función principal de un Banco Central. Evitar que los banqueros privados mangoneen la economía del país (otra cosa es que no funcione, pero su función principal es ésa, igual que la de la policía es detener criminales y no abusar de los inocentes… una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica). Por eso nacieron los bancos centrales en Europa. Los Estados europeos decidieron que, por el bien común de sus ciudadanos, la creación del dinero y la institución financiera suprema de un país… PROVINIERA DEL ESTADO, no del Banco de Fulano, S.A, que a saber en qué se gastaba las perras. Y eso es porque en Europa… desconfiamos de lo privado. Nosotros confiamos más en el Estado como fuente de salvaguarda y protección comunitaria, y tendemos a ver lo privado como más “interesado en su beneficio” (más corrupto), y no en el bien común y… más incontrolable. Los europeos vemos lo estatal como algo más neutral y desinteresado… aunque sea más lento o inepto que lo privado. Nosotros, por ejemplo, tenemos un sistema de seguridad social público que nos cura, educa a nuestros hijos (bueno, en España lo intenta) y nos asegura nuestras pensiones en la vejez… gratis. Los americanos, no. Ellos se lo guisan y se lo comen solos. Son dos formas de ver las cosas. Yo prefiero la europea. Por algo soy europea. ¡Viva Europa! ¡Europe forever! ¡Guapa! ¡Bonita!

Así, tenemos a los magnates del Big Business contentísimos sin Banco Central, poniéndose gooooordos como cochinos con los beneficios de sus monopolios sin freno, para envidia de sus colegas del otro lado del Gran Charco. ¿Nadie hizo nada para evitar esto?
Sí lo hubo: los sindicatos y asociaciones civiles se pusieron en pie de guerra para protestar por semejante atropello. La existencia de unos pocos muy ricos y otros muchos muy pobres, desencadenó la lucha social. Hubo muchas huelgas, manifestaciones, desórdenes, encarcelamientos y demás. La gente acudió a políticos progresistas. Los votos de estas personas llevaron al congreso a gente como La Follette (os juro que se llama así) al Congreso. Y allí dieron el coñazo gritando las propuestas del pueblo a los políticos más… ejem… “conservadores”. Una ventaja que tenían los americanos de la época con respecto a los europeos es que su sistema democrático estaba mucho más desarrollado (hoy en día es al revés), y los políticos más “socialistas” podían llegar al poder sin demasiadas trabas, no como en Europa, donde el establishment de aquellos años hacía lo imposible porque los políticos más progresistas (socialistas, socialdemócratas, posteriormente comunistas) NO llegaran a los parlamentos.
En España, por ejemplo, era la época de la Restauración y de la Alternancia. Los partidos conservador de Cánovas y liberal de Sagasta habían alcanzado un acuerdo de “convivencia” pacífica, alternándose en el poder un mandato unos y, al siguiente, otros. Todo ello en aras de la “estabilidad”, para que no se produjeran desórdenes ni alteraciones en la vida política (ni les quitaran el poder), y sumando esfuerzos para que los progresistas (socialistas, principalmente) no tuvieran fuerza en las Cortes de Madrid. Maniobras como el caciquismo, la compra de votos y el “pucherazo” eran habituales de la época, como podemos leer en las novelas Los Pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán, y en La Regenta, de Clarín. Ése fue uno de los motivos de la llegada de la II República.

Volvamos a lo nuestro. Estaban los progresistas de La Follette y Compañía dando “por el culo” en el Congreso Americano. Los políticos tradicionales de los partidos demócrata y republicano… no tuvieron más remedio que verle las orejas al lobo. Y decidieron llevar a cabo algunas medidas propuestas por el pueblo. Más que nada porque si no, veían que el pueblo… no les iba a votar en las próximas elecciones, y se iban a quedar sin su escaño y sin su sueldo de congresistas. ¡Ayyyynnn! ¡Pero qué grande que es la democracia, leche! No podemos escoger siempre al mejor, pero siempre tendremos el derecho de la PATADA EN EL CULO, que es lo que más asusta a un politicastro.
Y surgieron presidentes que empezaron a “mover el trasero”:

1901-09. Theodore Roosevelt: reformas administrativas de carácter general. (No confundir con Franklin Delano Roosevelt).
1909-1913. William H. Taft obtiene del Congreso la ratificación de las leyes antitrust.
1913-1921. Woodrow Wilson anuncia un programa de “nueva libertad”, suprime las aduanas proteccionistas, introduce impuestos progresivos y trata de debilitar el poder de trusts y monopolios.

Entre esas medidas, estaba la creación de un banco central americano, que evitara el mangoneo de los grandes financieros de la época. Ese banco central se llamó Federal Reserve System o, más simplemente, la Reserva Federal. También se la conoce informalmente como la Fed. Fue creada en 1913 según la Federal Reserve Act. Ahora explicaremos más detenidamente su nacimiento, comparándolo con lo que dice Zeitgeist. Tiene tela, tiene… Zeitgeist dice:

“Asi, J.P.Morgan, considerado públicamente un conocedor financiero de la época, aprovechó su influencia masiva, publicando rumores que un banco prominente de New York era insolvente o había quebrado.
Morgan sabía que esto causaría histeria masiva que también afectaría otros bancos, y así fue.
El público, temiendo perder sus depósitos comenzó masivamente a retirar su dinero. Consecuentemente, los bancos fueron forzados a reclamar sus préstamos, obligando a los endeudados a vender sus productos y así comenzó una espiral de quiebras, reposesiones y desorden.”

Pues no. No fue así el origen del pánico de 1907. Zeitgeist es graciosísimo al respecto de no poner antecedentes de los sucesos históricos que narra. Será porque no le interesan.
Yo sí los voy a poner. Desde la Guerra Civil Americana, el Estado se había visto obligado a lidiar con sucesivas crisis económicas. Para financiar la Guerra Civil, se creó un sistema de banca (National Currency Act), mediante la cual los bancos tenían la potestad de emitir notas bancarias (billetes para entendernos), respaldadas por bonos del Estado. Fijaos en que cuando los europeos ya teníamos bancos centrales públicos emitiendo moneda, los americanos todavía estaban emitiendo billetes-moneda A TRAVÉS DE LOS BANCOS PRIVADOS. Este sistema tan primitivo tenía dos debilidades intrínsecas: la moneda quedaba muy rígida (no fluctuaba bien), y el Estado se encontraba sin armamento con el que hacer frente… a los pánicos bancarios. Durante el último cuarto del siglo XIX y comienzos del XX, la economía estadounidense se vio afectada por sucesivos pánicos bancarios (cuatro crisis en 34 años). Para los que no sepan lo que es un “pánico bancario”, léanse mi anterior artículo sobre economía, pero les diré para evitarse el “viaje” que consiste básicamente, en que todo el mundo intenta sacar su dinero de los bancos A LA VEZ y los bancos se encuentran con que no tienen líquido (efectivo) para devolver a todo el mundo. No hay dinero para todos.

Total, que el Estado americano estaba hasta los cojones de los pánicos bancarios, y ya estaba estudiando la posibilidad de crear algo parecido a un Banco Central, como el de sus vecinos europeos. Pero no pudo ni quiso por varios motivos:
-Los banqueros ejercieron grandes presiones para que no se creara porque NO les interesaba ser controlados por el Estado.
-Los votantes desconfiaban de algo que fuera público… y que les costara dinero de sus impuestos.
-Había habido varios pánicos bancarios, pero ninguno al que el Estado no pudiera hacerle frente… o dejarlo pasar.
-Los gobiernos americanos inmediatamente posteriores a la Guerra Civil fueron los más corruptos (aparte de los de George W. Bush, claro) de la Historia americana y occidental, especialmente el gobierno del presidente Grant (sí, el general nordista). Esos gobiernos estaban muy sobornados por la banca y no hicieron nada por evitar los desajustes económicos.

Sin embargo, en 1907 se produjo un pánico tan severo, que obligó a actuar al gobierno americano.
Y aquí es donde Zeitgeist empieza ooooootra vez a fastidiarla. Dicen que el pánico de 1907 fue causado por Morgan, el gran financiero.
Lo que los listos de Zeitgeist no nos dicen es que hubo DOS pánicos bancarios en 1907, uno en marzo y otro en Octubre.
En 1906, un tal F. Augustus Heinze, compró el banco Knickerbocker Trust Company, y lo usó de “tapadera” para financiar otras aventuras económicas utilizando las reservas de los clientes del banco. En marzo de 1907, una caída especulativa del mercado, forzó a mucha gente a sacar dinero de los bancos. El Knickerbocker Trust Company se quedó seco literalmente entre lo que estaba usando Heinze y lo que se habían llevado sus clientes, pero pudo capear el temporal. Los grandes magnates de la banca (Morgan entre ellos) protestaron ante el gobierno por lo peligrosas que estaban resultando las maniobras del “nuevo rico”. PERO como no había regulaciones ni leyes, dejaron ir al joven, impetuoso y advenedizo banquero Heinze. Y sucedió que se produjo oooootra gran necesidad de dinero en Octubre de 1907. Heinze intentó comprar una compañía minera (United Copper) con el dinero de las reservas del Knickerbocker Trust Company. No lo logró, y su movimiento especulativo condujo al descrédito (se demostró públicamente que Heinze no tenía dinero para comprar la compañía) del banco Knickerbocker Trust Company. Asustados, los clientes del banco acudieron en masa a recuperar sus ahorros. No había ahorros. Esos clientes, ahora aterrados, acudieron a otros bancos y acreedores a reclamar sus deudas para obtener dinerito… y se produjo un efecto en cadena. Un pánico bancario.

El gobierno americano estaba acojonado. No tenía herramientas para combatir un pánico de tal calibre. ¿A quién acudieron? Al único que tenía cerebro y dinero para arreglar aquello: J.P. Morgan, el gordo y astuto banquero monopolista. Juntando todo el dinero que pudieron reunir entre Morgan, sus otros amigos banqueros y el gobierno americano (hicieron lo que se llama básicamente una “colecta” o, como se dice en España, “pasaron la gorra”), se liaron a reflotar las empresas que estaban quedándose sin líquido debido a las retiradas de los ciudadanos. Y Morgan salió con todo su aplomo y toda su corpulencia de banquero superrico en los periódicos y en los telegramas del momento:

-Aquí no pasa nada.

Y la gente dijo:

-Si lo dice el banquero más rico de América, será verdad.

Y se escaparon por los pelos. La gente dejó de retirar mucho dinero, confiando en que los bancos tuvieran. Y como los banqueros y el gobierno HABÍAN INYECTADO DINERO DE VERDAD EN LOS BANCOS, la gente notó que, en efecto, había dinero para retirar. Y acabaron creyendo del todo a Morgan y al gobierno.
La economía se había salvado gracias a la astucia y la energía de Morgan. Que, debo añadir, no había hecho esto por ayudar a la gente porque fuera una excelente persona… Lo hizo porque si el pánico bancario continuaba, TODOS los bancos se verían afectados. Incluido el suyo (eso es lo que pasa cuando no mantienes las reservas, gañán). Pero todavía estaban todos (banqueros y gobierno incluídos) con las piernas temblando ante lo que podía haber pasado.

Se acabó. El gobierno no estaba dispuesto a que eso se volviera a repetir, y los banqueros agacharon las orejas admitiendo que algún control tenía que haber. O si no, TODO SE IRÍA AL CARAJO.

En 1907, los banqueros ya estaban haciendo llamamientos junto con el gobierno para la creación de un Banco Central. En Mayo de 1908, el Congreso aprobó la Aldrich-Vreeland Act que establecía la Comisión Monetaria Nacional encargada de investigar el origen del pánico y de proponer una legislación que regulara el mundo de los bancos americanos. Los banqueros POR FIN habían aceptado un poquito de control estatal, cuando ya no tenían más remedio, y los europeos ya llevábamos siglos con él.

Conclusiones:

Morgan no causó el pánico de 1907. Salvó la economía del país del pánico de 1907. Por motivos egoístas (salvar su propio culo), eso sí. Pero la salvó.
La banca privada no quería un banco central, porque le limitaría en sus beneficios y actividades. Pero no tuvo más cojones que acabar aceptando. Era eso o el caos continuo. Los banqueros privados no estaban ansiosos porque hubiera un banco central, como dan a entender en Zeitgeist. Al contrario, no lo querían ver ni en pintura. Por eso tardaron siglo y medio más que los europeos en tener uno.
Ya que tenían que aceptar un banco central por cojones, los banqueros se decidieron a… “ayudar” al gobierno a crearlo. Si no puedes con ellos, únete a ellos. Pero de eso trata mi siguiente entrada.

¡Hasta entonces!

Fuentes:

Atlas Histórico Mundial, de Hermann Kiner y Werner Hilgemann, tomo II. Los Imperialismos y el Gran Capital, página 111; el imperialismo de Estados Unidos (1865-1914), página 129; período de Entreguerras: Estados Unidos (1919-1933), página 159.

Historia del Mundo Contemporáneo, de Antonio Fernández. Capítulo 7. El Gran Capitalismo. Ed. Vicens-Vives.

http://en.wikipedia.org/wiki/Panic_of_1907
http://en.wikipedia.org/wiki/F._Augustus_Heinze
http://en.wikipedia.org/wiki/Federal_Reserve_System
http://en.wikipedia.org/wiki/J._P._Morgan

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Para los que tengáis curiosidad, os informo que los comentarios a este artículo en el antiguo blog los podéis encontrar aquí (abajo, al final de cada página):

http://natsufan.livejournal.com/27672.html

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Siguiente artículo.

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